lunes, 22 de febrero de 2021

RABITOS DE PASAS.

Anoche me fui a la cama, como cualquier día; con la única intención de dormir unas horas e intentar relajar tanto mi mente como mi cuerpo, para afrontar de la mejor manera el día de mañana, o sea, hoy. No había terminado de caer en los gratificantes brazos de Morfeo cuando mi mente, sin avisar previamente, comenzó a redactar sobre un papel en blanco una historia inimaginable; mis dedos plasmaban lo que iban recibiendo, la historia era perfecta, puntos, comas, signos de exclamación, guiones, las palabras brotaban solas, la historia seguía siendo perfecta. 

No podía parar, no quería parar, si me levantaba para tomar notas reales, corría el riesgo de perder esa historia perfecta, así que decidí continuar en mi papel imaginario, todo parecía perfecto; estaba emocionado, por fin había encontrado la historia perfecta, por fin escribía como los escritores de verdad, por fin me sentía escritor.

Os tengo que decir que al final me dormí; por supuesto, hoy no me acuerdo de nada, no sé ni tan siquiera el tema de ese gran relato, debería tomar rabitos de pasa.
Lo siento, pero no os preocupéis; tan pronto me venga la inspiración os la comento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.