miércoles, 5 de junio de 2019

UN SUEÑO CON PIEL ESPERANZA.

Dice el Talmud que un sueño que no se recuerda es como una carta que no se abre.El subconsciente nos da mensajes en nuestros sueños, recordarlos es importante, para poder leerlos luego como una carta llena de símbolos por descifrar. 

Llevo un tiempo dándole vueltas a cómo evitar la certeza que sobrevuela sobre mi; cómo darle esquinazo. ¿Dónde podrán estar las excepciones?, ¿dónde los escondites?. Me estoy equivocadamente empeñando en vivir en el tiempo verbal incorrecto; en escribir con la mano contraria y en hacer gimnasia con una pierna partida. Nada mas levantarme; el optimismo con el que amanezco va decayendo a medida que transcurre el día y crece mi cercanía a la realidad y de como una gota Malaya en forma de tortura se tratara, se agotan mis esfuerzos por estar ilusionado. 

Pretendo despertar todas las mañanas sin rutinas; pretendo no mirar el reloj continuamente y lo que es más reconfortante; simplemente pretendo no pretender nada. El animal que llevo dentro empieza a contar el tiempo de su resurgir. El sentimiento que me embarga se convierte en instinto y hoy cuando hablaba solo se oían aullidos. Debería enfrentarme a mi mismo, levantar la cabeza.  Debiera entender que no siempre la noche brilla por oscura. Aprender que en lo oscuro no veré ninguna solución. Necesito imperiosamente vivir con valor, amar con locura. Perdonar y reír. Debería romper el pasado y olvidar el hastío en que estoy sometido; sonreír al que esta a mi lado, perdonar al peor enemigo.

Olvidarme de mi; aunque fuese por un instante y buscar más allá de mi certeza. Caminar erguido con fuerza hacia el valor perdido, vencer mis miedos intangibles y guardar para causas justas mis iras. No pasa un amanecer sin que te recuerde. Que recuerde con cierta tristeza los días en que lo que pudo ser no fue y lo que debió ser se desvaneció. Entre penumbras y nostalgias, abrumada por sí misma, se me encoge el alma por vislumbrar, el legado que en realidad quisiste dejarme. Cada paso que doy es un agradable recuerdo del pasado, atrapado en aquel sol de verano, que envolvía cálido mis sueños y esperanzas. sueños disfrazados y personificados en la figura real de una mujer rebelde; Porque de eso estas hecha amor mio, de piel de esperanza. 

Y me despierto del sueño y me martillea la cabeza como si de un martillo pilón se tratase el pensamiento del Talmud. No ceso de repetirme en voz alta que me equivoqué; no ceso de hacer ruido porque me distrae de tu recuerdo y me tranquiliza. Maldigo el momento en que tu te quedaste callada mientras yo gritaba sin temor a ser escuchado. Vivir en la eterna condena de ver como pasan las horas mientras imagino vidas enteras contigo. Había oído la palabra ausente en multitud de ocasiones y es justo ahora cuando entiendo su verdadero significado. Fugaces introversiones me habían dado alguna noción, pero hasta hoy, sólo hasta hoy había sido sólo un adjetivo para recordarme tu justificada omnipresencia en mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.