Sentado en una silla de mimbre, Luis medita su vida. Sus ojos, cansandos y dolidos, van mirando a su alrededor,observando como se va muriendo su casa, vieja y rota. Y piensa para sus adentros, para no romper ese silencio y dejar que surja la monotonía de las horas silenciadas: Si mi casa sonriera, si mi casa renaciera, yo no me moriría, entre sus viejas paredes y suelos desconchados, viviría, viviría. Y con una sonrisa fúnebre, cierra los ojos, para pedir mentalmente que la parca se lo lleve en sus brazos.
Sentado, pensando, esperando... No sería la primera vez que se parara a pensar... Eso no es lo que le distorsiona. Pero sí es verdad que hacía tiempo que no recapacitaba en lo que pensaba, en lo que esperaba... todas esas veces ahí sentado. Pensando andar entre colosales y majestuosos edificios, o en el coche, o en la arena de la playa, mirando la Luna, la forma que curiosamente queremos que tomen las estrellas... Esas que forman una barra perpendicular a la Tierra... Esas que tantos recuerdos felices le traen, que tantas cosas le dan que pensar... Y por eso para tanto en sus recuerdos, y parece despistado y adormilado. Y es que para que vivimos tantos años si no son para disfrutarlos. Para que pueda tener la cabeza repleta de imágenes, de palabras, de preciosas caras, de hermosas gentes, y de buenas Almas... Si no pudiera volver la cabeza atrás, y recordar, pensar que tiempos pasados fueron mejores, con la sola idea de hacer un futuro inmejorable... Y sí, puede que mañana un meteorito nos parta la crisma a todo humano... ¡Sí! Pero yo estaré mirando al cielo sonriendo y con lágrimas resbalándome la mejilla. Y gritando que he sido Feliz, ¡ que quiero volver a vivir! que esta vida se me quedo corta. Y decirle al que mueve nuestros hilos que en la próxima vida quiero seguir siendo yo... Me encantó ser yo mismo.
Porque todos y cada uno de los segundos de este tiempo que alguien inventó, los viví a mi manera, a la manera que nadie me enseñó a vivirlos. Entre logros y fracasos me curtí, y se que no soy nada ni nadie. Pero es que nunca quise ser alguien. Nunca me imaginé en un futuro, escrito mi nombre por alguien en un libro. No se; Y es que nos perderemos con el tiempo cuando ya no estemos aqui. Porque cuando yo desaparezca, seguro que alguien se acordará de mi. Pero que pasará cuando desaparezcan las personas en las que calamos bien hondo?. No se... Me gustaría pensar que todas esas cosas, nuestros nombres, la familia, nuestras cosas, nuestras risas, nuestras imágenes... Todas estas piezas de puzzle que forman nuestras vidas, permanezcan en algún lado, en el aire, y que en un tiempo indeterminado aparezcan de nuevo, y de manera extraordinaria se vuelva a vivir lo que cada uno de nosotros vivió en su momento. que se vivieran de nuevo nuestras vidas...
Esa sería la cosa más maravillosa que podía pasar con nuestros recuerdos, y con nosotros... Pero, sería posible que ya nosotros fuéramos los recuerdos de otras almas? Sus imágenes, sus momentos, sus cosas... Sería tan posible como que mis manos escriben estas letras, tan posible como lo siento... Y que extraño es todo... Pero que extraña belleza verdad?. Y a los que os parece que están ausentes o adormilados, no, no es así... Están pensando, esperando y recordando.

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