domingo, 30 de junio de 2019

LA CRUELDAD DE LA NOCHE.

Los indios shuar jíbaros, escinden la cabeza del vencido. La cortan y la reducen; hasta que cabe en un puño con el objetivo de que el vencido no resucite. Pero el vencido no está del todo abatido hasta que le zurcen la boca.Motivo por el cual le cosen los labios con una fibra incorrupta al paso del tiempo. Viven en la creencia que las palabras son el alma del que todos hablan, porque las palabras trascienden y son inmortales, son la esencia y el legado que dejamos cuando pasamos a otra vida; si realmente existe. 

Aunque lo real es que el ser humano es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin contextos, habla sin tener nada para decir…Motril por estas fechas es un espeso manto de tonalidades grises. Gime el recién nacido otoño y la maraña de coches se hunde a la deriva entre las oscuras calles. Alzas la vista y en la colmena que forman las ventanas de los edificios ves gente viendo atraves de los cristales, Seguramente esas mentes incrustadas tras los cristales dejan volar, por espacio de unos minutos, los sueños más delirantes y confusos, irreales tal vez, en una sociedad que los engulle más y más en la esclavitud que provoca el discutible bienestar social. 

Vivimos tiempos de sibilina e insultante sumisión; pero agrada pensar que ojala uno solo de esos seres pudiera romper las reglas establecidas e iniciar un nuevo capítulo lejos del patetismo rastrero al que estuviese acostumbrado.Me gusta permanecer horas sentado tras la cristalera del bar observando el dilatado transcurrir de las cosas. Parecerá absurdo, pero si nos fijamos bien podemos llegar a vislumbrar el sentido de la vida en todo cuanto nos rodea. Es cuestión de paciencia, imaginación y una pizca de locura.Dicen que si la mente no piensa se atrofia y irremisiblemente se detiene, deja de funcionar; jamás ocurrirá lo mismo con el tiempo, jamás se estancará. Cuanto mas lo piensas mas vertiginosamente se escabulle…Quizás lo que sucede es que existen los días de pocas horas; quizás en realidad lo que sucede es que el hombre olvida, posterga, cancela cuando el esparcimiento lo alcanza. 

El tiempo en mi caso hasta hace poco era incuantificable e intentaba aprovecharlo. Disfrutar cuando después de un aguacero lo sucede el arco iris y el día se torna soleado, cálido y luminoso; las aceras se pueblan de almas…la alegría brota por dos euros con los que se puede tomar un helado mientras conduces por una carretera que te conduce a un sitio agradable. Yo he sido una persona que la noche y la lluvia me despertaban el deseo de morir. Porque la oscuridad me perturbaba como depredador a su asida presa y la oscuridad y soledad me hacia sacar a pasear mis miedos…Y en esas noches Uno puede escribir… pensar y plasmar esas frases que merodean en tus sienes sobre algún papel desnudo. Pero curiosamente solo puedes escribir tragedia…¿eso significa que tu vida lo sea?Evocas en tu mente recuerdos y empiezas a escribir sobre el amor. Puedes desmerecer, degenerar, menguar tus palabras escribiendo…siempre serán mas armoniosas, afinadas, concisas, dentro de tus pensamientos…pues al ser rasgueadas son descubiertas y ¿quien se deleita al ser desenmascarado? 

Al amanecer ves como en los folios antes máculos y ahora escritos las palabras agonizan al ser trazadas; es como arrojarlas a un mundo de injurias, prejuicios, ofuscaciones e insultos donde deberán verter su tinta en un continuo y fluido sacrificio en un cadalso llamado papel para ser comprendidas… La desgracia es sin lugar a dudas una fuente sabia de aprendizaje, el dolor unido a la incertidumbre es una buena institutriz y las noches de lluvia, una sublime institución para sus aprendices. La soledad para mi dejó hace mucho de ser un gran misterio. Tal vez sea la libertad auténtica, pero es muy duro estar solo. Aunque tal vez nunca he estado solo del todo. No es lo mismo estar solo que vivir aislado...

La soledad supina la he sentido en mis carnes y se a ciencia cierta que a veces resulta cruel, pero siempre es honesta. Con su voz nítida y de trueno despeja la mente y activa el aparato locomotor. Aun que no todas las veces.Desintegra el tiempo, los submundos que engendran las sombras del pasado resurgen en tu mente y se pliegan sobre sí mismos y regurgitan melancolía.Por eso quizás habría que pensar que el estado natural de las personas no es la soledad: somos seres sociables, al parecer... Y es que una vez pasado mi Rubicón personal he comprendido que no todo se puede sostener en dos manos; que no podemos hacer girar vidas con sólo pensarlo, que debemos actuar mente y cuerpo a la vez. Que no es fácil soltar palabras suaves con un rostro parcialmente duro. Que dos manos no son suficientes para volver a reincorporarme y estas dos piernas no me sirven para dar un paso mas caminando sobre huellas de un error fresco. Y es que he perdido tanto, tanto... que ya no quedan ganas de seguir intentando, que al final las caídas te enseñan que la soledad es una condición perpetua, que la gente alrededor puede ser una pantalla multifuncional para esconder la soledad.

sábado, 29 de junio de 2019

EL HAYEDO.

Viajo perdido; limitado a dar manotazos a ciegas sin alcanzar un deseo que se escapó hace años o nunca existió...Vuelvo a visitar el hayedo con dos esperanzas. Una: Reencontrar la fuerza de voluntad que tiré a la basura. Dos: encontrarme a mí mismo y alcanzar un sueño perdido.

En el hayedo casi rozo ese sueño y mi corazón vuelve a latir rodeado de vida y calor, pero en la crudeza del bosque; la realidad se presenta en carne viva, arrebata mi consciencia y está muy cerca de hacerme desmoronar como un terrón de azúcar. Tal vez es porque la soledad inmersa en un bosque me enloquece y eso hace que me de cuenta de mi oscura y triste realidad: Mi corazón está roto... Me repongo de esa sensación de tristeza y soledad y camino. Tan solo camino con el único afán de descubrir nuevas sensaciones y recordar antiguas. 

Disfruto de lo que me rodea, me siento bien, me siento vivo; en completa armonía con un ambiente que desde siempre he sabido disfrutar y sobretodo valorar. Camino, y al caminar me dejo llevar por todo aquello que voy percibiendo; consigo que mis sentidos se fundan con el entorno, mis ojos ven más allá de bosque de hayas que se pierden en el horizonte, más allá de las grandes montañas inclusive el Ocejón. Mis oídos permiten que mi mente descubra sonidos que el tiempo pasado en la urbe me habían hecho olvidar y que ya ni recordaba que existiesen, sonidos maravillosos, sonidos inimaginables. El crepitar de las ramas bajo mis pies al ser pisadas por mis botas; el canto de los pájaros que llena el monte de sonidos imposibles, el discurrir armonioso del agua en el arroyo... el sonido ronco del agua chocando contra las piedras del torrente de agua. 

La gran variedad de aromas que se conjugan en el ambiente alterando mis pituitarias y provocando en mi sensaciones próximas al éxtasis, el aroma de las flores me escoltaran como celadores hasta la salida del hayedo. Ese olor a tierra y madera húmeda, el olor a la tormenta recién caída. Un conjunto de olores que el hayedo me regala de forma desinteresada, pidiéndome tan solo dos deseos: que me relaje y lo disfrute. Saboreo la acidez de las moras silvestres deleitando mis papilas gustativas con sabores que tan solo la naturaleza es capaz de crear en su hábitat, no saben igual en el calor y protección que proporciona un hogar...Y el tacto; siento como la brisa recorre mi cuerpo a cada paso, siento la tierra bajo mis pies, la noto palpitar, siento la rugosidad milenaria de las rocas al apoyarme para salvar escollos, siento el agua escaparse entre mis dedos cuando me acerco a un río a beber y refrescarme...siento como mi rostro se humedece poco a poco al acercarme a la cascada y millones de partículas minúsculas de agua al chocar contra las rocas vuelan hasta posarse en mi...siento tantas cosas que mi mente tan sólo piensa en seguir el camino para seguir viviendo, para seguir viviendo.

