lunes, 1 de enero de 2024

LAS SILLAS VACÍAS.

En las reuniones familiares en estas fechas suele aparecer la pregunta inevitable:
¿Cuántos somos este año?
Y en la respuesta aparecen implícitamente: 
"Las Sillas Vacías" de las personas que no están… Las que están lejos y que la vida llevó por otro camino, la que eligió no estar porque se enemistaron con alguien de la familia y las peores... Las que pasaron a mejor vida.
Y aparece la tristeza y las sillas vacías duelen…  Entonces es cuando más necesita de ese abrazo que cobija, que protege, que es prolongado… y que lamentablemente no va a llegar… entonces te das cuenta que extrañas esa sonrisa, esas charlas amenas, esa complicidad que teníais, esa mano dispuesta a ayudarme siempre, esa compañía… 

Así es la vida con pérdidas y ganancias…
Y así voy a seguir con tristeza contenida por esas "Sillas Vacías" y sonriendo desde el alma por las "Sillas Ocupadas"
Alegre, si alegre, a pesar de la tristeza, porque estar alegre no necesariamente es estar feliz. La alegría es una emoción pasajera que termina cuando el buen momento finaliza.
La felicidad es otra cosa, es un estado que transciende al alma. Ser feliz es estar en paz con uno mismo, pleno; en paz sabiendo que estas recorriendo el camino correcto al menos para ti y los tuyos, el que coincide con el sentido de mi vida, el de mis temores y mi coraje, mis virtudes y mis defectos, mi camino el que yo elegí, un camino en el que hago todo lo que puedo y más… 

Posiblemente tu también tengas "Sillas Vacías" en tu mesa estás fiestas al igual que yo, pero a pesar de los ausentes y con la dicha de los presentes, te deseo que tus anhelos se hagan realidad y que llegue a ti lo que tanto anhela tu corazón. Disfruta de lo que tienes hoy porque no todos tienen esa suerte.

Y tan solo me queda brindar para que las sillas vacías se llenen siempre de bonitos recuerdos.
Brindaré por el tiempo, porque el tiempo no es oro, el tiempo es VIDA.
Brindaré por el que me desea buenos días cada día, y aunque sin conocernos me hace sentir que no estoy solo.
Brindaré por los eternos perdedores, que ganan día a día desde la trinchera de la vida.
Brindaré por los optimistas que son capaces de emocionarse cada día por ver amanecer,
Y ver en un nuevo día una nueva oportunidad de luchar por una vida más digna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.