domingo, 31 de diciembre de 2023

OS. (pronombre átono proclítico)

No; no os voy a desear Feliz año nuevo, que de esos deseos ya iréis plenos. 
Yo os deseo coraje para decir basta, os deseo que olvidéis a quien se olvidó de vosotros, os deseo que podáis cerrar puertas y abrir ventanas, os deseo que no os conforméis, que no os quedéis con la culpa, os deseo que os atreváis, os deseo que os queráis a vosotros, os deseo que no seáis indolentes ante las injusticias, os deseo ojeras y risas, os deseo locura y magia; También os deseo errores para aprender, os deseo viento, para dejaros llevar, os deseo chispas en la mirada colores para los días grises, paraguas para las malas tormentas y lluvia para calaros hasta los huesos.

Os deseo un "te echo de menos", os deseo abrazos de los que duran toda la vida cuando cerráis los ojos, os deseo viajes y nuevos recuerdos, os deseo huracanes de emociones, que os hagan sentir, os deseo que os quieran sin que os necesiten, os deseo una nueva canción favorita y nueva fecha que os haga sonreír, os deseo besos bonitos, brindis con los labios y os deseo ganas... 
LAS DE SEGUIR VIVIENDO.

sábado, 30 de diciembre de 2023

QUEDÉ PAYASO.

Y sí; se me está arrugando todo, menos los sueños, el amor y los quereres. Esos son inarrugables y no necesitan plancha. Ahora lo que avanza inexorable es el ceño fruncido, el miedo en el cuerpo por los míos y la incapacidad insufrible de soportar tanto tontorrón. Ah, y la memoria, que se me escapa a borbotones.

Pero vayamos a lo que yo quería decir:
Se cierra un año más de muchas experiencias que se suman también a la existencia de cada persona. 
Sin duda alguna, lo inesperado, aquellos sucesos que detienen nuestra respiración o nos provocan un momentáneo bloqueo. Las sorpresas gratas y aquellas que no lo fueron tanto, forman parte importante de todo lo vivido, porque de esas experiencias que ponen en jaque nuestra inocencia, también aprendemos, a veces con diversión, otras tantas con decepción y sin embargo, es parte de lo impredecible de la vida, para recordarnos, tan sólo, que no tenemos pleno control de nuestras circunstancias.

En fin, tomo conciencia de que eso es un simple deseo y he entendido y comprendido que algunas palabras molestan no por su veracidad sino por la necedad con que están dichas; pues soy sabedor que en toda historia surge la duda de conocer la otra verdad, el autoengaño nuevamente, dado que al final esta vida se acaba, dado que la felicidad es una palabra tan amplia y tan complicada y dado que cambiar es un reto...la ecuación no queda mas que reducida al absurdo de no ver lo que uno siente y desea, siempre consecuentemente aceptada...

Pero la preguntas son:
¿Cuál fue tu momento inocente en este 2023?
¿Qué experiencia viviste en la que apostaste por algo o por alguien y te quedaste así, como el payaso?
¿En qué verdad creíste y que al final ingenuo te viste?

viernes, 29 de diciembre de 2023

EL ESPÍRITU ES EL MISMO.

Son apenas las 8'30 de la noche, aunque hace una pizca de frío, esta pegajoso el ambiente. Hay un tímido aire sofocante. Me reclino en mi silla giratoria, esa que extrañaba ya cual primer amor; giro en mi eje, respiro y disfruto de un rato de escritura.
Anochece este miércoles de navidad. Aunque  por apenas unas horas pisé nuevamente esa urbe motrileña tan surreal y particular que alimentó y acabó de gestar años atrás montones de sueños pendientes, que luego de su paso se fueron derrumbando cual fichas de dominó. 

