martes, 14 de mayo de 2024

SOMBRAS CHINESCAS.

Veréis como vais a saber de lo que hablo. Era otra forma, más analógica, de aprovechamiento de la tecnología que tenías a mano. Nos acostaban temprano; y con tu hermana, tu primo o tu amigo cogíais una linterna y proyectabais sobre la pared siluetas hechas con las manos. Sombras chinescas. Perros, pájaros, princesas, conejos, gatos... Todos lo hicimos.

Fuimos primigenios contadores de cuentos alrededor de la hoguera o con una linterna con pila de petaca a la que le aplicabas la lengua para sentir el calambrazo. Desde la noche de los tiempos lo llevamos haciendo con lo que tenemos a mano y se nos va ocurriendo por el camino. Los humanos somos así; Nos alimentamos de historias, de fábulas, de cuentos, de ficción. 

De sombras chinescas en la pared de la caverna o de una habitación. Somos como un viaje a la niñez. Repito; Como niños y niñas metidos en cama con la linterna mágica devorando aquellas sombras musicadas proyectadas en una pared donde surgían todas las historias que deseábamos ser contadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.