jueves, 9 de mayo de 2019

EQUILIBRISTAS SIN RED.

El dolor se había vuelto casi tangible. cada una de sus palabras resultaba un arma afilada y certera capaz de herir sin siquiera tocar,  casi no había nada que ver en su mirada ahora opaca excepto la tristeza que casi salía de su sitio. Solía mirarse al espejo y murmurar: "No pareces feliz" dentro de lo ilógica que se había vuelto su vida. Una parte aún consciente de ella se atrevía a preguntarse sin miedo; ¿Cuándo piensas reaccionar?. 

Eran millones las preguntas que se arremolinaban en su cabeza. Como siempre que reflexionaba sobre su ya modo de vida ahora cotidiano, que mas que una vida era una condena con cadenas imaginarias, las lagrimas comenzaban a salir como si se hubiese roto alguna tubería de alta presión dentro de ella.¿En que me había convertido? ¿ donde había quedado mi orgullo, mi dignidad? ¿por qué era capaz de prestarme para semejante atrocidad, entregar todo de mi a cambio de nada?.

Muchas preguntas sin respuesta, ya casi no me reconozco se repetía mentalmente mientras se tocaba las bolsas de piel violáceas que se dibujaban bajo sus parpados. la terrible y visible consecuencia de las noches de insomnios y silencios en la cuales intentaba que el vino como bálsamo de Fierabrás acallara en sus oídos los gritos y mientras  rebuscaba por encima y someramente la manera de que él pudiese ver lo que ella veía, su sinceridad y su amor que gritaban desesperados desde dentro de sus entrañas. Pero hacer razonar a una bestia es tarea ardua por no decir imposible y cuanto mas si la persona se autoengaña viendo las cosas buenas que al parecer solo ella podía ver el.

El amor le había dado la potestad de destruirla, de llevarse todas y cada una de las piezas de su armadura dejándola moralmente desnuda, atrapada entre su sensatez y el amor que podía sentir, una parte de ella se dedicaba diariamente a cuidarse, a intentar que volviese aquella mujer fuerte y decidida, centrada con un horizonte claro y dispuesta a superar cualquier obstáculo que se interpusiere entre ella y sus metas, ella por si misma y con la equivocada decisión de no pedir ayuda intentaba salir del abismo en el cual se encontraba, sumida entre gritos y miedo mientras su mundo esperaba un leve atisbo de insurrección. Esperando que el miedo la soltase de las cadenas que ella se había auto impuesto de una vez por todas... ¿Cuánto más soportaría? ¿Cuánto tiempo quedaba antes de ver su cuerpo y por ende su alma morir?


El número de mujeres  atrapadas en una telaraña emocional y maltratadas en nuestro país ha ido en  aumento y tan solo 1 de cada 9 denuncia los maltratos a los cuales es sometida, no solo el maltrato físico si no también el psicológico es capaz de hacer que una mujer se pierda así misma, olvidando lo valiosa y lo capaz que es para salir adelante.Querernos es el primer paso para querer a otros y permitir o aceptar el maltrato no solo nos hace victimas, si no también cómplice.

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