domingo, 14 de julio de 2019

LUCIÉRNAGA PEDANTE. (Microfábula)

Una luciérnaga encerrada en una botella conversaba con una pulga verde que con ella cohabitaba. ¡Qué sabrás tú de sabiduría pobre amiga! Yo soy la única Luz, para que lo sepas, le decía. Soy luminiscencia impoluta y clara. Soy pura y limpia. Soy la mejor luz que jamás veras. Soy la única. Cuanto mas las sabias palabras escuchaba, Más se admiraba y embelesaba la pulga. ¡Cuál palabras sabias y cuanta luz traían!¡Qué iluminada era la luz amiga! 

El universo tiene forma de botella y lo digo por lo que veo que es redondo y negro. Y que nada hay fuera de ella, Que toda la existencia está dentro. Así adoctrinaba la luciérnaga encendida mientras con la pata se rascaba los chichones que en su cabecita se hacía cuando volaba y chocaba. No entiendo porque es tan dura la piel del universo. Para sí pensaba la luciérnaga cuando chocaba con su cielo pues cada vez que se elevaba con sus altos pensamientos con el tapón de la botella chocaba y se le fruncía el ceño.

Viendo la cabeza de la luciérnaga achichonada la pulga más se asombraba ¡ Así debe ser la sabiduría, pensaba, La sapiencia la cabeza abultaba ! Ante los aplausos de la pulga El dolor de sus chichones callaba. Mas al contrario los exhibía La sabia luciérnaga presumida y vana. Soy luminiscencia impoluta y clara. Soy pura y limpia. Soy la mejor luz que jamás veras. Soy la única.Así cantaba la tunante luciérnaga.Mientras la pulga cavilaba. Una pedantemente orgullosa de sus chichones,Y la otra consciente de su inocente ignorancia.


Moraleja:Solo el pedante oculta su ignorancia bajo una máscara pretenciosa.

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