Querida y añorada musa:
Sintiéndome desahuciado de tus
favores y encadenado a tu capricho no mermas mi fidelidad por mucho que lo
intentes y empeño pongas en ello, Te siento cerca de mí hasta el punto de notar
tu aliento en mi nuca pero no puedo tocarte.
Eres tan cruel unas veces como maravillosamente bella otras; tienes el poder de decidir cuando y como abrazarme. Pero... ¿ sabes una cosa ? se a ciencia cierta que tarde o temprano conseguiré llegar hasta ti. Solo es cuestión de paciencia y tiempo. Aunque ahora mismo tu nostalgia me desgarre, aunque note como mi cuerpo se marchita por momentos, únicamente vivo en una lucha continua de mantener la ilusión de ser tuyo para siempre. Preciso que vuelvas a mi lado y que me des el sosiego que antes me regalabas y del que carezco ahora; Que vuelvas a llevarme en volandas lejos de este absurdo mundo de sinsabores, donde solo con pararse a mirar detenidamente se convive en plena confrontación y se sobrevive con mas pena que gloria, donde los sueños se destruyen a diario; donde lo tangible sustituye los sentimientos mas íntimos, donde vivimos a caballo en demagogias y costumbres inventadas en esta nueva era, mutando a un castigo a la armonía, un atentado al afecto; y por el contrario un bálsamo para el egocentrismo .el inconformismo y la intolerancia.
Yo creía que mi sanación física iría unida a la psicológica, pero creo que esta me va a costar paciencia y tiempo. Vivo haciéndome a diario demasiadas preguntas que desembocan en la misma respuesta. Demasiado silencio que ensordece mis oídos.Se me vienen continuamente a la memoria los momentos en que de verdad he estado mal, débil; sintiéndome así prácticamente la primera vez en toda mi vida y así se ha mantenido durante dos años, vulnerable; desde aquellos difíciles y no tan lejanos momentos. Entonces yo, tan orgulloso y egocéntrico, hubiera estado dispuesto a todo para no caer en lo que me dictaba la cabeza que no iba al mismo compás de mi corazón, no solo para no perder lo que realmente importa en esta vida.
Y no hablo de dinero, sino de todos los amigos o familia; a todos los seres queridos que, debido a mi irascible y austero carácter fruto de las dentelladas del cánido no había tratado como debiera. En esos momentos que tanta falta me hacían. Sólo me he dedicado absurdamente a coleccionar decepciones que solapados a los pequeños triunfos, solo consiguen sumar dudas sobre mí mismo; flagelando mi autoestima, viviendo a paso cambiado y obcecándome en conseguir algo que ya no está al alcance de mi mano. Intento buscar inspiración para escribir y solo consigo mancillar mis fantasías. Siento que el circulo se cierra y al final del laberinto de sombras que mi agotada voz recorre, solo distingo una salida; ¡ Ayudame musa mía ! arráncame de un manotazo la careta y hazme que vuelva a la realidad.
Bien sabes musa que en algún momento de mi vida hubiera estado dispuesto completamente a cambiar, o al menos intentarlo con todas mis fuerzas. Pero no como una promesa incumplida una vez mas, de las de sin valor una vez pasado el tiempo de tempestad; si no como algo que hubiera estado dispuesto, casi con total seguridad de hacerlo, con toda mi alma, con todo mi espíritu, y nada ni nadie me hubiera detenido. Yo, que había basado toda mi existencia en el tener, ya no tengo nada, entonces ya mi razón de ser no tiene sentido alguno. Aunque tampoco la tiene si cambiara mis parámetros y la vea ahora bajo el prisma del intentar ser, porque tampoco soy nada ahora. Pero ahora ya es tarde para lamentarse de eso. Perdí mi vida, o al menos gran parte de ella, debido a unas estúpidas e innecesarias inclinaciones materiales que debido a mi avaricia y egoísmo, me ha arrastrado como un alud, a todos los terrenos de mi vida cotidiana.
