Simplente salgo por un instante de mi cueva que es mi retiro voluntario de las redes para expresar toda mi fuerza y ánimos para salir de esta "mala noche en una mala posada". Un gran abrazo amigos y amigas... Y paciencia que de esta saldremos, aunque tened claro que no seremos las mismas personas, psicologicamente hablando.
Resilensia estimados amigos y amigas.
" Por que yo soy del tamaño de lo que veo y no del tamaño de mi altura."
Fernando Pessoa.
“Me considero una persona afortunada porque en poco tiempo y
en un lugar tan desconocido para mi como es este, pude hacer muy buenos amigos; Me siento muy agradecido de todas vuestras visitas a esta que es su casa. Me
voy sin fecha de retorno marcada en un calendario pero me llevo los mejores recuerdos gracias a vosotros.
”A
medida que voy caminado, se va despejando la niebla que surge a mis espaldas.
Como un humo frío que se va entremezclando con el aire cálido de esta noche de
invierno. La niebla parece que emerge de mi cuerpo, como si por dentro
estuviese helado, casi de hielo puro y la tranquilidad y calidez de mis
pensamientos presentes le hiciese descongelar lo más duro de mi corazón.Ahora
es cuando mejor me siento."
Hace mucho tiempo que vivo en un debate interno de permanecer o no al
mundo irreal del mundo cibernetico. Finalmente sucumbí, como la gran
mayoría de mortales, exponiendo una buena porcion de mi vida privada en ella. Es curioso el
nombre que reciben: “mundo virtual y social”. Es curioso porque lo que en
teoría es una herramienta para conectar a personas lejanas, se ha convirtido
en una práctica de desconexión con aquellas personas que tenemos a
nuestro lado.
Fue relativamente hace poco donde observé en una reunion de amigos donde estabamos unas 10 personas en una misma sala con un silencio sepulcral.
Nadie habló con nadie, todos mirando impasibles la pantalla de su móvil.
Resulta curioso
que en la mayoría de los casos quiénes con un dispositivo movil entre sus manos más felidad aparentan.
Y
resulta también curioso como las personas que que van descubriendo esa quimérica felicidad realizan un cambio en su vida. Tal vez yo estoy en este punto; En el
punto de la desconexión para volver a reconectar.
Mucho de lo que estoy aprendiendo es nuevo para mí, otras tantas son una
reafirmación de ideas que llevaba madurando desde hace un tiempo.
Bueno,
creo que en vez de ir soltando todo aquello que se me pasa por la
mente, que es bastante y muy desordenado vaya ordenandolo,
cuadriculandolo y todo pasa en principio por dejar mi espacio virtual
por un tiempo.
DON MENDO.— Huiré, sí; pero yo juro
que nadie sabrá de mí;
que don Mendo queda aquí
sepultado en este muro.
Yo ya no soy el que era;
he muerto, y el que ha nacido
ni es don Mendo ni lo ha sido,
ni volverlo a ser quisiera.
Soy un ente, una quimera;
soy un jirón, una sombra;
alguien sin patria y sin nombre
que de ser hombre se asombra.
Cual una nota perdida
con la ceniza en la frente,
naufragaré en el torrente
proceloso de la vida.
¿De qué viviré?… ¿Qué haré?
¿Dónde al cabo moriré?…
¿Aquí o allá?… ¿Qué más da?
¿Seré malo?… ¡Qui lo sa!
Malo o bueno, para vos
será mi postrimer hálito.
Acabemos. Venga el hábito. (Lo toma.)
Ahí va mi anillo, y adiós.
( La venganza de don Mendo )
EL ÚLTIMO QUE APAGUE LA LUZ PLEASE.
No paro de dar vueltas a mi modo de plasmar en un
papel impoluto las cosas que se me pasan por la cabeza, aunque mas que pasar
como viajeros en tránsito por mi cerebro, es mas bien un continuo fuir de ideas
y situaciones; fluyen unas veces frías como un tempano, otras negras como la
boca de un lobo y las mas, irónicas y sarcásticas, creo que esa faceta es
innata en mi.
