lunes, 12 de agosto de 2024

INDOLENCIA POR BANDERA.

"En los tiempos de las bárbaras naciones colgaban en las cruces a los ladrones. Ahora, en el tiempo de las luces, en el pecho del ladrón cuelgan las cruces."- Ugo Fóscolo (1778 – 1827)

Los dramas humanos que nos encontramos cada vez que vemos, oímos o leemos la prensa, Facebook Twitter, etc; hechos luctuosos y puntuales si somos capaces de cambiar, hechos producto mayormente de una mala gestión están causando un “egolatrísmo” inclinado al desprecio y negación del otro. El mundo " civilizado " está mirando la masacre paulatina del pueblo español. Ante esta realidad cruda que nos enfrentamos usamos como defensa la indolencia e indiferencia. 

Ni un rayo de luz nos entra ni por las heridas. Y nada nos importa mientras no nos afecte. Y nos tratamos de escabullir como bestias aturdidas. Nadie asiste al dolor mientras no le duele y sea ajeno. Somos así los hombres, egoístas y necios. No sé por qué no quiero saber qué es lo que pasa. Ni sé por qué me escudo en el alejamiento. No entiendo por qué somos tan cómodos y sordos, tan uno algunas veces.

Mientras pasa la tarde viendo noticias en un canal temático. Y yo; Tan al margen de todo, como si nada hubiera de sucederme a mí, como si no tuviera que ver nada conmigo. Sigo tan impasible, mientras un aristócrata que ha robado millones se ríe de su sombra y se declara casto e insolvente. Mientras el hambre pide limosna en los portales. Y queman los vehículos a unos desconocidos. Y un loco mata en plena mañana a dos personas por una absurda discusión. Y arrestan a unos hombres con un arsenal de armas. Y una madre se suicida abrazada a sus hijos sin motivos claros. 

Así de imperturbable, tumbado en mi mecedora, cuando sobre la jamba del balcón un gorrión picotea las migas que he tirado mientras vuelvo a escuchar en la televisión que han matado a trescientos civiles en Gaza, 160 de ellos niños. Y que no hay personal para atender heridos. 

Entre la noticia; sale una chica exuberante que anuncia Que en agosto serán muy buenas las ofertas de vuelos a las islas Canarias por tal compañía aeronáutica. Luego continúan las noticias, Y que cada día se van doce jóvenes más al extranjero. Que suben los recibos de la luz, el pan, el agua y el aceite. Que han metido en la cárcel a la joven que hurtó unos pañales para su hijo en un súper. Y que han indultado al político que mangó 5 millones de euros de los españoles.

Así de ajeno a tanta desolación y ruina. A esta realidad prejubilada, corrupta y enfermiza, a punto de extinguirse o de establecerse. A familias que son echadas de sus casas por no poder pagar ni tan siquiera un alquiler. A mil manifestantes por minuto y ciudad. A políticos de mano larga que sisan cuanto les apetece. A menores violados por beatos presbíteros ganadores de su descanso celestial. A mendigos que ya superan al obrero. A maltratos y estafadoras leyes. Así de inconmovible ante tantos desastres, decadencia, mutismo. Ante tanto cuatrero condecorado y noble. Así de al margen. Ante tanta herejía de impecables creyentes.

Estas son las noticias con las que convivimos todos los días. Y el problema es que poco a poco las hemos socializado.“La indolencia es la causa o compañera que no viven espiritualmente, es decir; que no son conscientes y no obran apropiadamente. Es inseparables de personas corruptas, de ladrones y de criminales."

domingo, 11 de agosto de 2024

FOREVER YOUNG...

Yo siempre he vivido en la creencia que con una ya cierta edad llegaría el advenimiento gozoso de la serenidad, la sensatez, y la tranquilidad, el “dolce far niente” (hacer lo que nos pase por el forro disfrutando de siestas sin fin bajo una higuera frondosa, llena de higos, o brevas según toque), y disfrutando del canto de los pajaritos en verano.

Pero, ay,  lejos de eso todo es un cuento macabeo, es una estafa, cuando no un delito con nocturnidad porque al firmar tus padres la partida de nacimiento no te advierten de que, si el cuerpo no acompaña el paso de los años tiene mil puñetas que no siempre se compensan con que te dejen contar batallitas típicas de abuelo cebolleta. A eso debía referirse el maestro Yoda cuando se despedía con un sabio “Que la Fuerza te acompañe”.  Y tanto.

