Mi mundo cada día se vuelve más pequeño cuanto más
grande ha crecido el tamaño de la máscara en que intento mimetizarme. Qué puedo
decir, solo espero que algún día pueda dejarla de lado y volver a ser yo mismo.
Hasta entonces seguiré perfeccionándola, quedándome en mi particular escondrijo
a modo de atalaya...Emprende el viaje a Ítaca, pero demórate lo más que puedas. Haz muchas escalas, teniendo siempre presente tu isla, la que estas buscando. Al final llegas a Ítaca y ¿que vas a descubrir? Que la verdadera Ítaca era el viaje. (Homero)
miércoles, 31 de julio de 2019
MI MUNDO.
Mi mundo cada día se vuelve más pequeño cuanto más
grande ha crecido el tamaño de la máscara en que intento mimetizarme. Qué puedo
decir, solo espero que algún día pueda dejarla de lado y volver a ser yo mismo.
Hasta entonces seguiré perfeccionándola, quedándome en mi particular escondrijo
a modo de atalaya...martes, 30 de julio de 2019
UNA LAGRIMA ES UN MUNDO.
La persona que tanto hablando,escribiendo o
simplemente mirando sabe enternecer, hacer reír o hacer llorar lo sabe todo:
Hay más sentimiento, historia y sabiduría en una lágrima que en todas las
pinacotecas y bibliotecas del mundo.Hay lágrimas que simplemente verlas al trasluz
hacen una radiografía tan real y certera del alma que te quedarías tan
embelesado y enganchado ha ella que no te importaría acompañarla en su viaje en
caída libre desde el ojo al suelo.lunes, 29 de julio de 2019
LA ZAPATILLA DE FRANELA.
Existe un universo dentro de mí que realmente llega ha
aterrarme. Siempre va unido a mi persona desde que tengo uso de razón. Sibilino
cómo un felino, sin descubrirse nunca; siempre permanece oculto en las sombras
de mi conciencia. Un universo que recoge todas las cosas, todos los sucesos y
los recaba y los guarda, cual avaro, en la parte recóndita y más profunda de mi
ser. Un lugar que no alcanzo a sentir; que se resbala cómo una pastilla de
jabón y escapa a mi percepción, incluso la más íntima. Y sin embargo, sé que
existe. Salgo con mucha precaución de la bañera haciendo grotescos ejercicios malabares, la toalla vuela cómo una sabana mecida por el viento y gira para envolverme; sus pliegues son como alas de águila que me cercan, que me abrazan, buscando una extensa y tangible área de aterrizaje de mi piel donde anidar. Aún, bandadas de gotas de agua y minúsculas partículas de espuma flotan en el aire hasta caer al piso. Entonces por un instante, desvío mi mirada y la imagen de una zapatillas de franela aparecen ante mi mirada. Descansan ahora libertas de mis pies sobre las baldosas del baño, con sus dibujos de cuadros escoceses y mostrando una de ellas un deshilachado cordel, que andaba mordisqueando ayer mi perro " Genio ". La visión dura un instante, casi un relámpago, esa imagen de la zapatillas desaparece rauda cubierta por el acrobático vuelo de la toalla. ¿Cuántas veces habré observado escenas cuanto menos parecidas? ¿Cuantas imágenes como ésta cruzan, cada día, como un bólido por mis retinas sin que asomen, siquiera un instante, a mi conciencia? Miles; millones cada año. Sin embargo, nada sé luego de ellas, ni de su destino.
Más estoy seguro de existencia y de que permanecen ocultas en ese oscuro lugar al que me refería al principio. Podría ignorarlo, y, sin embargo, lo sé. El intentar continuamente día a día el aprendizaje de escribir historias me descubre cada día esas imágenes. Es entonces, cuando elijo una palabra que aparece como por azar sobre el papel, en el que asoman esas imágenes en principio Difusas, y luego como por arte divino se ordenan y transforman. Como fuegos fatuos llenan mi noche de luces, de color y de sombras. Ese universo ignoto en el que habitan todas las imágenes perdidas aflora en mis historias, en mis cuentos o poesías. Las ensoñaciones y el azar son el puente de conexión con que el se comunica conmigo ese microcosmos de los sucesos perdidos. Pero, por eso mismo, por su naturaleza díscola o mágica, escapa a mi control. y me siento como aquel aprendiz de brujo al que los hechizos le abrumaban. Por eso me aterra y me maravilla a la par. Una dicotomía extraña de comprender. Para ilustrar lo que os digo, seguiré con la imagen que he cazado, excepcionalmente, esta mañana, cuando salía de la bañera.
