"Si pudiera conseguir fotografiar un sueño, todo lo demás vendría solo.
Pero por el momento solo fotografío pesadillas en tonos sepia "Emprende el viaje a Ítaca, pero demórate lo más que puedas. Haz muchas escalas, teniendo siempre presente tu isla, la que estas buscando. Al final llegas a Ítaca y ¿que vas a descubrir? Que la verdadera Ítaca era el viaje. (Homero)
viernes, 31 de julio de 2020
LA FOTO MAS BUSCADA.
"Si pudiera conseguir fotografiar un sueño, todo lo demás vendría solo.
Pero por el momento solo fotografío pesadillas en tonos sepia "jueves, 30 de julio de 2020
PISAR EN BARRO.
martes, 28 de julio de 2020
LA VIDA.
La vida te desilusiona para que dejes de vivir de ilusiones y veas la realidad. La vida te destruye todo lo superfluo, hasta que queda solo lo importante. La vida no te deja en paz, para que dejes de pelearte, y aceptes todo lo que es. La vida te retira lo que tienes, hasta que dejas de quejarte y agradeces. La vida te envía personas conflictivas para que sanes y dejes de reflejar afuera lo que tienes adentro.La vida deja que te caigas una y otra vez, hasta que te decides a aprender la lección. La vida te saca del camino y te presenta encrucijadas, hasta que dejas de querer controlar y fluyes como rio. La vida te pone enemigos en el camino, hasta que dejas de “reaccionar”. La vida te asusta y sobresalta todas las veces que sean necesarias, hasta que pierdes el miedo y recobras tu fe.
La vida te quita el amor verdadero, no te lo concede ni permite, hasta que dejas de intentar comprarlo con baratijas.
La vida te aleja de las personas que amas, hasta que comprendes que no somos este cuerpo, sino el alma que él contiene. La vida se ríe de ti tantas veces, hasta que dejas de tomarte todo tan en serio y te ríes de ti mismo. La vida te rompe y te quiebra en tantas partes como sean necesarias para que por allí penetre la luz.
La vida te enfrenta con rebeldes, hasta que dejas de tratar de controlar. La vida te repite el mismo mensaje, incluso con gritos y bofetadas, hasta que por fin escuchas. La vida te envía rayos y tormentas, para que despiertes. La vida te humilla y derrota una y otra vez hasta que decides dejar morir tu EGO. La vida te niega los bienes y la grandeza hasta que dejas de querer bienes y grandeza y comienzas a servir. La vida te corta las alas y te poda las raíces, hasta que no necesitas ni alas ni raíces, sino solo desaparecer en las formas y volar desde el Ser.
La vida te niega los milagros, hasta que comprendes que todo es un milagro. La vida te acorta el tiempo, para que te apures en aprender a vivir. La vida te ridiculiza hasta que te vuelves nada, hasta que te haces nadie, y así te conviertes en todo.
La vida no te da lo que quieres, sino lo que necesitas para evolucionar. La vida te lastima, te hiere, te atormenta, hasta que dejas tus caprichos y berrinches y agradeces respirar. La vida te oculta los tesoros, hasta que emprendes el viaje, hasta que sales a buscarlos. La vida te niega a Dios, hasta que lo ves en todos y en todo. La vida te acorta, te poda, te quita, te rompe, te desilusiona, te agrieta, te rompe, hasta que solo en ti queda Amor...
Autor desconocido.
Texto erroneamente atribuido a Berth Hellinger
lunes, 27 de julio de 2020
NAVEGA LEYENDA MIA.
Un por ciento lo logra ver y otro solo lo oculta, no vuela y no observa,
¿Qué se puede esperar?, conectar tus ojos y ver a alguien desde lejos pero
sentirlo tan cerca que casi te roba el alma eso es algo que me asusta y me
emociona. No sé por qué mirándote no puedo conectar mis ojos así, solo mi corazón se conecta y tiene una entrada más profunda que las de mis ojos encarecidos por el llanto de mi madre. Camina lentamente por la playa, aun lleva la ropa de noche y tiene en su cabeza, corriendo por su cuerpo los restos del naufragio de la noche anterior. Observa el suave amanecer, mientras las imágenes, los recuerdos se agolpan en su cabeza, le asaltan como un guerrero sin nada que perder, y no puede mas que sonreír irónicamente.
