jueves, 19 de marzo de 2020

RESILIENCIA.

Simplente salgo por un instante de mi cueva que es mi retiro voluntario de las redes para expresar toda mi fuerza y ánimos para salir de esta "mala noche en una mala posada". Un gran abrazo amigos y amigas... Y paciencia que de esta saldremos, aunque tened claro que no seremos las mismas personas, psicologicamente hablando.
Resilensia estimados amigos y amigas.

miércoles, 11 de marzo de 2020

UN FINAL TEMPORAL NO ES UN ADIÓS.


" Por que yo soy del tamaño de lo que veo y no del tamaño de mi altura." 

Fernando Pessoa.

“Me considero una persona afortunada porque en poco tiempo y en un lugar tan desconocido para mi como es este, pude hacer muy buenos amigos; Me siento muy agradecido de todas vuestras visitas a esta que es su casa. Me voy sin fecha de retorno marcada en un calendario pero me llevo los mejores recuerdos gracias a vosotros.
”A medida que voy caminado, se va despejando la niebla que surge a mis espaldas. Como un humo frío que se va entremezclando con el aire cálido de esta noche de invierno. La niebla parece que emerge de mi cuerpo, como si por dentro estuviese helado, casi de hielo puro y la tranquilidad y calidez de mis pensamientos presentes le hiciese descongelar lo más duro de mi corazón.Ahora es cuando mejor me siento."

Hace mucho tiempo que vivo en un debate interno de permanecer o no al mundo irreal del mundo cibernetico. Finalmente sucumbí, como la gran mayoría de mortales, exponiendo una buena porcion de mi vida privada en ella. Es curioso el nombre que reciben: “mundo virtual y social”. Es curioso porque lo que en teoría es una herramienta para conectar a personas lejanas, se ha convirtido en una práctica de desconexión con aquellas personas que tenemos a nuestro lado. 
Fue relativamente hace poco donde observé en una reunion de amigos donde estabamos unas 10 personas en una misma sala con un silencio sepulcral. Nadie habló con nadie, todos mirando impasibles la pantalla de su móvil.
Resulta curioso que en la mayoría de los casos quiénes con un dispositivo movil entre sus manos más felidad aparentan.

Y resulta también curioso como las personas que  que van descubriendo esa quimérica felicidad realizan un cambio en su vida. Tal vez yo estoy en este punto; En el punto de la desconexión para volver a reconectar.
Mucho de lo que estoy aprendiendo es nuevo para mí, otras tantas son una reafirmación de ideas que llevaba madurando desde hace un tiempo. 
Bueno, creo que en vez de ir soltando todo aquello que se me pasa por la mente, que es bastante y muy desordenado vaya ordenandolo, cuadriculandolo y todo pasa en principio por dejar mi espacio virtual por un tiempo.

DON MENDO.— Huiré, sí; pero yo juro
que nadie sabrá de mí;
que don Mendo queda aquí
sepultado en este muro.
Yo ya no soy el que era;
he muerto, y el que ha nacido
ni es don Mendo ni lo ha sido,
ni volverlo a ser quisiera.
Soy un ente, una quimera;
soy un jirón, una sombra;
alguien sin patria y sin nombre
que de ser hombre se asombra.
Cual una nota perdida
con la ceniza en la frente,
naufragaré en el torrente
proceloso de la vida.
¿De qué viviré?… ¿Qué haré?
¿Dónde al cabo moriré?…
¿Aquí o allá?… ¿Qué más da?
¿Seré malo?… ¡Qui lo sa!
Malo o bueno, para vos
será mi postrimer hálito.
Acabemos. Venga el hábito. (Lo toma.)
Ahí va mi anillo, y adiós.
( La venganza de don Mendo )


EL ÚLTIMO QUE APAGUE LA LUZ PLEASE. 



viernes, 6 de marzo de 2020

EL DÍA QUE ME QUIERAS.


No paro de dar vueltas a mi modo de plasmar en un papel impoluto las cosas que se me pasan por la cabeza, aunque mas que pasar como viajeros en tránsito por mi cerebro, es mas bien un continuo fuir de ideas y situaciones; fluyen unas veces frías como un tempano, otras negras como la boca de un lobo y las mas, irónicas y sarcásticas, creo que esa faceta es innata en mi.