Puedo jurar a pies juntillas que no tengo en este instante, la más mínima idea de cual podría ser la historia que encierra esa imagen de las zapatillas de franela que descansan en las baldosas de mi baño, con su cuadrícula escocesa y su deshilachado cordel que me recuerda el triunfo del cánido sobre ella. Dejemos volar la imaginación y preparemos cuartillas y bolígrafo, vamos a discernir que esconde esa zapatilla de la que os he hablado.Siempre como era ya una constante costumbre tenía que recoger las zapatillas del señorito; Así pensaba Anuska, harta de la desidia del hijo menor de sus señores. O mejor dicho de sus amos ¿pues no es una esclava la que trabaja limpiando la mierda de los señores a cambio de unos miserable euros que mandar a Rumania y un techo bajo el que dormir. Un esclava, sí señor ¡si lo sabría ella!. Por mucho que esto fuera el supravalorado dorado europeo, por mucha libertad que predicaran en los periódicos y en los televisores, lo suyo era pura y simple esclavitud.
Cuando la llamaron de la agencia de trabajo, escucho a una enjutada Y mustia oficinista comentar a otra; “casi no sabe hablar y cuanto menos leer español”. ¡Le dio tanta rabia aquel comentario! Era cierto que no tenía muy buena letra y tardaba en escribir unas palabras más que otras. Pero vaya si estaba aprendiendo a leer ¡que se lo preguntaran a los profetas de la Biblia que todas las noches leía!. Y también por las tardes, cuando había terminado de limpiar la cocina, le gustaba sentarse junto la ventana del cuarto de la plancha, que daba justo el sol del inicio de la tarde, con su Biblia entre las manos, y recitaba los Salmos mientras veía ya casi ponerse el sol tras las montañas. Y cuando olvidaba algún verso, abría con prontitud el libro y sabía donde encontrarlo, a que profeta pertenecía. Pero aquellas estúpidas oficinistas dijeron que era analfabeta y le asignaron un trabajo de esclava.Miró con gesto de extrañeza la zapatilla que había recogido del suelo. Estaba deshilachada y le colgaba una ristra de hilo entrelazado de tonos verde y azul, probablemente por culpa alguno de los perros malcriados de la señora. La zapatilla era del niñato. Se llamaba David, curiosamente como el rey judío de los salmos.
La zapatilla desprendía un olor fuerte, como todo el calzado que usaba el niñato. Se lo acercó a la nariz y aspiró el olor agrio del sudor. La imagen del crío, espigado, rubio, con un incipiente acné juvenil...asomó por debajo de sus parpados cerrados. Ella siempre se jactaba que desde pequeña tenía facilidad para evocar imágenes a partir de un olor. El más leve aroma la transportaba a lugares lejanos, casi olvidados. Y la esencia que emanaba de aquella zapatilla, traía la figura de aquel chico que apenas tenía unos pocos años menos que ella.Recogió con desgana todas las demás prendas que se hallaban dispersas con descuido por el baño y se fue al cuarto de lavadoras, donde depositó todo en el cesto de ropa sucia. Todo, menos aquella zapatilla que mantenía entre sus manos, acariciando el tacto aterciopelado del acolchado interior. Con la fragancia de David rondándole la cara, recordó a aquellas enjutas oficinistas y posó su mano en su Biblia mientras se sentaba a ver anochecer por la ventana del cuarto de la plancha. “¡Analfabeta yo!¡Qué sabrán ellas!” y murmuró un salmo, de los del Rey David:
- “Me siento consumido a fuerza de gemir: Todas las noches inundo mi lecho/ Riego mi estrado con mis lágrimas.” Y pensó por un instante la sirvienta, si ella, como el Rey David, gemiría aquella noche, regando con sus lágrimas el lecho...
Ya veis a donde nos puede llevar una imagen a la que no prestamos atención; y cómo ella nos hace rescatar de nuestro interior personajes y sucesos que ignorábamos hasta entonces. La historia de la zapatilla y la sirvienta que sabía leer los Salmos podría seguir, y seguramente aparecerían en ella muchas más cosas, personas y hechos que ahora se hallan agazapados en ese lugar dentro de mí y no me apetece ahondar. ¿podría estar Anuska enamorada de David? ¿un amor furtivo? ¿no correspondido? nunca lo sabremos.Un lugar tan grande; tan enorme, que me aterra pensar si no seré yo quien permanece dentro de él y no a la viceversa. Y temo que me devore o peor aún, que termine perdido en alguno de sus recónditos parajes.
