martes, 9 de febrero de 2021

SOLILOQUIO DEL FOLIO INCOMPLETO.

Yo no sé si me gusta o no escribir. A menudo pienso que en realidad, no sé nada de mi mismo (o solo sé poquitas cosas).la frase tan remanida por los psicólogos y a la vez lapidaria de "Conócete a ti mismo", seguro que no se hizo pensando en y para gente como yo.

Querer conocer la verdad, afrontar lo que venga, y actuar en consecuencia; eso es de persona valiente y digna de admiración. Y yo, y yo precisamente no lo soy. Yo soy pelín cobarde, confiado,algo absurdo e indiferente a mi propia autodestrucción a base de torpedear mi mente con caunadas y diretes absurdos a la par que crueles. Y yo para colmo de males resulta... pues, pues resulta que escribo.

Y lo digo con la boca pequeña y con voz débil casi gutural, debido a la timidez de mi ser, aunque enmascaro con pedantería tratando de ocultar a la vista o el oído de la gente mi propia tendencia al pesimismo, la melancolía y a rozar siempre los niveles mínimos de autoconfianza en la cual creo que me muevo como pez en el agua.

¿Y qué escribes?, me preguntan algunos. Y yo sonrío tímidamente y me doy cuenta que no sé como explicarlo. Dicen los leguleyos que si vas a juicio o te interroga la policía, debes dar siempre respuestas claras y con voz segura, para no parecer culpable. A mí me calarían enseguida. Me caería la perpetua. Yo ni sé lo que escribo ni sé como lo escribo. Escribo relatos. Escribo cuentos. Escribo neuras. Escribo guiones. Escribo “poemos” (que son tan tontos, tan poca cosa, que no logró ni tengo valor de llamar poemas).y no me gustaría ni mucho menos insultar al poeta de vocación. Escribo lo que pasa por mi cabeza, pero como ya no me conozco... pues tampoco sé que escribo. No sé si soy lo que escribo, o escribo lo que soy.

¿Por qué pesa y cuesta tanto escribir? A veces se me ocurre una idea para algo... no sé como, no sé qué, pero siento que es la idea más ingeniosa que he tenido, y me pongo a ello. Me aíslo del mundo. (Como si no estuviera con la sensación de aislamiento del mundo... siempre) y escribo. No sé si porqué he tenido una idea relatable y plasmable en papel, o porque la idea la he tenido precisamente, para poder escribir y aislarme. No sabria explicarlo. Durante dos horas, dos días... nunca más de una semana. Esa idea me da vueltas, se abre, se cierra, juego con ella, hasta que un día, sin más aparece otra. Y asi tengo cajas con folios escritos llenas de "obras" incompletas. Absurdas ideas, inacabadas... que se amontonan, y a veces incluso, me parece que las oigo, como su creador de monstruos literarios que soy, y ellas, monstruos incompletos, moribundos que piden socorro que les dé forma o al menos les de un final. Pero yo no puedo.

Siempre hay quien te dice "Lo importante es que guste a los demás". ¡Y un carajo! Si no le gusta al que lo ha parido ¿cómo gustarle a otra persona?, yo no soy mal padre, pero si no vale no vale. La imaginación es lo único que tengo en este mundo, creo que a veces tengo demasiada.Hay quien dice que es un don... Pues vaya rollo. A veces quisiera ser "normal". Preocuparme por la última gala de GRAN HERMANO o irme de chicoleo con mis amigos para hablar de dislates políticos, pero no, Me da por escribir. Me doy cuenta que no puedo vivir sin escribir. Y me aterra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.