Emprende el viaje a Ítaca, pero demórate lo más que puedas. Haz muchas escalas, teniendo siempre presente tu isla, la que estas buscando. Al final llegas a Ítaca y ¿que vas a descubrir? Que la verdadera Ítaca era el viaje. (Homero)
martes, 31 de diciembre de 2024
2025.
lunes, 30 de diciembre de 2024
LA RUTINA.
Parecía mentira como después de tanto tiempo no se habían dado cuenta de su presencia. Obviaban que andaba sobrevolando sobre ellos.
Les venía siguiendo, desde el día en que estalló aquella esperada y previsible según sus allegados "tormenta de amor."
Colgada a sus espaldas, les iba agotando poco a poco las ganas de seguir. El cansancio se iba apoderando de ambos cada año que pasaba. Sus voces cada vez mas sordas ya no eran escuchadas. Un gélido frío les invadía cada vez que sus cuerpos trataban de juntarse. Sus miradas opuestas empezaban a explorar nuevos caminos para escapar de la rutina. Su vida empezaba a parecerse a escalar dunas de arena sin haber conseguido objetivo alguno. La dejadez había empezado a esculpir aquellos rostros envejecidos, tristes y sin ilusión. Eran como mariposas muertas en sus estómagos al dejar de oír su canción. Lágrimas guardadas en tarros y risas perdidas en algún rincón.
Colgada a sus espaldas, les iba empujando hacia un precipicio, donde seguir de frente suponía lanzarse al vacío, hacia lo inesperado y mirar atrás, era ver el tiempo robado. Colgada a sus espaldas, aquella pareja advirtió la presencia de la rutina, quién con ayuda de un amor roto, consiguió romper los lazos que les mantenían juntos pero a la vez infelices.
¡Que el día a día tenga algún beso, algún abrazo, algún pequeño detalle, por nimio que sea...! es el primer paso para luchar contra el monstruo de la rutina y que ésta no mate al amor.
domingo, 29 de diciembre de 2024
TANTOS OJALÁ...
sábado, 28 de diciembre de 2024
MET"AMOR"FOSIS.
viernes, 27 de diciembre de 2024
OLVIDO EN 100 PALABRAS.
Desde que ella lo abandonó, él se propuso desechar todo lo vinculado con ella. Tiró a la basura sus fotografías, cartas y las velas del último cumpleaños. Hace tres días se sorprendió gratamente porque ya no recordaba cuál era el sonido de su voz y en varias ocasiones fue incapaz de visualizar su rostro.
Sin embargo, el problema era mayor, no solo no se acordaba de ella, sino que ahora había olvidado muchas cosas más del pasado. De todas las explicaciones que el médico le dio solo recuerda algo relacionado con un síndrome de un tal... no recuerdo que nombre.
jueves, 26 de diciembre de 2024
LA PISTOLA DE JUGUETE.
Papa Noel le había traído todo lo que en una escueta carta había pedido depositandola en un buzón " Real" de un centro comercial; un balón del Real Madrid, Un juego de pistolas de juguete y un camión de bomberos teledirigido. Sus padres, habitualmente inquietos por la falta de sociabilidad unida a la falta de empatía manifiesta del niño permanecían hipnotizados por las cruentas imágenes de una guerra, que discurría en un lugar cubierto de arena.
El hijo fijó sus ojos en la pantalla, cuando un pequeño de tez oscura y ojos encharcados, sujetaba un arma enorme como para no ser real. Para luego ver una noticia de cadáveres hacinados en el mismo lugar donde vio al niño. Sin mediar palabra volvió a la habitación, sacó la pistola de juguete de la bolsa, la envolvió cuidadosamente y la guardó en el fondo de la bolsa de basura de la cocina.
lunes, 23 de diciembre de 2024
VIVIR ENAMORADO DE MOTRIL.