Descamisado, con arena en los zapatos y la soledad como única compañía intenta disfrutar del olor del mar y de los gratos recuerdos que siente con ese suave y gratuito perfume. Se para ante la inmensidad del mar, la playa esta desierta, cierra los ojos y se deja invadir por el rumor de las aguas al desembocar en la playa, la melodía relajante del mar siempre le gustó. mientras; casi sin poder evitarlo, se sienta frente al espectáculo diario, el sol, saliendo, emergiendo del mar, el rumor del mar, el sueño provocado por una noche loca hacen de ese instante, algo inolvidable.
Asistiría impávido e impertérrito a mi lasciva defunción,
Reo de cárcel sin rejas, aguador en el desierto de la necesidad.
Ávido navegante emocional entre la demagogia y la necedad,
Socarrón del verbo proscrito, proxeneta de poetas por afición.
Reo de cárcel sin rejas, aguador en el desierto de la necesidad.
Ávido navegante emocional entre la demagogia y la necedad,
Socarrón del verbo proscrito, proxeneta de poetas por afición.
Todo en esta vida en tránsito lo mueve el ego y la mezquindad,
Yo cual aprendiz y a la vez docto discípulo de malquerencias.
Viví, vivo y viviré encadenado de por vida a mis vivencias.
Pues para mí no es cuestión de ego ni orgullo, sino de necesidad.
Yo cual aprendiz y a la vez docto discípulo de malquerencias.
Viví, vivo y viviré encadenado de por vida a mis vivencias.
Pues para mí no es cuestión de ego ni orgullo, sino de necesidad.
Porque mi nombre será leyenda,
Y esa leyenda será inmortal.
Acojo en ti esta prebenda,
En post de vencer mi oscuro mal.
No penes por mi gloria,
Ni llores por mi destino.
Mía será la amarga victoria,
Al luchar contra mi lobo sin desatino.
En esta empresa muero,
Que persista en ti mi hecho.
Y por ende este desafuero,
Quedes tú en mi pecho,
Con flecha o espada,
por siempre grabada.
Y quién no entienda,
Nunca supo de ti, tampoco de mí,
Y menos de tu leyenda.
Que como mujer supiste ganar,
Sin tu alma malograr,
Ni tu corazón vender,
Y por ello nunca perecer.
¡Navega leyenda mía!,
Navega sin temor,
Que por ti vela el día,
Y te guarda el amor.
Y
jueves, 16 de julio de 2020
UN GUIÑO A KAFKA.
La
mía es una extraña historia, con un trágico final. Podrá parecer
cómica e irreal, pero os aseguro que no es ninguna tontería. Eso
hubiera deseado yo, o el desdichado de
mi ser. No hay nada mejor que ser normal, os lo aseguro. De haber
sido así, no recaería en mi tan gran responsabilidad. Todo empezó
un esplendoroso día de Julio. Yo acababa de comenzar mis tan
ansiadas y merecidas vacaciones, en mi pueblo de nacimiento, Motril. Yacía tumbado en el sofá de mi piso, bueno, del piso de mi hijo y de su novia. Tenía a mi disposición todo el tiempo del mundo, así que lo aprovechaba mirando las basuras televisivas que desprendía el televisor. En ese mismo momento, seguramente mi hijo y mi futura nuera estarían plantando las tiendas de campaña en un rinconcito silvestre, en medio de la montaña, porqué se habían ido de acampada con unos amigos con el simple objetivo de vivir al máximo su juventud. Como ya habréis supuesto, yo, carente de mujer al ser separado y sin visión de una futura novia, me había quedado en el piso con el convencimiento de estar aislado del resto de la sociedad. Pero no, no os engañéis. Esto no era ningún castigo ni sacrificio para mí. Más bien al contrario.
Pudiéndome considerar un marginado social y una persona con una personalidad sumisa y subordinada a las demás, sin el menor signo de iniciativa propia ni movimiento neuronal, me complacía viéndome con el piso para mí solo. Con esto era feliz, ya que me provocaba una sensación de gran poderío y superioridad a los ausentes. Una especie de hipocresía inconsciente, un auto engaño a mi propia conciencia. Sin ninguna intención de dejar permanentemente de ver la televisión, sentí una necesidad imperiosa de ir al lavabo. Cuando ya había resuelto mis necesidades, miré de reojo al espejo, y entonces noté algo fuera de lo normal en mi cara. Por eso la giré por completo para observar detenidamente mi rostro. No era nada alarmante, pero nunca me había percatado de la forma tan asimétrica de mis orejas.
