Últimamente mi lobo me está ganando la partida, en su inmisericorde labor de acoso y derribo ha puesto toda sus ganas y eso lo noto en mi cuerpo mas aun, hoy tenía pensado salir a la urbe y pasear tranquilamente, sin prisa, como las veces que puedo hacerlo, sin importarme el tiempo ni el lugar donde me dirijo, hoy por hoy, cualquier destino es bueno, mis ojos aunque lo hayan visto infinidad de veces, los volvería a ver como un niño ve sus regalos en reyes magos, ilusionado, asombrado. Percibes detalles, sonidos, olores que en circunstancias ajenas jamás percibirías, es una sensación maravillosa.Pero hoy mi lobo ha decidido que no reviva esas sensaciones, que hoy siga enclaustrado en casa, en mi cárcel, esa que cada día que pasa me aprisiona mas hasta asfixiarme, la morada donde el lobo se hace mas fuerte. Retomo mi actividad cotidiana y desesperante por momentos, ósea mirar por el ventanal de mi habitación habilitado ahora como estudio, veo Gente que va, gente que viene y personas que no sabe si va o viene.
Quisiera que comprendierais que tengo días marcados en rojo en mi calendario mental, Son días que vagamente me recuerdan que fueron mágicos en mi ayer, cuando aún tenía el control de mi vida, Pero también hay fechas que señalan Los puntos de inflexión que marcan mi presente donde ahora reina el descontrol, desde hace un tiempo no paso las hojas de ningún calendario, alguno de los números marcados sé a ciencia cierta que me miran decepcionados y aturdidos ya que ahora pasan de largo y ya ni escucho su llamada.
Sé que es posible que alguno de estos días condicionó mi vida Y trajo la trama y el drama en la que se está formando mi historia futura O quizá la está deformando. No lo tengo muy claro, hoy leí en algún sitio que mi vida debo aprender a equipararla y como la de una hormiga, Mirar la carga que lleva Y su continuo trasiego Sin esperar ninguna recompensa. Que reclame como mío un atisbo de constancia que a nadie beneficia no tenerla y que deje de sentirme postergado e inútil en el mundo desconocido para algunos donde habito ahora, un mundo Donde es indiferente Que llore o que ría, Que grite o que sea silente, Que viva o que muera, Que diga O, o que diga A. Esas demostraciones no conmueven ni lo mas mínimo los cimientos en que se apoyan mi mundo.
A mi lobo le fue harto sencillo socavar mis sueños, obligándome a que tomara una actitud desprendido de todo lo que me rodea, Dentro del cual me he sentido falsamente cómodo, Y él, sibilinamente accede a mis demandas He dejado que se introduzca en mi vida Y que la manipule a su antojo, No siente la necesidad de defenderse Porque se ha percatado de mi hastió y de mi insensatez, y se ríe de mis debilidades masacrando mi cuerpo, Pasa mucho tiempo cariacontecido Mirando la sencillez con la que me rodeo, muchas veces Busco justificaciones para su sibilino silencio Que podrían ayudarme a descifrar con que armas me desafía Y me auto convenzo que soy yo el que no quiere Moverse de aquí mientras no encontremos Una fecha para nuestro duelo definitivo, se que así disimulo mi mas que evidente incapacidad de reacción, No estoy convencido que saldré liberto de este envite.
Que absurdo y cruel es el subconsciente, Por un momento me ha hecho pensar Que podría equilibrar mi balanza, Pero mi pasado nuevamente Martillea mi cerebro Me ha devuelto a la realidad; La misma que me presenta mis manos Cansadas de perseguir Mil quimeras volando Y a mí planificando mi futuro, quiero seguir escribiendo, quiero seguir andando Arrastrado por la brisa o seguir pidiendo ayuda con mis gritos desgarrados, O con mis balbuceos que no trasladan ningún mensaje a nadie, Solo a mí. Sigo demandando comprensión con Miradas que no encuentran respuesta o con mi carácter agrio y embravecido levantando el puño Lanzando una amenaza al viento, Que continuamente repite mi queja.
