sábado, 30 de noviembre de 2024

SOMOS ESPEJOS.

Quisiera con todas mis fuerzas tener alguna que otra historia que escribir, pero ya no me quedan. Quizá sea porque la realidad me supera, o porque nunca fui demasiado cómplice de fingir lo que no siento. Ni mucho menos de intentar expresar una sensación, una experiencia, una voz que ni siquiera oigo. Y últimamente una vez más pierdo el tiempo buscando alguna causa. 

Y ahora hablo en general; A lo mejor nos planteamos la vida de forma equivocada. A lo mejor no existen causas para todos nuestros comportamientos, y seamos así de absurdos simplemente porque sí. O a lo mejor se nos da bien estrujarnos la cabeza haciéndonos creer que somos más complejos de lo que en realidad aparentamos, camuflando la esperanza de todos y cada uno de nosotros por despertar una mañana y descubrir que quizá hay una causa para todo, que los seres humanos a lo mejor no son tan malos, que incluso son capaces de regalar algo sin recibir nada a cambio. 

Pero la verdad es que nada de eso es cierto. Un vistazo a tu alrededor y no te será complicado descubrir el por qué. Al igual que una planta no crece deprisa, la vida se toma su tiempo para hacernos crecer de verdad; No hablo en años, ni en altura, hablo de crecer en conciencia y experiencia para vivir plenamente. Lo que si es cierto es que somos espejos de nuestras virtudes y defectos. Proyectamos en los demas aquello que deseamos ser y también lo que odiamos de nosotros.La ira, la euforia, el cariño, la sabiduría, la falta de tacto... todo lo que nos moleste de alguien y/o todo lo que admiremos en esa persona debemos de pensar que son nuestros anhelos y nuestras "vergüenzas"... Nuestra conciencia es como una goma elástica; podemos mantenerla fija o estirarla hasta su máxima expresión. Pondríamos vivir de forma plena ¿ por qué no ? Sólo necesitamos conciencia...

viernes, 29 de noviembre de 2024

MICRORRELATO.

Levantó la mirada sin esperar demasiado. Estaba rodeado de un paisaje inimaginable y ni siquiera era capaz de apreciarlo. El canto de los pájaros se intercalaba con el rumor del viento, pero para el solo existían sus pensamientos, esa voz que cobraba más fuerza que cualquier imagen o sonido que pudiera percibir. Qué raro era vivir sin ver, oír, oler... sentir.

jueves, 28 de noviembre de 2024

SU LEYENDA 2 ( Un náufrago en el desierto)

Todo estaba oscuro cuando escuché la voz de aquella mujer, una voz femenina y atractiva que acariciaba mis tímpanos y me despertaba de ese sueño extraño en el que me había adentrado. No entendía muy bien qué ocurría. Mi mente se encontraba en un estado de quietud y tranquilidad que todavía me llevaba a sentir con más intensidad la presencia de aquella voz casi palpable. Volví a escucharla por segunda vez, aunque continuaba sin entender las palabras que pronunciaba. En ese momento, solo existía aquel hilo casi musical que me absorbía y conseguía trasladarme a un mundo en el que nada importaba, en el que solo estaba yo y aquella mujer misteriosa que todavía no se había dejado ver.

De pronto, un gran golpe en mi espalda hizo que volteara mi cabeza en mitad de ese abismo prácticamente inventado y pudiera empezar a ser consciente de lo que ocurría. Me había despertado el golpe en la espalda de una rodamundos ( matojos rodantes por el viento propios del desierto) La realidad azotó mis mejillas como el viento frío de invierno que hacía. Mis ojos, que percibían de nuevo lo que había mi alrededor, se abrieron atemorizados huyendo de la imagen que por ellos se colaba. Un sinfín de puñales helados se clavaban sin remordimiento en mi mente, haciendo brotar de ella un grito silencioso y aturdido que se quebraba en miles de caminos antes de poder llegar a mi boca. Mi cuerpo era incapaz de reaccionar.

Observé el oscuro cielo, punteado con sus inseparables millones de pequeñas estrellas, me encogí todo lo que pude debajo de mi vieja y raída manta gris, con la cual ya era inservible y apenas podía detener el frío, ese frío que me congelaba la carne hasta la misma médula de mis huesos, esas ráfagas de aire gélido que me abofeteaban la cara, cortantes y doloras, estoy totalmente entumecido, no puedo mover mis músculos, los dedos de mis manos ya dejaron de dolerme debido a la congelación. No soy hombre que se dé por vencido, y aquí estoy a punto de dejar este mundo, con el cuerpo tan frió como el hielo.

