marcha raudo y veloz.;Y nos dejas toda una vida para perseguirle.
Bueno, la verdad que al menos en mi caso, hace un poco de juego legal. Al principio decidiste marchar a mi lado muy despacio, ya sabias de antemano que mi caminar no era muy fluido ni continuo. Aunque una vez que viste que poco a poco y con entrenamiento te conseguía alcanzar decidiste apresurar tu marcha. Y ahora que lo pienso tiene hasta su toque gracioso. Yo, ahí, corriendo detrás tuya como si de dos niños jugando al pilla pilla se tratase. Y sin darme pabula ni pausa para detenerme a saludar a aquellas personas que me reconocían; apenas un hola, un hasta luego efímero y rápido y a seguir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.