jueves, 14 de noviembre de 2024

AHORA VAS TU Y LES CUENTAS...

 

Ahora vas tú y le cuentas a tus nietos, hijos y demás fauna de milenials que cuando eras niño o niña solamente se sintonizaban en casa dos cadenas (La 1 y otra en UHF que se encontraba ajustando con mucho tino un par de ruedecitas que tenía el tv en blanco y negro). Y que tú eras el mando a distancia del sonido y de las dos cadenas.

Hasta lo mismo se creen los tiktokers y youtubers que la gente vivía sin apps ni interneses, con unos teléfonos con cables anillados que no se podían sacar de casa ni meter en el bolsillo y sin maratones de Netflix o Prime Video los fines de semana.

Cuéntales tú a estos, a los nuevos, que tu madre no abría la puerta de casa porque esperara un paquete de Amazon, sino porque llamaba al timbre el butanero o un señor con bigote que vendía enciclopedias que te decía que su sola posesión harían del niño un genio de la física o las ciencias naturales.

O vecinas que venían con catálogos de Avon y se sentaban en el saloncito toda la tarde a hablar sin parar y tomar galletas con cafés con leche claritos mientras tú leías tebeos de Hazañas Bélicas  o el Jabato tirado en el pasillo.

Eso sí; después tenías en el baño unos jabones con forma de osito o muñeca chulísimos con los que te daba mucha pena enjabonarte. Y cuenta tú ahora a las nuevas e hiper-saturadas generaciones que cuando llegaba el viernes, después del baño de la semana, de ver Un globo, dos Globos, tres globos o Heidi mientras cenabas unos San Jacobos y unas natillas Clesa, con el pelo repeinado para atrás y engalanado con la bata de guatiné y las zapatillas escocesas puestas... toda la familia se hacinaba alrededor de aquel electrodoméstico de madera y cristal cuyo funcionamiento e interior era mágico (como neardentales alrededor de una hoguera en la cueva haciendo sombras de animales) para ver aquel programa en el que se repartían a tutiplén Seat 131 supermirafiori, apartamentos en Torrevieja o le han tocado ¡1000 kilos de tornillos!

Las madres comentaban lo bueno que sería un apartamento para el verano en Alicante (mi caso no era porque Motril no tiene nada que envidiar a Torrevieja) , los padres lo de qué trajes más bonitos y cortitos llevaban las azafatas y los niños lo de qué felices seríamos con 1000 kilos de tornillos.

Y después todos a la cama que al día siguiente era sábado y tocaba la primera Sesión con "Murieron con las botas puestas" o una de Tarzán y más aventuras por las calles del barrio y sin colegio.

Tú cuenta estas cosas ahora en la era de los influencers y de la inteligencia artificial que de aquella vida en el pleistoceno no te va a creer ya casi nadie, solo el resto de fósiles que todavía van quedando por ahí como en suspensión animada. Parece que todo sucedió ayer o hace 24.650 años. La vida es asín.

Todo lo que conocemos acaba desapareciendo poco a poco hasta que llegue nuestro momento de volver a ascender como polvo de estrellas hacia otras latitudes siderales.

¡Por 25 ptas... afluentes de ríos de España!

Por favor, arrincone usted su mal humor.

¡Y hasta aquí puedo leer!

📷 Por aquellos maravillosos viernes noche que se nos ofrecieron y disfrutamos. ¡Campana y se acabó! 

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