Me enamoré del silencio. Del Motril en penumbras. Ya alejado de los rascacielos que se incendiaban solos en las grandes urbes. Añoraba la naturaleza que buscaba vida en los huecos de las calles en mi Motril. Del silencio. Del barrio gris. De la triste y modesta plaza de los enanos, de una casa azul que ya no era azul. De sus calles, del silencio erótico entre los personajes que pululan por ellas. De los gemidos apasionados, de sus rostros desfigurados. Del encanto de la soledad. De los fantasmas que cubren a la ciudad.
De los niños que aun juegan en alguna plazoleta emulando en pantalón corto a sus héroes del balompie, de la mujer que tiende su ropa en la lluvia. De los edificios color pastel que se mezclan con el gris.
Me enamoré de lo poco que queda por culpa de un voraz urbanismo y podía disfrutar. De la estación de bus, sin vida. De las tierras sin labrar, olvidadas uniéndose vencidas a su nuevo paisaje. De los rostros enojados con la vida, de los cientos de caminantes que se duelen con su ciudad. Retomé los buenos días, ¿el que tal? y el me alegro de verte.
Me alejé de los gritos de desesperación que ya no dejaban dormir. De los fantasmas que interrumpían la tranquilidad del sonido en la gran ciudad. Y volví al silencio. Al silencio del sol de mi tierra que se encona tímidamente por las paredes, deseoso que lo atrape y no puedo. De mi chaleco que me cubre del casi exiguo frio de un casi antiguo otoño.
Dejé atrás la urbe y el deseo ferviente de saltar, del vidrio roto y sus cristales. La tendencia de mirar atrás pidiendo ayuda, de los gritos de los que están abajo.
Y volví a la fría calidez del viento mediterráneo en mi cara y mi Motril gris que me saluda. La sonrisa que dibuja mi rostro contra el suelo. La tímida lluvia que abraza mi cuerpo cuando cae. Y sobre todo... Su silencio.
Y como diría un buen amigo mío: En definitiva Motril está " para entrar a vivir".
domingo, 22 de diciembre de 2024
ÁNGEL DE MIS PESADILLAS.
«Tengo miedo de mí mismo, tengo miedo del miedo, pero, ante todo, tengo miedo de la espantosa confusión de mi espíritu, de mi razón, sobre la cual pierdo el dominio y a la cual enturbia un miedo opaco y misterioso»
-GUY DE MAUPASSANT.
Una noche mas, contemplando el techo de mi habitación. Pensando, en todo lo que fuimos, en todo lo que pudimos ser. El tiempo pasa, cada segundo es otro segundo vacío que se perderá en la eternidad. Otro instante que las tinieblas harán desaparecer.
Ese Ángel de mis pesadillas, la que siempre alumbra mis mas oscuros temores, la que da brillo a las grises mañanas del día a día. Demonio de mi oscuridad, cómplice de todos los pecados cometidos, cura para todos los tormentos vividos. Alivio de los malos recuerdos que todas las noches acechan como fieras hambrientas a mi mente. Sanadora de un alma que hace tiempo dio por perdida, dejada a su suerte entre la maraña de dolor y tormento de este infecto y podrido mundo sin esperanzas.
Ella. Dueña de mi sangre, de mis huesos, de mi cuerpo. La conclusión lógica del ilógico pensamiento del amor. La única conclusión a la gran duda de mi existencia. Certeza en un mar de locura y constantes incógnitas que asedian mi cordura. Tranquilidad en tiempos de una guerra que acabó antes de empezar. Consuelo ante el inquietante paso del tiempo, dándole a este un significado tan poderoso, que un solo segundo junto a ella vale mas que una vida entera en su ausencia. Su recuerdo provoca una inevitable sonrisa en mi rostro. Sus ojos, lo mas hermoso que he contemplado, y que con certeza jamas contemplaré.
Ella; Ángel de mis pesadillas. Demonio de mis locuras. Dueña de mis lamentos. Señora de mis pensamientos. Cómplice de mis recuerdos. Guardiana de la cárcel de mi felicidad.
