jueves, 12 de diciembre de 2019

CONSOLAMENTUM A LA NOVELA.

En primer lugar; Debemos de partir de la base que mi opinión es meramente subjetiva, ni por asomo pretende crear un dogma ni nada que se le parezca. Simplemente es mi visión sobre una practica literaria; los relatos cortos. No pretendo sentar cátedra ni corriente de discusión, simplemente opinar sobre una técnica literaria en la que me muevo como pez en el agua, quizás puede ser un motivo de mi mas que visible reverencia hacia el relato corto, no lo se.

Hace un tiempo en una tertulia literaria a la cual mi lobo me permite acudir cuando está tranquilo,  me dijeron que escribía demasiados relatos cortos y que eso literariamente me oxidaría con el tiempo. Que si no escribía novelas ni poemas no podría considerarme escritor, porque, al parecer según el pensamiento de mis coetaneos; los escritores solo escriben novelas. Supongo que debería haber contestado algo o al menos hacer una chanza ante tamaña gilipollez, pero me quedé tan desconcertado, que me quedé sin palabras. 

Esa afirmación no solo es una tontería, es que no se podría estar más equivocada.Una de las cosas que desde siempre más me han preocupado, y por no decirlo; me inquietan desde que comencé en este mundillo es la estrechez de miras, otra son las envidias que campean a sus anchas en este mundillo tan simple y a la vez complicado, pero ya tendremos tiempo de hablar de eso. Yo siempre me lo he exigido a mi mismo y por lo tanto me he declarado abiertamente a favor de la innovación, que fluya y circule nueva sangre … Pero a la hora de la verdad, los que habitan en el limbo literario están tan estancados que huelen a ciénaga.

Decir a un escritor que deje de escribir tantos relatos cortos es como decirle a un mecánico que deje de cambiar ruedas; Que se Centre solo en reparar motores. Cambiar filtros, pastillas de freno y revisar los niveles de líquidos es de genero fracasado. Tú tienes que ser el mejor y por eso solo tienes que escribir novelas. Nadie en su sano juicio y con un mínimo de raciocinio diría eso a un mecánico, sin embargo, a un escritor sí se le puede decir y quedarse tan pancho.Todavía me da escalofríos y vergüenza ajena solo de recordar la frasecita. Debo suponer, siguiendo esta línea de pensamiento, que Edgar Alan Poe era un mal escritor. Pues vale, era un junta letras pésimo, mediocre y pusilánime, ale ¿tranquilos?…

Escribir un relato corto no es ni medianamente un genero literario menor ni tiene nada que ver con escribir una novela. Aunque el proceso se le parezca un poco( lo de tener que estar dándole a las teclas) por lo demás es bastante diferente. Repito; Al menos lo es para mí. Yo escribo un relato corto a la semana, dos si estoy especialmente inspirado, sin embargo, escribir una novela es algo que me planteo muy de tarde en tarde. ¿Por qué? Porque me aburre y no me gusta el proceso. Diréis: Pues vaya mierda de aprendiz de escritor, ¿eh?. Pues sí, pero realmente el motivo es que no me gusta tener que implicarme en algo tan largo, no me gusta tener que centrarme en un solo proyecto que ni siquiera sé si podré finalizar, porque soy de esas personas que se dispersan con facilidad. 

Para mí, es mucho más sencillo y cómodo, sentarme y escribir relatos cortos, ¿por qué tengo que oír y hacerme sentir que estoy haciendo las cosas mal? ¿Y si me da la gana dedicarme solo a escribir relatos?.Yo empecé a escribir en serio a los cuarenta y tantos. Cuando digo en serio me refiero a hacerlo cada día, con cierta perspectiva de continuidad. Me puse de verdad a ello cuando me publicaron mis dos primeros relatos en unas revistas de carácter local. Supongo que ese fue un momento de cambio general en mis esquemas de escribir mas asiduamente. Hasta ese momento escribía relatos muy de vez en cuando. En ratos muertos, en vacaciones… siempre en cuadernos viejos que tenía por casa; Entonces me publicaron un par de relatos en dos concursos. En aquel momento me pareció la hostia. Claro que entonces no entendía nada de lo que estaba haciendo, avanzaba como a oscuras por un pasillo. 