Me perdí los 10 últimos años del 1990 y 20 años del 2001. Para mi fueron muy importantes. La piedra fundacional de todo lo que vino después. La esencia de la manera de ver el mundo y hacer las cosas viene de esos años. Aquellos años de madurez intensa e incierta me aportaron una gran enseñanza que perduro por siempre en lo más intimo de mi ser. Es absolutamente necesario e indispensable creer en tus ideas y proyectos. En continuar adelante pase lo que pase.

Seguir firme a pesar de las dificultades. Insistir. Buscar maneras. No esperar más del resto que lo que eres capaz de exigirte a ti mismo. Pasaron 30 años y ha sido siempre asi. Y sigo fiel a mi instinto. A fuerza de voluntad. Amor propio. Un convencimiento fruto de la experiencia, de saber que tarde o temprano las cosas llegarán. Con los años uno va aprendiendo a no repetir errores del pasado, a ser mas certero y maduro con las decisiones, a modificar las formas para llegar a otros resultados, pero el espíritu es el mismo. Es levantarse cada día sabiendo que gran parte de tu paz interior depende de uno, de tu constancia, de insistir, aun cuando todos te lleven la contraria. La recompensa de hacer cosas no es ni siquiera el producto final sino haber vivido el proceso. La primera vez cuesta, la segunda un poco menos, luego ya te vas moviendo como pez en el agua en este mundo loco que te llena de miedos para sucumbir en las garras de sueños ajenos.
 
A mi siempre me gustó lo de escribir sentado en el teclado, cerrar los ojos y dejar fluir los recuerdos pasados; crear imágenes con palabras, dar rienda suelta a la libre interpretación. Que importa si es real o es ficción. El mundo es monótono y soporífero; alabadas aquellas cosas que nos sirven de inspiración. Desconozco la razón por la que escribo. Se que me hace bien, me libera, me permite desenmarañar enredos de mi cabeza, proyectar ideas, compartir visiones, imaginar mundos posibles en los que salir a flote. Vivir sin teclear no lo concibo. Para mí en ese momento todo cobra sentido. 

Yo voy a seguir; Voy a seguir con mis anhelos tirando el carro de los sueños. A veces pesan, se pueblan de dificultades, se hacen crudos los inviernos, se cierran puertas, se bloquean caminos. No importa, siempre hay una vía de escape, una tangente, un sendero en apariencia a ningún lugar, un camino por el que nadie va. Esa es la oportunidad. Abrirlo a tu manera hasta que otros puedan caminar a gusto por él. Será tu pequeño gran triunfo, pues nadie más que tú y tus escritos sabrá lo que costó llegar.

📷TÚNEL EN EL INTERIOR DE LA GRAN PIRÁMIDE DE CHOLULA.

miércoles, 27 de diciembre de 2023

SIMPATÍA LUCIFERINA.


Dicen que era el preferido de Dios, el más bello, inteligente y bondadoso de todos los arcángeles. Pero algo pasó. No sabemos bien lo que fue porque la transparencia no ha sido nunca una característica del cielo ni de sus representantes en la tierra, pero se conoce que, debido a ese espíritu crítico intrínseco a la inteligencia, Lucifer se atrevió a poner en entredicho la palabra divina y a contestar su autoridad llegando a colocarse a la altura de Dios y a sentarse a su lado.

Tampoco nos ha llegado cual fue la reacción de Dios ante ese acto porque, como es habitual, los líderes suelen ser rehenes de su entorno, pero parece ser que en ese entorno la disidencia no fue bien acogida y surgieron las envidias, los celos y el odio. Y fue el arcángel San Miguel el que, capitaneando un ejercito de ángeles derrotó y expulsó a Lucifer a los infiernos. Fue una guerra civil celestial en toda regla, una lucha intestina por el poder como tantas otras ha habido a lo largo de la historia.

¿Ganaron los buenos? Pues no! Ganó la sumisión, la mediocridad, el pensamiento único, la envidia, el odio, la violencia y la tristeza; perdió la inteligencia, el pensamiento crítico, la libertad, la valentía, la desobediencia y la alegría.