Y yo; un pobre loco que aun sueña con amor. Que todas las noches miro al cielo en busca de sus ojos entre las estrellas. Mirando al cielo y deseando tener pesadillas para que aparezca mi ángel. Pero ya no aparece, sabe que mi mente está cerrada por derribo.
sábado, 21 de diciembre de 2024
YA APRENDÍ.
En el silencio de la noche, cuando todo el mundo duerme, es cuando puedo oírlos.
Oigo los sueños. Cuando son placenteros es como una suave música una sutil melodía; Pero cuando son pesadillas, el sonido se convierte en estruendo, es insoportable.
Ya aprendí a no escuchar los míos cuando vienen en forma de pesadillas, porque, aunque no lo creáis, oigo mis propios sueños y hace tiempo que no son nada placenteros. Por eso escucho los de mis nietos. Me ayudan a dormir. No hay nada mejor que oír el sueño de un ser puro para tener un sueño reparador.
viernes, 20 de diciembre de 2024
A CIERTA EDAD.
"A cierta edad, un poco por amor propio, otro poco por picardía, las cosas que más deseamos son las que fingimos no desear."
-Marcel Proust.
Si algo me ha enseñado la vida y he aprendido con la edad son los maravillosos e importantes momentos que te hacen sonreír. Por eso ahora me agarro con tanta fuerza a las personas que provocan eso en mí.
Al final; Esa cosa de intentar ser feliz es mucho más necesario de lo que parece.
jueves, 19 de diciembre de 2024
Y ME VENDEN UN PLÁTANO...
Y me venden como arte un plátano pegado con cinta aislante. ¿Que pensaría Queirolo?
Yo entiendo que el arte está en continua ebullición, pero vendernos como arte una pollada de cuello vuelto no le vale ni a los que la miran con los ojos entrecerrados llevando una boina ladeada y fumando en pipa.
"La liberación del engaño
(1759) de Francesco Queirolo es una exquisita escultura de mármol tallada en un solo bloque de piedra. La intrincada red, aparentemente delicada y fluida, también es de mármol, un testimonio de la habilidad y la paciencia incomparables del artista durante siete años de trabajo meticuloso".
miércoles, 18 de diciembre de 2024
ARQUITECTOS Y CONSTRUCTORES.
"Todos somos arquitectos del destino, viviendo entre muros de tiempo, así que no mires tristemente el pasado, no va a volver."
-Henry Wadsworth Longfellow.
Y es del todo cierto que todos de algún modo u otro somos arquitectos y además constructores de nuestro destino, vivimos enclaustrados entre los muros del tiempo, obsesionados con acabar nuestra construcción, siempre perfecta, pintada de nuestro color preferido, reluciente para que sea la envidia de todo el mundo. Pero por mucho que intentemos alcanzar la perfección, nunca, nunca conseguimos aquello que queremos, solo si lo haces con el corazón, podrás rozar la perfección.
Vivimos en un mundo paralelo donde la gente puede hacerte feliz o bien hacerte sufrir, donde es difícil construir y fácil destruir, muy fácil negar pero muy difícil reconocer, es difícil aceptar la realidad, o es blanco o bien negro. El miedo es ventajoso, pero nosotros intentamos borrar la realidad para llegar a entrar en la ficción, donde el miedo es inexistente, donde el dolor no existe, donde todo lo que llegamos a ver es felicidad, donde los pájaros pintan de rosa el cielo, reluciente, donde todo el mundo se trata bien, con cariño, con amor. Pero todo esto es solo una ilusión, un factor más de la ficción, un pensamiento ilógico, una distorsión de la realidad, donde es nuestro corazón el que manda.
De corazones hay de muchos tipos; hay que se esconden y otros que huyen, hay que se hacen tentadores y otros que nos hacen sentir tristeza, incluso hay de románticos, de lunáticos, inalcanzables, distantes, solitarios, correspondidos e incluso de sensibles. Pocos sobreviven al desamor, muchos otros esperan una segunda oportunidad y otros que esperan a su " media naranja ".