domingo, 28 de julio de 2019
LA ESPERANZA. (Un minúsculo relato)
“El sueño va sobre
el tiempo, flotando como un velero, nadie puede abrir semilla en el corazón del
sueño...” Eso fue lo último que sonó antes de que la radio hiciera un extraño y
se apagara debido al golpe de mar que entró por la cabina del barco. Estaba
sonando un CD de Camarón que el patrón del barco compró en una gasolinera
camino del puerto de Motril antes de
zarpar a buscar nuestro sustento familiar. Ahora era yo el patrón, todo lo que había en el futuro e irremediable pecio me pertenecía: la radio, la emisora, el sistema GPS, la comida, el aguardiente, y las dos toneladas de caballas de la bodega.Todo mío y solo mío, solo quedaba yo en cubierta, con una botella de aguardiente y un cigarro mojado entre los labios. Ya, pensaba, no hay nada por lo que luchar, nada que hacer. Cada vez que me levantaba, otro golpe de mar me volvía a empujar sobre la mojada y astillada cubierta del buque pesquero, o de sus restos. Y ella..Ella no estaba allí para darme un grito de ánimo, para sentir su aliento en mi nuca, para convencerme de seguir adelante. Pensé en ella y me levanté de golpe, pero el viento y un brazo de mar contra el casco, hicieron que el barco consiguiera volver a tirarme, otra caída mas. Pero esta vez lo hizo mejor, y en vez de al suelo, caí contra la ya ajada cabina del timonel, rompiendo la botella de aguardiente e hincando uno de sus puntiagudos cristales en mi cuello.
En mis últimos estertores maldije entre dientes, pensando qué lástima que entre las pocas cosas que quedaban en el barco, no estuviera ella, no hubiera venido un instante y hubiese sido generosa aunque fuese un poquito … la esperanza.
domingo, 21 de julio de 2019
¿QUE SERÍA EL MUNDO SIN LOS PAYASOS?.
Desde muy pequeño no sentía ningún tipo de atracción
infantil hacia los payasos, es más; recuerdo que incluso a veces me aterraban y
no me hacían gracia alguna. Recuerdo nítidamente un día que fui a un cumpleaños
y por allí pululaba un payaso sonriente intentando de cualquier modo hacernos
reír. Lejos de lo que él intentaba constantemente, yo lloraba y buscaba
alteradamente la protección que me ofrecía una esquina de la habitación. No me
gustaban esos rostros completamente sobremaquillados, esos colores llamativos y
de tonos estridentes al ojo humano que utilizaban en su vestuario y mucho menos
me gustaba aquella insolente y estúpida nariz roja. Para mí, el término payaso era igual a terror, no me transmitían ternura, ni ingenuidad, ni todo eso que se supone que deberían transmitir. Supongo que aquellos personajes que veía, tan solo era actores intentando hacer un papel, un papel muy falseado para mi gusto. A todos ellos les vendría bien escuchar la frase que en su día dijo Darío Fo: "Creer que se es payaso por ponerse una pelotilla roja en la nariz, un par de zapatos desmesurados y aullar con voz aguda, es una ingenuidad de idiotas". Pero un día, no recuerdo muy bien que edad tenia, en la tele aparecieron unos payasos llamados Gaby, Fofó, Miliki y Fofito. De repente un tal Fofito decía...“¿Cómo están ustedes?” y a continuación todos los niños le respondían alegremente. Jamás olvidaré esa primera impresión sobre ellos. No tenían la cara pintada, ni sus vestimenta era llamativa, pero se comportaban tal cual auténticos payasos. Sentían lo que decían, conectaban con su lado infantil y lo exteriorizaban y eso llegaba al espectador.
Eran unos grandes creadores y provocadores de risas, se hacían querer con tan solo verlos y transmitían una gran ternura.A raíz de conocer a estos payasos, empecé a entender muchas cosas sobre el oficio de hacer reír; los verdaderos payasos son personas, no son personajes inventados. Da igual como vayan vestidos o maquillados. Son una parte de nosotros mismos que muchas veces olvidamos, esa parte ingenua, bondadosa, vulnerable, inocente, en definitiva, el lado que mas nos aferramos a no mostrar. Un gran payaso a de ser capaz de conectar con ese trozo de si mismo y exagerarlo en su representación. A esto se debe que muchos actores no logren ser buenos payasos ya que su registro es completamente diferente.
Ahora mismo recuerdo una cita que viene mucho al caso: “El actor inventa o interpreta un personaje, mientras que el payaso encarna el suyo propio" y aprendí a entender su mundo, su forma. Ahora me gusta sus trajes estridentes, su pelo de color y sobre todo su nariz roja; porque entona con sus corazones. Y yo veo su interior y me gusta lo que veo.Y dicho todo esto entonces. ¿Entonces todos tenemos a un payaso dentro de nosotros? Aunque la pregunta exacta sería… ¿Por qué no ser payaso en los momentos que alguien necesita una sonrisa?
Dedicado a mi buen amigo CHOLIN, Payaso vocacional que tuvo que dejar los escenarios por un largo tiempo y ahora a retomado su sueño. !!! Suerte !!!!.
sábado, 20 de julio de 2019
MEZQUINDAD DESARRAIGADA,
Compañero impávido de ciento y un viajes,Testigo sordo y mudo de mis mil virajes.
Ahogaría mi desarraigo con la vileza del alcohol,
gaznate ahora impoluto y virginal de agrio néctar.