Y uno que lleva en su ADN la desobediencia y la rebeldía, y no puede evitar ponerse siempre del lado de los perdedores, no puede dejar de preguntarse cómo sería el mundo si hubiese vencido Lucifer. Seguramente sería un mundo más divertido, más amable, más libre, más justo y más humano... No sé, porque aunque he visitado un par de veces los infiernos aún no he conocido a Lucifer pero estoy seguro de que habría prohibido los villancicos y las luces navideñas, motivo más que suficiente para que yo sienta, como los Rolling Stones,  simpatía por el diablo.

📷Estatua del Arcángel Miguel triunfando sobre Lucifer - Boston College.

martes, 26 de diciembre de 2023

MI PERRA ES UNA POSEÍDA.


Ya os dije que se llamaba TIFA, un nombre muy poético que destila dulzura literaria por todas partes. Pero me ha declarado la guerra, cosa que sorprende a los que pasan un par de minutos con ella. Mi hijo la saca de paseo, la cuida, la quiere y los dos se llevan la mar de bien. Yo, que colaboro con buena voluntad en la ocurrencia sé que es un bicho, probablemente venida de otra Galaxia, o enviada por Pedro Botero para que me vaya acostumbrando a lo que me espera en los infiernos. Mi vecino, observador neutral, la llama “el demonio de Tasmania”, aunque yo creo más bien que está poseída y necesita con urgencia un exorcista.

Me come bien pero va a acabar con más componentes electrónicos que un transistor; por lo pronto, el sacrosanto mando de la tele está en cuidados paliativos y da ya hasta penica verlo; se ha comido 2 bolígrafos con su correspondiente tinta ( uno azul y el otro rojo ), un matamoscas, tropecientas macetas, hasta el punto que ya solo planto cactus ( como los que colgué hace poco) pero le da lo mismo, los desentierra igual; es una come piedras compulsiva de manual y no hay silla, sillón, sofá o cama que no le apetezca más para dormir y sestear que hacerlo en su colchoncito perruno. Di que es tonta, la tía. Ah, y pega unos saltos de récord olímpico que me va a obligar a poner alambre de concertina en la terraza en modo 3.000 watios.

Cuando mi hijo, más santo que nunca y en vías de canonización,  la saca de paseo, pega unos tirones que ni un tío de Bilbao; se lía a lametazos, chupeteos y mordiscos con perros de 50 kg, cuando ella solo pesa 10; Tiene más novios que la Charito la de la calle de la montera, los lleva más tiesos que Gerineldo y tiene más estrategias y tácticas que Von Clausewitz; cuando se le encara un perrazo de esos más feo que Picio y con dientes de a metro, se limita a ponerse panza arriba como una perrita indefensa y el otro se ablanda ante tamaña sumisión.
Nunca entenderé a los desalmados que abandonan perros por esos andurriales de Dios. TIFA es una mezcla de podenco y de vete tú a saber qué, ósea... Una mil leches. Su nivel de asilvestramiento es notable y a sus dos años hace lo que le viene en gana. Eso sí, es muy obediente...por los cojones. 

Mis nietos, como no podía ser de otra forma, están encantados, pero claro, llegar “a mesa puesta” (paseada, meada, correteada, bien comida y descansada) es estupendo. Y cuando se cansan de carantoñas y excitantes juegos, se largan a otra habitación armados con sus juguetes y me dejan a la perra con un subidón para nota.
Cuando le meto a la ínclita peluda un paquete de época, me pone una carita tipo "Fray Leopolda" y se acabó el paquete; se come la chuche que le doy, sigue dándole a la piedra que se está zampando y pelillos a la mar. Yo creo que entiende lo que le digo, pero se hace la longuis para que no siga con el rollo patatero.
Pero no lo puedo evitar: la quiero; Mis hijos ya saben que van a tener la custodia compartida de TIFA cuando yo falte, porque, a buen seguro, ésta nos entierra a todos.

lunes, 25 de diciembre de 2023

FRÁGIL COMO UN CRISTAL.