Y me pregunto por que la gente quiere cerrar los ojos a la verdad, ¿porque no aceptan la realidad como es? Puede que la mejor respuesta sea no preguntarse el porque. Nos mentiríamos diciendo que siempre decimos la verdad, que siempre hacemos el bien, que somos perfectos en la amistad, que nunca fallamos a alguien, pero ¿sabéis que os digo? no soy perfecto, pero os lo juro que lo intento. Sé que a veces no soy la persona que todos quieren que sea, y que ha veces me comporto como un auténtico petulante impertinente. Puede que haya cambiado, puede que del antiguo yo solo quede un recuerdo, una simple chispa que en cualquier momento se puede apagar. Puede que ni me reconozca, ni tampoco la gente de mí alrededor, pero en lo más oscuro de mi corazón sigo siendo yo, con mi timidez, con mis secretos, con mi antiguo pasado, pero ahora solo finjo ser lo que otros quieren que sea.
Aprendí que lo difícil no es soñar, sino jamás cumplir los sueños, y un día cualquiera decidí seguir adelante pisando fuerte, decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo salir a buscarlas.
lunes, 16 de diciembre de 2024
JUGAR CON FUEGO.
viernes, 13 de diciembre de 2024
TELÓN.
Pero las máscara tan pegadas están que ahora quitarlas es imposible sin llevarse la carne detrás, ay, que papelón me quedó representar... El telón caerá y todo se acabará pero las criticas dirán el papel que representé lo bordé, pero no saben que no fui yo, sino el destino quien programó al actor... El resto del papelón lo puso el amor de una mujer que partió mi mundo en dos, por un lado ella y su pasión, el otro el dolor sin ella no existe vida solo vacío interior... El drama fue ganando protagonismo la obra ya no fue la misma, cambió Ahora que en los últimos actos vienen espero que pronto pasen... Alargar una obra que el final se sabe no tiene sentido sin provocar.
miércoles, 11 de diciembre de 2024
EL SÍNDROME DE STENDHAL FOTOGRÁFICO.
Hubo un tiempo en que me gustaba oír a Víctor Manuel y oír aquella canción que decía: ¿A dónde irán los besos que guardamos, que no damos?
Pues me a dado por pensar en algo similar esta mañana de sábado: ¿A dónde irán los millones de Gb de vídeos y fotos que grabamos con el móvil?¿Existirá algún cielo 2.0 o cementerio virtual en el que se acumulen y reposen los miles de millones de horas de vídeos que tenemos en nuestros móviles?Este es un mundo un poco extraño en el que todos, unos más y otros menos nos hemos vuelto un poco turistas japoneses.
Esos turistas japoneses que obvian la experiencia única, directa y real de ver monumentos y dicha experiencia la basan en un orden de cosas secundaria, al mediarla y/o filtrarla previamente y sin descanso a través de sus enseres y gadgets tecnológicos.
Fotos y vídeos a toda prisa para salir corriendo al siguiente punto de interés. En Florencia los veía correr atropellándose entre ellos yendo de un sitio para otro sin quitar la vista del móvil y sin haber mirado ni una sola vez sin cámaras al David de Miguel Ángel.
En el avión de vuelta iba sentado junto a una adolescente japonesa que iba borrando fotos del viaje. Tenía más de 50.000. Casi me tiro en paracaídas si llego a tener uno a mano. Pues eso, que todo es un poco raro últimamente. Que el síndrome de Stendhal como que pasa de largo en ellos. El síndrome lo describió una psiquiatra viendo la actitud de algunos turistas que visitaban Florencia; se basa en un cuadro caracterizado por trastornos del pensamiento, los afectos e incluso crisis de pánico. Lo denominó síndrome de Stendhal (SS) en recuerdo de la experiencia del escritor cuando visitó la iglesia de la Santa Croce de Florencia.
Yo no soy alguien que frecuente los festivales musicales porque no me gustan las aglomeraciones de personas humanas ni me gusta en exceso los postureos y los modernikis, ni me gusta hacer cola (¡qué le vamos a hacer si nací con alma de burgués pero atrapado en un cuerpo de pobre y proletario). Ni entiendo eso de tener 80 escenarios a la vez porque me gustaría ver a fulanita o a menganito pero por ahora no tengo el don de la ubicuidad. Tengo otros superpoderes que no puedo hacer públicos, por ahora.