La izquierda era un poco más grande que la derecha. Regresé a la comodidad del sofá y seguí viendo la televisión. Poco después noté que la cabeza se me desplomaba involuntariamente hacia la izquierda, como si el peso de esta estuviera muy descompensado. Volví al espejo y para mi sorpresa contemplé una colosal oreja izquierda que según me parecía, había triplicado su tamaño natural. Me empecé a sentir enfermo, regresé al sofá ya con evidentes signos de nerviosismo, llevando conmigo un espejo de mano de mi nuera.No sabía cómo reaccionar, que hacer. Ahora ya era claramente perceptible el progresivo crecimiento.
Me pregunté como era posible, de donde provenía esa materia que hacía engrandecer mi oreja, pero enseguida descubrí su origen. Venía de mi propio cuerpo, que se había encogido notablemente. Los zapatos me bailaban en los pies como si hubiesen encogido cinco números de talla. Fue entonces que estallé a llorar con un llanto agónico y patético, pero que no frenó en absoluto el proceso. La oreja, en pocas horas había alcanzado el diámetro de la puerta de un coche, mientras que mi cuerpo se había reducido a más de la mitad de mi complexión física. En este momento de desesperación, el crecimiento cesó, y empecé a experimentar un cambio hormonal, o eso creo yo, porque comencé a sentir sensaciones nunca vividas, como si la sangre se desplazara a presión por las venas. No comprendía lo que estaba sucediendo.
Tan solo me autoanimaba pensando en la idea de que todo era un sueño, o que era normal, que le pasaba a toda la gente llegada a cierta edad. De repente, la oreja empezó a plegarse sobre mi cuerpo, muy lentamente, mientras mi cerebro segregaba unas extrañas sustancias antidepresivas, tranquilizadoras y sedantes. Cuando ya me había cubierto por completo y solo se veía la luz rojiza que se filtraba a través del tejido translúcido de la oreja, por fin comprendí lo que estaba sucediendo. Había alcanzado la fase crisálida.
sábado, 11 de julio de 2020
GITANO, CABRA, ESCALERA, TROMPETA.
En Motril...Esto, a los motrileños nacidos después de 1980 apenas les dirá nada, pero a los que nacimos unos años antes (tampoco tantos), sí nos traerá recuerdos, en mi caso del 66 y si lo recuerdo perfectamente , salíamos unos a la calle y otros estában asomados a los balcónes, sabíamos de antemano que iban a llegar porque habíamos oído el sonido de la trompeta de la actuación anterior, a la vuelta de la esquina por la que poco después aparecían. Abrían la escalera, empezaban a tocar la trompeta, y el algunas ocasiones el tamboril o el organillo, y empezaba el número...
La cabra se arrimaba al primer escalón y ya sabía lo que tenía que hacer ! empezar a subir los escalones, al llegar arriba del todo el gitano ponía un cilindro de madera, la cabra se subía en él y aguantaba un rato el equilibrio ahí arriba, mientras la musiquilla seguía sonando, después el gitano dejaba de tocar la trompeta y enseñaba la gorra, para que los espectadores lanzásemos las monedas que o él o la familia recogían del suelo, o de debajo de los coches aparcados.
Era el número de la cabra... Motril ha evolucionado para bien o para mal en muchas cosas, pero esta práctica sin duda ha desaparecido, el sentido común y el derecho en defensa de los animales no ha permitido más espectáculos callejeros de esta índole, es parte de la historia de Motril y de muchos lugares de España; Y por eso he querido recordar algo que nunca más volverá a pasar . " UNA CABRONADA " que ha quedado desterrada de nuestro querido Motril.
viernes, 10 de julio de 2020
MICROTEATROS.
Ha sido hoy despertar y enfrentarme a mi dolor; "mi amante" desde hace más de cuatro años con el que paso todas las horas del día, horas que le resto a mis amigos y a mi familia. He aparcado lejos a posta y cruzo paseando por las calles de Almería con la clara intención de acercarme el hospital. Tengo la sensación que al ser humano se nos escapa algo, algo que no nos paramos a observar, la vida fluye casi sin ser percibida: Veo niños que avanzan a trompicones hacia el colegio, casi cuelgan del brazo de sus padres por la evidente prisa producto del que ha decidido dormir hoy mas de la cuenta.Llego al hospital; un edificio ocre oscuro, sin atisbo de colores. Yo creo que los hospitales deberían tener colores un poco mas vivos, algo acorde con las esperanzas que habitan en ellos. Desde la ventana de la sala de espera veo en la acera de enfrente un grupo de turistas fotografiando edificios antiguos. Siempre me he preguntado porque las agencias de turismo no les llevan a fotografiar un amanecer cálido como el de nuestro mediterraneo en invierno... o un ocaso de sol en Motril. algo inigualable , Delante de mi hay un autentico desfile de bostezos, auriculares de colores y miradas cansadas de rutina, miradas sin brillo; opacas.