Hace bien poquito; alguien me dijo, en un momento de acaloramiento, que parecía frágil como un cristal cuando cometí el error (o no) de mostrar mis emociones sin filtro ni camuflaje. Os puede parecer una tontería pero ese comentario que, por supuesto, no tiene la menor importancia, me afectó. Algún día compartiré públicamente la reflexión de porque me preocupa tanto parecer triste y pusilánime, pero, de momento, me interesa más reflexionar sobre la fortaleza de ánimo en sí misma.

Últimamente se habla en la prensa más de "resilencia" que de fortaleza. La resiliencia es una perfecta herramienta para sobrellevar las adversidades de la vida y sobreponerse a los golpes. Sin embargo, este es un término que no me gusta demasiado, no me sirve. Resiliencia es una actitud pasiva que consiste en aceptar los acontecimientos, sufrirlos y adaptarse a la nueva situación; tiene un componente de resignación, que nada tiene que ver con la verdadera fortaleza espiritual y mental.

A mí me interesa mucho más encontrar la determinación para combatir la adversidad; buscar, no sólo la fuerza, sino también la motivación necesaria para seguir tirando del carro cuando la vida se pone muy cuesta arriba. Esa es la verdadera fortaleza y tiene que ver, no con la resignación, sino con la voluntad.

Pero la voluntad sería sólo una de las tres patas de la fortaleza. Otra sería la esperanza, la fe en aquello que se persigue, el convencimiento de que es posible. La tercera pata de la fortaleza de espíritu es la inteligencia y el conocimiento para valorar y ponderar bien las posibilidades y buscar las alianzas necesarias para conseguir los objetivos. La verdadera fuerza de las personas reside en su capacidad para establecer vínculos, compartir objetivos buscar complicidades y repartir esfuerzos. Cómo dice  la vieja máxima: la unión hace la fuerza.

Ninguno de nosotros, en solitario, tenemos la más mínima posibilidad de supervivencia a medio plazo. En realidad, mi fuerza, como la de cualquier ser humano, depende de la fuerza y de los apoyos de los demás. No es competitiva sino sinérgica. Por eso me disgusta tener que esconder las emociones por miedo a que se confundan con un signo de debilidad. Me disgusta la deriva individualista que hemos tomado. Me disgusta el aislamiento al que estamos siendo sometidos, la llamada "distancia social" que, en realidad es distancia sentimental. Y eso me disgusta, me disgusta.
¿Vendrán tiempos mejores? Sí, espero que sí. Pero para eso tendremos que ser mucho más fuertes que resilentes.

domingo, 24 de diciembre de 2023

ABUELO OBERTO...



Así me llama mi nieto Daniel, y yo voy y me derrito. Sobre todo, cuando me lo dice con la sonrisa puesta y la guasa saliendo a borbotones, me derrito. Cosas de abuelos.

Pero de algo que si me doy cuenta es que el lenguaje de los pequeños, y no tan pequeños, me da a mí que es algo reduccionista y parece que sus vocabularios menguan al ritmo que marcan los comics, mangas y demás inventos digitales que huelen a chamusquina.
A lo peor es que les falta leer más, a la antigua. Y nadie está diciendo que se refugien en Homero o en la literatura española del Siglo de Oro. Que lean lo que quieran... pero que lean. Lo que sobra en esta película llamada vida son los Torquemadas de las letras y los prescriptores de letras vacías y palabras chungas.

Soy de una generación devoradora de palabras al por mayor, de Marcial La Fuente Estefanía, sombreros de vaqueros y duelos al sol, tebeos de Tintín y sus pantalones bombachos, Capitán Trueno y su Goliat hasta que llegaron Goscinny y Uderzo cargados de menhires y galos irreductibles. Y todo eso mucho antes de que, a golpe de magia potagia, llegara Harry Potter y Cia con un viejo tren cargado de escobas voladoras y profes más peligrosos que una caja de bombas.