Empezar desde la ignorancia y el desconocimiento de la ortografía
y estructuración de frases es un lastre para mí, que con un poco de aplicación
e inestimable ayuda me va haciendo soltar peso escrito a escrito. De todas
formas la imaginación no entiende de reglas ortográficas ni léxicos. Aunque mi
plan es pasar inadvertido, no frecuentar foros ni mesas literarias, para poder
seguir así mi aventura literaria en el futuro, no porque me puedan catalogar de
malo, mediocre o a saber que, simplemente porque me trae al pairo la opinión de
quien me quiera crucificar así como la que me regale el oído.
Aunque en el
fondo; mi forma de escribir demuestra que inconscientemente espero que alguien
dé al traste con mi avieso plan, espero que me lean, me encuentren, que me
esposen, que me metan en una celda, que en la rueda de reconocimiento la
literatura diga que no me conoce de nada, que no me ha visto jamás; Pero
víctima del síndrome de Estocolmo, se enamore de mi, de mi imaginación y que
vuelva a mentir, pero ya por amor, diciendo que ya me reconoce, que me quiere a
su lado. Y espero que al final yo acabe casado con ella cada vez que coja mi
bolígrafo o encienda mi ordenador. Al menos hasta que la muerte nos separe.
Lleva
lloviendo toda la noche. El viento, azota furiosamente la puerta de madera sin
barnizar que da a la azotea, es tal la furia del vendaval que hasta una de sus bisagras empieza a chasquear.
Jarrea, y el agua que cae ya casi de forma horizontal empujada por el vendaval,
golpea como un redoble de tambor el cristal de mi ventana. La luz del flexo
parpadea, como queriendo dejar de relumbrar, y mi sombra cambia de apariencia y
forma cuando la luz titila indecisa; empiezo a echar de menos las cosas que
me van a quedar por hacer. Los actos futuros, imposibles ya.
Es cierto; pienso
que el ser humano jamás conocerá el fin ni mucho menos el límite de su dolor, ni el para qué de su existencia.
Sólo simplemente la vida hay disfrutarla y bebérsela sin hacerse preguntas. Un
relámpago acompañado del estruendo de un trueno lejano se cuela en mi habitación
y la descarga ilumina de color azul y blanco intenso toda la estancia. Mi
sombra a intervalos muy cortos en la pared se ha calcado como un graffiti en
negro que, frente a mí, resiste al tiempo, y como ha sido un destello tartamudo
pero duradero, lo he podido ver. La luz del relámpago, ha contorneado mi sombra
de un azul intenso, y mis ojos se han nublado un instante. ¿O se han cerrado?
El caso es, que entreví su
presencia; acompañando a mi sombra en la pared, pero ha sido una visión
efímera, es decir, un visto y no visto, por eso empiezo a dudar si es que de al haberse cerrado mis ojos la
potente luz ha traspasado mis párpados y me ha hecho verla, o si por el
contrario no he cerrado los ojos pero luego quedé ciego por un instante por
temor. Tengo un frío gélido, frio ambiental y mental, pero no me voy a dormir
todavía. Estoy escribiendo, y cuando escribo nada importa más. Sigue jarreando
en la calle y el techo parece amenazar con cuartearse debido al golpeo continuo
de la lluvia torrencial.
Me levanto de la mesa y me dirijo con paso cansino al baño,
me miro en el espejo, mis ojos dejan ver
cada día los cercos de color oscuros
ceniza que rodean los globos oculares, esos que delatan el insomnio, o quizá
los he llevado siempre, ya ni lo recuerdo; me refresco la nuca, porque aunque
hace frío tengo calor, vuelvo a la mesa y rebusco entre un cajón un paquete de
cigarrillos, hace mucho deje de fumar, pero algo me está pidiendo a voces que
me deje atraer por el influjo de la nicotina, quizás es el placebo que
necesito. Quito ceremonialmente el celofán que envuelve a la muerte lenta y
saco un cigarrillo. Lo enciendo y, mirando a la ventana, permanezco inalterable
en el rictus de la cara cuando el humo azul asciende desde mi boca hasta el ojo
derecho, que dejo entrecerrado para que el humo
no lo haga escocer.

Observo de reojo a mi perro, Genio. Nunca he
comprendido como pude ponerle a un perro ese nombre. ¿Quizás me viera reflejado
en él? No creo. Mas bien creo que ese nombre impropio de un cánido esta hecho
carne por un anhelo mio, un sueño.de Genio me excita su soledad. Sus silencios.