Empezar desde la ignorancia y el desconocimiento de la ortografía y estructuración de frases es un lastre para mí, que con un poco de aplicación e inestimable ayuda me va haciendo soltar peso escrito a escrito. De todas formas la imaginación no entiende de reglas ortográficas ni léxicos. Aunque mi plan es pasar inadvertido, no frecuentar foros ni mesas literarias, para poder seguir así mi aventura literaria en el futuro, no porque me puedan catalogar de malo, mediocre o a saber que, simplemente porque me trae al pairo la opinión de quien me quiera crucificar así como la que me regale el oído.

Aunque en el fondo; mi forma de escribir demuestra que inconscientemente espero que alguien dé al traste con mi avieso plan, espero que me lean, me encuentren, que me esposen, que me metan en una celda, que en la rueda de reconocimiento la literatura diga que no me conoce de nada, que no me ha visto jamás; Pero víctima del síndrome de Estocolmo, se enamore de mi, de mi imaginación y que vuelva a mentir, pero ya por amor, diciendo que ya me reconoce, que me quiere a su lado. Y espero que al final yo acabe casado con ella cada vez que coja mi bolígrafo o encienda mi ordenador. Al menos hasta que la muerte nos separe.

jueves, 5 de marzo de 2020

JARREA.

Lleva lloviendo toda la noche. El viento, azota furiosamente la puerta de madera sin barnizar que da a la azotea, es tal la furia del vendaval que hasta  una de sus bisagras empieza a chasquear. Jarrea, y el agua que cae ya casi de forma horizontal empujada por el vendaval, golpea como un redoble de tambor el cristal de mi ventana. La luz del flexo parpadea, como queriendo dejar de relumbrar, y mi sombra cambia de apariencia y forma cuando la luz titila indecisa; empiezo a echar de menos las cosas que me van a quedar por hacer. Los actos futuros, imposibles ya. 

Es cierto; pienso que el ser humano jamás conocerá el fin ni mucho menos el límite  de su dolor, ni el para qué de su existencia. Sólo simplemente la vida hay disfrutarla y bebérsela sin hacerse preguntas. Un relámpago acompañado del estruendo de un trueno lejano se cuela en mi habitación y la descarga ilumina de color azul y blanco intenso toda la estancia. Mi sombra a intervalos muy cortos en la pared se ha calcado como un graffiti en negro que, frente a mí, resiste al tiempo, y como ha sido un destello tartamudo pero duradero, lo he podido ver. La luz del relámpago, ha contorneado mi sombra de un azul intenso, y mis ojos se han nublado un instante. ¿O  se han cerrado? 

El caso es, que entreví su presencia; acompañando a mi sombra en la pared, pero ha sido una visión efímera, es decir, un visto y no visto, por eso empiezo a dudar  si es que de al haberse cerrado mis ojos la potente luz ha traspasado mis párpados y me ha hecho verla, o si por el contrario no he cerrado los ojos pero luego quedé ciego por un instante por temor. Tengo un frío gélido, frio ambiental y mental, pero no me voy a dormir todavía. Estoy escribiendo, y cuando escribo nada importa más. Sigue jarreando en la calle y el techo parece amenazar con cuartearse debido al golpeo continuo de la lluvia torrencial. 

Me levanto de la mesa y me dirijo con paso cansino al baño, me miro en el espejo, mis  ojos dejan ver cada día los cercos de color  oscuros ceniza que rodean los globos oculares, esos que delatan el insomnio, o quizá los he llevado siempre, ya ni lo recuerdo; me refresco la nuca, porque aunque hace frío tengo calor, vuelvo a la mesa y rebusco entre un cajón un paquete de cigarrillos, hace mucho deje de fumar, pero algo me está pidiendo a voces que me deje atraer por el influjo de la nicotina, quizás es el placebo que necesito. Quito ceremonialmente el celofán que envuelve a la muerte lenta y saco un cigarrillo. Lo enciendo y, mirando a la ventana, permanezco inalterable en el rictus de la cara cuando el humo azul asciende desde mi boca hasta el ojo derecho, que dejo entrecerrado para que el humo  no lo haga escocer. 


