Hay días en los que me canso de ser fuerte y me permito mostrarme así, vulnerable, libre y humano; no con algunas personas, sino con todas. Porque no estoy hecho de pedernal y algunos instantes taladran mi día como si de barro seco se tratase. Porque entendí, también, que para avanzar necesito ser honesto, hablar de lo que duele y dejarme abrazar.
Días de reajustes emocionales y de encajar mi situación mental/ circunstancial.
Siento desvanecer mis sentimientos en el ambiente, pero retornan a mi cuando respiro profundamente.
Absorbo inconscientemente yo mismo la suciedad de la que me quiero deshacer pero no entiendo cómo, siempre vuelve a salir.
Camino despacio ante mil estrellas fugaces y decadentes que me hablan, me gritan y me aconsejan, pero no les hago caso, mi cansada mente no me deja. Quizás haya cometido mil errores, pero nunca he aprendido la moraleja. Lo único real es que en esta lucha que ha durado dos años; ese mísero dejavú real que he vivido solo aún teniendo compañía; una compañía que ha empujado sin pedir nada a cambio. Y que se merece un lugar privilegiado en mi vida, aun sin haberla visto jamás.
Absorbo inconscientemente yo mismo la suciedad de la que me quiero deshacer pero no entiendo cómo, siempre vuelve a salir.
Camino despacio ante mil estrellas fugaces y decadentes que me hablan, me gritan y me aconsejan, pero no les hago caso, mi cansada mente no me deja. Quizás haya cometido mil errores, pero nunca he aprendido la moraleja. Lo único real es que en esta lucha que ha durado dos años; ese mísero dejavú real que he vivido solo aún teniendo compañía; una compañía que ha empujado sin pedir nada a cambio. Y que se merece un lugar privilegiado en mi vida, aun sin haberla visto jamás.
¿Sabéis? Hoy me he dado cuenta que puedo hacer muchas cosas si me las propusiera. Podría ayudar a las personas que más lo necesitan. Me gustaría unirme a gente que busca nuevas alternativas para cambiar el mundo. Siempre me mantendría a la espera y en alerta de solucionar cualquier problema por muy pequeño que sea. En fin, intentar al menos ser alguien bueno.
Pero no. Siempre estás ahí. Detrás de cada uno de mis pasos. Te siento como si de mi sombra te trataras. Si quiero avanzar un hilo invisible me detiene el paso y me convence que no vale la pena. Me has hecho egoísta. A medida que transcurre el tiempo te has encargado de que la soledad y la depresión se vayan apoderando lentamente de mi cuerpo y mente. Has influido en mi deplorable estado físico actual.
Me he autoengañado obligado a consumir inconscientemente cosas que no eran buenas para mi salud; llámese alcohol, tabaco... Cada día me hiciste más y más adicto a la televisión; sufriendo viendo muertes reales, violaciones, tiroteos, bombardeos, robos, el hambre en los pobres, el poder en los ricos.
Así era como estabas dentro de mí, cual sombra maligna, invisible al ojo de todos pero presente en mi subconsciente condicionando mi día a día; manejando los hilos de mi destino e influyendo sin quererlo en el de los que me rodean. Has confeccionado cuidadosamente tu plan, ¿Desde cuántos años? ¿Cinco? ¿diez? ¿Desde el principio?
Eras mi enemiga, hoy lo he descubierto. Hoy que me cansé de esperar una solución, hoy que dejé de mirar televisión; hoy que vacié mis bolsillos y quise sentir la sensación de dejar de lado todo, hoy que… dejé de leer historias… que no me pertenecían…
Te declaro una guerra en mi interior, desearía operarme de ti y no sentirte nunca más, porque ya no te veo o si lo hago es muy sutilmente, cuando me miro al espejo o me reflejo en alguien. Si; es lo que más deseo, una de mis partes interiores de mi mente lo desea, con toda el alma; pero existe una pequeña posibilidad de que aunque tú fuiste, la principal causante de mi mala vida, también fueras el motivo secreto de mi existencia. Sí; aunque suene así de extraño, a pesar de todo siento que eres necesaria en mi existencia , por algún motivo estás conmigo. Porque sospecho enormemente que si te dejo ir de mi vida, ella también lo hará.
¿Quizás esté paranoico? ¿Imaginando que siempre haces sombra? No, tú eres real, te percibo y a la vez te respeto. Desde hoy seré una nueva persona. Llegaré al punto de no odiar porque otros ya lo hacen, no destruiré porque otros ya lo hacen. Volcaré mis energías en aquella lucha interior que ambos tenemos de aquí a la eternidad. ¿Sabes por qué lo hago? Equilibrio, la respuesta es simple. No puedo permitir que mi ser llegue a uno u otro extremo, no debo permitir seducirme unos días de la maldad y otros de la bondad así de repente. Quizás compartamos el mismo sentimiento pero lo cierto es que es distinto nuestro pensamiento.