Me siento egoísta ante tanta generosidad, sucio conviviendo ante tanta belleza, un déspota ególatra y orgulloso ante todo lo que se abre ante mi a cada paso....pero a la vez arropado, comprendido. Solo puedo mostrar agradecimiento por que una vez más el hayedo abre sus brazos a uno de sus hijos sólo para hacerle ver, para hacerle saber, para recordarle que el también forma parte de semejante espectáculo, y así, tan solo camino. Mis piernas avanzan sin que yo repare en ello, mis ojos por primera vez ven todo lo que miran, mis oídos oyen todo lo que escuchan, y mi piel siente todo lo que toca. Mi cuerpo esta fundido con el paisaje, se mueve con él, varía con él, vive en él... es él. 

Mi objetivo es llegar, sentarme, reflexionar junto a la haya que siempre desee que conocieses; reflexionar sobre que ha sido de mi vida y luego volver para contar que la vida es más que levantarse temprano y trabajar, que es más que hambre y enfermedades, que la vida tan solo es vida para el que realmente sabe vivirla. Poder contar a mi regreso no solo todo lo que he visto, sino también lo intangible, contar todo lo que he sentido. Sentarme con los míos y más allá de burlas y bromas sobre mis palabras, hacerles ver que la tierra no es lo que nos cuentan, no es lo que vemos en los medios, la tierra es y será lo que deseemos que sea en nosotros... hacerles participes de la inmensa alegría que recorre mi cuerpo mientras avanzo por esta senda, por este camino.
Veo como el sol se aparta perezoso tras los montes nevados, pronto la luna seguirá sus pasos hasta posarse sobre mi, alumbrando el sendero y cambiando el color de todo lo que estoy viendo, la montaña pasa a ser de un color anaranjado en las zonas donde el sol aun reposa, y amoratado en las que la sombra poco a poco fagocita los colores. El cielo muestra todos sus matices durante el tiempo que transcurre entre el amanecer y el atardecer, los cantos de los pájaros van cesando a la vez que otras aves de vida nocturna se desperezan en sus hogares.

Sin apenas darme cuenta la noche se ha posado sobre mi, todo ha cambiado, todo menos mis sensaciones, que siguen permaneciendo llenas de absoluta felicidad, agradecimiento, y libertad absoluta. En una oquedad en la roca me resguardo del frío que trae consigo la oscuridad y el relente de la noche. Enciendo con cuidado un pequeño fuego que me dará el calor necesario si la temperatura baja demasiado. Antes de recostarme anoto en mi pequeño block de notas todo lo vivido para después plasmarlo en mi libro, pues aunque hoy me parece imposible olvidarlo, la cabeza es caprichosa y... cuanto mas la miaAl plasmar en mi block las vivencias de la jornada no puedo dejar obviar detalles que antes pasaron inadvertidos, que al calor de la hoguera cobran importancia. Como la mariposa que se poso sobre mi brazo mientras contemplaba el paisaje apoyado en el tronco de una haya del sendero natural, detalles que sin querer dejé pasar y ahora al recordar me hacen sonreír antes de dejarme caer frente al calor de la fogata y el acomodo de la almohada que hoy será mi mochila... antes de llegar a dormirme; siento que fuera empieza a diluviar, parece que la naturaleza aun tiene regalos para mi. Esta noche dormiré con música, una de las más bellas sinfonías que nadie nunca creó....llueve y entonces... duermo.

viernes, 28 de junio de 2019

EDUCACIÓN URBANA .


Madrid: Autobús urbano de la línea 65; Jacinto Benavente / Colonia Gran capitán, lleno. Fila de asientos individuales; casi en el fondo del vehículo sentado un señor mayor; de una enorme corpulencia física e impecable apariencia. Canas que se inician desde sus sienes, gafas casi en el filo de la nariz dándole un aire a García Márquez. Ese día viajaba en transporte urbano porque su automóvil lo tenia averiado en el taller, denotaba cuanto menos por su nerviosismo ser una persona no muy dada a usar transporte público. O un terrible pavor a la congregación de seres humanos. Aunque fuese de carácter puntual.

Vamos todos en silencio, cansados, aburridos, apretados, con ganas de llegar a nuestros destinos después de un día duro. Fuera llueve y los cristales del autobús están empañados por el vaho; el señor saca de un modo ceremonial un paquete de caramelos. Mete uno en su boca; hace un bolita con el papel y abre la ventanilla.
Una chica lo interrumpe: "Deme señor, yo se lo guardo.... No lo tire a la calle".
En un acto reflejo el señor le entrega el papel y una vez que entiende lo que está pasando, a la par de todos nosotros, testigos atónitos; se la queda mirando con la mano extendida. Quien podría ser su nieta le da una lección de esas que solo se le deberían dar a un niño para inculcarle civismo.

Cierra bruscamente la ventanilla y mirando hacia adelante, con la mirada perdida degusta su caramelo con mímicas exageradas.

Qué sabor mas amargo debe tener ese caramelo.

jueves, 27 de junio de 2019

JUSTICIA.




Por no querer transigir con la justicia,
larva en mí el desanimo y la incredulidad.
Porque solo hay amor, odio, pasión; pero no amistad,
si los hombres fuésemos amigos, no han menester de justicia.

Ser amigos es como buscar cierto y particular grano de arena,
y si la hayas es muy probable, que carezca de utilidad.
Si quieres hacer algo positivo, olvídala y busca la verdad,
defiende el concepto de la posibilidad de la libertad ajena.

Dejar de jugarte la vida por construir la historia,
y que analicen los acontecimientos graves tu mente serena.
Así tu entorno y todo lo que conoces se ordena,
y conseguirás socavar el horizonte con tu presencia.

Asimila que la demora de la justicia significa injusticia,
que el más tonto sabe más en su casa que el sabio en la ajena.
Intenta discernir y diferenciar alegría y pena,
y aunque la suerte te sea propicia,
Al final siempre las abejas saquearan la colmena.

POEMARIO " ABLACIONES MENTALES. "

miércoles, 26 de junio de 2019

ORFIDALES. (Microrelato)

Subió a la balanza desnuda, la aguja hizo un pequeño movimiento: ¡42.5 kg.! Sintió un ardor en el rostro, estaba roja... roja de vergüenza y de coraje contenido. Se arrodilló y metió los dedos corazón y anular juntos en su garganta otra ves, tan profundo como pudo, en un espasmo desfigurado escupió verde en la taza. lloró Largo y tendido mirando el lavabo que lentamente se llenaba de agua tibia. En la tele alguien bailaba... reía.
El aroma ácido aún llenaba el aire cuando su madre la llamaba repetidamente desde el salón. Lentamente dejó el aliento entre pastillas, sueños de kilos y ropas ceñidas... Sueños... Sueños que no le pertenecían. Siente dolor de cabeza, mareos y se desubica con frecuencia, mañana ha decidido ir al médico, pero no por esos motivos, en su mesita de noche ha comprobado que ha gastado la ultima pastilla del blíster de ORFIDAL que le quedaba.

martes, 25 de junio de 2019

MARINERO MESETARIO.

Primeros días de Mayo; Me recuesto hasta tumbarme completamente justo en la roca mas recóndita del espigón del muelle. Una piedra lisa en su parte superior y casi semi hundida; me tumbo desnudo bajo el sol del mediodía, justo en la frontera misma que delimita la delgada frontera de la piel del mar y el aire puro. Extiendo lentamente mis manos hacia el agua y traspaso sin darme apenas cuenta los límites hacia otro mundo. Nada mas introducir mis manos el cristal de la apariencia ha sido quebrado. El mar se convierte en un laberinto de espejos y rostros reflejados, envuelto en el silencio de las rocas y el azul total del firmamento comienza a quebrarse. A ondularse. Puedo sentir su gélido frío sagrado ...

 Puedo sentir sus latidos, lentos y profundos; pausados y eternos en contraste con las aceleradas  pulsaciones de mi alocado corazón. El mar late  despacio, al ritmo y compás de las olas, iluminando sus crestas de ola por un río de luz  nacido en  el corazón del sol y  difuminándose bajo el manto de las aguas.El mar me invade. Junto a él; frente a el apenas soy nada. Quizás un sueño o tal vez una anécdota. Me siento como la más patética expresión de la mortalidad. Y sin embargo, el y yo somos lo mismo. corazones heridos por el tiempo. Somos simplemente recuerdos naufragados en la noche, instantes azorados y asolados por las fuerzas del azar. Embestidos por bandadas de en su día ruidosos segundos que un día quedaron atrás y ahora vuelven revoloteando a nuestro alrededor. O quizás aún sigan ocultos en las profundidades abisales, escondiendo sus terroríficos rostros, sumergidos en el fango, mientras aguardan  nuestra visita cuajados de odio y amargura. Los recuerdos suelen tener malos instintos.

