miércoles, 10 de junio de 2020

LA PEREZA.

Un viejo cuento narra cómo un padre luchaba contra la pereza de su hijo pequeño, que no quería nunca madrugar. Un día llegó muy temprano por la mañana, lo despertó y le dijo: “Mira, por haberme levantado temprano he encontrado esta cartera llena de dinero en el camino”. El niño, tapándose, le contestó: “Más madrugó el que la perdió”.

El escritor y humorista argentino Roberto Fontanarrosa tiene una teoría: 
“La pereza ha sido el motor de las grandes conquistas del progreso. El que inventó la rueda, por ejemplo, no quería empujar y caminar más. Detrás de casi todos los elementos del confort supongo que ha habido un perezoso astuto, pensando cómo hacer para trabajar menos”.
Pues algo parecido me pasa a mi cuando me siento frente a un teclado y una pantalla en blanco; Esperando letras sueltas que formen palabras, luego frases, parrafos, etc...




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