Observo de reojo a mi perro, Genio. Nunca he comprendido como pude ponerle a un perro ese nombre. ¿Quizás me viera reflejado en él? No creo. Mas bien creo que ese nombre impropio de un cánido esta hecho carne por un anhelo mio, un sueño.de Genio me excita su soledad. Sus silencios. Sus pasos al caminar. y muchas veces en mis delirios de mente parturienta me pregunto... ¿Qué guarda? ¿Qué esconde en su alma con tanto recelo? ¿Qué desaliento lo abate que le hace caminar como desangelado? ¿Se verá reflejado en su dueño? Yo; siempre le sigo con la mirada en silencio.  Otro relámpago, Ahora el perro por su manera de aullar ha visto también la sombra, definitivamente la visión de la figura en la pared no es algo producto de mi mente paranoide, es algo tangible, real, sino el perro permanecería entre mis tobillos, quieto, inmóvil. Enciendo en un acto compulsivo  la radio y  Dani Martín esta entonando  una canción...cero... escucho la letra y pienso en voz alta ¿De cero?- pero ¿donde sería el punto de partida?  Sino sabes qué lugar o tiempo quieres como nuevo punto de partida... ¿Merece la pena ese cero? 

Genio perdura en sus ladridos, a pesar de lo estridentes que son, sigo oyendo en los cristales el repliqueo del aguacero, decía mi madre que cuando llueve es que un ángel cayó, que un ángel feneció. O bien  una estrella del firmamento dejaba de iluminar. Acerco mi cara a la ventana, casi mis labios rozan el cristal y pienso: hoy debe haber una pandemia celestial, esta jarrea no es normal.Me acerco a la alacena que hay antes de la cocina y saco una botella de ron. Me apetece un trago corto, no debería hacerlo, pero en esta vida ya hay pocas cosas que no debería hacer, ni tan siquiera ya poder hacer. 

El regusto que me deja el ron bajando por el gaznate me recuerda a mis tiempos de estar clavado en bares, inquilino de tugurios y garitos repletos con gente de mal vivir, ¿mal vivir? Pobre ignorante de mi. La sensación de que alguien me observaba cada vez  era más fuerte. Instintivamente me di media vuelta y allí estaba... mirándome... respirando lenta y silenciosamente... una sombra en relieve... sobresaltado se me cayó el vaso al suelo dando un brinco Genio con la acertada intención de evitar los cristales rotos  al hacerse añicos el vaso. 

Una sombra bien definida de una mujer, abigarrada, pero deforme en complexión física. Su cara es tan real que pienso que podría haberla tocado si me hubiese atrevido a moverse. Incluso sabiendo que no podía ser más que una ilusión, un espejismo del mundo de la fantasía y de los sueños, la siento más real que a mí mismo, poderosa y extrañamente hermosa. Me siento en la silla que hay al lado del aparador para recuperar el aliento producto de la primera impresión, pienso en lo que esta haciendo las figura aquí y preguntándome a mí mismo si no estoy perdiendo el juicio, la vi mirándome. 

Permanezco mirándola en silencio, y lo entiendo todo. Comprendo que estoy cara a cara con mi locura; dulce y trágica. Silenciosa y sin sentido. Bella y amarga. Hay muchas formas de locura, muchas; algunas hacen mover mi mundo, o al menos hacerlo girar, acompañado de ella he tenido muchas de las experiencias de las que presumo ahora; pero también he tenido mucho dolor del que me callo ahora.
Si esa locura realmente supiera cuanto ha pintado  en mi vida, ha sido la vela en mi barco, el papel de mi libro, la cerilla de mi fuego, el iris en mis ojos. ¿Y que es ahora? Un recuerdo de experiencias incapaces de borrar, una frustración, un miedo, una experiencia, un quiero y no puedo. Y ahora te has hecho visible agotando mis ansias de todo. Pero aquí estoy, méceme en tus brazos, insúflame el desaliento del orate, apodérate de mis pensamientos, rige el mundo y la vida que me queda por vivir, venga, ven.