De tanto tiempo de estar tumbado en la roca con mis manos en el agua; ahora  puedo sentir en las palmas de mi mano los latidos del mar acompasados a los míos, palpitando rítmicamente y al unísono en las corrientes de mi alma, siguiendo el ritmo metronómico de las algas, compás hipnótico que siempre exhorta  seguir. Viendo tu azul plata se me agolpan en la mente vagos y olvidados recuerdos de aquellos marineros que adoraron a la luna mientras te volvían la espalda confiados. Sus risas, sus ilusiones y anhelos,sus canciones, sus hogueras extintas, marchitas, lejanas; pero ahora enterradas junto con las grandes bestias marinas. El mar las sepultó bajo lápidas del hielo perpetuo, témpanos que se retroalimentan  por las lágrimas de los que alguna vez supieron llorar.

Querido y a la vez desagradecido mar; si de verdad es cierto que un dios me hizo a su imagen y semejanza, no es más cierto que no puedo dejar de mirarte, de pensar en ti al despuntar cada mañana  bajo la batuta de un sol radiante que,  como la esfera de un reloj y siempre puntual se refleja cada amanecer en tus aguas para después ocultarse, tras escribir sobre nuestras pieles una historia  de color hasta que la noche más oscura nos llegue a ambos: El gélido aliento de la muerte.

lunes, 24 de junio de 2019

1984.

En una tertulia, al finalizar, un amigo me comentó si podía explicarle a groso modo sobre qué trata la novela "1984" de George Orwell. Le dije que va sobre una sociedad de un mundo imaginario donde la gente apenas tiene formación ni una cultura básica, donde viven  en la más absoluta miseria y austeridad espartana, sin esperanzas de progreso, con carencias en todo lo básico y vital como sanidad, educación, primeras necesidades, etc.; pero que extrañamente a su alrededor gira una tecnología futurista que posee el Estado gobernante, con pantallas gigantes, telecomunicaciones, drones que hacen labor de vigilancia, redes de internet observadas y manipuladas por probos y serviles funcionarios, etc. Le dije también que esa gente, y personificado en el protagonista, viven constantemente bajo el miedo que el gobierno se encarga de difundir: bajo la constante amenaza que puede llegar un enemigo del Estado del supuesto bienestar para destruir todo lo que han conseguido, cosa a todas luces falsa, ya que se trata de una estrategia de los líderes de 1984. Y la gente, que vive sin formación, sin opinión, maltratados, con hambre, con miedo a cualquier cosa, son como animales domesticados que siguen ciegamente lo que el líder de turno les dice por esas pantallas hasta el punto de defender los ideales de su líder hasta la extenuación e incluso la muerte. Mi amigo me respondió sin ningún atisbo de asombro: me va a ser muy muy sencillo leerlo…

domingo, 23 de junio de 2019

ESCRIBANOS. (Una forma de egolatría irreal)

Hoy dando uno de los ya casi exiguos paseos que puedo dar, sentado ya exhausto por la corta aunque continua caminata,  he visto a un perro corriendo detrás de un gato como alma que llevaba el diablo; el felino, todo talento y agilidad en dos fintas y un recorte dejó al cánido agotado y resoplando. Una señora que pasaba justo a mi vera una vez terminada la fútil persecución  me dijo: Lleva mucho detrás de cogerlo, pero por muy compulsivo e infatigable que es el perro, jamás se acerca a el ni por asomo. Ese gato esta resabiado o tiene el talento de un buen felino; el perseguidor es innegable que trazas y forma de cánido tiene, pero le falta lo principal: aprender que no hace falta correr tanto ni ser tan compulsivo e infatigable; solo esperar que pase y zas, felino al saco. 

Hay personas que son muy compulsivas y fecundas al escribir, gente que emplea mucho tiempo en el noble arte de la pluma y el papel. Gente cuyo talento es la constancia, que puede ser una virtud, pero también lo es la perseverancia y no por eso se llega a buen puerto. Gente que rebusca palabras en diccionarios para plasmarlas en papel, cual fácil es una literatura mas directa, menos rebuscada. Se puede decir lo mismo sin parecer un falso erudito de la literatura, daría mi exiguo hígado por meterme en sus cabezas y ver si son autómatas del diccionario. Quien lo sabe. Falsa manera de encubrir una falta de talento. Escritores de moda, escritores amarillos, hacen de un hecho real un cumulo de conspiraciones paranoicas y entrevenadas con opiniones irreales sobre lo que ocurre en este planeta tierra. Buena literatura de sol y playa, buena literatura para ir en el metro o en el bus y en vez de leer el consabido VENTANILLA DE SOCORRO, alternativa de crucigramas y sudokus, de mirar el resabiado facebook en unos casos o el whattsapp en otros. Literatura recomendable en días de aburrimiento, de asueto. 

Ahí radica el talento de estos escritores. Futbolistas hay muchos, pero realmente ¿quienes son los crack? Los talentosos, el resto son relleno de almohada, chanfaina de pavo en unos casos y morralla en otros. Pero ahí están, compulsivos e infatigables, en foros donde se hacen hueco para no socavar su orgullo en unos casos y en otros para envidiar e intentar copiar algo de los menos fecundos pero mas talentosos.No hace falta escribir mucho ni malgastar neuronas, hay que ser certero y racional. El autor del tercer libro mas leído del mundo, solo escribió dos. Sin prisa, sin pausa, meditados. Nunca se rindió más con el mínimo esfuerzo. Ese es el camino. Escribir cuando apetezca, no por obligación, ahí fluyen pensamientos hechos palabras, no palabras influenciadas por la obligación de escribir, escribir y escribir.Violadores de la palabra en unos casos y bandoleros del verso en otros. Alcahuetes de amores fingidos, aduladores de las musas. Esas musas que son estériles pero necesarias. Un escritor sin musas no es nada, y si no las tiene las inventa. Queda muy bucólico y platónico en nombrarlas y mucho mas en reclamarlas. Buscadores de público fácil. Enemigos envidiosos del talento, lectores compulsivos, pero estériles en ideas, son como darle medicinas a un muerto, sin tomar ellos conciencia que el muerto son ellos. 

El talento no casa con la constancia ni la fecundidad, se tiene o no se tiene.Yo en el fondo les admiro, Marcial Lafuente Estefanía, Corín Tellado, Keig Luger, Silver Kane. No tendrán jamás un Cervantes, ni un Planeta, Ni tan siquiera un premio ciudad Real. Pero lo que nadie negara es que al menos su olla pitaba todos los días gracias a escribir, escribir, escribir, y algunos que son compulsivos e infatigables, son de su escuela. Eso sí, en tapa dura , nada de bolsillo que da poco chance y fuerza al contenido. Ósea. Escribanos de quiosco, no escritores; un oficio tan digno como mecánico, pintor de brocha gorda o fontanero.

sábado, 22 de junio de 2019

MÁS VIEJO ES EL VIENTO.

Faltaba poco para llegar a Madrid, las luces lo encandilaban y la carretera se había tornado peligrosa. Manejar el trailer con esos postes de cemento apuntándole a la espalda y nuca no le causaban ninguna gracia. Durante todo el viaje debió soportar el temor a que las moles se resbalaran de sus tacos y se incrustaran en la cabina de su camión Mercedes Benz, recién traído de Alemania, de esos trompudos con la estrella de Mercedes en el capó. 

En sus travesías por el centro de la península, siempre había tenido la costumbre de parar un rato en la whiskería de Antoñito el andaluz. Las chicas eran cariñosas y un poco de ternura, aunque fuera comprada, nunca venía mal, pero después de juntarse con la Toñi decidió dejar de lado ese hábito compulsivo, mezcla de instinto y desamor. Había conocido a la muchacha en una estación de servicio a la salida de Granada, en medio de una feroz tormenta. Iluminada por los faros del camión, la vio acercarse. Con pasitos cortos esquivaba los charcos cubriéndose la cabeza con una bolsa de plástico. -¿No me llevaría? Voy para Motril… le había suplicado ella mientras el agua chorreaba por su pelo y los zapatos se le hundían en el barro del andén de la carretera.Al llegar a la rotonda de la autovía del sur, tomó el carril dirección Entrevias. Un vial en cuesta abajo pronunciada.Una vez más controló por el retrovisor que la carga estuviera bien calzada y comenzó a descender. A pocos metros, al final de la abrupta pendiente y enfrentando una curva, estaba la whiskería. 

