Uno, por nacimiento y luego el paso del tiempo, es mitad tierra y mitad salitre. Algo que, sin duda, imprime un modo de ser, sentir y vivir.
Para mí, la mar es paz, hogar, sosiego y el lugar donde uno parece encontrarse solo a pesar de los ruidos ajenos más allá del sonido de las olas.
El sitio perfecto para reordenar ideas y buscar, eso que dicen unos, a las esquivas musas.
Sin duda aquí, donde se funde tierra y mar, es el lugar perfecto para encontrar todo aquello que uno busca. Al menos así me lo parece a mí.
A mí me ocurre como a una canción de un grupo llamado LOS LIMONES que comenzaba así:
"Vivo al lado del mar, en un pueblo donde perder es lo normal..."
Y es que nacer en Motril marca, para bien o para mal, te hace diferente. Un orgullo que luces y arrastras a la par, con esa losa de resignación de conocer nuestras debilidades, pero también de las fortalezas de una ciudad que suplica, sola y en silencio, una oportunidad para enamorar a quien la visite.
Tierra de marineros, agricultores, hombres curtidos por el sol, escritores y artistas de todos los campos. Una ciudad que recibe con hospitalidad al viajero que busca tranquilidad es recibido con un amor que sabe entregar a quien lo sabe buscar.
Pero no todo es bruma de mis anhelos interiores y expresión sentimental.
Resulta que hay un embajador Motrileño en tierras áridas y secas de Guadalajara que adora su tierra que parecía, en otros tiempos, el fin y comienzo de todo.
Y este no es otro que Luis Lozano.
En sus palabras y gestos, cuando habla de su ciudad con siglos de historia, expresa un cariño sincero, sin impostura, potente, real...De esos que hace sonreir incluso al más escéptico...
Un gran tipo que a mí, consigue emocionarme hablando de sus gentes, mi gente,sus calles, sus playas...
Esas mismas que según él "son las mejores de España, aunque allí me dicen que no lo diga para que no venga gente..." Muy nuestro.
De este Motrileño "en el exilio" mi agradecimiento, mi abrazo y un buen vaso de vino en cualquiera de esos bares(que lugares) donde siempre tendrá una pagada.
Y porque todos los que hemos tenido la fortuna de haber nacido en Motril, estemos donde el destino, fortuna o avatares nos haya llevado, creamos en ese lugar donde, como dicen el anterior grupo que nombré; "Se que aquí nací y aquí quiero quedarme, aquí está mi hogar, donde se acaba el mar..."
Y a todos los que no conocéis este pedazo de tierra, llena de gastronomía, historia y donde se funde el verde y la mar, os animo a visitarla.
Así es Motril. Mucho que ver, mucho que conocer.
📷 Carlos Rodriguez Bustos
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