Todo envasado en cuatro paredes de pladur y cristales tintados.Acreciento mi mirada hacia el horizonte y veo a lo lejos coches que ruedan hacia todas partes, se pierden detrás de cada cruce, entre el cemento que nos encierra en cuadriculas como si formásemos parte de un laberinto experimental o un tablero de ajedrez.Me siento cansinamente en una silla de la sala de espera y por primera vez en muchísimo tiempo y a pesar de estar rodeado de mucha gente me siento solo. No porque no tenga amigos, ni familia. Es más bien como si tuviera la sensación de que todo en la vida fuese simplemente un teatro que vas viviendo y sintiendo alrededor tuyo.
Y que tu eres un simple monologista fagocitado por las tablas del escenario.Esa especie de microteatro que hacemos de nuestra vida, esa pequeña función llena de dramas unas veces y comedias otras. La sensación que tengo ahora es que cohabitó en un pequeño circo lleno de polichinelas, payasos y danzantes que brincan y bailan saliendo de mi cerebro una y otra vez. Notas como la ausencia casi total de luz en el escenario te sumerge en un universo de sensaciones sonoras, olfativas, táctiles. Crea un clima escénico de ilusión y fantasía. Donde te conviertes en receptor de percepciones.Sin embargo hay momentos que vuelvo a la realidad. A ese estado en el que vivo desde hace un tiempo donde solo estoy yo y el mundo. Un estado donde Las sombras y mis dudas bailan acompasadas revoloteando alrededor mia, mientras el resto de personas viven lo cotidiano plácidamente.
No es una sensacion placentera, ni mucho menos cómoda el sentirse solo. Han pasado tres horas sentado en la sala de espera y sigo pensando en eso; en el gran teatro que ha sido mi vida. En los actores y en las actrices; en los paisajes y las escenas que han sido actores y atrezzo en mi obra. Lo mágico y a la vez enigmático de todo esto es que no sabes que pasará a continuación; en el siguiente acto. A pesar de que eres parte de ella. Muchas veces la dinámica de la obra te sorprende, otras solo disimulas que no sabías lo que iba a pasar. Por mas que intentas saber de primera mano el guión o cuanto menos el desenlace, es difícil saberlo. Porque hay alguien más ahí arriba dirigiendo todo sin que lo veamos. Justo detrás del vidrio negro entre las sillas de la platea. Solo el sabe que puede pasar, como va a discurrir la función, pero nadie puede subir a preguntar.En fin, no por mucho pensar voy a cambiar ni la trama ni la actuación que me ha tocado interpretar. Cada situación, cada persona y cada cosa seguirán su ritmo, su evolución.
Hoy seguramente cuando salga del hospital todo seguirá igual alrededor de mi vida. De lo que no me cabe duda es que un día más; sobreviviré. Si mi cuerpo hace las cosas bien marcando las pautas y mi mente sigue siendo primer actor en el microteatro de mi vida ...
jueves, 9 de julio de 2020
YO SÉ.
Yo sé lo simple. Yo sé quien vive y cohabita dentro de
una celda, yo sé que si se revelan los sentidos como radiografías, se rebelan
las almas. Yo, que sé que el mas sincero en todo esto es el diablo.Yo sé que te
juzgo y tu me juzgas, yo sé que el que no tiene nada que perder tiene las de
ganar. También sé que tu sabes lo que yo sé... pero Yo no tengo razón.martes, 7 de julio de 2020
UN MUNDO POR DESCUBRIR
Toda persona en algún momento puede sentir la
necesidad de escribir, ¿por qué no? Simplemente hace falta un papel en blanco,
un bolígrafo e imaginación para desarrollar lo que quieres plasmar. Aunando
todos esos elementos tienes ante ti todo un mundo por descubrir. Pero hay una
premisa necesaria para poder escribir ; tener ganas de sentirse realmente libre
por un instante para escribir en un papel lo que en ese momento discurre por la
cabeza.El cerebro; esa maquina maravillosa de la que la naturaleza nos ha
dotado no para de transmitirnos pensamientos, aunque no queramos. La mayoría de
ellos carecen de relevancia y mas tienen
que ver con el día a día. Con los sentimientos que nos provoca las situaciones cotidianas del entorno en el que vivimos. Pero existen otros, que normalmente pasan desapercibidos o simplemente ignoramos, que esos son los que realmente merece la pena escribir. No hace falta tener ojos para ver. basta con percibir imágenes que no sabemos de dónde han salido pero están ahí. Y las ha creado nuestro intelecto o subconsciente desde dentro de nosotros.Para mí y supongo que para muchos plumillas, la escritura es sinónimo de libertad. El papel en blanco es un mundo por descubrir, maculo, impoluto, virginal en el que tú puedes crear un mundo paralelo. Y lo puedes crear como tu lo desees. Es el maximo exponente de la libertad absoluta.