Todo seguía igual: las bombillas de colores titilaban en el frente del edificio y dos inmensos faroles colgando del porche iluminaban la entrada al local. Durante sus últimos viajes nunca había querido detenerse. Quería llegar pronto al destino y descargar cuanto antes mejor. El hombre tenía sus razones; quería llegar cuanto antes a Motril, la Toñi lo esperaba. Pero esta vez no lo dudó. Fue aminorando la marcha hasta sacar el camión del asfalto para continuar derecho por un carril de servicio y detenerlo a un costado del viejo edificio. No le resultó fácil hacerlo. Maniobrar esas cuarenta toneladas de carga requería una especial maestría. Después de revisar las cubiertas y el enganche del trailer, entró al salón. La luz era tenue. Un desteñido globo de papel naranja iluminaba la barra del bar y detrás del mostrador al final de un oscuro pasillo, las putas del Andaluz baldeaban los reservados del amor, estrechos cuartuchos con bidet, lavabo, cama y colchón, que en pocas horas se convertirían en remanso de muchas soledades.
-¡Buenas!. dijo fuerte para que lo escucharan y de inmediato apareció la encargada.
-Hola amor… ¡Qué sorpresa! Todavía falta mucho para el show… ¿vas a tomar algo?
-Sí, un Ron con Cola. contestó con tono cansado.

Aprovechó que el salón estaba desierto para ubicarse en una mesa cercana al escenario. Tras el primer sorbo recobró el ánimo y continuó con sus cavilaciones. Llevaba más de ocho horas conduciendo sin parar desde que salió de Cádiz, ni para comer se había detenido. Pero él consideraba que así era mejor, ganaba tiempo y ahorraba dinero. En realidad era una costumbre más que otra cosa, no necesitaba dinero ni tampoco llegar temprano. Ya nadie lo esperaba. Los últimos meses habían sido muy duros para él. A pesar de los esfuerzos para sobreponerse a lo sucedido, las cosas no andaban bien y ya ni amigos tenía. Bueno, sí, tenía uno, Fernando allí en Motril. Pero hacía tiempo que no lo veía… Otro ron cola.

Obsesionado con sus pensamientos, una vez más intentó comprender lo sucedido. El dinero prestado a la Toñi era lo que menos le importaba ya que si trabajaba duro, pronto lo recuperaría. Por momentos pensó en la diferencia de edad. El era un hombre mayor, casi podía ser su padre; sin embargo la decisión de vivir juntos había nacido de ella. Después recordó que la muchacha no quería quedarse sola en casa cuando él viajaba. Pero no podía llevarla, la empresa no se lo permitía, tendría que haberlo entendido… 

Vencido por el cansancio, cruzó los brazos sobre la mesa y recostó su cabeza en ellos. Hacía más de diez años que él también estaba solo. Solo en el casa, solo en las celebraciones y finalmente, solo en la ruta. ¡A él le iban a hablar de soledad! De cualquier manera, llevarla en los viajes como pretendía, no hubiera sido posible…
- ¿Vas a querer algún servicio hombretón? le susurró al oído una puta que olía a laca y colonia barata.
- Después. Contestó con desgana, y sin levantar la vista. Si él era una persona buena, si era cierto que lo quería ¿por qué no regresaba? Y si había tenido algún problema ¿por qué no le escribía?… A un costado del local, detrás de unas cortinas entreabiertas, se iniciaban los preparativos del show y una puta de enormes proporciones luchaba en calzarse unas botas altas de charol rosa. 

La Toñi era muy joven, casi una mocosa, pero pintada parecía más grande. En un primer momento, cuando llegaron a la casa, ella mantuvo las distancias, se la veía asustada; después, las cosas cambiaron. La música le encantaba y tenía la costumbre de escuchar los CD a todo volumen. En cuanto oía los primeros compases de una canción, bailaba sola riendo sin parar, y a cada rato lo besaba o le hacía un mohín de complicidad. Fueron meses inolvidables, su alegría contagiaba… Después del cuarto ron cola, la lengua se le soltó e inesperadamente comenzó a repartir piropos subidos de tono a cuanta muchacha circulaba a su alrededor.
-¿Te estás acalorando, viejo?. le dijo la encargada mientras le servía nuevamente un trago.
- Viejo es el viento y todavía sopla, sino luego te lo cuento, replicó el mientras daba una sonora cachetada en el culo a la encargada.

Hacia la media noche la whiskería comenzó a llenarse de gente. La música fuerte y la algarabía de los más jóvenes creaban un clima agradable. El andaluz repasaba las mesas y las chicas terminaban con los preparativos del espectáculo. En una esquina del salón, sobre un entarimado de madera asentado sobre cajones de cerveza, se había improvisado un escenario. Una ajada lona roja ribeteada con flecos amarillos cubría el frente y, por encima de éste, más arriba, sujetas a un bastidor armado con palos de escoba, una fila de bombillas embutidas en tarros de lata iluminaba el escenario. Finalmente, las luces disminuyeron hasta quedar apagadas y el show comenzó. Enfundada en un enterizo calado que le transparentaba el cuerpo, la puta que antes había visto luchando con la estrechez de las botas color rosa hizo su aparición iluminando su cara con una linterna. 
-¡Dancing Club de las Estrellas y la productora local del Andaluz y asociados, tienen el agrado de presentar a ustedes el más erótico y sexi show de la noche madrileña! Para iniciar el espectáculo, con ustedes: ¡Gloria! La maravillosa reina del mambo!La andanada de silbidos fue ensordecedora. 

Las luces se encendieron y un fuerte ritmo tropical, acompasado por estridentes trompetas, comenzó a sonar en los altavoces estratégicamente ubicados detrás del escenario. Apenas cubierta por un mantón de Manila que abría y cerraba al compás de la música, una muchacha con tanga amarillo y los pechos al aire salpicados por lentejuelas multicolores, comenzó a serpentear su desnudez por encima de un par de sillas enfiladas. Con los codos sobre la mesa, una vez más repitió para sí: ¡Viejo es el viento y todavía sopla! Y continuó mascando sus penas en silencio sin prestar atención a lo que sucedía en el escenario. Mientras tanto, el salón continuaba llenándose y los clientes se acercaban hacia adelante acercando sus sillas y mesas al escenario para ver mejor. Cuando se dió cuenta de lo retrasado que estaba, quiso hacer lo propio. Y, sin poder evitarlo, trastabilló en las salientes del piso de parquet viejo y cayó al suelo arrastrando con él todo lo que había sobre la mesa. Rápidamente, los muchachos que lo rodeaban lo ayudaron a sentarse. 

Por unos instantes quedó aturdido pero al tomar conciencia del ridículo que había hecho, miró hacia el escenario e intentó disculparse con la muchacha que actuaba. Nuevamente volvió a desplomarse. Esta vez no fue por la borrachera.
-¡Toñi! ¡Toñi!… ¿eres tu, Toñi? .gritó sorprendido señalándola desde el suelo. La muchacha quedó paralizada y, ante la mirada atónita de los clientes, se retiró del escenario. -¡Toñiiiiii! ¿Eres tu? .volvió a gritar desesperado, mientras los parroquianos protestaban por su interrupción. Avergonzado, logró levantarse sin ayuda y tambaleando encaró el mostrador para quedar acodado en la barra, a salvo de un nuevo porrazo, mientras otra muchacha se apresuraba a continuar con el show.
-¿Qué te pasa paisano?. lo increpó el andaluz desde atrás de la caja registradora. 
-Va a ser mejor que te vayas a dormir al camión. Aquí no queremos borrachos. 