Sus pasos al caminar. y muchas veces en mis delirios de mente parturienta me
pregunto... ¿Qué guarda? ¿Qué esconde en su alma con tanto recelo? ¿Qué
desaliento lo abate que le hace caminar como desangelado? ¿Se verá reflejado en
su dueño? Yo; siempre le sigo con la mirada en silencio. Otro relámpago, Ahora el perro por su manera
de aullar ha visto también la sombra, definitivamente la visión de la figura en
la pared no es algo producto de mi mente paranoide, es algo tangible, real,
sino el perro permanecería entre mis tobillos, quieto, inmóvil. Enciendo en un
acto compulsivo la radio y Dani Martín esta entonando una canción...cero... escucho la letra y
pienso en voz alta ¿De cero?- pero ¿donde sería el punto de partida? Sino sabes qué lugar o tiempo quieres como
nuevo punto de partida... ¿Merece la pena ese cero?
Genio perdura en sus
ladridos, a pesar de lo estridentes que son, sigo oyendo en los cristales el
repliqueo del aguacero, decía mi madre que cuando llueve es que un ángel cayó,
que un ángel feneció. O bien una
estrella del firmamento dejaba de iluminar. Acerco mi cara a la ventana, casi
mis labios rozan el cristal y pienso: hoy debe haber una pandemia celestial,
esta jarrea no es normal.Me acerco a la alacena que hay antes de la cocina y
saco una botella de ron. Me apetece un trago corto, no debería hacerlo, pero en
esta vida ya hay pocas cosas que no debería hacer, ni tan siquiera ya poder
hacer.
El regusto que me deja el ron bajando por el gaznate me recuerda a mis
tiempos de estar clavado en bares, inquilino de tugurios y garitos repletos con
gente de mal vivir, ¿mal vivir? Pobre ignorante de mi. La sensación de que
alguien me observaba cada vez era más
fuerte. Instintivamente me di media vuelta y allí estaba... mirándome...
respirando lenta y silenciosamente... una sombra en relieve... sobresaltado se
me cayó el vaso al suelo dando un brinco Genio con la acertada intención de
evitar los cristales rotos al hacerse
añicos el vaso.
Una sombra bien definida de una mujer, abigarrada, pero deforme
en complexión física. Su cara es tan real que pienso que podría haberla tocado
si me hubiese atrevido a moverse. Incluso sabiendo que no podía ser más que una
ilusión, un espejismo del mundo de la fantasía y de los sueños, la siento más
real que a mí mismo, poderosa y extrañamente hermosa. Me siento en la silla que
hay al lado del aparador para recuperar el aliento producto de la primera
impresión, pienso en lo que esta haciendo las figura aquí y preguntándome a mí
mismo si no estoy perdiendo el juicio, la vi mirándome.
Permanezco mirándola en
silencio, y lo entiendo todo. Comprendo que estoy cara a cara con mi locura; dulce y trágica. Silenciosa y sin sentido. Bella y amarga. Hay muchas formas de
locura, muchas; algunas hacen mover mi mundo, o al menos hacerlo girar,
acompañado de ella he tenido muchas de las experiencias de las que presumo
ahora; pero también he tenido mucho dolor del que me callo ahora.
Si esa locura
realmente supiera cuanto ha pintado en
mi vida, ha sido la vela en mi barco, el papel de mi libro, la cerilla de mi
fuego, el iris en mis ojos. ¿Y que es ahora? Un recuerdo de experiencias
incapaces de borrar, una frustración, un miedo, una experiencia, un quiero y no
puedo. Y ahora te has hecho visible agotando mis ansias de todo. Pero aquí
estoy, méceme en tus brazos, insúflame el desaliento del orate, apodérate de
mis pensamientos, rige el mundo y la vida que me queda por vivir, venga,
ven.
Lentamente la sombra se difumina entre la penumbra de los ángulos muertos
de luz que genera el flexo, Genio se acurruca entre mis tobillos como ajeno a
lo que hemos presenciado al unísono. Le acaricio la testuz mientras me
incorporo de nuevo al escritorio, creo que voy a seguir escribiendo…. no importa... mañana... mañana estaré vivo
nuevamente... y más vivo que hoy. Y seguro que volveré a ver cara a cara a mi
locura. seguro... y mientras fuera jarrea.