A mi en particular cuando se apague la luz de mi cabeza y ya solo me quede aliento a trompicones, pediré un audiolibro. Por caridad. Porque tan solo oírlo las nubes desaparecerían como por ensalmo y el sol alumbraría la noche desde el monte conjuro de Motril.
Ya sé que me he pasado por el forro el motivo de estas letras que no era otro que celebrar las chanzas de mi nieto y los libros; pero qué bonito es perderse por los cerros de Úbeda, entre olivos que aún recuerdan a un caminante tranquilo de corazón herido, llamado D. Antonio Machado, en su paseíllo cotidiano de Úbeda a Baeza al atardecer. Cuando nos cruzamos, le saludo levantando mi imaginario sombrero hongo y él me corresponde con un saltito a lo Chaplin. 

No me gustaría que a nuestros nietos y nietas nos ocurriera como a nosotros, que supimos, cuando ya no había remedio, que aquel mundo imperial en Cinemascope y color DeLuxe que nos habían prometido en el colegio y en tantos discursos y sermones, no existiría nunca…
A nosotros, que hemos ido llegando tarde a todo: 
a la infancia, a la adolescencia, al sexo, al amor, a la política…
A nosotros, que nos quitaron, año tras año, el significado de cuanto nos rodeaba, aunque fueran las cosas más pequeñas, menos importantes…

Decidles que en nuestra vida recordamos a Marilyn Monroe…
y a Miguel Hernández, a García Lorca. A Bruce Springsteen, a Isaac Asimov y a muchísimos mas. Ahh y a Luis Mariano, que nunca lo dejaron en paz con eso de si era gay.
Y de un tal Walt Disney de quien nos enteramos que existió cuando ya había muerto.

sábado, 23 de diciembre de 2023

LA LOTERÍA.

Ya desde días antes, más bien semanas, diría yo; mi madre, emulando el cuento de la lechera, ya estaba  calculando y planificando el reparto del premio gordo de la Lotería de Navidad. "Si me toca, haré once partes, una para cada hijo y otra para mí", decía, "pa' mi vejez" apostillaba. Y nos hacía partícipes a todos, incluso a mí que no tenía ni idea –y sigo sin tenerla– de cómo funciona esa especie de estafa piramidal "¿Cuanto dinero me darían si me tocara el gordo?" ¡Pobrecilla!  Ese era el eterno sueño pequeñoburgués de miles de familias humildes y trabajadoras. Obviamente, murió sin ver realizado su sueño, como tantos miles de seres humanos.

Yo nunca he participado de esa liturgia de la Fortuna. De hecho, siempre me ha parecido un invento engañoso y alienante y cuando compro lotería, lo hago más por el temor de ser el único de los amigos al que no le toca que por la ilusión de que me toque. Y es que yo siempre he tenido una extraña relación con el dinero, nunca he sabido darle la importancia que se merece en una sociedad capitalista como la que tenemos hasta que te das cuenta que no puedes remar en contra. Entonces sí, entonces no tengo más remedio que reconocer que el dinero es algo –aquí y ahora– muy necesario. Son las contradicciones propias de un soñador anticapitalista.

Resumiendo: que mi relación con el azar nunca ha sido muy fluida y no le tengo yo demasiada confianza. Pero, como mi cuerno de la abundancia anda un poco menguado últimamente, había depositado yo, sin querer, ciertas esperanzas en eso de que el karma interviniera ante el azar para hablarle de mí. Había pensado yo, como mi madre, que como soy buena gente, el Universo me iba a compensar este año en forma de gordo de Navidad, pero nada. Ni un euro. Lo mismo que a mi madre

El Karma, el Universo y la diosa Fortuna pasan de mi cara. Creo que ni siquiera tienen la más remota idea  de mi existencia. Sólo soy otro mindundi más creyéndose el centro de la  Creación. 