Lentamente la sombra se difumina entre la penumbra de los ángulos muertos de luz que genera el flexo, Genio se acurruca entre mis tobillos como ajeno a lo que hemos presenciado al unísono. Le acaricio la testuz mientras me incorporo de nuevo al escritorio, creo que voy a seguir escribiendo….  no importa... mañana... mañana estaré vivo nuevamente... y más vivo que hoy. Y seguro que volveré a ver cara a cara a mi locura. seguro... y mientras fuera jarrea.

miércoles, 4 de marzo de 2020

EL MUNDO.

El mundo no está necesitado de hombres como yo, de eso no me cabe la mínima duda. El mundo necesita de hombres como el que yo desearía llegar a ser.
El mundo no está necesitado de soluciones. Sino de ausencia de problemas. Es bello, hermoso, pacífico, silente; tan bello que no cede a la cotidiana tempestad humana que lo degrada día a día.
Es el hombre el que cede con manifiesta impotencia a la tempestad de su furia puntual,  revelandose a las atrocidades que cometemos para con el. Aunque no acepta que su fracaso es no percatarse de que todos, como yo; como aquel transeúnte lejano, como aquel viajero emprendedor, solo somos lo que nuestros actos describen.

Creo que siempre he dado lo que soy y lo que he tenido, incluida mi áspera imperfección; lo demás, la vida lo ha decidido en su indomable fluir y las cosas han pasado así, tal y como tienen que pasar. "no deberiamos intentar ayudar al empuje del río porque fluye sólo". Suelo ser un Hombre, generoso, de paz, cuyo lado oscuro permanece dormido, incluso en mi caos; puedo hacer de menos la ofensa hacia mí, sopesar los desencuentros y comprender los errores; puedo conceder razón si se trata de preservar el valor de un vínculo. Puedo ser paciente, muy paciente, dulce, comprensivo, sereno; puedo reconocer sin problema mis responsabilidades de frente a los ojos de quien sea y postergar mi ira, sin problema alguno... hasta que alguien lastima con dolo a las personas a quienes quiero. Entonces el mismísimo infierno tiembla ante las consecuencias, sin importar quien sea el que causa el daño.

Para una persona que está en la falda de la montaña, de nada le sirve que otra persona que esté en la cima le cuente lo maravillosas que son las vistas, lo bello que es todo, y lo bien que se respira. Este hombre que se encuentra en el pie del camino, se ilusionará con la ceguera de la belleza del hombre realizado, y le desesperará cada uno de los horribles y peligrosos pasos que le esperan. ¿Qué recuerda el que está en la cima, de las veces que tropezó y resbaló metros abajo?. Nada. Hay que dejar que el paladar del niño se acostumbre a los tactos y sabores extraños, y no obligarle cada día a comerlos. Hay que dejar que la gente siga sus intuiciones, y no las de los otros, por muy verdaderas que sean.

Al final del día nos encontramos con un enorme peso a nuestras espaldas, con la sensación de jamás ser suficientes. Respira. No le debes nada a nadie. No tienes que ser de tal o cual manera. No necesitas hacer esto o lo otro. Tú eres una persona distinta a las demás , con sus particularidades, en circunstancias específicas, con recursos diferentes a las demás. Nadie puede juzgarte porque cada día desde que te levantas hasta las interminables noches en vela, haces lo mejor que puedes, con lo que tienes, como tú lo haces. No le debes nada pero esa luz siempre estará  a nadie. No le debes nada a nadie. Libérate de los prejuicios y de todos los "deber ser". Hay días que parece que no vemos la luz; pero existe y siempre estará.

martes, 3 de marzo de 2020

GAIA, PACHAMAMA...

Queremos viajar y explorar para conocer el universo y crear conexiones galácticas; Somos tan sumamente irracionales o por el contrario orates que no queremos creer ni cuanto menos asimilar que el Universo mismo está dentro de nuestro ser, que el mar es solamente una simple gota de agua.

Desconocemos que el cielo que cubre nuestras cabezas está en el reflejo de una mirada, en la párvula inocencia que otorga la infancia; en la experiencia verbalizada y demostrada de quien ya a alcanzado la senectud. El universo habita en los ojos de una mujer que ama; De un hombre que sonríe ante los problemas y adversidades. "Porque debemos de creer que somos el Universo mismo; la lluvia, la tierra, el aire y el fuego está en nuestro interior"; todas las fuerzas de la naturaleza larvan cohabitando en nuestro fuero interno. Pero las tenemos adormecidas, anestesiadas o lo mas cruel; descuidadas y menospreciadas. 