Y sin quererlo como si de un acto reflejo se tratase comencé a llorar las lagrimas que brotaron de mis ojos al caer formaron un pequeño charco en el suelo en el que me vi reflejado, no me reconocí, el que estaba viendo era un ser prácticamente cadáver ojeroso, ennegrecido, desaliñado, supe que si me quedaba una noche mas moriría.

Quise recordar el nombre de la mujer que me había hablado en mi duermevela, y fue insistente mi puja por lograrlo. Cerré los ojos de nuevo e intenté rememorar su imagen, y el esfuerzo nuevamente fue en vano aunque su cara me era treméndamente familiar.

Me propuse revivir un momento, alguna situación vivida junto a ella, pero mi mente estaba sellada. No podía siquiera establecer con claridad ninguna situación de mi pasado. Todo era tan borroso que parecía estar empantanado en la nada. Amohecido en un manto de tinieblas que me impedía salirme de este tenebroso presente, y me mantenía tan tieso en una misma actitud indiferente. Era evidente que la muerte me estaba quitado la memoria, y sin ella, ya nada tenía sentido. 

Volví a escuchar  la voz femenina. Ahora sonaba con mucha más dulzura que al principio. La envolvía con un tono de suavidad y parecía elevarla como si fuera una hoja acariciada por el viento. Esa voz me daba ahora una sensación de tranquilidad, borró todo el miedo que pudiera haber sentido. Parecía que mi cuerpo no obedeciera a mis órdenes y se dejara llevar por la voluntad de aquella voz. Una luz cegadora y brillante bloqueó de una manera deliciosa todos sus sentidos.

Ahora consigo verla, allí estaba, como una llama danzando entre las oscuridad, subiendo hacia el cielo y en ese instante recordé quién era. Como en un accidente en donde en unos segundos tu mente rebrota imágenes remotas y escondidas de tu pasado, reviví ciertos momentos de mi vida, desde algunos tan triviales como risueños, hasta otros de gran importancia, esos que te dejan una marca, sea de felicidad o de amarga tristeza, pero que al fin y al cabo dejan su sello en tu ser. A partir de allí fueron flashes de apariciones visuales sin un ordenamiento cronológico, sino más bien como una especie de álbum de fotos presentadas al azar. 

Recordé su calor, lo agradable que era estar a su lado, calentando mi cuerpo y mis ánimos, recordé disfrutando de su compañía, sus agradables caricias, recordé mi vida junto a ella en el valle, paseando por el bosque y nadando en las cristalinas aguas del río. De repente, Volvió el silencio; Expectante, aguardo unos segundos sin respirar para que el ruido sordo de mi nariz no me impidiera oír mejor. Ningún ruido salvo el del viento atraviesa el aislado ambiente en que me encuentro. Y al final lo entiendo, era un espejismo auditivo. Con una sonrisa sardónica me dije a mí mismo que si la voz no era real porque iban a serlo mis recuerdos y no eran un espejismo.

Los malos presagios se presentaban uno por uno y luego se agolpaban todos a la vez. Fue entonces cuando perdí toda la calma de que disponía si aún me quedaba alguna. Entre sueño y pesadilla no supe discernir la mentira de la realidad. Lo deslumbrante y maravilloso que siempre me había parecido todo al iniciar mi viaje, ahora se había tornado tenebroso.

Según mediciones; el desierto de Sonora en la noche llega a bajar hasta los 3 grados centigrados, siendo -8,5 grados la mayor caída registrada.

miércoles, 27 de noviembre de 2024

¿QUÉ COMIERON EN LA ÚLTIMA CENA?

Anoche fui víctima del insomnio y me dediqué a escuchar un programa de radio de tres horas que disertaba sobre una cuestión tan vital, tan teológica , litúrgica, gastronómica  y digestiva como ¿ que cenaron en la última cena?. Y yo qué sé.¿Y qué carajo importa eso?. Sin ser yo un erudito en el tema, a mí me da el palpito  que cenaron lo que llevaran  de sobaquillo; o lo que prepararon las mujeres (paridad de género en los apóstoles, poca. De ahí las monjitas). A los apóstoles casados les toco más el tema martirologio y a sus mujeres cocina, hijos y sección lavandería. 