Y entiendo a la banda y al músico que se cabrea y patea un móvil que no para de grabar o al que manda a tomar por saco a los millones de personitas que quieren sacarse un selfie con ellos. Pero es que yo los entiendo porque comprendo que después de tolerar tanta avalancha imparable de estupidez tienes que desbordarte por algún lado. Terapéutico aquello de ¡A la mierda! del grandísimo Don Fernando Fernán Gómez.
Soy comprensivo con las debilidades humanas; O al menos lo intento. Y no me gustan los móviles en los conciertos ni en los gimnasios ni en las comidas ni en las cenas ni en las sobremesas con amigos. Y si acaso, una foto como hacían nuestros padres y abuelos. No 500.000. Una foto que al final es la puñetera foto que importa y con la que te emocionarás cuando pasen los años y alguna gente querida ya no esté.
La foto en blanco y negro de aquellas fiestas con toda la familia. Con tus abuelos trajeados y muy serios. Lo que importa siempre es escaso. Pequeño. Muy pequeño. Y es poco. Poca cantidad. Pero lo ocupa y llena todo.
Y aunque yo no sea muy festivalero, prefiero las salas pequeñas de conciertos y la fórmula clásica de telonero+principal; Aunque tuviese que aguantar a los pesaos hiperactivos de los móviles, que ni disfrutan ni dejan disfrutar. Y sigo sin entender a los japoneses. Ya no los entendía cuando hacían de kamikazes.
Pero entiendo a muchos músicos y a los de una sola foto. En el concierto, el móvil en el bolsillo es donde mejor está. "La -pesadilla- que se muerde la cola", que oí decir a una señora el otro día en la cafetería, los coñazos de los móviles en los conciertos.
¡Abajo el mundo moderno!
martes, 10 de diciembre de 2024
domingo, 8 de diciembre de 2024
SEGUIR.
No sé en qué camino andaré; no sé si quiero desviarme, cambiar de ruta, coger un desvío que antes no quería coger. Pero sigo. No retrocedo lo ya andado. Hay veces que todo me parece una carretera rodeada de un paramo con un paisaje árido; pero se a ciencia cierta que cuando esa cuesta termine y empiece a bajar, estará el mejor paisaje que nunca haya imaginado. Pero, para ello, tengo que seguir.
La realidad es que somos viajeros en esta vida, y el saber que es transitoria y algunas veces efímera nos hace anestesiamos con miscelaneas para olvidar esa impostergable realidad ese suceso inevitable, y esa anestesia nos hace olvidar luchar por lo que realmente deseamos, en otras palabras de vivir nuestra auténtica y deseada vida.
Uno de los mayores aprendizajes que la vida me ha dado y me sigue dando es el concepto de "seguir". La vida pasa. Está bien detenerse, mirar alrededor, comprobar si estamos recorriendo el camino que hemos decidido, el que nosotros queremos recorrer. Hay veces que el detenerse se prolonga; y llegan los bloqueos mentales y campean los "bulanicos" de un lado a otro en la cabeza.
Donde empiezas a pensar que una vida sin errores, una vida sin riesgos. ¿Qué clase de vida es?
viernes, 6 de diciembre de 2024
*ALMAGRAFÍAS.
He de agradecerle mucho a la vida porque he tenido en mis manos más de lo que anhelaba, hasta lo inalcanzable; lo que soñé a menudo, lo que la luz jamás me ofreció ni la sombra me acercó. Hace tiempo que guardé las páginas escritas de mi puño y letra de lo que me dejó o perdí en el camino. Quemé en la hoguera del olvido los símbolos que nunca desvelé a nadie, he guardado bajo cien llaves y un perro cancerbero las líneas que no compartiría jamás de los jamases. He pisado las calles adoquinadas del mundo, he tocado la Esperanza, creyéndola mujer, He velado mil noches la épica sombra de la esperanza lóbrega de la firme convicción de que todo cambiaría a mejor.