Recuerdo todos y cada uno de los aspectos de mi vida, todas las etapas anteriores de mi existencia, como estúpidas e inútiles, y me odio profundamente por ello. Desde que no acunas mis noches soy un muerto ya, un muerto que respira y come, pero sin razones para vivir; me he convertido en un autómata, errante, sin razones para vivir ya. Solo el miedo que le tengo a la muerte puedo considerarla una razón suficiente para seguir esta pesada existencia.Mi error fue preguntarme a mi mismo si realmente me hacías falta; cuestionarme si realmente era insensible a ti... Podría responderte que no, puesto que al marcharte no sentí ningún desgarro en el corazón, pero conforme crecían las horas con la lucidez desorientada, la sensación de vacío iba ocupando un lugar predominante por los alrededores de mis sentimientos.
Desee la visitas de otras musas pero cada una de ellas desaparecía según desarrollaba su papel; unas con enfado, otras con reproche, con lágrimas, con aliento, con suspiros, con alegría o con portazo. No me importaba el desenlace; pasaba días analizando tal frase, o tal entonación en un relato intentando comprender la causa del final, pero la repetición de la tarea sin resultado me convenció de que no servía para nada, porque fuera lo que fuera, la consecuencia final era el abatimiento que me producía tu ausencia.Aquí sentado frente a mi escritorio te espero. Ni tan siquiera me quedan fuerzas para ir a buscarte y ansío aferrarme a la corriente que tan instintivamente me une a tu realidad.
Hace dos años que la inspiración me ha abandonado; Huyó de mí con su musa creadora. No la veo, no la siento. No siento la necesidad imperiosa, arrebatadora de escribir.¿Que será de mí ?.Sabes que no soy nadie. No soy nada. ¿Dónde iré? Necesito que me inflames con tu saber; que tus poderosas palabras viajen a través de mis dedos hasta plasmarse en unas líneas que no son mías, lo sé. Sólo dictadas por ti. Mi inspiración huyó lejos aferrada a tu mano. Ninguna nota, ningún adiós. Sólo la profunda sensación de la vacuidad. Vacío, eso es. Vacío y nada más. ¿Cómo escribiré sin ti? Sabes que no sé. Sabes que no puedo. Te necesito.
La musa de mis noches en vela escapó por la ventana una noche de verano. Voló lejos, emigrando hacia otras mentes. Si eres una de esas mentes agraciadas por su presencia; beneficiate de su sapiencia, Recibe su susurro con humildad y aprende a escuchar su suave canto. Aprecia el brillo de su mente creadora derramándose entre tus manos. Ansioso, imagino el momento, nuestro momento; en que con un único e infinito beso tu esencia se diluya en mi sangre, y sellando los párpados, dejaré que fluya tu sabiduría, olvidándome de todo lo pasado, abonarme al místico caos de los sentidos que me regalas y que, sin duda, convergerán en el éxtasis que provoca mi bienestar.
Quiero ver la felicidad de mi rostro reflejada en tus titilantes ojos y que retorne el recuerdo de ese instante que me das la lucidez retenida siempre en mi memoria, escucharé como susurras mi nombre. Será la señal inequívoca de que ya te has llegado. Me ofrecerás tus frías manos que apaciguarán la llama que quema sin piedad mi calcinado corazón y me ayudaran a enfrentarme con folios vacíos y fríos. Lágrimas de gratitud surcarán mis mejillas y te obsequiaré con lo que siempre te negué; mi alma eterna. Dame calma, porque la impaciencia y desolación me acompañan en cada anochecer.
Acógeme de nuevo en tu manto, cobíjame en el y pon rumbo a la fecunda playa de ideas de tu recóndito paraíso, dame asilo para que me salves del infierno de la soledad. Me siento cerca de ti, tan desnudo, tan sincero. No existe nada que retenga mi deseo de que vuelvas.Dale abrigo a mi ser, vuelve en mis oscuras noches mi preciada luz a darme la dormida, que no pérdida inspiración; Te necesito.