Ahogaría mi desarraigo con voracidad,
alcohol bendito, borra mi mezquindad.
Asiria con una presteza e impersonal ansia desvelada,
Un cilindro de papel y hierba, muerte lenta y sibilina.
Inhalaría su placentera carga de humo, alquitrán y nicotina,
Pulmones podridos incapaces de dar aire a mi alma desangelada.
Asistiría impávido e impertérrito a mi lasciva defunción,
Reo de cárcel sin rejas, aguador en el desierto de la necesidad.
Ávido navegante emocional entre la demagogia y la necedad,
Socarrón del verbo proscrito, proxeneta de poetas por afición.
Todo en esta vida en tránsito lo mueve el ego y la mezquindad,
Yo cual aprendiz y a la vez docto discípulo de malquerencias.
Viví, vivo y viviré encadenado de por vida a mis vivencias.
Pues para mí no es cuestión de ego ni orgullo, sino de necesidad.
jueves, 18 de julio de 2019
LA HORA DE LA MUSA.
La vida es un largo camino de incertidumbres que están
por descubrir. La vida, es dura y cruel a veces. Lo único que le pedimos es
tiempo y felicidad, la que podemos definir con una gran cantidad de
suplementos: salud, amistades, familia, amor… Debemos superarnos la mayoría del
tiempo y es tremendamente complicado, porque cuando tus fuerzas se desvanecen,
¿para qué seguir en el camino? ¿por qué no correr por un sendero estrecho? ¿por
qué no arriesgarse?. Quizás una de las muchas respuestas sea cometer locuras,
pero si somos totalmente sinceros, sabremos que lo mejor es seguir aquí, por
muchas piedras que lleve el camino. Podríamos construir un castillo fuerte y
esplendoroso con cada piedra y, quizás, encontrar a nuestro otro yo.Soy de la creencia que la clave de nuestros problemas pasa por inmunizarnos de nosotros mismos; puede parecer una incongruencia, pero recordad que una vacuna lleva parte del virus que combate. Sólo nosotros podemos salvarnos de nosotros mismos, sólo nosotros podemos elegir. Parad un rato en el camino, descansad en un banco del sendero, reflexionad e intentad rebuscar en el interior de vosotros mismos, vuestros pensamientos más sinceros. Pero recordad levantarse cuando hayáis terminado, no vayáis a estancarse por absurdeces. No desead jamas levantarse con amnesia, desead mejorar, olvidar y abrir vuestra mente a todo lo bueno que esta en nuestro entorno.Yo recuerdo nitidamente cuando me senté en un banco del sendero y aquella musa vestida en forma indefinida de hora vino a verme.
Era un día como tantos otros, de uno de tantos meses y tantos años. Pero precisamente vino a verme aquella musa/hora aquel día de aquel año. Vino engalanada cual hora coqueta, luciendo su flamante y vistoso vestido de flamante esfera hecha de nácar y adornada de volátiles segundos, de instantes que se abrían como se abren las flores en primavera o los ojos ante la visión de algo bello. nada mas cruzar la jamba de la puerta, con un tintineo de péndulos de carillón al chocar con el suelo del piso , me tendió sus retorneados brazos de minutero; no era difícil adivinar que guardaba en su mirada recientes amores furtivos con el cenit, aunque ella en un alarde de sinceridad me dijo que era novia encendida del mediodía. Entre la cadencia de un tic y un tac me dijo hola. Entre otro interminable tic y otro tac, me contó su historia.Las horas nacen corriendo, me decía, y galopan como yeguas desbocadas y enamoradas hasta el último y agotador segundo. cada giro completo de esfera las horas atesoran para si mismas en el alma, páramos de olvido y sotos florecidos. Una hora no tiene un tamaño definido, son grandes y son pequeñas; las horas en su extravío y desvarío se sabe que mueren... cuando ya se han ido. Por que las horas –me dijo aquella musa/hora habladora que igual viven rebuscando cordura en la maquinaria de su interior, que trepando montes o bajando vaguadas. Las horas son solitarias; es sabido que jamás coinciden dos de ellas.
Ni la tuya y la mía; que la tuya es tuya y la mía salió galopando sonrojos cuando yo anhelaba un poco de inspiración. Por eso yo buscaba su mano evadida y compañera. Así me lo decía aquella musa/hora pasajera, que me visitó en el banco del sendero aquel mediodía.Partió sin decir tan siquiera un adiós y se fue al pasado, que es el cementerio de las horas perdidas. Yo le guardo un luto de diarios y poesías viejas. La busco, a veces, en mi reloj de melancolía, en la sombra curvada que dejan las manecillas del reloj, en la lágrima que siempre está a punto de caer y no se atreven. Sé que no ha de volver. Salió con sigilo, cuando llegaba otra.¿Quién le pregunta a un reloj el por qué? ¿Quién se atreve a preguntar a una manecilla hasta cuándo?Nadie, porque a fin de cuentas formamos parte de su maquinaria y si alguien no entiende la metáfora del tiempo, aquí queda resumida, en el suspiro de un tarde veraniega.
miércoles, 17 de julio de 2019
APOSTASÍA EMOCIONAL.