Mi efímero sueño capitalista se ha esfumado con la cantinela cansina y repetitiva  de los niños de San Ildefonso. Así que cancelaré el viaje que tenía planeado, devolveré el Pétrus del 98 que había encargado y seguiré luchando por mi Motril,  por la sanidad pública y las pensiones dignas, como debe ser.

viernes, 15 de diciembre de 2023

TU FORTALEZA.

Tu fortaleza te habla y te dice y tú la oyes, ahora permítete hacer lo que te nazca; vomita el arte que corre por tus venas, hazlo, ahora, porque ese, es un privilegio incomparable en un mundo donde pocos pueden darse el lujo de decir a viva voz lo que sienten. La cultura ideal nace de la imaginación, es energía etérea, efímera. Solo tu pidiendo ser sin dar explicaciones.

¿Qué se puede hacer ante tanta necedad, cuando el corazón se desbordada en temperamento delirante, pasión inquietante e irreverencia irremediable?
Pagar precios, todos los que sean necesarios, por la osadía de no seguir la norma. Al final ningún precio es tan caro como la tristeza de morir con las alas rotas.
Yo de cultura ando lo justo como para el gasto de la casa pero lo que si digo y creo es que no escribo por narcisismo ni busco aplauso alguno, si acaso despertar sonrisas y alguna cavilación sesuda; casi me obligo a escribir venciendo mi natural pereza. No soy un verso suelto, soy más bien una traca de contradicciones, aciertos, miedos, errores y chorradas. Y en estos tiempos crispados no me llega el alma al cuerpo, y no por mí, qué va, sino por la gente que quiero y el mundo que veo.
Creo que lo culto o inculto que alguien sea lo define la forma en que se relaciona con el mundo que lo rodea; si aprende de sus experiencias, si profundiza, si razona y actúa con más y mejor conocimiento cada día; sin importar cómo la adquiere. No es posible saberlo todo. Yo cualquier día daría todo lo que sé a cambio de todo lo que no sé. Así que no podemos juzgar a nadie por no saber de Averroes, por el tipo de lectura que hace o no hace. Yo disfruto mucho de la cultura en todas sus variantes, desde la ópera, del teatro, de la música clásica, de un buen libro etc... Disfruto mucho también un palo flamenco o el heavy metal; Bueno... menos reguetón.
Disfruto con la acidez sibilina de un cuento de Gloria Fuertes sin olvidar y obviar la pintura en toda sus variantes; Aunque confieso que en eso estoy pez. Sino tengo a alguien que si sepa junto a mí que me guie. La cultura o cualquier otro concepto así de vivo tomará muchas páginas para definirse, nunca estará completo ni será común a toda persona; tampoco hace falta.
Ser culto, o no; es tanto una cuestión netamente mental y personal como una evaluación de la sociedad en la que nos movemos. Una persona que tiene afán de superación y a consecuencia de ello está siempre en busca de mejorar sus conocimientos se puede definir como culta. Si me muevo dentro de un, o unos, cierto(s) grupo(s) sociales, políticos, académicos, profesionales, debo de buscar alcanzar un nivel de cultura que me permita, como mínimo, poder moverme dentro de esos grupos en forma natural.
La sabiduría comienza donde el conocimiento es abundante y precisamente no la encontraras entre cermeños vocacionales, cuñados de bar ni sinsorgos del cuarto cubata. El conocimiento se adquiere con experiencias de vida propia y ajena. La experiencia se transmite en alguna medida a través de la lectura, la escritura, pintura; la música y demás disciplinas y esas disciplinas nos da la posibilidad de comunicarnos con el mundo. Esa forma de comunicarnos con el mundo, equivale a nuestra cultura…
Yo ya pasé la línea de un viejo pájaro más que amortizado, más que dolorido, más que resignado. Pero tampoco soy de cafecitos al sol y a verlas venir, seguiré dando guerra hasta donde pueda y luego me iré a cocinar a otra parte, vete tú a saber dónde. Quizá donde me dejen 'cocinar" mis potajes de letras y estrellitas y volver mentalmente cuando olíamos a bebé, llevábamos pañales de gasa, nos ponían el chupete y, con suerte, nos cantaban una nana dulce. Nanas para dormir cuando lo que queríamos era vivir, berrear y tirarnos alguna pedorreta sin sonrojo alguno. “Anda, cariño mío, que te habrás quedado a gusto”.
¿Sabéis? Ya que casi escribo para mis hijos y nietos ( Para recordarles como decía al principio, que no moriré con las alas rotas). Solo lamento no haberle escrito más a mis padres porque, a veces, la voz no se me hace escritura y sale del cuerpo, y más siendo sabedor que la palabra escrita va que vuela, como esas golondrinas y vencejos que tanto me gusta ver volar entre balcones, cervezas con los amigos, charlas, rabietas de nietos y cenas de diciembre.