Eres tan cruel unas veces como maravillosamente bella otras; tienes el poder de decidir cuando y como abrazarme. Pero... ¿ sabes una cosa ? se a ciencia cierta que tarde o temprano conseguiré llegar hasta ti. Solo es cuestión de paciencia y tiempo. Aunque ahora mismo tu nostalgia me desgarre, aunque note como mi cuerpo se marchita por momentos, únicamente vivo en una lucha continua de mantener la ilusión de ser tuyo para siempre. Preciso que vuelvas a mi lado y que me des el sosiego que antes me regalabas y del que carezco ahora; Que vuelvas a llevarme en volandas lejos de este absurdo mundo de sinsabores, donde solo con pararse a mirar detenidamente se convive en plena confrontación y se sobrevive con mas pena que gloria, donde los sueños se destruyen a diario; donde lo tangible sustituye los sentimientos mas íntimos, donde vivimos a caballo en demagogias y costumbres inventadas en esta nueva era, mutando a un castigo a la armonía, un atentado al afecto; y por el contrario un bálsamo para el egocentrismo .el inconformismo y la intolerancia.
Yo creía que mi sanación física iría unida a la psicológica, pero creo que esta me va a costar paciencia y tiempo. Vivo haciéndome a diario demasiadas preguntas que desembocan en la misma respuesta. Demasiado silencio que ensordece mis oídos.Se me vienen continuamente a la memoria los momentos en que de verdad he estado mal, débil; sintiéndome así prácticamente la primera vez en toda mi vida y así se ha mantenido durante dos años, vulnerable; desde aquellos difíciles y no tan lejanos momentos. Entonces yo, tan orgulloso y egocéntrico, hubiera estado dispuesto a todo para no caer en lo que me dictaba la cabeza que no iba al mismo compás de mi corazón, no solo para no perder lo que realmente importa en esta vida.
Y no hablo de dinero, sino de todos los amigos o familia; a todos los seres queridos que, debido a mi irascible y austero carácter fruto de las dentelladas del cánido no había tratado como debiera. En esos momentos que tanta falta me hacían. Sólo me he dedicado absurdamente a coleccionar decepciones que solapados a los pequeños triunfos, solo consiguen sumar dudas sobre mí mismo; flagelando mi autoestima, viviendo a paso cambiado y obcecándome en conseguir algo que ya no está al alcance de mi mano. Intento buscar inspiración para escribir y solo consigo mancillar mis fantasías. Siento que el circulo se cierra y al final del laberinto de sombras que mi agotada voz recorre, solo distingo una salida; ¡ Ayudame musa mía ! arráncame de un manotazo la careta y hazme que vuelva a la realidad.
Bien sabes musa que en algún momento de mi vida hubiera estado dispuesto completamente a cambiar, o al menos intentarlo con todas mis fuerzas. Pero no como una promesa incumplida una vez mas, de las de sin valor una vez pasado el tiempo de tempestad; si no como algo que hubiera estado dispuesto, casi con total seguridad de hacerlo, con toda mi alma, con todo mi espíritu, y nada ni nadie me hubiera detenido. Yo, que había basado toda mi existencia en el tener, ya no tengo nada, entonces ya mi razón de ser no tiene sentido alguno. Aunque tampoco la tiene si cambiara mis parámetros y la vea ahora bajo el prisma del intentar ser, porque tampoco soy nada ahora. Pero ahora ya es tarde para lamentarse de eso. Perdí mi vida, o al menos gran parte de ella, debido a unas estúpidas e innecesarias inclinaciones materiales que debido a mi avaricia y egoísmo, me ha arrastrado como un alud, a todos los terrenos de mi vida cotidiana.
