lunes, 14 de octubre de 2019

CARICATURAS.

Hoy ha amanecido un día radiante en Motril; un día que bien se podría asemejar a cualquier momento del ya pasado estío. Paseo con paso lento y medido por " las explanadas " ajeno a toda la vida que se desarrolla en el lugar. Me pregunto si realmente soy insensible...No se ha ido todavía el calor del verano, simplemente estaba agazapado, escondido por los árboles de los bosques cercanos y por las hojas caídas del otoño. 

El verano ha sido muy largo. Mientras paseo voy absorto en mis pensamientos; cuando este verano tan longevo casi me lleva a la desesperación, un verano bañado entre las dudas a caballo entre la ignorancia y la ingenuidad, dudas que llegaron a mermar mi resistencia a cada golpe de tiempo y mi ilusión se perdía cada atardecer, la certeza de que mis preocupaciones preludiaban una noche más larga donde divagaba sobre mi ignoto destino. Pero han llegado los vientos, aires y desaires, cielos oscuros, lunas escondidas, árboles desnudos, algún hielo y alguna bruma. ¡Qué paz respiro ahora!, cuando mis deseos estaban apagados y la paciencia en la duda jugaba con la sabiduría.

Ya me cansaba tanta soledad; soledad de sabio y fiel amigo, una pesada carga a la tarea impuesta, dolor ante la exaltación y medida para la grandeza. Me vencía el caluroso verano con armas de carcoma contra lo más profundo de mis entrañas, pero aún mantenía la esperanza de encontrarme con noticias nuevas que me dejaran aliento de vida en mi corazón frente a las puertas del otoño. Instintivamente me detengo frente a un tenderete y fijo mi mirada como un dibujante termina una caricatura a un muchacho que no para de no estarse quieto en el taburete. Las tardes así; que emulan el verano, las "explanadas" siempre están muy animadas. Puestecitos de toda índole, tapas, helados, combinados, refrescos, terrazas, pub… 

La gente camina alborozada paseo arriba y paseo abajo y, en algún momento, todos terminan por parar, en un sitio u otro, para echar un vistazo a algo interesante.Ahora me fijo en los trazos del caricaturista. No es fácil encontrar las características principales de una persona a la que no conoces y aún más si esta es joven y la vida no ha personalizado su cara.Ya ha terminado y todos sonríen, pero en la mirada del artista noto que no está convencido de su obra. A los clientes no parece importarles, en el fondo se alegran de que su niño no esté en aquel papel y es un dibujo gracioso… se van contentos.

Y pienso que para mi el escribir es algo parecido. Intentas ver esas cosas importantes que definen el todo, para  diciendo lo mínimo, decirlo todo. Las palabras son los trazos que describen la cara de la vida y que pretendes transmitir a quien lee tus escritos. Si acertamos nuestra mirada brilla al verse en ese espejo, pero si nos equivocamos siempre esperamos arrancar como poco, una sonrisa. y me doy cuenta por fin que si, que soy sensible. Yo quiero escribir a diario, una línea o tan solo una palabra; lo hago por asepsia mental. Para que mis ideas no saturen mi mente. Tengo necesidad imperiosa de escribir... ¿bien o mal? No lo sé. 

Puedo llegar a ser el mayor critico de mis escritos y ser cruel con ellos, pero lo que no puedo es juzgar mis sentimientos. ¿Debo compartir lo que escribo? a expensas que me pase como al caricaturista de las "explanadas" o mas bien ¿Debería encerrarme en esta prisión que es mi memoria? Pero no, muy pocos entenderían y criticarían – con justa razón- lo que escribo. Además: ¿De que sirve esto de la critica si no voy a estar para que alguien me tache de lo que “ellos” puedan creer?... Porque ahora por el momento solo vivo –así lo creo- para escribir. Escribir para mí. Escribir para que nadie me lea. Escribir sin remite y así revelar mis pensamientos oscuros, mis debilidades y tristezas, mis sueños irrealizables y mis sentimientos confusos. Escribir y gustarme mis escritos, odiarlos y si es posible amarlos.

Escribo ¿Para ganar la recompensa de ser leído por alguien? Y por quién. Hace seis años comencé y hoy a veces me pregunto todavía porqué escribo. Antes hice otras cosas hoy no; no hablo, no siento, no canto; lloro sin lágrimas, río para mis adentros o río y mi carcajada rebota en las cuatro paredes de mi habitación produciendo un eco inexplorado, Soy insomne, escribo y sueño que escribo despierto, escribo y sueño dormido que escribo; Escribo con los ojos hinchados y henchidos de una vanidad superlativa cómo la del caricaturista … Escribo porque algunas veces me produce risa, porque la vitalidad se me escapa por las manos, porque atrapo ideas al vuelo, porque mientras fumo escribo en los halos de humo que se esfuman en el aire, porque al beber alcohol me estrella contra las esquinas y los angulos de las letras, escribo porque quiero ser paradigma de la idiotez mal pensante, escribo porque me gusta amar  las letras y muchas veces les hago el amor a la O  a la Q. A la V le pido Vasos de Vida eterna, a la B Bocas a las que Besar y como no puede ser de otra forma; a la A un Amor Antológico. 

Pero si escribo es porque escribir me excita de una forma excluyente. Escribo…Y repito; tengo que escribir ha diario, una línea o una sola palabra, para que mis ideas no saturen mi mente.

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