Y si no cenaron a escote, lo pedirían a un catering y de ahí las lamentaciones, que dejaban en ese  libro de reclamaciones de piedra gorda. Lo que parece claro es que “a la Carta” no cenaron. Luego el debate transcurrió en estudiar qué pintaron los maestros del Renacimiento del condumio. Sabía elección, ya que como todo el mundo sabe, los pintores del Renacimiento tenían bien documentado el menú de aquella noche aciaga. Me apuesto un huevo, de Pascua, a que nadie supo nunca lo que se cenó, máxime si a los invitados les sentó mal la cena o no querían ni recordarla por lo que pasó después.

Un cura que por la forma de expresarse me da en la nariz que era del opus dei defendía que Benedicto XVI vino a decir que cordero no cenaron, porque era Cuaresma y no se come carne. Algo así. Vale, es broma porque si no lo fuera sería de traca. Pero ¿Por qué no iban a comer cordero? Es un plato judío, judío, ellos eran judíos, que no cristianos, todavía,  y a buen seguro cenaron cordero y, para mojar, tortitas de pan sin levadura. Y si esa noche no tenían el cuerpo para cenas, el pan y el vino lo tomarían con aceite de oliva. Y de postre dátiles, ¿Qué si no?

En fin, lo único seguro es el pan y el vino, digo yo. Lo demás son disquisiciones a nivel del sexo de los ángeles o las hazañas de un Espíritu Santo algo palomo y volandero.Y lo de cenar todos de frente, era postureo para facilitar el trabajo de los pintores renacentistas. Digo yo.

martes, 26 de noviembre de 2024

EL ÚLTIMO RESQUICIO DE LUZ.

Si vinculamos los deseos a los hábitos con los que crecemos como lo que queremos ser. Hemos expuesto los pensamientos. No importa.

Estoy de nuevo en la ventana, observando como los astros son felices a lo lejos, mientras que aquí el viento sigue intentando secar las gotas que caen de las goteras que yo no puedo tapar. Cuando las sombras terminan apoderándose del último resquicio de luz dentro de mi habitación, empiezo a ser yo. El yo que me tiene encadenado, aunque mi voz interior me exige ser liberto.

Es cuando caigo en el abismo del desconcierto, de la desesperación. Una vez más  mi comprensiva libreta que uso para escribir me echa una mano y recoge mis primeras lágrimas, que brotan sin parar como un manantial perdido en medio de la montaña, y cuando mis sollozos ocultan los latidos de mi corazón, entro en una cadena de pensamientos inquietantes, que hacen que esté deseando que amanezca de nuevo.

En el ocaso del día vuelve a pasear por la orilla del mar. Las olas rompen suavemente contra las rocas del espigón, acunándola con susurros en sus oídos. Hermosas mariposas negras azabache con fondo amarillo pasean por una de sus piernas.

Su pelo, del mismo color negro que las mariposas, suelto, largo casi a media cintura y una tez blanca contrastan con sus grandes ojos verdes maquillados con delineador y un color carmesí por color de pintalabios viste sus finos labios. Lleva un veraniego vestido azul de tirantes corto con pequeñas flores estampadas y calza unas sencillas esparteñas blancas.

Por su imagen nadie diría que no puede sentir nada. Perdió la luz que habitaba su interior, cuando se rompió su corazón, su alma, su esencia, que se convirtió en tristeza y lleva ésta por bandera donde quiera que vaya. Desde entonces se dedica a plasmar sus sentimientos en papel y los envía con las olas a un lugar muy muy lejano.Tal vez un día consiga que la corriente fría y transparente se los lleve todos de una vez.

Mientras tanto lleva una máscara que simula que su vida continúa igual, aunque ya nada es lo mismo. Se ha entregado al tiempo, indiferente a la vida. Si la ves pasear, no vayas a acercarte. Déjala pasar ante tus ojos y consuélate pensando que eres libre y tu corazón no ha sufrido con el frío de su estela.

domingo, 24 de noviembre de 2024

LO QUE ARROJA EL MAR.

Las sombras aparecen en las esquinas y me dibujan el perfil de tu cuerpo. No es más que un recuerdo sutil y vano, pero casi puedo sentirlo entre mis dedos. Te vas y deja de reflejarse tu sombra, dejas paso a la luz. Ahora es mi propia sombra la que se refleja en el suelo mientras la soledad y la frustración de la realidad me acometen con su tenaz filo. Más allá, no hay más que dolor, nostalgia e impotencia. 