Recuerdo todos y cada uno de los aspectos de mi vida, todas las etapas anteriores de mi existencia, como estúpidas e inútiles, y me odio profundamente por ello. Desde que no acunas mis noches soy un muerto ya, un muerto que respira y come, pero sin razones para vivir; me he convertido en un autómata, errante, sin razones para vivir ya. Solo el miedo que le tengo a la muerte puedo considerarla una razón suficiente para seguir esta pesada existencia.Mi error fue preguntarme a mi mismo si realmente me hacías falta; cuestionarme si realmente era insensible a ti... Podría responderte que no, puesto que al marcharte no sentí ningún desgarro en el corazón, pero conforme crecían las horas con la lucidez desorientada, la sensación de vacío iba ocupando un lugar predominante por los alrededores de mis sentimientos.
Desee la visitas de otras musas pero cada una de ellas desaparecía según desarrollaba su papel; unas con enfado, otras con reproche, con lágrimas, con aliento, con suspiros, con alegría o con portazo. No me importaba el desenlace; pasaba días analizando tal frase, o tal entonación en un relato intentando comprender la causa del final, pero la repetición de la tarea sin resultado me convenció de que no servía para nada, porque fuera lo que fuera, la consecuencia final era el abatimiento que me producía tu ausencia.Aquí sentado frente a mi escritorio te espero. Ni tan siquiera me quedan fuerzas para ir a buscarte y ansío aferrarme a la corriente que tan instintivamente me une a tu realidad.
Hace dos años que la inspiración me ha abandonado; Huyó de mí con su musa creadora. No la veo, no la siento. No siento la necesidad imperiosa, arrebatadora de escribir.¿Que será de mí ?.Sabes que no soy nadie. No soy nada. ¿Dónde iré? Necesito que me inflames con tu saber; que tus poderosas palabras viajen a través de mis dedos hasta plasmarse en unas líneas que no son mías, lo sé. Sólo dictadas por ti. Mi inspiración huyó lejos aferrada a tu mano. Ninguna nota, ningún adiós. Sólo la profunda sensación de la vacuidad. Vacío, eso es. Vacío y nada más. ¿Cómo escribiré sin ti? Sabes que no sé. Sabes que no puedo. Te necesito.
La musa de mis noches en vela escapó por la ventana una noche de verano. Voló lejos, emigrando hacia otras mentes. Si eres una de esas mentes agraciadas por su presencia; beneficiate de su sapiencia, Recibe su susurro con humildad y aprende a escuchar su suave canto. Aprecia el brillo de su mente creadora derramándose entre tus manos. Ansioso, imagino el momento, nuestro momento; en que con un único e infinito beso tu esencia se diluya en mi sangre, y sellando los párpados, dejaré que fluya tu sabiduría, olvidándome de todo lo pasado, abonarme al místico caos de los sentidos que me regalas y que, sin duda, convergerán en el éxtasis que provoca mi bienestar.
Quiero ver la felicidad de mi rostro reflejada en tus titilantes ojos y que retorne el recuerdo de ese instante que me das la lucidez retenida siempre en mi memoria, escucharé como susurras mi nombre. Será la señal inequívoca de que ya te has llegado. Me ofrecerás tus frías manos que apaciguarán la llama que quema sin piedad mi calcinado corazón y me ayudaran a enfrentarme con folios vacíos y fríos. Lágrimas de gratitud surcarán mis mejillas y te obsequiaré con lo que siempre te negué; mi alma eterna. Dame calma, porque la impaciencia y desolación me acompañan en cada anochecer.
Acógeme de nuevo en tu manto, cobíjame en el y pon rumbo a la fecunda playa de ideas de tu recóndito paraíso, dame asilo para que me salves del infierno de la soledad. Me siento cerca de ti, tan desnudo, tan sincero. No existe nada que retenga mi deseo de que vuelvas.Dale abrigo a mi ser, vuelve en mis oscuras noches mi preciada luz a darme la dormida, que no pérdida inspiración; Te necesito.

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