Los personajes que creas de una forma cuasi mágica adquieren vida propia, ya que mientras escribes estás pensando en ellos y por lo tanto están existiendo en tu cerebro. Y seguirán existiendo mientras otras personas lean lo que tú has escrito.Además, cuando escribes puedes expresar lo que deseas sin que nadie te interrumpa. Sin que nadie esté esperando a que termines para expresar él su punto de vista. El que lo lee no te puede interrumpir, aunque difiera de lo que está leyendo. Como mucho, criticar lo que ya está escrito. si alguien te critica o te halaga has conseguido tu objetivo... llamar su atención.
Hay personas que escriben con un afán altruista, regalan sus relatos, porque mientras escriben se sienten libertos y esa sensación no tiene precio, al menos tangible. Porque probablemente, si te pagan, te exigen y si te exigen, ya no hay libertad.Así que cualquiera puede escribir, pero no todo el mundo sirve para ser libre y enfrentarse a lo que su yo interno realmente quiere decir y plasmar .
viernes, 3 de julio de 2020
ESPEJISMO.
Cada vez que levanto la cabeza del papel y miró más allá de la taza de café a través de la sutil cortina de humo; veo desde la ventana una ciudad distinta que, aburrida, juega a engañarme. Un carnaval vicioso de trajes veraniegos y bocas contrariadas porque han desayunado malas noticias por temor a morirse de hambre. Veo los guiños incansables de semáforos sin autoridad; las bocinas, bramando cual rebeldes sin causa, telarañas en los pasos de cebra. Compadezco a quiénes no las mirarán nunca a los ojos; Porque se consuelan rebuscando en las siluetas de los charcos el reflejo de lo que nunca quisieron ser. Por mi parte, encantado de ser lo contrario de lo que soñé.
Un tanto por ciento muy elevado de personas lo logra ver y otro solo lo oculta, no ve pero lo observa, ¿Qué se puede esperar?, conectar tus ojos y ver un paisaje desde lejos pero sentirlo tan cerca que casi te roba el alma eso es algo que a la vez me asusta y me emociona. No sé por qué mirándo el rompeolas del mar no puedo conectar mis ojos así, solo mi corazón se conecta.
Camino lentamente por la playa, aun llevo la ropa de noche y todavia tengo en mi cabeza, corriendo por mi cuerpo los restos del naufragio de la noche anterior. Observo el suave amanecer, mientras las imágenes, los recuerdos se agolpan en mi cabeza, me asaltan como un guerrero sin nada que perder, y no puedo mas que sonreír irónicamente. Descamisado, con arena en los zapatos y la soledad como única compañía intento disfrutar del olor del mar y de los gratos recuerdos que siento al inhalar ese suave y gratuito perfume.
Me detengo ensimismado ante la inmensidad del mar, la playa esta desierta, cierro los ojos y me dejo invadir por el rumor de las aguas al desembocar en la playa, la melodía relajante del mar siempre me gustó, mientras, casi sin poder evitarlo, me siento en la arena frente al espectáculo diario, el sol, saliendo, emergiendo del mar, el rumor del mar, el espejismo provocado por otra noche de insomnio hacen de ese instante, algo inolvidable.
jueves, 2 de julio de 2020
LAS POSTALES.
Alguna vez inconscientemente viramos el cuello hacia atrás no sin sentir un desagradable y agudo dolor, todo ello consecuencia de un pescuezo endurecido por el paso del tiempo mirando siempre hacia delante. y yo me pregunto a mi mismo: ¿Tendrán beneficios los girasoles que todo el tiempo van rotando para ver la luz?
¿Alguna vez nos preguntamos sobre lo que hicimos y cómo llegamos a donde estamos parados?.
