Hoy; jamás pensé que una frase que me han dirigido haría ese efecto en mi, una
persona que me lee mucho: En una tertulia invitaba a unas personas sentadas con
nosotros a leerme y seguirme en mi tortuoso camino de juntar letras; la frase
en sí a cualquiera le pasaría desapercibida, en mi caso quizás porque iba
dirigida a mi persona me ha llegado al corazón:ABORREZCO A LAS PERSONAS QUE HABLAN COMO LIBROS,Y AMO A LOS LIBROS QUE HABLAN COMO PERSONAS.
En mi opinión, veo muchas personas que cuando escriben usan frases, léxicos, y expresiones, que ni de lejos se acercan a su forma de expresarse, en la vida real y si lo hacen, estoy seguro que forzados a que los vean cultivados, quizás por un afán de sintomático misterio o de pedantería supina intenta expresarse tan maniqueado que llega hasta cansar, opino que la literatura debe ser directa, no perderse en desarrollos de una situación que lo único que hacen es llenar espacios de una hoja. Para decir que una habitación negra, no hace falta decir: La estancia era de un color oscuro, tornándose negro con un anacronismo entre penumbra y sol, un negro poco máculo, poco perceptivo a la visibilidad humana ¿qué gilipollez verdad? ¿No es mas simple y directo decir negra y seguir con el desarrollo de tu relato?.
A mi modo de ver, eso tendría dos versiones, o trata al lector con cierta invalidez comprensiva, o bien esta tan falto de contenido que emplea su intelecto en hacer continente, algo pétreo a mi modo de ver. Llenar un relato de frases bonitas a la vista, pero carentes de contundencia en el desarrollo. Pero vaya, cada persona es un mundo y desarrolla su sapiencia de una forma de otra, yo no quiero ni pretendo ser un escritor o aprendiz compulsivo e infatigable, eso se lo dejo a los maestros de la literatura; yo soy simplemente un perezoso que a lo negro le llama negro…sin más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.