Pero seguimos buscando cielos, universos, mundos lejanos; sin darnos cuenta que somos parte de todo eso que afanosamente y desesperadamente buscamos. En vez de infinitos universos "habladme de una simple ante vuestros ojos gota de agua" y yo haré mi universo; uno personal e inverosímil. Pienso que suficiente es con aceptar la Gaia existe, que es un ser vivo y que nosotros, los humanos somo como los parásitos en el cuento humano. Hay parásitos benignos, y también los hay malignos. 

Pienso que cuando entendamos que Gaia es un ser vivo que respira, tomaremos conciencia de que destruyendo a nuestro huésped nos estamos destruyendo nosotros mismos. ¿Dónde viviremos si Gaia muere? ¿Dónde iremos si nuestro huésped deja de respirar? En realidad la Antigua Religión de la Diosa ha existido siempre. Comenzó en el Paleolítico con el culto a la Gran Madre, para luego debido a las invasiones de los pueblos de oriente, diversificarse y matizarse en diversas diosas con atributos muy específicos dando paso a las Diosas Celtas, Escandinavas y Europeas. 

En las culturas chamánicas y latinoamericanas la figura de la Diosa está muy presente. El culto a Pachamama por los pueblos altiplánicos o Ñuke Mapu por los pueblos del sur. En Europa la a Diosa fue preservada por la tradición de las brujas a través de Aradia o la Diosa Luna, y fue sincretizada por los paganos conversos al cristianismo en la figura de la Virgen María, quién a través de sus múltiples advocaciones y atributos cumple más menos la misma función que la Diosa Ancestral. Esto nos habla que aquella antigua creencia en el Arquetipo Femenino de la Divinidad está presente en el inconsciente colectivo de todas las culturas, religiones y cosmovisiones, pero alterada o transformada según las conveniencias del patriarcado. 

Yo creo que más que un resurgimiento de la Antigua Religión, lo que hoy existe es la libertad de culto, lo que impide a las religiones Patriarcales matar y asesinar como sucediera en la inquisición. Efectivamente, tal como planteas, la Naturaleza y la Tierra están vivas, es un organismo en sí mismo, que nace y se autodestruye para volverse a regenerar, una hermosa característica de la Diosa: es un sistema cíclico constante y natural, ya lo sabían nuestros ancestros y hoy es objeto de estudios por parte de algunos científicos. Me parece excelente que en tu estilo de vida incorpores un respeto a la Madre Tierra. Solo quise aportar en el sentido que la Tradición de la Diosa no es un fenómeno actual como lo han querido plantear algunas personas, ya que desde una perspectiva antropológica y tealógica (entiéndase" Tea" como "Diosa", o el estudio de la divinidad femenina) es la religión o enfoque metafísico-espiritual más antiguo del que se tiene registro. 

Con respecto al planteamiento, claramente cuando tratamos de intelectualizar e interpretar el cómo los seres humanos se han relacionado con la polaridad femenina de la realidad, eso daría para un tema mucho más profundo que simplemente adjudicarle esta nueva popularidad de las espiritualidad centradas en la Madre Tierra, aun supuesto resurgimiento cuando esta tradición siempre ha estado allí, tal como lo mencioné en el comentario anterior. La Tradición de la Diosa contiene en sí mismos elementos ecológicos, autosustentables, de apertura y respeto a la diversidad, de amor a la Naturaleza y de comprensión de los ciclos. Pues vemos a la Naturaleza como una manifestación concreta y directa de la Diosa. 

Cuando dices que "para ti la Pachamama o Gaia es Dios" manifiestas un error en tu analogía pues la palabra Dios encierra un principio masculino, patrístico y desde una perspectiva más punzante, misógina, algo totalmente contrario a la Tradición de la Diosa. Sin embargo, es muy positivo que tengas una visión de tu realidad en armonía con Pachamama (la Diosa en su aspecto terrestre ). Pero como practicante de la Antigua Tradición de la Diosa, es necesario un análisis más profundo y no tan literal de esta espiritualidad, para así no caer en argumentos que lo único que hacen es estereotipar a sus practicantes.

lunes, 2 de marzo de 2020

MICROTEATROS.