¿Sabéis eso de que la ignorancia es atrevida? Pues así era yo, no tenía ni idea de estructuras, de tiempos, de personajes, de ritmos… Solo escribía lo que me gustaba, escribía y disfrutaba de cada palabra. Y creo que aun sigo haciéndolo igual, no soy muy de reglas estructurales ni formas de escribir, simplemente fluye sin mas. Ahora bien, acepto que cada palabra, cada frase, cada relato, tengan que ser sometidos a un escrutinio que, en la mayoría de las ocasiones acaba por matar la creatividad y en mi caso, si bien deja un buen resultado sobre el papel, a mí en particular me acaba dejando un regusto a ceniza en la boca. Y por lo tanto evito a todas luces caer en ese maquinismo y maniqueísmo literario.

Hoy en día; Escribir para mí ya no es lo mismo, creo que, en este tiempo he perdido un poco de ímpetu. Lo que en mi pueblo se llama "espantá”. Supongo que impulsado por mis divagaciones y caunadas para decidirme si escribir novelas. Yo no había oído en mi vida la palabra escaleta y no tenía ni idea de cómo tenía que ser la estructura de mi novela. Simplemente escribía a pelo y aprendía sobre la marcha. Como toda la vida: ensayo y error. ¿Un consejo? Solo hay una profesión en la que este método de aprendizaje pueda resultar más dañino y peligrosa que en la escritura y es hacer malabarismos con motosierras.

Hay ciertos consejos que me hubiese gustado decirme enfrente de un espejo: lee más libros sobre escritura, participa en talleres de escritura, tus amigos dentro de su parcialidad emocional no son buenos críticos, un escritor siempre será mejor y sobre todo, olvídate de las novelas, hay formas más efectivas de escribir tus tramas. Si un tertuliano, a día de hoy, me pidiera un solo consejo de escritura, sería este: 
Olvídate de las novelas, tienes que escribir relatos cortos a riesgo de que tus compañeros no te reconozcan como escritor. El tiempo es la gran queja de todos los escritores, viven sometidos a las manecillas del reloj. Todos necesitan más tiempo, porque por norma general no te dedicas exclusivamente a escribir; tienes otros trabajos, amigos, familia, haces deporte…

Un relato corto se puede escribir en una semana o en menos; Por lo tanto el tiempo de corregir tu ensayo/error es más corto. Créedme aunque suene a perogrullada cuando digo que es mucho más fácil revisar y dejar presentable un relato de diez páginas que una novela de quinientas. Como ya antes expliqué, a mi modo de ver escribir una novela supone un gran compromiso; Es simplemente un compromiso de tiempo. Te vas a comprometer con plasmar una trama, un punto de vista, un género y no menos importante; una estructura.

Si empiezas narrando en tercera persona y en pasado, más te vale que lo sigas haciendo durante toda la novela. Si tu personaje tiene acento andaluz no se lo cambies a gallego a las cien páginas. Si te has cargado un personaje no puedes volver a matarlo ni puede aparecer vivo de repente a menos que sea el bíblico Lázaro o el mismísimo Jesús de Nazaret. En los relatos cortos tenemos los mismo compromisos; Pero los plazos son mucho más cortos, en los relatos no tienes compromiso de permanencia. Esto significa que tendrás muchas más oportunidades y mucho más tiempo para probar cosas nuevas. Podrás escribir desde varios puntos de vista, sobre varios temas. Podrás tocar todos los géneros que te salgan de de tu cerebro o bien te dicten tus musas, porque aunque hay quien las niega; como las meigas haberlas hailas.

Esa falta de agobios y compromisos a largo plazo te permitirá probar lo suficiente como para desarrollar un estilo y genero personales que tanta falta hacen hoy en la literatura actual y hacerlo en mucho menos tiempo.Yo no voy a negarlo; Alguna vez probé a escribir alguna novela. Te levantas un día y te das cuenta de que has encontrado la gran historia. Tienes una idea genial, una historia innovadora. Son esos momentos en los que estás seguro y sientes de que le estás haciendo el amor apasionadamente a las musas. Pero, de repente como por designios celestiales, terrenales o alalimon, la cosa empieza a torcerse. Esa historia tan buena empieza a hacer aguas por todos lados. Te das cuenta de que hay algo que falla. Puede que sea un personaje, puede que la historia no diera para tanto, puede que la enfocado mal en el punto de vista o que, te hayas deshinchado. 

