Por eso admiro a los pintores. Tienen la virtud de aunar un sentimiento con solo una pincelada. Lejos de letras que se cocinan y bailan en frases maniqueadas. Lejos de voces estridentes, o de música malsonante y chabacana... la pintura es un sentimiento silencioso, no grita.
Hay mil formas y maneras de morir. A mí en particular me gustaría morir apuñalado por el pincel de un pintor. ¡Cuanta carga de sentimientos y emociones vividas conllevaría esa estocada certera!
Dedicado a Don Manuel González Ligero. Pintor y escultor de almas y asesino de sentimientos impuros. Maestro y a la vez cómplice del pan de oro y la imaginería.
PRIMERA IMAGEN:
RETABLO DEL SANTUARIO VIRGEN DE LA CABEZA.
SEGUNDA IMAGEN:
CAMARÍN DE LA VIRGEN ( La estructura del camarín fue obra Francisco Alaminos.)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.