Me imagino que debes de estar por ahí, en algún lugar del mar, oculta entre las crestas de las olas, la brisa marina ha dibujado un sendero entre las nubes donde no puedes ocultarte, veo en el cielo signos de luz transparentarse en nubes y gotas azules de rocío, signo inequívoco que llega el alba. Mi corazón desea tocar ya la tierra. Sentir mis pies elevarse, como si dentro de mi nacieran a cada paso nuevos mundos, ¿Inhóspito? O por el contrario ¿Acogedor?, somos gente atravesando el mar del tiempo, inmóvil y sagrado, como quién a perdido el miedo a no existir más que en lo eterno.
Hijos de una misma unión no escrita, un mismo propósito, un mismo sueño; navegando en una mezcla de cielo y mar. Mirando el ya casi ralo cielo he visto el color de la esperanza, pero pienso en el aún pedregoso camino de siluetas, nocturnas que me quedan por vivir. Contraigo los ojos para visualizar mejor el horizonte, respiro como un pez fuera del agua.
Despacio, casi con miedo a la luz, abro mis pupilas todo lo posible buscando un horizonte que, a veces se hace infinito y descolorido… Pero no consigo respirar mis miedos, mis anhelos. Ahora respiro agitado como si ya no hubiera más silencio, ni más ruidos… Es que noto que ya he tenido suficientes mares que respirar, y sal que baña mi piel... Pero ahí sigo respirando, abriendo los ojos en silencio… Latente y lejano en ese silencio que a veces se dibujaba descolorido de luz hace un rato, pero respirable…
Soñando con millones de crepúsculos que quiero seguir respirando en cuanto llegue a mi destino…Contemplo el placer del amanecer, que me habla con su delicada luz azul violeta, que me habla en sueños, con su delicada luz cuasi titilante. Llegamos tragando espumas, saboreando algas saladas, con sueños en los bolsillos y la ropa mojada… Es el silencio solo alterado por el romper de las olas el que nos recibe y se nos llena nuestros corazones con una incierta esperanza…con una lágrima salada.
Y los pies descalzos que antes pisaron nuestra tierra, ahora están en tierra extraña. Llegamos con el viento y desnuda nuestra alma… Quedaron muchos en el agua, se les acabaron los sueños y las esperanzas. Como si no fuéramos personas seguro que nos rechazaran por nuestra piel distinta, aunque ellos respiren nuestras mismas lágrimas. Llegaremos una mañana al despuntar el alba y moteada de aires extraños. Mis sueños, mis penas, la familia, mis amigos allí se quedaron al otro lado del agua. Solo espero no llegar temprano para los sueños y tarde para la esperanza…

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.