No podía creerlo. Siempre pensó que ella se había ido a San Sebastian a visitar a su madre enferma. Para eso le había prestado el dinero. Y aunque habían transcurrido más de seis meses sin tener noticias, siempre mantuvo la ilusión de un reencuentro para hacer realidad lo que tanto había soñado: dejar el camión, montar un negocio en Motril con su amigo Fernando de socio, formar una familia, tener hijos y tantas otras cosas. Pero encontrarla en ese inmundo y sucio prostíbulo madrileño era un golpe que jamás imaginó recibir. No podía creerlo. ¿Cómo iba a engañarlo de esa forma? ¿Cómo podía ser tan imbécil?…

Aprovechando que el andaluz estaba distraído cobrando los servicios de las putas, se aproximó al escenario y decididamente corrió el telón para meterse por un pasillo lateral al que daban las habitaciones. Una por una fue abriendo las puertas hasta que la encontró. Ella no se inmutó al verlo. Sentada al borde de la cama, continuó retocando su maquillaje frente al espejo de una cómoda como si nada hubiera pasado.
-¡Toñi!, ¿por qué me mentiste? la increpó sin vueltas. Ella lo miró de reojo y continuó pintándose. 
-¿Por qué? ¿Por qué? .le gritó con rabia.
-¡Porque no te quiero! ¡Porque eres muy viejo! Contestó ella con tranquilidad mientras se perfilaba los ojos con un lápiz.
-¿Entonces lo nuestro fue una farsa? La muchacha no le contestó. Intentó cogerla del brazo para que lo mirara de frente pero sin darse cuenta fue agarrado por la espalda y un par de puñetazos se estrellaron en su cara. Ya en el suelo, comenzaron a darle patadas. 

Entre la borrachera y la paliza no pudo ver nada. La sangre caliente le recorría la cara y los labios comenzaban a hincharse, pero no sentía dolor alguno. Finalmente lo arrastraron hacia afuera hasta quedar tirado a un costado del camión. Fue entonces cuando escuchó decir a la Toñi:
-! apártalo de mi vista andaluz ¡ No lo quiero ver más. El viento frío lo ayudó a reponerse. Después de algunos intentos y trompicones logró trepar a la cabina del Mercedes y allí quedó aferrado al volante, solo como siempre. Ni siquiera las luces intermitentes de la whiskería pudieron interrumpir tanta oscuridad. Sumergido en sus ausencias, ya no se acordó más de Fernando, ni de sus consejos, ni de todo lo que había soñado con la Toñi. Sólo recordó su niñez, las palizas de su padre y su paso por el centro de menores, cuando los más grandes agarraban a los más chicos en los baños y los molían a palos.Finalmente, consiguió arrancar el camión y sacarlo a la ruta. 

Acelerándolo fuerte, con rabia; con riesgo de reventar el motor tomó la curva y entró de lleno en la avenida principal de Entrevias, pero al llegar al final de la avenida divisó una explanada e inesperadamente giró en redondo para retomar el camino hacia la whiskería y comenzó a acelerar fuertemente de nuevo. Una vez más verificó por el espejo retrovisor que las moles de cemento estuvieran bien calzadas. Aferrado al volante como si fuera un autómata, aceleró mas fondo apurando las marchas al máximo: primera, segunda, tercera… siempre apuntando con la estrellita del Mercedes Benz a las luces de la whiskería. Iba a follarse a la Toñi; a fin de cuentas era una puta…y el tenia dinero...y tiempo… mucho tiempo. Porque mas viejo era el viento y todavía soplaba.

viernes, 21 de junio de 2019

EXPIACIONES DE DON JUAN TENORIO.


Me siento cansinamente en el filo de la cama; la boquilla de mi arguile moruna en la comisura de mis secos labios, rotos y áridos porque últimamente solo saborean el gusto de la amargura y de la perdición, pese a todo lo que como y bebo, pese a los besos que en su día arrastraban almas al infierno al cual yo ya he aceptado como futuro hogar... Todas esas cosas no tienen un sabor distinto a lo que mis labios ahora sostienen. Para mi todo lo que vivo ahora no son más que rápidas imágenes, oscuras ilusiones y sombras danzantes unas veces, titileantes otras; son ceniza que caen de la arguile al suelo, son quemaduras en mis ya insensibles labios, son indiferencia en un hueco de mi pecho, son cicatrices en un cadáver andante, historias que se perderán, cosas que van y vienen, leyendas que merecerían ser contadas, pero que por el contrario tatúo en mis pómulos a base de lágrimas.
Sabiendo ahora que solo el más cruel de los infiernos puede esperarme, he decidido arrepentirme de los muchos pecados cometidos, y a pesar de ser consciente de que no merezco ser perdonado, quizá estas palabras con el Altísimo puedan aliviar los remordimientos del alma mía.

Comenzaré diciendo que me tenía ; pobre orate egocéntrico, por el mayor conquistador que pudiese existir y esta vanidad era la que no permitía rechazo alguno. Así pues, si alguna doncella no caía rendida a mis pies, víctima de mis encantos, como era costumbre; no tenía yo problema en ser un un mezquino para con ella. No me importaba la nobleza de sus orígenes, su virginidad bien guardada ni tampoco que su marido e hijos la esperasen en casa; lo único importante era satisfacer mis más bajos instintos, dar rienda suelta a esa lujuria que desde tiempo atrás me caracterizaba. No me importaban sus deseos, sus ruegos; tampoco deshonrarlas a ellas y a todo su linaje; y tengo que reconocer que cuanta más oposición encontraba mayor eran mis ganas de hacerlas mías, de entrar en ellas y hacer que notaran a un tiempo el dolor que les causaba y el placer que sus lágrimas me proporcionaban.
Me jactaba por invadir no solo sus cuerpos sino también sus almas y por saber que probablemente fuera el último en disfrutar de sus cuerpos jóvenes e inexpertos, porque tal era el trauma que les dejaba, el dolor causado, que rara vez volvían a conocer hombre; y las casadas eran repudiadas por sus maridos por haber sido mías.

No solo mancillé el honor de jóvenes y no tan jóvenes inocentes sino que también destrocé las vidas de maridos, padres y hermanos.
Ahora que escucho al mismo Lucifer llamarme en medio de mis sueños, que se que me he dejado arrastrar por un pecado capital, pido al mismo Dios del que antaño me mofaba que tenga piedad de mi oscura alma y me aleje de las llamas del fuego eterno, cuyo calor ya siento arder en mis entrañas. Que Don Luis Mejias lejos de rival era mi amigo de fechorías y felonías, que la hospedería del LAUREL mas que posada era puteria donde lo mas desgranado de la ciudad daba rienda suelta a sus instintos, incluido Don Gonzalo de Ulloa, padre de mi condena por nombre Inés. Que Zorrilla contó y escribió mentiras como puños sobre nuestras vidas y obras. y en el fondo se lo agradezco, maquillar un diablo no debe ser fácil.

Así pues reclamo tu benevolencia padre redentor porque quizás es mi orgullo el que causa tanto dolor, o mi simple corazón insensible que deja de latir por unos segundos cada vez que inflige dolor, Intento mirar a los ojos a la fortuna, pero le retiró la mirada; intento besar a la felicidad y le quitó la cara… El abrazo a la indiferencia se convierte en frío cuchillo en mi pecho, y las lágrimas preguntaran como es su costumbre si son su momento.


Escribía versos con mi lengua en el cuerpo de todas las que pasaban por mi campo de batalla, trazaba los margenes con las caricias siempre oscuras y oscurecía almas con mentiras susurradas lúgubre y a la vez sensualmente al oído de esas ninfas, diosas u ondinas a las que enamoraba a base de miradas y sonrisas vacías pero que con cada una de ellas encendía otro fuego en su infierno, disparaba de nuevo la pistola en mi sien, la cual aun agujereada seguía castigandolas con el látigo del instinto y sazonando sus heridas con la sal de su moral. La vida era un teatro, mis frases un guión que no dejaba de repetirse y mi mente un grito que pedía libertad ante ese pacto con el diablo, ante esa maldita bendición, ante ese parasitismo que guiaba mi vida.