El
mundo no está necesitado de hombres como yo, de eso no me cabe la
mínima duda. El mundo necesita de hombres como el que yo desearía llegar
a ser.
El
mundo no está necesitado de soluciones. Sino de ausencia de problemas.
Es bello, hermoso, pacífico, silente; tan bello que no cede a la
cotidiana tempestad humana que lo degrada día a día.
Es
el hombre el que cede con manifiesta impotencia a la tempestad de su
furia puntual, revelandose a las atrocidades que cometemos para con el.
Aunque no acepta que su fracaso es no percatarse de que todos, como yo;
como aquel transeúnte lejano, como aquel viajero emprendedor, solo somos lo que nuestros actos describen.
Creo que siempre he dado lo que soy y lo que he tenido, incluida mi
áspera imperfección; lo demás, la vida lo ha decidido en su indomable
fluir y las cosas han pasado así, tal y como tienen que pasar.
"no deberiamos intentar ayudar al empuje del río porque fluye sólo".
Suelo ser un Hombre, generoso, de paz, cuyo lado oscuro permanece
dormido, incluso en mi caos; puedo hacer de menos la ofensa hacia mí,
sopesar los desencuentros y comprender los errores; puedo conceder razón
si se trata de preservar el valor de un vínculo. Puedo ser paciente,
muy paciente, dulce, comprensivo, sereno; puedo reconocer sin problema
mis responsabilidades de frente a los ojos de quien sea y postergar mi
ira, sin problema alguno... hasta que alguien lastima con dolo a las
personas a quienes quiero. Entonces el mismísimo infierno tiembla ante
las consecuencias, sin importar quien sea el que causa el daño.
Para una persona que está en la falda de la montaña, de nada le sirve
que otra persona que esté en la cima le cuente lo maravillosas que son
las vistas, lo bello que es todo, y lo bien que se respira.
Este hombre que se encuentra en el pie del camino, se ilusionará con la
ceguera de la belleza del hombre realizado, y le desesperará cada uno de
los horribles y peligrosos pasos que le esperan.
¿Qué recuerda el que está en la cima, de las veces que tropezó y resbaló
metros abajo?. Nada.
Hay que dejar que el paladar del niño se acostumbre a los tactos y
sabores extraños, y no obligarle cada día a comerlos.
Hay que dejar que la gente siga sus intuiciones, y no las de los otros,
por muy verdaderas que sean.
Al final del día nos encontramos con un enorme peso a nuestras
espaldas, con la sensación de jamás ser suficientes.
Respira. No le debes nada a nadie. No tienes que ser de tal o cual
manera. No necesitas hacer esto o lo otro. Tú eres una persona distinta a
las demás , con sus particularidades, en circunstancias específicas,
con recursos diferentes a las demás.
Nadie puede juzgarte porque cada día desde que te levantas hasta las
interminables noches en vela, haces lo mejor que puedes, con lo que
tienes, como tú lo haces. No le debes nada pero esa luz siempre estará a nadie.
No le debes nada a nadie. Libérate de los prejuicios y de todos los
"deber ser".
Hay días que parece que no vemos la luz; pero existe y siempre estará.
Queremos viajar y explorar para conocer el universo y crear conexiones
galácticas; Somos tan sumamente irracionales o por el contrario orates
que no queremos creer ni cuanto menos asimilar que el Universo mismo está
dentro de nuestro ser, que el mar es solamente una simple gota de agua.
Desconocemos que el cielo que cubre nuestras cabezas está en el reflejo
de una mirada, en la párvula inocencia que otorga la infancia; en la
experiencia verbalizada y demostrada de quien ya a alcanzado la
senectud. El universo habita en los ojos de una mujer que ama; De un
hombre que sonríe ante los problemas y adversidades.
"Porque debemos de creer que somos el Universo mismo; la lluvia, la
tierra, el aire y el fuego está en nuestro interior"; todas las fuerzas
de la naturaleza larvan cohabitando en nuestro fuero interno. Pero las
tenemos adormecidas, anestesiadas o lo mas cruel; descuidadas y
menospreciadas.