sábado, 9 de diciembre de 2023

LAS ULTRA MODERNAS.

Pues me perdonen (o no ) las ofendidas ultra modernas, que se consideran más hembras top of the world por no depilarse el sobaco y/o no necesitar ningún tipo de gesto encantador, pero desde mi humilde y quizás arcaico (pero mío al fin y al cabo) sentir... me parece una tontería muy grande lo que dice este escritor... a ver si ahora un bonito gesto de amabilidad, se va a convertir en un acto machista terrible. Se nos va la olla (si es ferroviaria que se quede cerca por favor )... se nos va, o que?

Hay tradiciones feas y tradiciones bonitas y qué tendrán que ver las churras con las merinas ? !...no creo que debamos confundir un gesto como digo, encantador, que a toda mujer  (que no sea una alcaparra revenida) le agradaría, con un signo de empoderamiento o prepotencia de macho alfa! 
Me resulta agrio y despectivo pretender cambiar ciertas costumbres maravillosas, que no encierran en sí misma más intención que la de agradar, opino que la caballerosidad no es un acto de machismo, y que no está reñida con la igualdad, que si un hombre me presta su chaqueta cuando digo :... Ay jolina ( porque sé qué igual me lee mi madre jajaja que si no ponía:  ay coño, y sí... féminas ilustres: coño... porque tampoco me resulta machista decir coño cuando algo me fastidia, si no lo pongo es por mi madre, que no gusta de palabrotas en abierto, no por lo otro ) pues eso, decía que si un hombre me presta su chaqueta cuando digo..."Ay jolina, o hay coño, qué frío hace!!"  no me está ofendiendo con su buen gesto.

Este escritor, no conozco nada de su forma de ser o de su vida, pero... me parece, cuando leo las entrevistas que le hacen, un niño pequeño frente a su mujer,  a la que no sé si es que ve más como una madre... una vez leí que tiene miedo a que su mujer se de cuenta del imbécil que lleva dentro,  o algo parecido... (Miedo es una palabra que quizás usemos coloquialmente sin darnos cuenta del peso que tiene) pero me pareció una carga de estrés enorme la frase.
Luego pensé que quizás solo es una manera de expresarse, en su afán por sentirse admirado por ella... No me voy a poner tiquismiquis con este hombre... pero le noto preocupado por dar una imagen (o quizás se siente así realmente) de pobrecito pájaro bobo ante la sublime valía (desconocida para mí ) de su cónyuge.

Sólo he leído un libro de él, que por cierto he sabido recientemente que va a la gran pantalla : "La reina roja", cuyo título escogió mi cuñada majísima, muy acertadamente para mí, como regalo de uno de mis ya numerosos cumpleaños, porque soy la reina roja de mi casa jajajaja y se lo agradezco porque lo hizo en un guiño cariñoso y genial pues sabe de mis pensamientos rojillos y de mi pasión por la lectura y las novelas policíacas y de crímenes y misterios, pero como luego comentamos, no me acabó de enganchar su lectura. Prometía al principio, pero después perdí el interés pues me pareció que decaía... en fin tengo el listón de la novela de este tipo muy alto gracias a la ya desaparecida Sue Grafton, y su gran saga del Alfabeto del crimen, así que tal vez el chico sea una maravilla y yo le tenga en el banquillo castigado sólo porque me enamoré de las paginas de la estadounidense hace muchos años, en mi juventud, y de su detective privada Kinsey Milhone, y ahora a todo el que llegue detrás... NO LE ABRO la puerta...