Enciendo de nuevo la arguile , la calada satura mis negros pulmones, y el humo comienza su baile mientras se abría la puerta. No tengo perdón de Dios; Otra alma me espera, se acerca hacia mi, una silfide, inocente delicada y a la vez animal, presa de mis malas ideas... voy tejiendo cada palabra mientras cada paso de esos descalzos pies se acercan, el fin se acerca, la perdición es inevitable, la solución es un secreto que ella no quiere conocer y que yo identifico con el sordo impacto del martillo sobre la bala, el grito de la pólvora... me levanto, con el humo residente en mi pecho, la pipa morisca en la mesilla, y ella se inclina lentamente hasta que nuestros labios se juntan. Libero la esencia del kifi en ese beso y ella se estremece junto con el mundo, su piel totalmente de gallina. Al separarse con un halo gris entre sus labios ella me mira atónita, "eres increíble" "osea que a eso saben tus besos..." acompañando a la sonrisa, inconsciente de que es mi presa, de que el punto de mira ya está fijado en su corazón, y procedo al tiro certero: "bienvenida a mi infierno" finalizando con una sonrisa que precederá a una noche de pasión y que finalizara con promesas de para siempre que volaran efímeras ya que nunca volveré a verla.


Un suspiro reprimido hacia dentro me inunda la tráquea… Porque ahora me estremezco al saber que nunca ha habido razón en mi proceder ante aquellas personas que un tiempo atrás sus labios velaron toda la noche mi sueño… Recuerdo los retratos de los besos, Recuerdo las caricias y los excesos, las risas y las miradas. Recuerdo aquella falta de atención a las llamadas, recuerdo, recuerdo y recuerdo… Pero nada.


Don Juan Tenorio ; Hostería  del Laurel. Sevilla.



jueves, 20 de junio de 2019

VERGÜENZA. ( Relato carente de letra I. )

Ernesto Olvera para sus coetáneos y adláteres era solo nada mas que un torpe mequetrefe de carácter enjuto y de tontuna ancestral, carente de talento cultural. Hombre poco dado a manejar el arte de la palabra, empleaba sus horas de asueto en garabatear con ceras de colores cartones que encontraba junto a los contenedores cerca de los supermercados, los cortaba en rectángulos de muchos tamaños para luego emplearlos como maculo campo para recrear con colores lo que en ese momento atesoraba su mente. 

Unas veces campos verdes, otras; torrentes de aguas azules poseedoras de crestas espumosas.
Nada se escapaba ante los ojos de Ernesto.  Pasear por la calle y observar a la gente pululando por ella, pequeños jugando con una pelota en el campo de fútbol en lo que ahora era esa calle; cuatro cantos enormes, dos por meta conformaba los postes de la casa del arquero del balón.

Mujeres chafardeando sobre lo caro que estaba el besugo por no hablar de la carne de ternera. Cluecas urbanas carentes de faenas caseras y cuanto menos de perder un rato Ernesto oyendo sus caunadas. Proyectaba en su mente cuadros garabateados donde plasmaba los “adentros” de las personas. Los detalles  que se escapan al ojo humano. Ser para muchos un mequetrefe llevaba unas ventajas: pasar de soslayo entre los presuntos poetas, trobos y proyectos de plumas sobre el papel en blanco; de gente que manejaba el arte del pastel, aguarrás o acuarela. El era un ser desencadenado de normas, dogmas o recursos que marcan los estamentos culturales. Su arte era personal; suyo, aunque fuese un ser tosco en el trato humano, no era para nada ufano ante el dolor ajeno.

Una noche nuestro mequetrefe pensó en plasmar en un cartón a sus “compañeros” de la cultura que renegaban de el. ya estaba cansado de estar callado ante tales petulantes y catetos enmascarados entre letras y bocetos. Por ello se postulo a retratarlos tal y como eran; a calzón bajado.
A uno lo comparo mentalmente con un payaso y lo plasmo en su cartón, a otro como un bufón portando cascabeles y ser el desparpajo hecho persona. Al que mas asco le daba lo retrato con un cuerpo de culebra  pero con la cara del sujeto; osea, un engendro contranatura y por ende un monstruo. A todos les creo un traje, al menos para su mente.

Una vez acabado el proyecto; se fue paseando dos manzanas con andares un tanto jocosos y grotescos ante los ojos de la gente a ver a sus coetáneos; al llegar al bareto se acercó a ellos y lanzando el cartón sobre la mesa del bar donde estaban sentados exclamó: ¡ Talento no tengo, lo se! ¡pero vosotros mucho menos! pero atesoro y tengo una ventaja; un algo que no poseen algunos de vosotros, por no nombrar a todos, se llama ¡Vergüenza! exclamó a la vez que se marchaba por la puerta del bar canturreando en tono jocoso.

En clave: Jamas haced luz de gas a las personas, ya sean por su carácter o por su forma de ser. toda persona se bate en su luchas mentales... dejadlos en paz.

miércoles, 19 de junio de 2019

DIRAC Y EL HILO INVISIBLE.

"Si dos sistemas interaccionan entre ellos durante cierto periodo de tiempo y luego se separan, podemos describirlos como dos sistemas distintos; pero de una forma sutil se vuelven un sistema único. Lo que le ocurre a uno sigue afectando al otro, incluso a distancia de kilómetros o años luz".

Esta es la ecuación de Dirac; y es sin lugar a dudas la más bonita de toda la física. En ella se describe el fenómeno del entrelazamiento cuántico. Eso mismo ocurre curiosamente entre dos personas cuando les une un vínculo; una especie de hilo invisible; irrompible, indeleble, que solo los seres vivos lo experimentan. Algo que es innegable e indiscutible es que todos somos el secreto de alguien y soñamos con vivir una historia de amor tan pasional e incoherente que, aunque dure un día, una semana o un tiempo sin cuantificar nos deje su huella tatuada para siempre.Todos deseamos ser el lugar recóndito y seguro a la par que favorito de aquella persona que vive en nuestra mente, aunque esta se halle en la otra punta del mundo.Porque no hay otro forma de amar que no sea con riesgo. Sin cordura, sin duda, sin precio, sin cura, sin limites. Sin razonarlo. Sin lógica, ni preguntas. Sin cuidado... sin miedos.Aunque a veces es necesario que las cosas se tuerzan para que las aprecies cuando van bien. Y es necesario que a veces las cosas buenas se rompen, para que nazcan otras. pero lo real de todo es que esa ecuación es imperecedera...

martes, 18 de junio de 2019

SOMOS UNIVERSO.

En lo mas modesto que portamos el ser humano, en lo realmente sencillo, en la simplicidad está la magia y lo entrañable de los vínculos que creamos más profundos. Queremos viajar y explorar para conocer el universo y crear conexiones galácticas; somos tan sumamente irracionales o por el contrario orates que no queremos creer ni cuanto menos asimilar que el Universo mismo está dentro de nuestro ser; que el mar es solamente una simple gota de agua. Desconocemos que el cielo que cubre nuestras cabezas está en el reflejo de una mirada, en la párvula inocencia  que otorga la infancia; en la experiencia verbalizada y demostrada de quien ya a alcanzado la senectud. El universo habita en los ojos de una mujer que ama; de un hombre que sonríe ante los problemas y adversidades.

"Porque debemos de creer que somos el Universo mismo; la lluvia, la tierra, el aire y el fuego está en nuestro interior"; todas las fuerzas de la naturaleza larvan cohabitando en nuestro fuero interno; pero las tenemos adormecidas, anestesiadas o lo mas cruel; descuidadas y menospreciadas.
Pero seguimos buscando cielos, universos, mundos lejanos; sin darnos cuenta que somos parte de todo eso que afanosamente y desesperadamente buscamos.
En vez de infinitos universos; "habladme de una simple ante vuestros ojos gota de agua" y yo haré mi universo; uno personal e inverosímil.

lunes, 17 de junio de 2019

SOBRE LA NECESIDAD DEL CAMBIO.

Muchas veces tengo la sensación de creer que no pertenezco a este lugar, que lo único que me mantiene unido a este sitio expectante y nervioso es la "vida" en si. Expectante porque siempre espero a que algo, algún día, ocurra y pueda cambiar mi devenir diario de manera drástica y tajante, ya que un nimio cambio no significaría nada y  continuaría con lo que he seguido hasta ahora; produciéndome ese tipo de angustia temporal en la que ando sumergido y en la que se ha convertido mi existencia. 

Parece una locura, pero acepto la premisa de que si necesito un cambio deba generarlo yo mismo, pero siempre habrá una restricción que se convierte en mi peor enemigo,yo. Necesito cambiar, estoy harto; la única manera de proseguir cabalgando en esta vida rutinaria es pensando en otra vida. Una alternativa; en donde haría lo que me agradara y donde mi única preocupación seria mi día a día. Por supuesto, acepto que no tengo algo concreto pensado, solo sueños. 