Ha sido hoy despertar y enfrentarme a mi dolor; "mi amante" desde hace más de dos años con el que paso todas las horas del día, horas que le resto a mis amigos y a mi familia.

He aparcado lejos a posta y cruzo paseando por las calles de Almeria con la clara intención de acercarme el hospital. Tengo la sensaciòn que al ser humano se nos escapa algo, algo que no nos paramos a observar, la vida fluye casi sin ser percibida: Veo niños que avanzan a trompicones hacia el colegio, casi cuelgan del brazo de sus padres por la evidente prisa producto del que ha decidido dormir hoy mas de la cuenta.Llego al hospital; un edificio ocre oscuro, sin  atisbo de colores. Yo creo que los hospitales deberían tener colores un poco mas vivos, algo acorde con las esperanzas que habitan en ellos. Desde la ventana de la sala de espera veo en la acera de enfrente un grupo de turistas fotografiando edificios antiguos. Siempre me he preguntado porque las agencias de turismo no les llevan a fotografiar un amanecer cálido como el de nuestro mediterraneo en invierno... O un ocaso de sol en Motril, algo inigualable. 

Delante de mi hay un autentico desfile de bostezos, auriculares de colores y miradas cansadas de rutina, miradas sin brillo; opacas. Todo envasado en cuatro paredes de pladur y cristales tintados. Acreciento mi mirada hacia el horizonte y veo a lo lejos coches que ruedan hacia todas partes, se pierden detrás de cada cruce, entre el cemento que nos encierra en cuadriculas como si formásemos parte de un laberinto experimental o un tablero de ajedrez. Me siento cansinamente en una silla de la sala de espera y por primera vez en muchísimo tiempo y a pesar de estar rodeado de mucha gente me siento solo. No porque no tenga amigos, ni familia. Es más bien como si tuviera la sensación de que todo en la vida fuese simplemente un teatro que vas viviendo y sintiendo alrededor tuyo y que tu eres un simple monologista fagocitado por las tablas del escenario.

Esa especie de  microteatro que hacemos de nuestra vida, esa pequeña función llena de dramas unas veces y comedias otras. La sensación que tengo ahora es que cohabitó en un pequeño circo lleno de polichinelas, payasos y danzantes que brincan y bailan saliendo de mi cerebro una y otra vez. Notas como la ausencia casi total de luz en el escenario te sumerge en un universo de sensaciones sonoras, olfativas, táctiles. Crea un clima escénico de ilusión y fantasía. Donde te conviertes en receptor de percepciones. Sin embargo hay momentos que vuelvo a la realidad. A ese estado en el que vivo desde hace un tiempo donde solo estoy yo y el mundo. Un estado donde Las sombras y mis dudas bailan acompasadas  revoloteando alrededor mia, mientras el resto de personas viven lo cotidiano plácidamente.

No es una sensacion placentera, ni mucho menos cómoda el sentirse solo. Han pasado tres horas  sentado en la sala de espera y sigo pensando en eso; En el gran teatro que ha sido mi vida. En los actores y en las actrices; en los paisajes y las escenas que han sido actores y atrezzo en mi obra. Lo mágico y a la vez enigmático de todo esto es que no sabes que pasará a continuación; en el siguiente acto. A pesar de que eres parte de ella. Muchas veces la dinámica de la obra te sorprende, otras solo disimulas que no sabías lo que iba a pasar. Por mas que intentas saber de primera mano el guión o cuanto menos el desenlace, es difícil saberlo. Porque hay alguien más ahí arriba dirigiendo todo sin que lo veamos. Justo detrás del vidrio negro entre las sillas de la platea. Solo el sabe que puede pasar, como va a discurrir la función, pero nadie puede subir a preguntar.

En fin, no por mucho pensar voy a cambiar ni la trama ni la actuación que me ha tocado interpretar. Cada situación, cada persona  y cada cosa seguirán su ritmo, su evolución. Hoy seguramente cuando salga del hospital todo seguirá igual alrededor de mi vida. De lo que no me cabe duda es que un día más; sobreviviré. Si mi cuerpo hace las cosas bien marcando las pautas y mi mente sigue siendo primer actor en el microteatro de mi vida ...