Pero por favor, hombres amables de mundo, caballeros de capa( si es de superhéroe genial ) y sombrero... si me queréis....no irse ....me encanta que me abráis la puerta ..del bar, del trabajo... (la del corazón me la abrió Goyo Cueto hace muchos años, él abrió la suya con mi ayuda y yo abrí la mía con su ayuda, ambos nos ayudamos con amor a abrir todo, una apertura mágica, un abracadabra feliz y si me abre la puerta de lo que sea, me siento genial  porque me recuerda en cada acción lo que se preocupa por mi bienestar, porque me cuida, sí, y es fenomenal que así sea y yo le cuido a él, porque me encanta que se sienta bien y me siento protegida cuando está cerca, sí, y no me siento menos persona ni menos mujer ni menos nada por esa seguridad que su presencia y sus cuidados me ofrecen... al contrario ...me siento más querida y admirada.

Soy una reina sin trono ni corona porque soy más de repúblicas que de los fandangos de la realeza aunque algunos reyes me caen mejor que otros, el rey Midas mal, por su avaricia, defecto compartido con el emérito español... su hijo me cae bien sin embargo, no puedo remediarlo, también decir que me gustaría más, de tener que ser algo importante, ser princesa, pero por cosas del paso de los años ya me toca la responsabilidad de reina madre como las abejas ,tiene un punto ecológico y eso me va bien, y soy también muy del rojo en los labios y en el corazón, como saben todos los que me conocen ,y eso tampoco está discutido con que me encante que me prestéis la chaqueta, (¡recoño! )cuando aprieta la rasquilla y me he dejado la mía en el coche...

Y si voy a por ella, también me podéis abrir esa puerta... no me siento invalidada o menospreciada, o indefensa ante las garras amenazadoras de un horrible monstruo devastador que me abre la puerta del infierno aterrador del "hombrismo"...  yo, por el contrario, lejos de la desgarradora soberbia hembrista, ( igual de odiosa, intolerante e ilógica que el machismo) me siento muy mujer, muy feminista( que no es lo mismo que hembrista como bien sabemos ), y muy cómoda y agradecida con la caballerosidad, porque no considero que estorbe o perjudique en la igualdad de derechos y condiciones, sino que es un acto de cortesía, de tradición bonita.

Y por ello lo agradezco y responderé a dichas acciones con una sonrisa coqueta de agradecimiento,( sí, coqueta, nada malo, algo inocentemente bello y femenino, que parece que tenemos que ser cardos borriqueros en las maneras o de lo contrario estamos contribuyendo a ser objetos sexuales y no sé qué más milongas de gente con ganas de encender broncas y cuya procedencia odiosa atenta contra lo que es realmente la búsqueda de la igualdad y el respeto a la mujer y al ser humano en general bien entendidos )... pues eso...welcome to The hotel California,( por hacer una alusión  de bienvenida a los caballeros atentos pero en versión musical ) ... bienvenidos señores que se visten por los pies ( como diría de seguir en este mundo mi abuela Luisa)

Ah; y yo me pienso seguir depilando el sobaco, el moño y los que me guste llevar "pelau", sin dejar de sentirme mujer de hoy, de ayer y mañana por ello, respetando que quien quiera no hacerlo, no lo haga y se peine trencitas si eso le hace más feliz, pero yo la pelambrera se la dejo para triki el monstruo de las galletas que, por cierto, me cae súper bien )

ANA  LUISA  PEREZ  DE  LA OSA.
Actriz y profesora de interpretación.