Porque en el silencio del nocturno retiro ; se oye
mejor el ruido aun siendo el mas nimio posible. Y conviviendo entre el ruido se
aprecia mucho mejor el silencio. Se puede sentir la plena libertad.Nuestra
capacidad de raciocinio se ha habituado a tragar; a absorber como una esponja
todo lo que se presenta a corto plazo, sintiendo después la necesidad de
regurgitarlo prácticamente en su mismo estado, sin digerir. Ya simplemente
somos incapaces de construir, los sueños de crear murieron hace tiempo. Ahora
seguimos hipnotizados por señales cuya simbología está profanada y desprovista
de fondo y significado. Nos bombardean a diario con propaganda subliminal que
cuasi de una forma sibilina nos obliga a vestir, comer o socializar cómo dicten
ellos. Y para intentar apaciguar nuestra frustración; en ausencia de
alternativas para compensarnos, sólo sabemos quejarnos. Por eso me declaró en
plena apostasía emocional.Quien regala pan de oro recibirá duro hierro. (Bene
qui latuit, bene vixit).martes, 16 de julio de 2019
LA MALQUERIDA.
La inspiración mueve el ser y estar humano, una
persona si se siente inspirada es mas productivo mentalmente como físicamente,
es una incipiente fábrica de ideas que activan desde el cerebro hasta el último
musculo del cuerpo. La inspiración es como una malquerida, o la riegas a diario
o se marchita en unos casos y en otros, se marcha buscando nuevos puertos donde
recalar. Decir que la inspiración es unipersonal es un craso error, se va con quien la abona, la alimenta y en algunos casos hasta la convierte en un elemento vital en su día a día, como puede ser el corazón o los pulmones.Un artista sin inspiración jamás podrá ponerse delante de un papel, lienzo, partitura. Barro, madera. Esos elementos se convierten en elementos inútiles y hasta agresivos para el. Por eso os digo amigos y amigas que nunca la abandonéis ni la maltratéis. Porque doy fe que cuando mas la necesitáis mas se aleja, y eso es la muerte de un artista.
Abro los ojos a media noche, son las 6:15, parece que mi cuerpo se ha adaptado a esa hora y como un resorte abro los ojos, despierto entre sudores como ya es costumbre en mi. He vuelto a soñar contigo, que te perdía. Sueños pálidos, tenebrosos y oscuros que me hunden en la abisal desesperación en la que ando inmerso, despierto y la habitación me da vueltas como si de un tiovivo se tratase, siento el martilleo de la sangre golpeándome una y otra vez cual martillo pilón las sienes, en un símbolo inequívoco de la fatal desesperación en la que estoy sumido.
Desearía no haber nacido, desearía no haberte conocido para así no perderte tan rápido, desearía que todo esto fuera una pesadilla de la que despertar algún día. Pero sé que otro frio día se acerca. Ahora intento recordar que es lo que hice mal con pensamientos miserables, no volver a caer en los mismos errores, pero ya te has alejado y mis dedos no te alcanzan, se quedarán huérfanos sin remedio, pero lo intento.Todos los pensamientos me llevan a ti ¿Qué hará, estará bien, pensará en mí, soñará conmigo, se acordará de mí, me echará de menos, me querrá, me odiará, me olvidará, me habrá olvidado ya? Ahora cuando más falta me haces para volver a renacer y sacudirme la pereza. Mi cabeza es una vorágine de recuerdos insaciables, recuerdos que desean salir, recuerdos que me atormentan pensando en lo que perdí. Y vomito y sudo y me tapo con una manta gris y tengo frío. He intento dormir un poco mas.
Son las 6:45.Despierto de nuevo, son las 7:30.Estoy cansado, pero, ¿cansado de qué?.Sueño con un mundo inacabable, mi propio mundo, qué feliz sería, pero vuelvo a comprender que la mañana está cerca, y lo intento, intento buscar la manera de sobrellevarlo sin ti, y no puedo. Mis ojos se agitan, se cierran, se abren, intentan huir de la desesperación, no, no puede ser, no se va. Escucho el silencio, qué raro es todo sin el sonido de tu voz, los pájaros producen un sonido insoportable en el oído, en la mente, pero se van, me dejan descansar. Me sorprendo a mí mismo, no sé qué hacer, no sé qué pensar, intento volver a dormir. La mañana, con su canción de desesperación se acerca inexorablemente; la siento, la noto, noto cómo sus brazos llegan a mí e intenta arrastrarme hacia ella, resisto, me digo que no lo logrará, que lo conseguiré, he de luchar contra ella. Porque si consigo llegar al amanecer sin ti, sé que no podre buscarte de nuevo hasta el ocaso, el día me hace olvidar que me haces falta, que te necesito.