Dicen que los mejores sueños se cumplen si los deseas con fuerza, pero yo sigo igual aunque emplee una fuerza colosal y no se a quien culpar. En principio me escudé pensando en culpables; estigmatizando tanto a seres etéreos como tangibles tales como: Dios, Hombre, pareja, hermanos, amigos.Tengo una lista, en la que ubicarlos en orden numérico me ocuparía toda una eternidad no siendo algo recomendable para mí, entre otros motivos porque estoy habitando en un ara de sacrificio y la espada de Damocles pende de mi desde hace un tiempo. Creo que he vivido un estilo de vida el cual no quería y me ha fagocitado; no es que odie la vida y las maravillas que nos presenta, solo es que no he vivido vida alguna aun. No porque hayas tenido muchas vivencias, ya sean placenteras, atrevidas o valientes se puede decir que has vivido; simplemente has dado un poco de sal a esa especie de pan ácimo en que se te ha convertido la vida. Es muy cruel sentirse un ser fuera de lugar, de otro sol. Un ser marginado de lo que es la felicidad; pero no hablo de la felicidad onírica sino de la sensación placentera de que todo está en su sitio, tanto emocional como física.

Al final la conclusión es que el único culpable de mi situación soy exclusivamente yo, y como dicen: “al escupir al cielo te cae en la cara, no siendo algo recomendable”.Y en definitiva; el solo hecho de buscar culpable me resta del exiguo tiempo del que dispongo, ya que sé a ciencia cierta que soy yo el responsable de toda desgracia propia. Por lo que luego de conversar y elaborar un soliloquio emocional en la que analizo mi propia existencia, me doy cuenta de que al final llego a la conclusión general y resignada de muchos; de que soy uno mas hecho para este lugar. Personaje del cual el destino ni se preocupa, ni la suerte acompaña ni premia. Creo que debo conseguir una vida en la cual pueda participar, en lo posible con decisión propia, no impostada por los cánones de esta sociedad y por ende de la vida.

domingo, 16 de junio de 2019

ALBA. (Relato carente de la vocal E.)


Para Alba Alcántara salir a pulular por garitos inmundos y pub cuando brotaba la oscuridad nocturna no suponía ningún drama ni cábala para su dirimir cotidiano, para su forma y modo; animada por algunas amigas. Cuanto más frío hacía, más pronto salía a la ciudad a conquistar y dominar todos los tugurios nacidos al ocaso diurno y volvía a casa cuando chapaban por la mañana. Nocturnidad aliñada con olor a tabaco, sudor, sobaco y alcohol.
Sin oficio ni trabajo conocido por toda la barriada; sin ningunos ahorros conocidos o ayuda familiar. Solapados por bulos y alguna impostura; Los parroquianos lanzaban caunadas sin fondo; unos; los mas, clamaban una tal prostituida práctica por la plaza mayor. Otros los más osados: mascaban sus trapis con drogas por la cañada. Nada claro, todo sin ningún fondo.

Alba Nunca conoció amor ni puro ni familiar. Una vida  marcada por los continuados y compulsivos abusos por su tío y ungida por una falsa vitola por tal abuso. Salía con una mochila cargada y volvía vacía. vacía la mochila y vacía su alma. Algo ocurría y nunca alguna alma caritativa y pía jamás habló con Alba; ni para dilucidar, ni para arrojar luz al asunto .
Un día corrió cómo pólvora por toda la urbanización la aparición, por un probo policía al pasar por un solar; una ya difunta Alba yacía tirada boca arriba con los brazos cruzados junto a unos inmundos cubos con basura. Cinco puñaladas habían acabado con su vida.
Toda la barriada al unísono no hacia otra cosa; criticar a Alba, no abominaban la forma; daba igual su fatídico final. Por contrario criticaban unos, insultaban otros, los mas; sus modos hacia los poco conocidos :
   - Caminar mal , acabar mal;
-  -Lógico final para una chica toxica para todos nosotros.
   -  Cuando vas borracha y sola normal acabar así.

Bocas sucias vomitando bilis contra una chica ajada y maltratada por la vida. Bilis producida por Bocachanclas  cuyo apoyo pasaba por una barra o por un colmado. Todos opinaban, todos la habían ajusticiado.
A los dos días, un diario matutino arrojo luz a todo lo ocurrido, una luz clarificadora y para algunos motivo para sucumbir los bulos y su falsa opinión por Alba y su mundo, manaba cual río sin falacias anunciando y aclarando las noticias difundidas por falsos canallas urbanos nombrando a la difunta y su vida y obra.
Colaboradora unida a una ONG; salía al acabar la luz diurna para ayudar a almas abandonadas. Daba comida y líquido vital a parias urbanos, drogadictos, putas abandonadas al frío nocturno junto al asfalto y algún borracho por motivos sin nombrar. Daba abrigo y sopa a cuanta alma abandonada lo solicitaba; y lo más bonito: otorgaba su compañía para paliar sus solas y ya minúsculas vidas.

Ahora todo había cambiado; hasta la opinión todavía amargada ahora todo son alabanzas y loas:
   - Gran chica; yo ya lo intuía sin nombrarlo.
   - Maravillosa a la par altruista, sabido por todos nosotros; sus amigos.
   - Faltan al mundo humanos así.
Al final … ayudaba a su igual; consolaba a nocturnos obligados por los castigos diarios de la fortuna y por la vida. Tal como algún día Alba Alcántara añoro tal cual para su propia vida.  

sábado, 15 de junio de 2019

PARADAS DE METRO.

"Próxima parada, RECUERDOS, enlace con NOSTALGIA y DESASOSIEGO. Atención; próxima parada RECUERDOS, enlace con NOSTALGIA y DESASOSIEGO..."La voz resuena en los altavoces de la estación de metro como si un trueno rasgara el silencio de una noche apacible. Chus mira el mapa comprobando hacia donde se dirige y cuánto falta aún para llegar. Va contando las paradas colocando el dedo índice de su mano izquierda sobre la próxima estación anunciada.

Duda unos segundos ante la posibilidad de cambiar su trayecto. Mira el reloj; todavía tiene tiempo y esto la tienta a bajar en RECUERDOS, aunque tal hecho le suponga enlazar con NOSTALGIA y DESASOSIEGO; una línea que ha recorrido muy a menudo infinidad de veces y de la que se siente familiarizada y que conoce más de lo que desearía. Pero siempre cae en la tentación y ella misma se lo recrimina mentalmente una y otra vez. Coge la línea ESPERANZA dirección FUTURO ABIERTO y cuando llega a la parada RECUERDOS no puede evitar bajarse y sin saber como, se encuentra en la línea NOSTALGIA Y DESASOSIEGO con enlace a DOLOR. Esta vez no, esta vez no va a bajar. La línea circular es atrayente sí, fácil de usar, próxima, bien comunicada, tranquila, pero algo aburrida y cansina. 

Tiene ganas de conocer otras estaciones, otros enlaces con otras líneas de nueva proyección, como pueden ser ILUSIÓN Y FUERZA y que conectan con otros transportes distintos al que conoce, que le permitan disfrutar de nuevos trayectos. Por eso lleva el mapa, por eso se aferra al asiento mientras el convoy ralentiza su marcha para entrar en la estación de RECUERDOS.Tiene la tentación de mirar a través de la luna del vagón y echar un vistazo rápido al andén de RECUERDOS, pero no lo hace. Sus ojos están fijamente postrados sobre el mapa que tiene abierto, capturando ávidamente en su retina el millar de combinaciones y enlaces entre las líneas que pueden llegar a establecerse. Las puertas en RECUERDOS se cierran. El convoy reanuda la marcha hacia una nueva estación FUTURO ABIERTO. Su corazón se agita ante la novedad.