A todo ello; estoy agradecido por las revelaciones y por las batallas perdidas por mi incomparecencia contra las aspas y gigantes del molino que muele la espiga de las utopías. Porque cuando la situaciones se ponen extremadamente críticas, solo queda sentarnos a ver como todo lo que habíamos construido se cae por completo, y después empezar a quitar el escombro y empezar a construir de nuevo. Y así será varias veces en la vida.
Hago mío todo lo que alcanza a ver mis ojos, desde el geranio de flores multicolores, del tronco que sirve de nido para la ardilla, de mi perra TIFA que la mira con curiosidad y extrañeza. Respiro la inmensa dimensión que pasa por mis ojos en un segundo. Es una suerte estar aquí, esperando algo, sin saber muy bien qué o por quién. Una gaviota pasa volando por encima mía, gira el rumbo de repente al grito de un niño a lo lejos.
Vuelvo a bajar la vista y veo en una azotea a la que alcanza mi vista las blancas sábanas batiendo al viento su blancura teñida de lejía y azulete como banderas entre la tarde.
Y me preguntó mentalmente ¿Dónde existe más mundo, dentro o fuera de nosotros? ¿ Tiene algún fin o meta cabalgar día a día en este potro desbocado llamado mundo?
A fin de cuentas por encima de todo, solo son preguntas, he escrito con tanta tinta muerta, para con esa tinta dar tanta vida en los de principio máculos folios. Donde plasmar sentimientos y *"almagrafías".
Ya empieza a caer la tarde y acabará este instante en el que siento que la vida está plena. Y si nada cambia después del ahora, no habrá más que una brusca sensación de vacío, un tránsito a la noche desde cada tarde. En seguida dejará de existir estos instantes, que se iran acompañando el ocaso de la tarde entre el ancho del cielo.
Ya en la soledad de la noche lo pienso: arrogate de lo que percibes y sientes, todo es propio, acapáralo; todo lo que distingues es más posible que cualquier utensilio o cualquier otra forma provista de materia.
Todo está en tu mano en ese instante en que brilla el todo desde este aquí, hasta que quiebren esos rayos de sol entre las crestas de las montañas.
Absórbelo e intenta retener en los brazos el peso de este día, porque luego más allá de ese instante, más allá de esa única acotada extensión, más allá de ese ahora y su certeza, nada te corresponderá. Porque cuando amanece y sale de nuevo el sol solo te quedan vestigios, sólo ascuas y ausencias; porque ya has aprendido a base de golpes que la piel de este villano llamado tiempo marcha a la deriva.
* Almagrafías: es un proyecto de la artista Laura Cuñat que recorre historias personales para plasmarlas en obras de arte biográficas.
Donde la artista se acerca a las experiencias de las personas mediante un encuentro íntimo, que le ayudará a interpretar el camino recorrido.
Una Almagrafía es una obra de arte de un período de tu vida. De un recorrido vital que queda inmortalizado para siempre en una pieza única de base cartográfica.
📷 Joan Andalusi
jueves, 5 de diciembre de 2024
SIN DESTINO.
La arena húmeda cedía bajo mis pies. En el cielo las nubes amenazaban con descargar la lluvia que tanto temía. El sonido de las olas rompiendo contra las rocas del malecón junto a la playa le mantenía alerta. El frio que recorría mi cuerpo me recordaba que aun seguía vivo, aun respiraba. Con cada respiración un olor a mar me inundaba. Lejos de relajarme me estremecía. Sé que ese olor no durará eternamente, igual que yo.
El mar estaba agitado, como una bestia al acecho. Como si quisiese descargar toda su furia sobre los imprudentes que perturbaron su paz. El aire volvía a llenar mis pulmones, olía a humedad y algo mas. La brisa acariciaba mis mejillas, resecando el sudor, y secándome la piel. El cuerpo me dolía, poco a poco se tornaba pesado y entumecido. Cada segundo mis energias se desvanecen, poco a poco, sin tregua. Un dulce y pesado sueño se cernía sobre mi. Me merecía descansar, había sido un dia extenuante y complicado viaje, demasiado complicado.