Basta Preguntar a cualquier escritor o poeta, saben lo que es. Hay historias que acaban destinadas a la eutanasia desde antes de nacer.Hay pocas cosas más triste e indignantes en este mundo que darte cuenta de que tu historia no da para más cuando llevas 50.000 palabras escritas. No hay nada peor que ese momento en el que te das cuenta de que no te estabas follando a tu musa, que en realidad lo que estabas era estar solo en tu habitación practicandote el onanismo mental. Hacerle el harakiri a una historia por la que has luchado tanto te hace sentir miserable. Es como negarle el consalementum a un enfermo después de una endura cruel; Yo tengo unas tres novelas muertas. 

Y lo cierto es que aprender metiendo la pata siempre es doloroso, pero no es menos cierto que lo es mucho menos fustrante cuando tienes que cargarte solo diez páginas o tres.Imaginaros lo jodido que es construir una audiencia sobre una novela. ¿Crees que alguien que no te conoce va a comprar una novela? ¿Por qué? Yo no te conozco, no confío en ti, ¿por qué debería darte una semana de mi tiempo? ¿Y si no vales la pena? ¿Me vas a devolver el tiempo? ¿Y el dinero? Además; Te vas a meter a nadar en un estanque lleno de tiburones y tú eres un pez muy pequeñito. Si tienes suerte, serás tan pequeñito que los tiburones ni se darán cuenta de que estás ahí. Si no la tienes, se te van a zampar a la primera de cambio. Sea como sea, te vas a morir de hambre, porque los más grandes, los que nadan por encima de ti, se van a zampar todo lo que caiga en el estanque. 

Con suerte, pillarás un par de migajas. Es muy jodido enganchar a un lector desde cero con una novela cuando nadie te conoce. Al contrario, es más sencillo que la gente se interese por tu trabajo si no tienen que pagar por él. Si escribes relatos cortos, puedes publicarlos en tu blog o puedes regalar un relato a tus lectores cada cierto tiempo. Si eres capaz de ganarte su confianza sin el compromiso que supone pagar por una novela entiendo que esto llegue cabrear, a mí me cabrea supinamente, pero es lo que hay; Será mucho más fácil obtener una base de lectores. En resumen, será más fácil crear audiencia con relatos que con novelas. Si además tienes la suerte de publicar relatos con otros autores, tanto mejor. En estos casos se da una especie de polinización cruzada. 

La gente que conozca a alguno de los autores comprará el libro por ellos y te leerán a ti. Si les gustas, tendrás más lectores fieles. En algún momento tendrás que leer frente a tus lectores. Ese momento temido, odiado, vilipendiado siempre llega, te guste o no te guste. Leer un extracto de una novela es, simplemente y literalmente, una mierda. Nueve de cada diez veces vas a estar leyendo un par de páginas sacadas de contexto y te sentirás como un idiota, porque lo que estás leyendo parece algo raro, un cruce de frases y palabras simplemente buscando un sentido que en tan corto espacio sobre un global no da lugar a crearlo. Aquí los relatos cortos le vuelven a ganar la partida a las novelas. No hay nada como leer un precioso relato con un inicio, un nudo y un desenlace. 

Podrás leer una historia con sentido y no un montón de frases que como antes dije; No encajan demasiado bien en nada. En fin… Ahora puedes hacer todo lo contrario Bueno, aunque son válidos para cualquier buen entendedor, estas reflexiones debería ser especialmente útil para todos los que están comenzando en este mundillo de la tecla y la letra. Si hace poco que escribes y te estás peleando a muerte con esa novela, por favor, ten en cuenta todo lo que te cuento aquí.Vale, quizá los relatos cortos no te van a dar el Nobel de literatura; Aunque viendo el panorama, tampoco lo descartes. 

Creo que el año que viene le toca al que escribe las frases de los sobres de azúcar, así que… cruza los dedos, pero los relatos cortos tienen sus ventajas. De entrada te resultará más sencillo salir del anonimato; Será más sencillo colocar un relato en un revista o antología que publicar esa novela con una editorial.Y si no quieres, no lo hagas. Lánzate directamente a por esa novela, nadie te lo impide. Es lo que tiene esto, que cada uno acaba haciendo lo que nos sale de …

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