sábado, 8 de junio de 2019

SEÑUELO PARA SÚCUBOS. *

Hace unos días tomando café con unos amigos, muy adictos y fieles seguidores a temas de misterio y oscurantismo; empezaron a discutir sobre una forma de demonios denominados  incubos y súcubos y si en realidad existen o al menos existieron.

El tema se estaba poniendo un tanto complejo dado la disparidad de opiniones y lo enrevesadas de las explicaciones; al menos a mi parecer.
Yo dada mi ignorancia sobre ese tema no me atreví a comentar nada, solo oír; que así es como realmente se aprende.
Hasta que uno de ellos me pidió que diera mi parecer dado que yo había oído todos los hilos de conversación entre ellos sobre ese tema, y alguna opinión tendría al respecto.

Simplemente les dije de que después de oírles y hacerme una idea aunque básica sobre el proceder y la praxis de esos demonios para mí el único Súcubo que yo hasta hace relativamente poco creía conocer era la Maruja. Mujer con conductas prostibularias que durante mucho tiempo merodeaba mi barrio, cuando no estaba apostada en una esquina junto al parque; barrio en el cual se terminó afincando dado que allí era donde radicábamos la totalidad de su clientela. Un vecino me advirtió que la Maruja no tenía nada de demonio, que de dulce que era resultaba hasta empalagosa, como yo creía. Y viendo ahora vuestras explicaciones y desgranando vuestros planteamientos , ya no me caben dudas: la Maruja no es para nada Un súcubo, un demonio... ¡pero para nada!

He vivido engañado muchos años. Quizás o tal vez pretendí ver en ella un Súcubo antes que una meretriz, a lo mejor para no enamorarme, porque de una prostituta uno se enamora fatalmente pero...¿quién se va a enamorar de un demonio? 
Y oyendo a mis amigos me parece entonces que hay que entrar a definir ya en la práctica a estas Súcubos y encima, descubrirlas si realmente existen cómo afirman mis amigos. Y para eso se necesitará un voluntario que esté bien despierto de noche, y cuando se le aparezca imprevistamente una demonio maléfica como la de la foto ( Ardat Lilith, reina de los súcubos) no se asuste ni huya. Al contrario, debe hacerse el valiente, tener calma, controlar la respiración ante el miedo que produce semejante aparición y actuar con normalidad como si nada pasara.

Y muy importante: no oponer resistencia alguna, y no dilatar para nada la situación con diálogos estériles. Y por las dudas, en cuanto el súcubo este callado (para desorientar); intentar algún diálogo como para "romper el hielo". El valiente y sacrificado voluntario  le debería decir, con firmeza: "Eyyy, Súcubo, ya se quién eres, ¿vamos a tomar algo?". Y lo importante será que este candidato (que estará prestando un servicio noble a la causa de la humanidad) no desfallezca... se canse, pero resista. Porque tal vez no se trate de una sola súcubo, y haya que seguir siendo un señuelo para descubrirlas. Por lo tanto es muy importante aparte de una buena alimentación para reponer fuerzas después del primer Combate; actuar con humildad, atesorar un superlativo espíritu de sacrificio, ganas sinceras de desvelar el misterio y sobre todo poner en juego su vida.

Y ahí entro yo: me ofrezco de señuelo humano. ¡Súcubos! en mi barrio las estaré esperando.
De noche después de las once no me busquéis malvadas bestias sexuales del inframundo porque estaré en algún chiringuito playero, y ahí no me busquen porque tengo compromisos ineludibles con la barra del bar y los cubatas on the rock.
Si en vuestros barrios conocéis o sospecháis que alguna fémina puede ser en verdad, una temible y maligna Súcubo, le pasáis mi dirección, o bien me la mandáis.
Como en todo en la vida, estos sacrificios y sufrimientos inenarrable alguien los tendrá que hacer; digo yo.

PD.: mi casa es la de rejas negras con tejas rojas y una santa rita de escayola en una oración a la derecha de la puerta . No tocar timbre por favor (no funciona). Entrar por la primer ventana (la dejaré abierta). Gracias. Ahora me marcho; tengo que prepararme unos filetes de carne para reponer las energías que me afanen estas malvadas.
Y por cierto: Tengo serias dudas que mis amigos me vuelvan a invitar y participar o cuanto menos opinar en ese tipo de tertulias.

*El súcubo (del latín succŭbus, de succubare, «reposar debajo»), según las leyendas medievales occidentales, es un demonio que toma la forma de una mujer atractiva para seducir a los varones, sobre todo a los adolescentes y a los monjes, introduciéndose en sus sueños y fantasías. En general son mujeres de gran sensualidad y de una extrema belleza incandescente. El mito del súcubo pudo haber surgido como explicación del fenómeno de las poluciones nocturnas y la parálisis del sueño. Según otras perspectivas, las experiencias de visitas sobrenaturales claras pueden ocurrir por la noche en forma de alucinación hipnagógica. En el siglo XVI, una talla o escultura de un súcubo fuera de una posada, indicaba que también funcionaba como burdel.
( Wikipedia)

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