Volví a respirar, pero ya no olía a mar. Olía a esperanza. En la playa no hay nadie: el cielo y la tierra. El sol había desaparecido y se había levantado un viento pesado. El viento, la lluvia, el sol; nuestro patrimonio. Los parpados me pesan como el plomo, la lengua se me enreda y no puedo articular palabra alguna, cuando el atardecer se convierte en un color naranja apagado y encendido, pareciéndose a una colosal llama de fuego. Me quedo en silencio, el mar suena, no desafina… Sale un centelleo que a su vez emite música mientras cierro los ojos y me quedo dormido.
Amanece; Salgo de la playa y me dirijo al camino, otra vez la sensación de estar siempre huyendo, sin saber muy bien de qué. Solo que esta vez me lleva por parajes desconocidos, a lugares nuevos y ciudades de las que solo he oído hablar pero nunca he visto. Esta vez el cosquilleo en el estómago no es por aquello que dejo atrás, sino por el vértigo de saltar a un vacío con nombre propio. Por no saber qué me espera, por todo lo que podría pasar, y también por lo que no.
A veces tengo la impresión de que quiero que todo se termine, que se pase cuanto antes, aún sin haber siquiera empezado. Sé que no es así, al menos no racionalmente. Que tengo ganas, entusiasmo, incluso. Quizás es solo que no quiero pensar demasiado en todo lo que podría salir mal, quizás es la certeza de que, esta vez, estoy completamente solo, quizás sea culpa de las estrellas, o simplemente mi incapacidad de estarme quieto.
Me despedí, tragándome las lágrimas con esfuerzo, y salí sin mirar atrás. Dejé el mar a mis espaldas y el asfalto caliente y una mochila serían toda mi compañia durante el viaje. Las horas echaron a andar, el sol como testigo y el aire rancio como mi único alimento. De vez en cuando un camión de transporte pasaba de largo, levantando una nube de polvo. A cada paso el cielo estaba mas alto y yo me sentía como un insignificante punto en la tierra. La soledad latía en mis entrañas, pero la verdad es que nunca me había sentido tan libre.
Al final, nada de esto importa. Siempre al final, solo queda la misma opción de siempre, respirar hondo, y avanzar, un pie detrás del otro hasta donde quiera que mis pasos me lleven ahora.
martes, 3 de diciembre de 2024
"FIEL AL LIBRO".
Por el aula de lectura de Santa Adela en Motril lleva mucho tiempo pululando una niña ( no tendrá más de 12 años) que va camino de ser una ratona de biblioteca. Ya me sorprendió hace 4 años cuando desechaba los libros del " Barco de vapor" y cogía literatura pesada. El viernes pasado llevaba asido de la mano el libro: " La luz que no puedes ver" de Anthony Doerr. Me comentó que había visto la miniserie y quería ver si era " fiel al libro", con esas palabras propias de un adulto se me expresó la niña. Y claro ya me picó la curiosidad y el fin de semana vi la serie.
He de decir que quizás es porque, a mi pesar, me hago mayor y son estas pequeñas cosas las que hacen que me emocione, o quizás, porque la energía y felicidad que transmite esta pequeña actriz me ha cautivado desde el minuto uno de esa joya que es "La luz que no puedes ver" de la novela homónima de Anthony Doerr.
Como la sonrisa pura e infantil de ese rostro, marcado por el velo de la oscuridad, puede transmitir más luz que el astro rey. Al menos, yo así lo he sentido y es que, esa es la magia de el séptimo arte pasado a la pequeña pantalla. Una historia impecable con un trasfondo de personajes pequeños pero de una enormidad humana que sobrepasa la pantalla.