Me tapo la cabeza con la almohada, intento no pensar, porque si pienso mas te alejas, sólo intento dormir, no lo consigo, se acerca la mañana y con ella el dolor de la realidad, de los recuerdos; ojalá estuvieses a mi lado, aunque solo fueses amante en mis noches, lo intento, intento luchar, no desesperar, pero me equivoco al pensar que la decisión no está en mis manos, es luchar contra un gigante, la pereza, pero he de hacerlo, debo luchar, huir de esto, conseguir que vuelvas.Te esperare aunque sé que no puedes escucharme, no importa te esperare aunque sé que no volverás. Porque te necesito de nuevo inspiración.
lunes, 15 de julio de 2019
COLORETE POR DISFRAZ.
Mi forma de escribir la dicta la musa díscola que
viene a visitarme, pero no me la dicta de viva voz; Me lo hace ver según el
disfraz en la que se presenta enfundada en ese momento. Porque sí, estimados
amigos; mi musa es muy dada a disfraces y carantoñas. Unas veces majestuosos,
otras grotescos y las que mas... esclarecedores que me hacen ver que modo de escribir
tengo que usar en ese momento. En definitiva; es un vivo espejo de mi estado de
animo.Y hablando de disfraces ... yo soy de lo mas nimio en ese aspecto; con un simple par de coloretes en las mejillas te definen tu estado de animo. Depende de la tonalidad que empleas en el momento hace una radiografía perfecta de como te sientes. Yo los emplee en mi época de vil bufón y sinceramente fue una experiencia maravillosa que no me importaría ni un ápice volver a repetir... o quizás es que lo necesite imperiosamente. Las mejillas de un bufón no serían lo que son sin sus dos coloretes. Simples pellizcos de polvo rojizo en cada moflete. Y algo más; El esfuerzo de un ensayo, las lágrimas del sacrificio y la añoranza, las sonrisas de los puntuales espectadores. Todo encerrado en el susurro casi apagado de dos coloretes. El susurro de un toque de color en una cara como las demás, pero que sin embargo dice tantas cosas… y dos coloretes que miran al mundo con ilusión.
La misma que el bufón vuelca en cada una de sus actuaciones. Los coloretes no están ahí por mero y puro capricho arbitrario. Los pone su dueño para que expresen; Para que hagan pensar, para que llamen la atención; Se llama Magia. ¿Imaginaste que todo eso justifica dos coloretes?Niños que se ponen coloretes para complementar sus disfraces. Disfraces que esconden el miedo inconsciente de quien no desea nunca hacerse mayor (son tan raros los mayores…), y coloretes que nos enseñan la inocencia del niño, que no piensa más que en enrojecer sus mofletes para sacar, casi sin darse cuenta, una sonrisa de esos que ahora se dan cuenta de por qué no quisieron hacerse mayores. Dos coloretes, siempre dos. La persona no puede estar sola, y los coloretes se crearon por nosotros. Es por eso que no pueden ir solos. Prueba a dibujarte un simple colorete; te darás cuenta que faltan sonrisas. ¿Dónde está el otro? ¿Por qué sólo uno? Tantas preguntas, y piensas: dibújame tú el colorete que falta. Nunca llegas a decirlo, acabas pintándotelo tú mismo.
Es como cuando quieres un abrazo… Si los abrazos fueran tan fáciles como los coloretes… Coloretes de Carnaval. Coloretes del desafío, del desborde de alegría antes de volver a la “represión rutinaria” de la vida de todos los días. Coloretes de corazones que cantan a las libertades nunca del todo encontradas. Sin embargo, esos coloretes que tanta falta hacen ya no se lucen en tantos rostros. Pero los coloretes se quedaron con lo mejor de los hombres, y no nos guardan rencor porque no saben lo que es eso. Siguen apareciendo en la cara de algunas personas, para hablar más que las palabras. Y siguen sonriendo, a veces más que nosotros al verlos. No están tristes, su filosofía no lo permite. ¿Coloretes con filosofía? Pues sí. La tuya si te los pintas.
