Los indios shuar jíbaros, escinden la cabeza del
vencido. La cortan y la reducen; hasta que cabe en un puño con el objetivo de
que el vencido no resucite. Pero el vencido no está del todo abatido hasta que
le zurcen la boca.Motivo por el cual le cosen los labios con una fibra
incorrupta al paso del tiempo. Viven en la creencia que las palabras son el
alma del que todos hablan, porque las palabras trascienden y son inmortales,
son la esencia y el legado que dejamos cuando pasamos a otra vida; si realmente
existe. Aunque lo real es que el ser humano es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin contextos, habla sin tener nada para decir…Motril por estas fechas es un espeso manto de tonalidades grises. Gime el recién nacido otoño y la maraña de coches se hunde a la deriva entre las oscuras calles. Alzas la vista y en la colmena que forman las ventanas de los edificios ves gente viendo atraves de los cristales, Seguramente esas mentes incrustadas tras los cristales dejan volar, por espacio de unos minutos, los sueños más delirantes y confusos, irreales tal vez, en una sociedad que los engulle más y más en la esclavitud que provoca el discutible bienestar social.
Vivimos tiempos de sibilina e insultante sumisión; pero agrada pensar que ojala uno solo de esos seres pudiera romper las reglas establecidas e iniciar un nuevo capítulo lejos del patetismo rastrero al que estuviese acostumbrado.Me gusta permanecer horas sentado tras la cristalera del bar observando el dilatado transcurrir de las cosas. Parecerá absurdo, pero si nos fijamos bien podemos llegar a vislumbrar el sentido de la vida en todo cuanto nos rodea. Es cuestión de paciencia, imaginación y una pizca de locura.Dicen que si la mente no piensa se atrofia y irremisiblemente se detiene, deja de funcionar; jamás ocurrirá lo mismo con el tiempo, jamás se estancará. Cuanto mas lo piensas mas vertiginosamente se escabulle…Quizás lo que sucede es que existen los días de pocas horas; quizás en realidad lo que sucede es que el hombre olvida, posterga, cancela cuando el esparcimiento lo alcanza.
El tiempo en mi caso hasta hace poco era incuantificable e intentaba aprovecharlo. Disfrutar cuando después de un aguacero lo sucede el arco iris y el día se torna soleado, cálido y luminoso; las aceras se pueblan de almas…la alegría brota por dos euros con los que se puede tomar un helado mientras conduces por una carretera que te conduce a un sitio agradable. Yo he sido una persona que la noche y la lluvia me despertaban el deseo de morir. Porque la oscuridad me perturbaba como depredador a su asida presa y la oscuridad y soledad me hacia sacar a pasear mis miedos…Y en esas noches Uno puede escribir… pensar y plasmar esas frases que merodean en tus sienes sobre algún papel desnudo. Pero curiosamente solo puedes escribir tragedia…¿eso significa que tu vida lo sea?Evocas en tu mente recuerdos y empiezas a escribir sobre el amor. Puedes desmerecer, degenerar, menguar tus palabras escribiendo…siempre serán mas armoniosas, afinadas, concisas, dentro de tus pensamientos…pues al ser rasgueadas son descubiertas y ¿quien se deleita al ser desenmascarado?
Al amanecer ves como en los folios antes máculos y ahora escritos las palabras agonizan al ser trazadas; es como arrojarlas a un mundo de injurias, prejuicios, ofuscaciones e insultos donde deberán verter su tinta en un continuo y fluido sacrificio en un cadalso llamado papel para ser comprendidas… La desgracia es sin lugar a dudas una fuente sabia de aprendizaje, el dolor unido a la incertidumbre es una buena institutriz y las noches de lluvia, una sublime institución para sus aprendices. La soledad para mi dejó hace mucho de ser un gran misterio. Tal vez sea la libertad auténtica, pero es muy duro estar solo. Aunque tal vez nunca he estado solo del todo. No es lo mismo estar solo que vivir aislado...
La soledad supina la he sentido en mis carnes y se a ciencia cierta que a veces resulta cruel, pero siempre es honesta. Con su voz nítida y de trueno despeja la mente y activa el aparato locomotor. Aun que no todas las veces.Desintegra el tiempo, los submundos que engendran las sombras del pasado resurgen en tu mente y se pliegan sobre sí mismos y regurgitan melancolía.Por eso quizás habría que pensar que el estado natural de las personas no es la soledad: somos seres sociables, al parecer... Y es que una vez pasado mi Rubicón personal he comprendido que no todo se puede sostener en dos manos; que no podemos hacer girar vidas con sólo pensarlo, que debemos actuar mente y cuerpo a la vez. Que no es fácil soltar palabras suaves con un rostro parcialmente duro. Que dos manos no son suficientes para volver a reincorporarme y estas dos piernas no me sirven para dar un paso mas caminando sobre huellas de un error fresco. Y es que he perdido tanto, tanto... que ya no quedan ganas de seguir intentando, que al final las caídas te enseñan que la soledad es una condición perpetua, que la gente alrededor puede ser una pantalla multifuncional para esconder la soledad.





