Pero seguimos buscando cielos, universos, mundos lejanos; sin darnos
cuenta que somos parte de todo eso que afanosamente y desesperadamente
buscamos.
En vez de infinitos universos "habladme de una simple ante vuestros ojos
gota de agua" y yo haré mi universo; uno personal e inverosímil.
Pienso que suficiente es con aceptar la Gaia existe, que es un ser vivo y
que nosotros, los humanos somo como los parásitos en el cuento humano.
Hay parásitos benignos, y también los hay malignos.
Pienso que cuando entendamos que Gaia es un ser vivo que respira,
tomaremos conciencia de que destruyendo a nuestro huésped nos estamos
destruyendo nosotros mismos.
¿Dónde viviremos si Gaia muere?
¿Dónde iremos si nuestro huésped deja de respirar?
En realidad la Antigua Religión de la Diosa ha existido siempre. Comenzó
en el Paleolítico con el culto a la Gran Madre, para luego debido a las
invasiones de los pueblos de oriente, diversificarse y matizarse en
diversas diosas con atributos muy específicos dando paso a las Diosas
Celtas, Escandinavas y Europeas.
En las culturas chamánicas y
latinoamericanas la figura de la Diosa está muy presente. El culto a
Pachamama por los pueblos altiplánicos o Ñuke Mapu por los pueblos del
sur. En Europa la a Diosa fue preservada por la tradición de las brujas a
través de Aradia o la Diosa Luna, y fue sincretizada por los paganos
conversos al cristianismo en la figura de la Virgen María, quién a
través de sus múltiples advocaciones y atributos cumple más menos la
misma función que la Diosa Ancestral. Esto nos habla que aquella antigua
creencia en el Arquetipo Femenino de la Divinidad está presente en el
inconsciente colectivo de todas las culturas, religiones y
cosmovisiones, pero alterada o transformada según las conveniencias del
patriarcado.
Yo creo que más que un resurgimiento de la Antigua
Religión, lo que hoy existe es la libertad de culto, lo que impide a las
religiones Patriarcales matar y asesinar como sucediera en la
inquisición.
Efectivamente, tal como planteas, la Naturaleza y la Tierra están vivas,
es un organismo en sí mismo, que nace y se autodestruye para volverse a
regenerar, una hermosa característica de la Diosa: es un sistema
cíclico constante y natural, ya lo sabían nuestros ancestros y hoy es
objeto de estudios por parte de algunos científicos. Me parece excelente
que en tu estilo de vida incorpores un respeto a la Madre Tierra. Solo
quise aportar en el sentido que la Tradición de la Diosa no es un
fenómeno actual como lo han querido plantear algunas personas, ya que
desde una perspectiva antropológica y tealógica (entiéndase" Tea" como
"Diosa", o el estudio de la divinidad femenina) es la religión o enfoque
metafísico-espiritual más antiguo del que se tiene registro.
Con
respecto al planteamiento, claramente cuando tratamos de
intelectualizar e interpretar el cómo los seres humanos se han
relacionado con la polaridad femenina de la realidad, eso daría para un
tema mucho más profundo que simplemente adjudicarle esta nueva
popularidad de las espiritualidad centradas en la Madre Tierra, aun
supuesto resurgimiento cuando esta tradición siempre ha estado allí, tal
como lo mencioné en el comentario anterior. La Tradición de la Diosa
contiene en sí mismos elementos ecológicos, autosustentables, de
apertura y respeto a la diversidad, de amor a la Naturaleza y de
comprensión de los ciclos. Pues vemos a la Naturaleza como una
manifestación concreta y directa de la Diosa.
Cuando dices que "para ti
la Pachamama o Gaia es Dios" manifiestas un error en tu analogía pues la
palabra Dios encierra un principio masculino, patrístico y desde una
perspectiva más punzante, misógina, algo totalmente contrario a la
Tradición de la Diosa. Sin embargo, es muy positivo que tengas una
visión de tu realidad en armonía con Pachamama (la Diosa en su aspecto
terrestre ). Pero como practicante de la Antigua Tradición de la Diosa,
es necesario un análisis más profundo y no tan literal de esta
espiritualidad, para así no caer en argumentos que lo único que hacen es
estereotipar a sus practicantes.
