miércoles, 11 de marzo de 2020

UN FINAL TEMPORAL NO ES UN ADIÓS.


" Por que yo soy del tamaño de lo que veo y no del tamaño de mi altura." 

Fernando Pessoa.

“Me considero una persona afortunada porque en poco tiempo y en un lugar tan desconocido para mi como es este, pude hacer muy buenos amigos; Me siento muy agradecido de todas vuestras visitas a esta que es su casa. Me voy sin fecha de retorno marcada en un calendario pero me llevo los mejores recuerdos gracias a vosotros.
”A medida que voy caminado, se va despejando la niebla que surge a mis espaldas. Como un humo frío que se va entremezclando con el aire cálido de esta noche de invierno. La niebla parece que emerge de mi cuerpo, como si por dentro estuviese helado, casi de hielo puro y la tranquilidad y calidez de mis pensamientos presentes le hiciese descongelar lo más duro de mi corazón.Ahora es cuando mejor me siento."

Hace mucho tiempo que vivo en un debate interno de permanecer o no al mundo irreal del mundo cibernetico. Finalmente sucumbí, como la gran mayoría de mortales, exponiendo una buena porcion de mi vida privada en ella. Es curioso el nombre que reciben: “mundo virtual y social”. Es curioso porque lo que en teoría es una herramienta para conectar a personas lejanas, se ha convirtido en una práctica de desconexión con aquellas personas que tenemos a nuestro lado. 
Fue relativamente hace poco donde observé en una reunion de amigos donde estabamos unas 10 personas en una misma sala con un silencio sepulcral. Nadie habló con nadie, todos mirando impasibles la pantalla de su móvil.
Resulta curioso que en la mayoría de los casos quiénes con un dispositivo movil entre sus manos más felidad aparentan.

Y resulta también curioso como las personas que  que van descubriendo esa quimérica felicidad realizan un cambio en su vida. Tal vez yo estoy en este punto; En el punto de la desconexión para volver a reconectar.
Mucho de lo que estoy aprendiendo es nuevo para mí, otras tantas son una reafirmación de ideas que llevaba madurando desde hace un tiempo. 
Bueno, creo que en vez de ir soltando todo aquello que se me pasa por la mente, que es bastante y muy desordenado vaya ordenandolo, cuadriculandolo y todo pasa en principio por dejar mi espacio virtual por un tiempo.

DON MENDO.— Huiré, sí; pero yo juro
que nadie sabrá de mí;
que don Mendo queda aquí
sepultado en este muro.
Yo ya no soy el que era;
he muerto, y el que ha nacido
ni es don Mendo ni lo ha sido,
ni volverlo a ser quisiera.
Soy un ente, una quimera;
soy un jirón, una sombra;
alguien sin patria y sin nombre
que de ser hombre se asombra.
Cual una nota perdida
con la ceniza en la frente,
naufragaré en el torrente
proceloso de la vida.
¿De qué viviré?… ¿Qué haré?
¿Dónde al cabo moriré?…
¿Aquí o allá?… ¿Qué más da?
¿Seré malo?… ¡Qui lo sa!
Malo o bueno, para vos
será mi postrimer hálito.
Acabemos. Venga el hábito. (Lo toma.)
Ahí va mi anillo, y adiós.
( La venganza de don Mendo )


EL ÚLTIMO QUE APAGUE LA LUZ PLEASE. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.