Más allá de mis pensamientos y mis ocasionales sueños, sólo puedo llorar con el corazón compungido y atravesado de mil puñaladas emocionales. Solamente puedo ser feliz engañándome a mí mismo con la alegre memoria del pasado. Y la esperanza, maldita ella, tiñe todo de su hipnótico color verde.

Recuerdo muy bien aquellas noches de verano, cuando extendíamos una manta sobre la arena fina de la playa, y tumbados en tan mullido tálamo nos tumbábamos observando las estrellas, mientras con tu índice las señalabas y me indicabas el nombre de casi todas las constelaciones . Otra de aquellas muchas noches te pregunté por qué la marea dejaba sobre la orilla aquellos maravillosos  tesoros envueltos en algas que nadie quería excepto algún que otro curioso. Sonreíste y empezaste a hablar, con el ceño fruncido y la mirada perdida en el horizonte,  sobre  unas extrañas botellas con mensajes en su interior que la gente desesperada tiraba algunas veces al mar. Aquello suscitó mi curiosidad y desde aquel día estuve mucho más atento en mi búsqueda. Pero, por desgracia, y por mucho que escudriñé entre tantos objetos, no encontré ninguna.

Te pregunté tanto y tanto por el enigma de las botellas, que un día me hablaste en serio de esas misteriosas botellas,  me dijiste que todas tienen que abrirse. Aunque ignoremos lo que hay en su interior, aunque no tengan etiquetas indicativas, aunque sean sacadas de entre las olas del mar. Hay que abrirlas. Algunas estarán llenas de nada, otras de cosas inútiles, alguna puede que esté llena de sentimientos y conceptos distintos a los tuyos que puedan dañarte. Pero tienes, recuerda bien, que descorcharla igual, porque todo es experiencia y todo sirve. Pero llega el día que menos esperas, ese en que te has dado casi por vencido en el que  encuentras una botella medio enterrada en la arena, brillando desde lejos por los rayos del sol. Y es en esa, en la que no buscabas, en la de por casualidad, en la que te cuesta un poco desenterrar, donde se encuentra todo lo anhelado.

La esperanza nunca es pequeña, me decías, quizás puede que la veas  un poco gris por esas nieblas nuestras que nos impiden ver más allá, pero pequeña nunca, no la menosprecies. La esperanza, al igual que la ilusión o el sueño, por diminuta que nos parezca es en realidad enorme, porque te mantienen aquí, te hacen luchar cada jornada, hasta que un día te das cuenta de que has podido sobrevivir solo a la adversidad.

Hoy me veo aproximándome despacio a la profundidad de este mar mediterráneo, para entregarle a las olas una de esas fantásticas botellas de las que me hablaste, con un mensaje escrito en su interior para ti: "Cómo me gustaría que en estos días negros estuvieras de nuevo aquí."

sábado, 23 de noviembre de 2024

RESPETO.

Esas altas plumas, que no aceptan al imperfecto. Al que comete errores gramaticales, al que confunde la "b" con las "v", al que reparte las comas como sal espolvoreada, al que tuvo problemas con los estudios de muchas formas posibles...y ahora intentan ser aprendices de escritor. A esa gente desechada y mirada por encima del hombro deben ser respetadas y mucho; seguro que tiene mejores historias que contar que muchos que acabaron la carrera de literatura y jamás cometerán una falta de ortografía.


viernes, 22 de noviembre de 2024

INSOMNIO, EL ENEMIGO SILENTE.

Una noche más...El insomnio... Hacia mucho que no me visitaba.

Me acosté. Coloqué un almohadón en mi colchón y levanté los pies, relajé los nervios y me intenté concentrar. Pero no podía dormir. Pensé que al mantener los ojos abiertos, los párpados se cansarían, era natural y por simple gravedad, antes del amanecer estarían cerrados. Cada vez que abría los ojos veía la pesadilla de mi vida. El reloj no cesaba su anodina cadencia acompasada, su respiro infinito. 

Probé a leer en la cama, a escuchar música relajante, a ponerse tapones en los oídos, me coloque un ridículo antifaz que tenía en un cajón pero me lo quité al instante. También pensé ver películas soporíferas de arte y ensayo tipo Akira kurosawa. Que tumban hasta a un elefante... Pero no hubo manera.