Que no es que me sienta viejo ni ese es el camino. Simplemente que el dicho que repetía mi abuela María de " Quién de joven se come el pollo, de mayor caga las plumas" y visto lo visto... lo mío más que pollo debió ser avestruz, y se creen algunos conocidos míos que van en plan " FOREVER YOUNG " que se van a librar de las " cagaleras " van listos, lo más que van a conseguir es un " gracias por participar ". Algo consuela que al cumplir los años te den licencia para incordiar y permiso para ser un cascarrabias incombustible y gruñón. A los 40 te podían caer bofetadas por cada impertinencia y ahora rozando los 60 te miran con conmiseración y se sonríen por lo bajini de las " polladas de cuello vuelto " que suelto de vez en cuando. Pero ojo; Las canas no valen si son de peluquería, y las mechas Californianas de L'Oréal París no cuentan.

Además, hay efectos secundarios a porrillo: Aunque yo jamás he sido de dar clases mayéuticas, he sido y soy buen oyente. La memoria de elefante ( para suerte de algunos) se va a hacer puñetas, la agilidad ni te cuento, pensar en el salto del tigre y muchas más monadas picaronas asustan, pero no acojonan aunque te pongan alas. ¿Y lo de viejo verde, qué? ¿Viejo verde? ¿Me estáis hablando en serio? No seré yo al que no se le escape de uvas a peras una mirada casi de confesionario y padrenuestro, pero ¿Viejo verde? De verde irá Robin de los Bosques, linterna verde, el duende verde o el Arquero Verde. Pero aunque a nosotros de verde empieza ya quedarnos la ensaladita de lechuga, berros y salmón al vapor con una Salsa Gribiche, una maceta de tomillo y el careto verde de envidia por no tener 18 añitos y algo de acné, por caridad. 
Y cuando recuerdas a todos los de tu " quinta" que se fueron tan jóvenes, tus ojos se llenan de lágrimas dulces de sangre de gominola, porque se acabó el salero. 

Bueno, el consuelo es que siempre nos quedarán los hijos y los nietos de nuestra vida y, si es como debe ser, ellos nos verán marchar a prados mejores, prietos los cataplines unos o pechos turgentes apuntando al cielo otras. Lo malo es que se avecinan cosas gordas y no sé si me apetece verlas venir. Todo dependerá de si levantan los brazos o los dejan caer. A la gente joven, mi generación le deja un mundo penoso.

Y para terminar subscribo letra por letra al gran García Márquez.
"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo más de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría  más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.
A un niño le daría alas, pero le dejaría que él sólo aprendiese a volar.
He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subirla escarpada.
Me apartaría de los necios, los habladores, de las gentes con malas costumbres y actitudes.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.
Trata de decir siempre lo que sientes y haz siempre lo que piensas en lo más profundo de tu corazón.
Siempre hay un mañana y la vida nos da siempre otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuánto te quiero, que nunca te olvidaré.
El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.
Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles, “lo siento”, “perdóname”,  “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.
Nadie te recordará por tus nobles pensamientos secretos. Pide fuerza y sabiduría para expresarlos.
Finalmente, demuestra a tus amigos y seres queridos cuánto te importan.

miércoles, 7 de agosto de 2024

BARES; AQUELLOS LUGARES.

No tengo el placer de conoceros en persona a muchos, o sí, a saber; pero de lo que estoy segurisimo es que de los Motrileños o Motrileñas que pululan por mi muro más de una vez nos hemos cruzado por esos "bares, que lugares"; esos locales , unos iluminados a más no poder y otros inmersos en la mas que sensual penumbra, donde bebimos, reímos, amabamos y quemabamos sacando de nuestra canana imaginaria los cartuchos de nuestros sueños e ilusiones con las monedas que nos quedaban en esos bolsillos manirrotos de esperanzas nocturnas.

Esos garitos que nos llevaban a desbarrar después de una semana de curro, universidad o institutos que dejábamos atrás en busca de nuestro paraíso particular. Allí estábamos todos, borrachines sin medida, visitantes de fin de semana de otros lugares que dejaban parte de su corazón en esta ciudad que era de todos y de nadie, de estudiantes, golfos y golfas cachondos, heavys, chicas de colegio, amantes de una sola noche, pijas y malotes, rockeros, modernos, borrachos en busca de un sueño imposible y "algún cura despistao".... 

Toda una tribu variopinta que bailaba en una danza caótica en esos hormigueros de pasiones y alegrías que eran los pub y discotecas de Motril, donde todo parecía tener su oportunidad "en cualquier fiesta". Chicos y chicas "enamorados de la moda juvenil" mientras mirábamos a esos "ojos de gata" preguntándonos "que hace una chica como tú en un sitio como este". "Bailando" en torno a esa "fiesta de los maniquíes" mientras las "chicas que son guerreras" pisaban fuerte en la pista donde cantaban al unísono "ni tú ni nadie puede cambiarme" mientras insistían en que "no me beses en los labios" mientras en la pista parecía que iba a "estallar el obus".