Nunca antes había bajado más allá de RECUERDOS. Está intrigada por saber cómo será esta estación, su distribución, los paneles publicitarios, el color de sus paredes, los enlaces con otras líneas. Levanta el dedo del mapa para situarlo en el siguiente punto del recorrido a la vez que una voz informa:" Atención señores viajeros, este tren finaliza su recorrido de forma excepcional en la estación DESENCANTO a causa de una avería en las catenarias. Aquellos que se dirijan a FUTURO ABIERTO deberán enlazar con la línea EN CONSTRUCCIÓN apearse en OPTIMISMO y coger uno de los autobuses de la compañía auxiliar de metro en la parada CONSTANCIA pasando por SUPERACIÓN dirección FUTURO ABIERTO y acabar trayecto en la PLAZA CORAJE. Disculpen las molestias que esto les pueda ocasionar." Esto no estaba previsto. En el plano no indica cómo realizar este trayecto alternativo. Su corazón se agita de nuevo, está en una estación desconocida y debe realizar un cambio a un trasporte que tampoco domina, el autobús.

Baja al andén y se sienta a pensar. Levanta la vista hacia el marcador electrónico que suele anunciar el paso de los trenes. Una idea le pasa por la cabeza. ¿Y si vuelve atrás? ¿Y si toma de nuevo la línea en sentido inverso y se apea en RECUERDOS como hace siempre?El marcador señala: " La circulación de trenes es más lenta de lo previsto. Procesando información de la hora de entrada del próximo tren". Se queda absorta mirando el marcador, esperando que se restablezca la normalidad. Debe tomar un trayecto u otro, no puede quedarse sentada en el anden de DECISIÓN eternamente.

viernes, 14 de junio de 2019

AMORES FURTIVOS. (Hasta la muerte)

Muchos me tacharán de infame, de criminal; algunos, los que mas dirán que soy un degenerado, pero hay tantas formas de amar furtivamente, quizás por necesidad, pasión, consuelo. Todavía no lo se. Ni todavía soy capaz de justificar lo que hice esa noche. Esa fatídica noche en que busqué desesperadamente un amor furtivo.Faltaba poco para acabar mi jornada de trabajo, pero la idea de abandonar aquel lugar para llegar a casa e involucrarme en otro no mucho mejor no me hacia sentir mas aliviado. Julia seguramente no se encontraría en casa, llevaba ya tiempo con esas ausencias a mi llegada, pero no era precisamente su ausencia lo que me tenía trastornado últimamente. 

Supongo que nuestro amor se había difuminado como el humo de tanto usarlo, seguíamos juntos mayormente por inercia, manteniendo una relación remanida a pasos agigantados, que parecía morirse por momentos.Andando con pasos cansinos por el pasillo que llevaba a los vestuarios fue cuando la vi. Jamás antes una mujer había acaparado tanto mi atención. Me llamó de una manera irracional su atractivo. Negué con la cabeza que fuera cierto, pero antes de que pudiera darme cuenta me encontraba regresando sobre mis pasos hasta que alcancé a estar de nuevo ante ella. Había algo en el gesto de su cara, algo que me cautivó, algo así como el sosegado reflejo de una pena. No sabia ni entendía el porque de encontrarse en aquel lugar. No quería ni por un momento andar hurgando en su interior para conocer las razones.No pude resistirme a su influjo por más que mi interior luchaba contra eso, ni al brillo suave de su cara que unido a su escultural cuerpo me había cautivado. Sin mediar palabra la abracé y la subí a mi coche. 

Fuimos a mi casa y durante el trayecto su peso se recostó sobre mi hombro.Ya en casa y cómodos, me llamó la atención como sus ojos de color azul cielo permanecieron fijos en algún lugar del techo mientras yo preparaba la cena. La hablé acerca del barrio donde nací, de mis trabajos para pagarme los estudios... tan inservibles como mis sueños, e incluso de mi enfermizo gusto por coleccionar relojes de saboneta. La enseñé mi última adquisición: Un reloj de la revolución rusa recién adquirido en el Rastro. Le conté los detalles del regateo con el vendedor del preciado reloj tan entusiasmadamente que hice varios ademanes hasta que mis dedos alcanzaron al fin a acariciarle el rostro y obligarla a una sonrisa. 

La notaba como apesadumbrada, ensimismada, ¿seria muy introvertida quizás? Me levanté del sofá y con pasos decididos me dirigí a asomarme a la ventana por donde entraba la noche a bocanadas. Barajé la posibilidad que me había equivocado al subirla a casa, que era seguro que no viésemos lo mismo. No llegaba a entender como mirar la noche no le daban ganas de salir corriendo, abrazar a la gente de la calle, gritar, reír, no entendía como esta noche tan bonita no la llenaba de vitalidad. A mi el influjo de la luna me alegraba, pero a ella no. Indudablemente no percibíamos las mismas sensaciones cuando contemplábamos la noche. No se me ocurría otra forma de explicar porque teníamos tan contrarias emociones. Quizá la noche la volvía seria, frágil, débil, sin ganas de demostrar sus sentimientos. Era como si su espíritu la frenara por motivos que desconozco. 

Decidí servirme un ron con coca cola y sentarme enfrente suya, le empecé a hablar sobre mi relación con Julia, por un momento pensé que tal vez necesitaba una confidente, no una amante. Le conté como Julia siempre hablaba acerca de nuestro futuro común, de sus constantes preguntas acerca de cosas absolutamente intrascendentes, de cómo siempre terminaba entrelazando los temas y terminaba reprochándome mi poca implicación en temas de amor, de cómo me desbordaba con sus rancios y desnortados principios, de cómo siempre conseguía agobiarme, de nuestro porvenir... nuestro futuro.Me sentí cómodo con mi callada acompañante y me abrí a ella, le expliqué como en aquellas discusiones con Julia a veces sentía ganas de levantarla con una mano y colocarla contra la pared, ir a buscar un precioso maletín, forrado por dentro con fieltro verde, y de cómo de allí sacaría 5 cuchillos punzantes y cortantes y de cómo se los empezaría a arrojar como hacen los lanzadores de cuchillos en los circos. Realmente era un método peligroso explicarle mi idea sobre el futuro, ya que siempre que se me venía esa idea a la cabeza terminaba cayendo en la tentación de hacer que alguno de esos 5 cuchillos se clavara en alguna de sus partes vitales. 

No me sentí mejor al contarle todas esas cosas acerca de Julia a mi invitada especial. Ella seguía allí inamovible, no aparentaba afectarle las penurias ajenas. Prefería quedarse ahí sentada poniendo todo el peso de la noche sobre su espalda... En el fondo se parecían tanto... tal vez no la gustara observar la noche porque tuviera miedo de mirarse a si misma.Y justo en ese momento de observación no aguanté más... Preso de sus labios la besé. Oprimí su cuerpo contra el mío hasta que sus pezones endurecidos se clavaron en mi pecho. La colmé de besos tibios y enternecidos. Sus labios se abrían como un horizonte, y con las manos y un pelin de esfuerzo le entreabrí las piernas, pensé que seguía tensa por la situación o por su timidez... Acabe haciéndole el amor rabiosamente, ansiosamente como un preso que le han concedido un bis a bis con su amada, mientras en mi cabeza se hacia eco el pensamiento de que tal vez al día siguiente debería dedicar un poco de tiempo para buscar donde se venden esos cuchillos como los que usan los lanzadores.

A la mañana siguiente, cuando los rayos de sol se entreveían por las persianas del dormitorio el sonido seco fue espantoso. Los policías golpearon la puerta y la echaron abajo. Entraron precipitadamente portando pistolas y demás armas en sus manos. Hubiera deseado poder pararlos pero ya era tarde. Conocían mi nombre y por lo visto algún compañero de trabajo me había visto subir a aquella mujer en mi coche. De un golpe seco me derribaron al suelo, me esposaron y comenzaron a insultarme. Entonces certificaron a gritos que ella estaba muerta, mi amante muerta...

La miré con el rabillo del ojo desde el suelo y alcancé a sentirla bella como un ángel. 
- ¡Los ángeles nunca mueren, no deberían morir, tan sólo dormir profundamente.! grité preso de la desesperación y el dolor, sabiendo que ellos no me entenderían. Cuando recogieron su cuerpo inerte para subirlo a una ambulancia, me volví loco, gritando y zarandeando mis brazos esposados y como consecuencia me golpearon repetidamente.

Han pasado muchos años desde entonces pero no la he olvidado. Nunca pude llegar a entender que me sucedió, por más que fríamente lo analizaba desde mi fría celda. Era la primera vez que me ocurría algo así en todos los años durante los cuales estuve trabajando en el depósito de cadáveres del tanatorio de Madrid.