Sé que es muy difícil comprenderme a mí incluso me es muy difícil y yo me pregunto… ¿Es o no es vivir? ¿Es vivir estar escondido detrás de un cristal? Si, es vivir; es mi vida y la vivo Detrás de este cristal, veo el anochecer Que se conecta con el amanecer en una interminable secuencia Y se repite un día y otro… y otro Y yo sigo esperando que se pare ante mí el tiempo que se va alejando de mi lado.
En mi cristal sólo veo difuminada Una luz que pese a todo Sigue a mi lado… sigue a mi lado Pero no contesto a sus palabras, frases que se escriben En mi cristal empañado por la lluvia Y tampoco respondo a sus silencios Y es que tampoco conozco los míos Con todo. Porque la voz del lobo me habla desde mi interior y yo aprieto mis oídos para no oírlo, Pero ya debería de aprender que es inútil ,que no desiste, si se cansa de hablarme escribe sobre el cristal que yo empaño con mi helado aliento, Y me relata con sorna mi vida actual, me recuerda mi fracaso, su gutural voz me llama, me reclama, me susurra: Ven, y yo, incauto de mi vuelvo y se regodea de mi estado a la vez que me dice: ¿Que vas a hacer en tu futuro incierto? ¿Cómo será tu futuro? ¿Será como lo veo yo? ¿O cómo lo ven los demás? Pero, ¿Quién es capaz de adivinarlo? Sólo yo, sólo yo soy el dueño de mi futuro…yo… Yo que lucho por ser capaz de no vivir enclaustrado en mi fortaleza, Que soy capaz de volver a correr, Que soy capaz de ver flores en el suelo yermo Y no agacharme a recogerlas y cuanto menos pisarlas . De sacudirme el tiempo pasado y dejarlo marchar sin pena.
El cristal de mi habitación trae ante mi todo lo que quiero, cuando llueve las gotas que golpean sobre él componen una suave melodía Y hacen que me enamore otra vez, Que renueve el amor por la vida, Pero también hacen que innumerables objetos y personas Se enquisten en mi corazón Así tengo dentro de él a las personas que me abandonaron cuando mas falta me hacían, a las personas que me negaron tres veces como san Pedro. Los obstáculos que me obsesionan dejan de hacerlo, Si no puedo subirlos los rodeo Ya no es una meta, solo una fase. mi cristal será testigo de mi fracaso, o tal vez de mi victoria. De una victoria que por desgracia pende de cientos de circunstancias, Pendiente del acierto de un medico, del acierto de un laboratorio, de una buena praxis, de la verdad o de la mentira de un curandero , de la realización de un milagro ,De la fortaleza de mi Fe por curarme, de la misericordia de Dios, O del infortunio, Del mismo infortunio que me tiene detrás de mi cristal viendo resbalar las gotas de lluvia arrastrando mi desesperación, viendo como pasa un mes… y otro y escuchando siempre la misma frase, una frase que ya se ha acuñado en mi piel “Para el mes que viene…” Pero ese mes llega…, y se va sin nada ,y yo viendo Detrás de mi cristal como el mundo sigue corriendo Y yo sólo puedo verlo correr Y sigo pasando mi mano Sobre el frío reflejo de mi rostro Intentando trasladar algún calor Que surja desde muy adentro.
Que brote desde donde ya no hay alegría y que nazca desde mis entrañas, ya no hablo de ilusión ,ahora hablo de esperanza Y yo seguiré detrás de mi cristal Viendo pasar los días Y mirando reflejada una imagen cada vez más decrépita y conformista donde se marcarán cada vez con más insistencia Los surcos de mi piel Pero detrás de mi cristal no se reflejaran Los surcos de mi alma, estos solo se reflejarán en mis manos.
Manos que han dejado de acariciar Cualquier futuro, manos que ya se conformarán con estirar los surcos que se ven en la velada imagen Del fondo de un cristal, de mi cristal.