Pero hoy me gustaría escribir acerca de esta pequeña estrella que me ha conquistado el corazón. Descubrir de nuevo la fuerza de un pequeño ser en una sonrisa, algo sanador y que hace que uno se reconcilie con una sociedad donde, a pesar de todo, siguen apareciendo estas pequeñas joyas que brillan con luz propia. Y ese es el caso de esta serie y de esa niña cuya sonrisa y expresividad me ha atrapado. Este es mi pequeño tributo.
Ojalá tenga una larga vida, feliz y plena. Y que algún día, esa emoción que ha transmitido, se le devuelvan por mil. Porque pocas cosas hay más potentes y emocionantes que la brutal sencillez de la sonrisa de un niño. Se llama Nell Sutton y es actriz. Desde aquí, le doy las gracias por hacerme sonreir y emocionarme con su primera interpretación. Porque no tengo la menor duda de que esta seguro que será el comienzo de mucho más.
Nunca dejéis de soñar y que nada frenen vuestros sueños. Y doy fe que durante las aproximadamente cuatro horas que dura la miniserie el relato es hipnotizante, tenso, épico, y te tiene expectante sentado en el sofá esperando el desenlace. La banda sonora ayuda muchísimo a ponernos en situación, tanto cuando la épica surge como cuando la tranquila voz de Marie-Laure invade la noche a través de las ondas radiofónicas, y es que "Claro de luna" de Debussy nunca falla.
PD: Tanto Marie-Laure en su niñez interpretada por Nell Sutton y por Aria Mia Loberti en su edad más madura son invidentes en la vida real. Y sobre la niña de Santa Adela no me cabe la mínima duda que llegará donde se proponga. Y que ahora me tocara leer el libro por si es " fiel la película ".
lunes, 2 de diciembre de 2024
LA PÁGINA VIGÉSIMO QUINTA.
Yo te vi; recuerdo que te vi la primera vez en la página vigésimo quinta de aquel libro polvoriento que cayó en mis manos, te vi en aquel momento en que paseabas con el pañuelo negro por el borde de una playa tranquila mientras saludadas nadie sabe a quién, en el mismo instante en que en mis ojos estalló la tormenta.
Desde esa página del libro te tengo en mi retina grabada. Es que alzo la vista y te veo en un rayo de sol, en una pizca de brisa, en una gota del mar. Te veo entre los poros de mi piel, en el rizo de mi pelo.
Te siento mezclada con toda la fuerza del viento, con la velocidad de un rayo, con toda la intensidad de la lluvia. Te siento en cada latido de mi corazón roto, en cada palabra pronunciada, en cada pensamiento. Te hablo con el futil pensamiento que puedas escucharme; Te leo creyendo que puedas salir de la página, e imagino tu cara, tu mirada, tu expresión. Realmente creo que siempre es así, tan increíble para mí, tan difícil de admitir, tan imposible de entender.
Te extraño a cada paso de página que doy, a cada instante que pasa entre hoja y hoja, a cada segundo que se evapora entre los renglones. Y sé que en cuanto acabe el capítulo final y cierre el libro te recordaré siempre; sin miedo a pensar que cuando devuelva el libro a su estante que duerma el sueño de los justos pueda olvidar acordarme de ti; por que tengo la certeza clavada en mi alma de que eso no pasará jamás.
domingo, 1 de diciembre de 2024
MICRORELATOS.
CONFESIÓN.
- Vamos a ver, relájate, mejora un poco el humor y después hablamos.
-No estoy de mal humor.
-Ya veo.
-Así es como soy yo.
-Entonces el problema no es tu humor, sino tu personalidad. No me gusta, para nada.
-Supongo que esa confesión nos va a ahorrar mucho tiempo en el futuro.
-Muy cierto.
Los dos se alejaron y nunca más se volvieron a relacionar, posiblemente fueron mucho más felices.
ACRÓSTICO.
N o quedan ya palabras.
O jos que se cierran.
S in un beso.
T iempo de olvido.
A nsia que se funde.
L ágrimas de sueños.
G ozos añorados.
I gnorancia lúcida.
A lma que se escurre.
S ilenciosa entre mis dedos.





