Los coloretes no piden favores, ni los dan; no piden felicidad, ni la dan. Los coloretes no te aman, ni necesitan que se les quiera. Los coloretes no sonríen, ni piden sonrisas. Simplemente, ellos piden el favor que quien los lleva no se atreve, buscan la felicidad que su dueño no encuentra, hallan el amor que las mejillas que los llevan necesitan para ruborizarse, y esbozan la sonrisa que la cara que los tiene pintados no recuerda ya. Son hermosos, pequeños, sobre todo humildes. Así como seas tú. Es tan bonito pintarlos… sobre todo si la cara no es la mia.Tengo que comprar maquillaje para seguir pintando coloretes. Espero que sepáis disculparme si he sido escueto. Si no es así… probad a dibujaros dos coloretes. Al menos todos sonreiremos por un instante.
domingo, 14 de julio de 2019
LUCIÉRNAGA PEDANTE. (Microfábula)
Una luciérnaga encerrada en una botella conversaba con una pulga verde que con ella cohabitaba. ¡Qué sabrás tú de sabiduría pobre
amiga! Yo soy la única Luz, para que lo sepas, le decía. Soy luminiscencia
impoluta y clara. Soy pura y limpia. Soy la mejor luz que jamás veras. Soy la
única. Cuanto mas las sabias palabras escuchaba, Más se admiraba y embelesaba la
pulga. ¡Cuál palabras sabias y cuanta luz traían!¡Qué iluminada era la luz
amiga! El universo tiene forma de botella y lo digo por lo que veo que es redondo y negro. Y que nada hay fuera de ella, Que toda la existencia está dentro. Así adoctrinaba la luciérnaga encendida mientras con la pata se rascaba los chichones que en su cabecita se hacía cuando volaba y chocaba. No entiendo porque es tan dura la piel del universo. Para sí pensaba la luciérnaga cuando chocaba con su cielo pues cada vez que se elevaba con sus altos pensamientos con el tapón de la botella chocaba y se le fruncía el ceño.
Viendo la cabeza de la luciérnaga achichonada la pulga más se asombraba ¡ Así debe ser la sabiduría, pensaba, La sapiencia la cabeza abultaba ! Ante los aplausos de la pulga El dolor de sus chichones callaba. Mas al contrario los exhibía La sabia luciérnaga presumida y vana. Soy luminiscencia impoluta y clara. Soy pura y limpia. Soy la mejor luz que jamás veras. Soy la única.Así cantaba la tunante luciérnaga.Mientras la pulga cavilaba. Una pedantemente orgullosa de sus chichones,Y la otra consciente de su inocente ignorancia.
sábado, 13 de julio de 2019
BELEIDADES.
En la mayoría de nuestros sueños tratamos de ver nuestro
rostro en otros cuerpos y vivir vidas que no poseemos. Y sin embargo, muchas
veces estas falsas visiones nos fortalecen; porque nos hacen ver nuestras
debilidades, para que una vez que despertemos, nos empeños con todas nuestras
fuerzas en combatirlas. Muchas veces nuestros sueños nos transportan a lugares en los que nunca hemos estado, y cuando no es así, consideramos que el suelo donde pisamos, es tierra sagrada de algún punto en el planeta que inevitablemente tendremos que visitar algún día. ¿Podrías intentar luchar para intentar cambiar algún día esa norma que te rige como si fuese un dogma de fe, y que te dicta cómo encauzar tu vida? ¿ crees que será posible que algún día te digan: "las cosas ya no son así, ahora son de esta manera"? ¿Tendrías la fortaleza necesaria para aceptar que todo ha sido un error y que debes volver a empezar? Intentar gambetear las situaciones con el fin de burlar los patrones de tu existencia; equivale tanto como decir que no necesitas de nadie para seguir adelante.
Podrán muchos tacharte de irreverente o decirte que eres rebelde, anárquico o simple ermitaño, pero tu conoces realmente el lugar en el que estas ubicado; sabes a la perfección hacia dónde te diriges. Son simplemente pruebas, nada más. Imagina que un millón de personas caminan por un camino que desemboca en un barranco y una de entre la multitud, da la media vuelta y prefiere escalar montañas. Aprende a ser una de esas personas escaladoras. Aprende a no estar en silencio ante una injusticia; pero sobre todo, aprende a no vivir con temor. Reducido es el destino para los que se dirigen al barranco.
Aunque parezca una perogrullada, tu libertad está en juego, y tu vida también. No es cuestión de pararse a elegir. Todo está escrito. Por eso intenta seguir lo que el corazón te dicta. No temas ni por un instante tampoco quedar en ridículo. Al contrario, dicen que antes de hacer las cosas se piensan dos o tres veces. Pero sin corazón, sin voluntad, nunca las harías. Ten los pies en tierra firme, pero que tu cabeza roce las nubes hasta olerlas y que tus ideas vayan mucho más allá. No confundas las cosas ni los conceptos. No entregues gratuitamente de ti, lo que mañana desearás poseer de nuevo. Confía, ama, ríe, pero no dejes de ser tú, no permitas que tu personalidad se venga abajo por querer empaparte del mundo.
Aunque el precio que se pague sea muy alto; piensa que la soledad será tu sempiterna compañera; pero piensa también que ella siempre te será leal, y te será fiel; no sólo hasta el fin de tus días, sino por toda la eternidad.
viernes, 12 de julio de 2019
JABÓN PARA PIELES DELICADAS.