Sentimos bajo los pies el suelo, cesped, cemento, baldosas, arena de la playa, adoquines u hojas ; tenemos ante nuestros ojos el sol, la luna y estrellas, una noche cerrada, un día nublado, ventoso, con lluvia, húmedo, seco, con nieve… nos ubicamos donde estamos; montaña, playa, valle, desierto, una ciudad. Puede ocurrir que no sea el paisaje que esperábamos y lo contrario, podemos sorprendernos de haber llegado ahí. Pero siempre obviamos que también están las pisadas a nuestra espalda: a lo lejos divisamos el primer paisaje, pequeño, casi nimio como una foto; aunque yo me atrevería a decir que es como una postal, se ven sólo algunos aspectos de lo que realmente era.
Posamos la mirada detenidamente y observamos la imagen, la vista se pierde en ese horizonte ancho y transversal del tiempo, ahí la magia y la verdad. ¿Es la magia algo distinto que ignorar la verdad?
Lo desconocido es un autentico misterio; frente a él no somos más que ciegos buscando a tientas elementos para asirnos y mantenernos en pie. El misterio son esas figuras chinescas en una pared recién blanqueada.
Y el tiempo… “las cosas tienen movimiento”: devienen. ¿Acaso el río nunca es el mismo como nosotros?, el río nos desconoce y nosotros creemos conocerlo. De ahí que el río sea sincero y nosotros no. La postal no abandona su pretensión de realidad, se extiende y la extendemos (¿creemos en el punto in extenso?) y la forzamos porque en definitiva era sólo eso y nada más: una postal.
Miramos la imagen que descubre colores y formas. Nosotros somos descubiertos por la imagen que irremediablemente nos retrata y nos vemos. Si se observa con detenimiento, podemos ver nuestras diferencias saltando a la vista. Somos iguales a lo que éramos y somos absolutamente distintos: nos reconocemos, somos nosotros y nos desconocemos porque éramos.
Miramos la imagen… Pero al final era sólo una postal.
miércoles, 1 de julio de 2020
PARA UN INJUSTAMENTE OLVIDADO.
La vida es un lienzo sin color y sin aparente forma
definida. Día a día damos pinceladas en el, jugando con la gama de colores
según nuestro estado de animo. Unas veces empleamos tonos oscuros, otros sepia
y la minoría de veces colores vivos.Un lienzo es un estado de ánimo hecho
objeto. Algo tangible que se ve, se toca y se huele. Un espejo que refleja lo
que la gente lleva en sus adentros, en su interior. Es una radiografía del
alma. Un lienzo emula a Alicia a través del espejo. Es algo personal que
exteriorizamos al espectador inconscientemente.
Por eso admiro a los pintores. Tienen la virtud de aunar un sentimiento con solo una pincelada. Lejos de letras que se cocinan y bailan en frases maniqueadas. Lejos de voces estridentes, o de música malsonante y chabacana... la pintura es un sentimiento silencioso, no grita.
Hay mil formas y maneras de morir. A mí en particular me gustaría morir apuñalado por el pincel de un pintor. ¡Cuanta carga de sentimientos y emociones vividas conllevaría esa estocada certera!
Dedicado a Don Manuel González Ligero. Pintor y escultor de almas y asesino de sentimientos impuros. Maestro y a la vez cómplice del pan de oro y la imaginería.
PRIMERA IMAGEN:
RETABLO DEL SANTUARIO VIRGEN DE LA CABEZA.
SEGUNDA IMAGEN:
CAMARÍN DE LA VIRGEN ( La estructura del camarín fue obra Francisco Alaminos.)
Por eso admiro a los pintores. Tienen la virtud de aunar un sentimiento con solo una pincelada. Lejos de letras que se cocinan y bailan en frases maniqueadas. Lejos de voces estridentes, o de música malsonante y chabacana... la pintura es un sentimiento silencioso, no grita.
Hay mil formas y maneras de morir. A mí en particular me gustaría morir apuñalado por el pincel de un pintor. ¡Cuanta carga de sentimientos y emociones vividas conllevaría esa estocada certera!
Dedicado a Don Manuel González Ligero. Pintor y escultor de almas y asesino de sentimientos impuros. Maestro y a la vez cómplice del pan de oro y la imaginería.
PRIMERA IMAGEN:
RETABLO DEL SANTUARIO VIRGEN DE LA CABEZA.
SEGUNDA IMAGEN:
CAMARÍN DE LA VIRGEN ( La estructura del camarín fue obra Francisco Alaminos.)
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