El
ser humano tuvo que inventarse el sueño de dios para hacer realidad su sueño:
creer que, una vez que has nacido, tu camino no tiene final. Desde entonces
sabemos lo que hemos vivido e idealizamos en sueños el futuro en el que
queremos vivir… menos mal que a pesar de lo mal hecho que está esto, tiene un
punto: el instante en el que verdaderamente estamos vivos, vivimos, aunque nos
pase desapercibido a pesar nuestro, es el presente. Nunca me hubiera atrevido a decir que dios y otros sueños fuesen una zanahoria, pero por hoy lo afirmo. Una zanahoria que nos autoimponemos delante a modo de cimbel. Sueña y/o aspira a cosas triviales y fácilmente concesibles, como tu helado preferido, riqueza, ser feliz en la vida, un amor verdadero o estar sano, sin mas aspiraciones. Esta es la única manera de hacer tus sueños realidad. Yo, la verdad.... la trivialidad... las cosas fáciles... helados sí, no os voy a engañar, el resto me parece un milagros; como será que los pido en mis oraciones; pienso que la gente confunde sistemáticamente sueños con metas.
Cuando uno tiene una meta, quiere algo. Decide cómo actuar para conseguir ese algo y actúa. Si lo consigue, se siente realizado; si no lo consigue, frustrado, pero da algún paso en esa dirección. Los sueños, sin embargo, son a las personas lo que las fantasías al sexo. Puro escapismo, que en ningún momento pretende ni busca ser realizado. Por eso la gente fantasea con ganar la primitiva, aunque sepan que es totalmente imposible porque nunca compran un boleto. No son un fin en sí mismo, pero ayudan a hacer más llevadero el día a día. Deberíamos hacer un ejercicio de reflexión y aceptar que las dos cosas son necesarias en la vida. Una verdad irrebatible es que los sueños sirven de referencia, no me refiero al que "sueña" con ver campeón a su equipo de fútbol, o quizá sí.
Un sueño es una guía, tal vez inalcanzable sí, pero capaz de mantenernos andando como un lazarillo que nos marca el camino y pautas que nos lleva en la dirección de nuestras aspiraciones. los pequeños placeres nos hacen la vida soportable e incluso merecedora de ser vivida, pero creo que los sueños y no las metas son los que nos hacen movernos, pero sin autoimponernos límites, porque somos nuestro peor enemigo, el más crítico. Los sueños hacen efecto placebo y nos permiten ser felices, pero la vida a veces también. Yo distinto entre mis sueños, unos los sueño con los ojos abiertos, los otros mientras duermo. Entre unos y otros me gusta que no existan demasiadas distancias.
Dime con que sueñas y te diré quién eres. Así que sigue soñando para seguir siendo, has pensado que se adapta a que..¿los sueños a la realidad o la realidad a los sueños? cuando estas a punto de alcanzar tus sueños...pasa algo que ni tu querías y muchas veces no hiciste a propósito y todo se viene abajo, darías cualquier cosa para poder levantarlo y cuánto mas intentas izarlo mas se hunde, muchas veces he llegado a pensar que dios es un niño grande y aburrido con una lupa y nosotros no somos mas que una colonia de hormigas esperando ser quemadas, la realidad innegable es que la vida es un conjunto de sueños inalcanzables y lo triste de todo esto es que no hacemos mas que conformarnos....
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.