Ya no cree en nada, ni nadie; sólo los que la rodean en su vida cotidiana son los que se han ganado su confianza. Sólo ha recibido continuas ignorancias que han aflorado en ella un sentimiento de desprecio. Ya se sabe, cuanto mejor lo haces peor. Así es la vida irónica, hipócrita. Tendría que mirar más por ella y abrir de una vez los ojos. Ha vivido en un sueño irreal, falso, burlón, que ha jugado como se le ha antojado. Sus lágrimas no cesan de brotar de sus desangelados ojos. Supongo que llegará un día en que la nostalgia se desvanecerá por completo y pueda ser la niña que antes era, cosa que dudo.
Hoy ha amanecido con el deseo de despertarse de todo el tiempo que ha estado dormida. Por mucho que le duela, por muchas lágrimas; por mucho dolor...NO, no puedo seguir así; se repite mentalmente. No me lo merezco, no he hecho nunca ningún mal; al menos siendo consciente de ello. Recibes lo que das, ¡una mierda! Mas quisiera yo que alguien se hubiera preocupado como lo he hecho yo. Y ¿que he recibido? indiferencia. Los días no se pintan siempre con los colores que ella quisiera, se levanta cada mañana con la tristeza colgada en sus parpados, va directa al baño a lavarse la cara con el jabón líquido para piel sensible y así disimular sus ojos cansados, se mira en el espejo y observa su figura desgastada, su piel pálida y sus ojos reflejando una noche mas de ausencias; y como quien no quiere aceptar el peso del vacío, evade su mirada de esa imagen y huye con aire fugaz al armario en busca de su ropa; pinta su rostro de colores rosas, y engancha una mariposa en su cabello.
- Es hora de empezar; dice...
Las horas pasaban veloces como estrellas fugaces, entre gente, chistes y su labor, no pensaba, solo se pintaba sonrisas en los labios con alguno que otro sonido que emitía su voz. Cada persona sentimos y actuamos de maneras diferentes. Maldigo mi debilidad; como puedo dejarme llevar y abrir mi corazón así sin más. Desearía ser una roca ahora mismo. O mejor ser un ave; para volar y sentir por un instante la sensación de libertad porque yo ahora mismo estoy presa en mi propio dolor. Mi mente no para, siempre vienen las mismas palabras, canciones, momentos, recuerdos...Como si eso me sirviera de algo... Palabras que se esfumaron en la nada y quedaron empañadas en mi mente. Me autoengaño, llevo mucho tiempo así.
Crees conocer a la persona y piensas que todo lo que suelta sale de dentro porque así lo siente. Niñata soy e ignorante viviendo algo irreal que mi subconsciente crea. Decepcionada me siento y con esta melancolía... ¿qué necesidad tengo yo? Estoy atrapada. Cada día odia más la tecnología, le da asco. En vez de ser una distracción es una amargura continua. Conoces a gente y que te llevas los golpes sin haberlos provocado. Jamás confiare a nadie o por lo menos intentare ponerme una barrera, no ser tan sentimental porque ahora mismo me siento como a la hormiga que podrían pisotear.
Me doy hasta pena como he sido tan ilusa...todo este tiempo...Murió la tarde. Su reloj marca las 10.
- Es hora de volver - pensó. Y se le fueron posando los silencios en sus hombros, y se le fueron borrando los tonos rosas de su rostro.
Llega a casa, no es necesario abrir la puerta para sentir el frío de las paredes y oler el aroma a soledad de cada silla…Ya dentro, el único sonido que se percibe es el de la tele en el cuarto matrimonial; y como cada noche camina hacia allá, cierra el frasco de pastillas que yace abierto junto a la mano de su madre, la arropa con su mantita de seda y apaga la novela de las 10:30 que nadie ve. Quita sus zapatos y con un suspiro entrecortado murmura "Buenas noches mama...ya llegué" como si realmente la escuchara. Y en su habitación se desprende de la mariposa de su cabello y los rastros de pintura que aún quedaban en su cara; sus ojos se volvieron a quedar prendidos en el espejo mirando como las lágrimas marcaban líneas en su piel blanca. Se toma sus ya habituales dos orfidales y se va a la cama con la tristeza enroscada en su piel, con el cansancio en sus huesos y con la mirada perdida en el ayer... esta vez no lava su rostro con el jabón para piel sensible; para eso tenía cada mañana...
jueves, 11 de julio de 2019
OJERAS.
Las sombras azules mortecinas en el contorno de mis ojos son
un pésimo trofeo para un reiterado vencedor en la guerra contra el sueño. El
problema de los sueños tanto si fracasas como sino en el intento; es que
siempre en su final te hacen sentirte desgraciado; aunque te niegues a
perseguirlos. El problema de los sueños, es que no son nada; simplemente
sueños.