Ha sido hoy despertar y enfrentarme a mi dolor;
"mi amante" desde hace más de dos años con el que paso todas las
horas del día, horas que le resto a mis amigos y a mi familia.
He aparcado
lejos a posta y cruzo paseando por las calles de Almeria con la clara intención
de acercarme el hospital. Tengo la sensaciòn que al ser humano se nos escapa
algo, algo que no nos paramos a observar, la vida fluye casi sin ser percibida:
Veo niños que avanzan a trompicones hacia el colegio, casi cuelgan del brazo de
sus padres por la evidente prisa producto del que ha decidido dormir hoy mas de
la cuenta.Llego al hospital; un edificio ocre oscuro, sin atisbo de colores. Yo creo que los hospitales
deberían tener colores un poco mas vivos, algo acorde con las esperanzas que
habitan en ellos. Desde la ventana de la sala de espera veo en la acera de
enfrente un grupo de turistas fotografiando edificios antiguos. Siempre me he
preguntado porque las agencias de turismo no les llevan a fotografiar un
amanecer cálido como el de nuestro mediterraneo en invierno... O un ocaso de
sol en Motril, algo inigualable.
Delante de mi hay un autentico desfile de
bostezos, auriculares de colores y miradas cansadas de rutina, miradas sin
brillo; opacas. Todo envasado en cuatro paredes de pladur y cristales
tintados. Acreciento mi mirada hacia el horizonte y veo a lo lejos coches que
ruedan hacia todas partes, se pierden detrás de cada cruce, entre el cemento
que nos encierra en cuadriculas como si formásemos parte de un laberinto
experimental o un tablero de ajedrez. Me siento cansinamente en una silla de la
sala de espera y por primera vez en muchísimo tiempo y a pesar de estar rodeado
de mucha gente me siento solo. No porque no tenga amigos, ni familia. Es más bien
como si tuviera la sensación de que todo en la vida fuese simplemente un teatro que vas viviendo y
sintiendo alrededor tuyo y que tu eres un simple monologista fagocitado por
las tablas del escenario.
Esa especie de
microteatro que hacemos de nuestra vida, esa pequeña función llena de
dramas unas veces y comedias otras. La sensación que tengo ahora es que
cohabitó en un pequeño circo lleno de polichinelas, payasos y danzantes que
brincan y bailan saliendo de mi cerebro una y otra vez. Notas como la ausencia
casi total de luz en el escenario te sumerge en un universo de sensaciones
sonoras, olfativas, táctiles. Crea un clima escénico de ilusión y fantasía.
Donde te conviertes en receptor de percepciones. Sin embargo hay momentos que
vuelvo a la realidad. A ese estado en el que vivo desde hace un tiempo donde
solo estoy yo y el mundo. Un estado donde Las sombras y mis dudas bailan
acompasadas revoloteando alrededor mia,
mientras el resto de personas viven lo cotidiano plácidamente.
No es una
sensacion placentera, ni mucho menos cómoda el sentirse solo. Han pasado tres
horas sentado en la sala de espera y
sigo pensando en eso; En el gran teatro que ha sido mi vida. En los actores y
en las actrices; en los paisajes y las escenas que han sido actores y atrezzo
en mi obra. Lo mágico y a la vez enigmático de todo esto es que no sabes que
pasará a continuación; en el siguiente acto. A pesar de que eres parte de ella.
Muchas veces la dinámica de la obra te sorprende, otras solo disimulas que no
sabías lo que iba a pasar. Por mas que intentas saber de primera mano el guión
o cuanto menos el desenlace, es difícil saberlo. Porque hay alguien más ahí
arriba dirigiendo todo sin que lo veamos. Justo detrás del vidrio negro entre
las sillas de la platea. Solo el sabe que puede pasar, como va a discurrir la
función, pero nadie puede subir a preguntar.
En fin, no por mucho pensar voy a
cambiar ni la trama ni la actuación que me ha tocado interpretar. Cada
situación, cada persona y cada cosa
seguirán su ritmo, su evolución. Hoy seguramente cuando salga del hospital todo
seguirá igual alrededor de mi vida. De lo que no me cabe duda es que un día
más; sobreviviré. Si mi cuerpo hace las cosas bien marcando las pautas y mi
mente sigue siendo primer actor en el microteatro de mi vida ...