Tardes/noches que se hacían amaneceres de las que no querías salir. 
Pero que al final, ese "Cadillac solitario" nos conducía de nuevo a la realidad de un lunes  "persiguiendo sombras" mientras sabías que ya era "demasiado tarde para las princesas" que volvían a sus castillos con esas "flores condenadas a morir" pero soñando siempre con volver ese fin de semana donde nosotros volveríamos a ver a esa "chica de ayer" y ellas a ese "rey del Glam" con el que querían bailar "hasta perder el control".

Llegar a casa  prometiéndose a vosotros mismos y mismas que sería la "última cita en Hawaii" mientras te tirabas en la cama pensando que "la noche no es para mí" pero reconociendo que volverás a la siguiente noche a regresar a esos pub de la "calle del sida" como la conocíamos en Motril, a esa " Tasca de la alegría" a ese " Chaparral" y un largo etcétera con las mismas ganas de siempre. 
Por seguir recordando muchas noches así, por muchos recuerdos que jamás debemos olvidar.

martes, 6 de agosto de 2024

DOMESTICACIÓN.

 

"Todo lo bueno en la vida nace de un salto al vacío."

Todo lo bueno en la vida nace de un simple pero a veces complicado salto al vacío.
Deberíamos sentir la necesidad imperiosa de asomarnos al abismo de la vida y cuando lo tuviésemos claro saltar, pero saltar sin tirabuzones ni triples volteretas, simplemente y llanamente saltar. Pero antes escuchad al corazón y al instinto, y poner también mucha reflexión para evitar la ceguera.
 
Porque tan ciego está el que no quiere pensar como él que no quiere sentir o escuchar su corazón. Ambos tienen que estar despiertos, latiendo y trenzados.Los abismos no son vacíos, están llenos de posibilidades, lo que sucede es que muchas veces no nos atrevemos ni a mirarlos por el pánico que nos da provocar un cambio radical. Pero precisamente en los saltos al vacío es donde pueden emerger realidades inimaginables.
 
Será porque tengo la intención de ser irreverente, o sencillamente porque sí, pero he de reconocer que llevo bastante mal lo de acatar las normas. En general tiendo a saltármelas todas de un modo alarmante, supongo que por eso no tengo cabida en ciertos grupos, ni pertenezco a ningún club que se rija por algún tipo de estatuto. Mucho peor que tener que cumplir con las normas no escritas pero de como rige la moralina por desgracia reinante de soportar a personas a tu lado y su maldita manía de tender a ‹‹domesticarme››. Domesticar del verbo domar, lo cual aplicado a las personas suena horrible, mucho más cuando quien trata de imponértelo son las personas mas allegadas a ti. 
 
Pero ya sabéis, quiénes conviven en lo cotidiano contigo al final los vemos equivocadamente muchas veces como nuestro peor enemigo. La cuestión es que las personas tratan de ‹‹domesticarme›› en cuestiones que para mí son intrascendentes. ¿vacaciones? Que no, que cojo vacaciones cuando me parece, como si es febrero, como si no me voy a ninguna parte, que para mí la desconexión es… ¿Yo qué coño sé cuándo desconecto? Si eso no sé ni dónde se compra, pero tampoco me importa si lo venden en la droguería o en la ferretería. Volviendo al tema que me ocupa, por qué narices tiene que haber personas a mi lado que intenten ‹‹domesticarme›› y decirme como postularme por ejemplo en una tendencia política. Yo soy una persona. 
 
Cuando descubro que está sucediendo tengo muy claro qué hacer. Meto a los ínclitos en una enorme caja, le pongo un gran lazo, una pegatina bien visible que ponga con letra clara legible la palabra "destino" seguida de dos puntos y a continuación el domicilio de la coño de la Bernarda. 
 
A renglón seguido llamo a la primera empresa de paquetería que aparezca en Google (no miro precio ni nada), para que se encargue de recogerlos a domicilio lo más rápido posible y de entregarlo a la velocidad del rayo.Ya sé que la otra opción es darles una patada donde la espalda pierde su casto nombre, y devolverles a sus mundos de dominadores emocionales, pero es que nunca he sido un hombre violento y tampoco le deseo el mal a alguien que me es completamente ajeno.
 
Por cierto; queridos y estimados amigos y amigas, si leéis esto ya sabéis cuál es vuestro destino si se os pasa por la cabeza la idea de ‹‹domesticarme››, porque tened claro, ni seriáis los primeros y evidentemente ni los últimos.