Y nuestra mente llegado el momento, empieza a tomar otro rumbo, se escapa. Empieza a relatar hechos pasados y otros que nunca pasaron, discute, recuerda, se asusta y vuelve a discutir. ¿Cuál es la necesidad? ¿Acaso no somos dueños de lo que pensamos? Es el único momento donde nuestro cerebro sueltan las riendas y los pensamientos empiezan a galopar sin rumbo y casi sin sentido. ¿Sera que durante el día barremos todas estas absurdas cuestiones debajo de la alfombra? ¿O simplemente las omitimos, buscando la opción ''recordar más tarde'' y ahí es cuando aparecen a la hora de dormir?

A través del delgado velo por cortina se filtró la luz azul del amanecer, un pálido rayo bañaba mis pies despojándolos del color natural.  Casi no lo recordaba... Me siento cansado sin ganas de nada solo quiero unos minutos y unos renglones en blanco para expresar el vació que siento.Es extraño lo solo que te sientes en medio de multitud de personas...Los brazos me pesan y tengo la sensación que están como colgados de un hilo fino que en cualquier momento puede romperse y caerse del cuerpo, la cabeza no sabe bien lo que piensa, mis pensamientos son como bandadas de pájaros, van de un lado a otro y yo no puedo controlarlos. Escucho y miro pero no oigo ni observo y mucho menos razono...tengo la sensación que es un castigo...Seguiré pensando y escuchando el silencio a ver si me da respuestas...Mientras fumare otro cigarro...Mirare estas cuartillas en blanco y me beberé la botella de pacharán...

De madrugada me levanté, buscando la cordura entre las sábanas blancas y encontré de nuevo como ya era costumbre en mi vida una noche negra, sombría, lenta y siniestra. Acostado con los ojos entreabiertos tantee si existía una mínima posibilidad de resurgir del pasado, presente y a veces del futuro. Pero no pergeñé ninguna estrategia por si esa posibilidad era viable. Porque la realidad es que la soledad, es compañera de las maquinaciones delirantes de un trasfondo absurdo y delírico. Mirando mi depresión a la cara, perjuré encontrar esa pizca de cordura para intentar trepar a lo racional, la conformidad de ese dibujo con que se contonea mi dirimir diario, que aunque desdibujado, aún conserva la silueta de mi vida.


jueves, 21 de noviembre de 2024

LÁGRIMAS.

 

Esa quietud esperada de la noche, siempre de una forma u otra acaba rota por la mortecina vida noctámbula de la ciudad. ¿Queréis saber una cosa? Lo extraño de la oscuridad, es que llena el alma de los que habitan la profundidad de un abismo eterno de arrepentimiento.  

Mi cuerpo recostado en un rectángulo perfecto, oscuro y solitario con la única visión de una ventana donde solo se divisa una fila de edificios. Al instante, nada más acostarme, ríos de tristeza emergen desde mis ventanas corporales al mundo con la parsimonia de quien se encuentra a años luz de allí, sin apenas poder evitarlo, sin sentir dolor o tristeza, simplemente derramados.

Noto la humedad en la cara resbalando sin control, reposando en la almohada. Resultado de la enfermiza continencia de las emociones, de la resignación buscada y rebuscada. las lagrimas que era incapaz de contener y se arrastraban por mis mejillas dejando un sabor salado sobre su boca, sabor que me era muy familiar de un largo tiempo a esta parte.

Fuera; el cielo parecía llorar con lagrimas de pureza, el golpeteo de la lluvia sobre el cristal de mi ventana me hacía sentir que esa noche oscura me mostraba un asentimiento de resignación y me envolvía en un frio imaginario e irreal aunque húmedo  que me calaba hasta los huesos aún tapado con una manta. Me rodeo con ambos brazos mitigando el frío de mi ser, me acuno procurándome un movimiento suave que me adormezca, me calme y me de una paz que no recuerda mi corazón.

Voy acumulando poco a poco durante el día mi cuerpo de lágrimas internas, apenas reflejadas, pero un cuerpo tiene una capacidad limitada y llega un punto en el que rebosa y han de escapar de alguna forma. Y entonces empiezo a escribir convulsivamente mientras brotan liberadas de su prisión de carne y entrañas, pero sin alma ni emociones, simplemente derramadas. 

Mi apenas audible sollozo no me deja apenas escribir, solo mi congoja es audible a través de mi garganta cuando inhalo aire para poder expulsarlo convertido en sentimientos de dolor y pedazos de su alma rota. Automática acción mecánica, destinada a dejar paso a las nuevas lágrimas que acumularé mañana de nuevo.

Porque no es menos cierto que la persona que tanto hablando, escribiendo o simplemente mirando sabe enternecer, hacer reír o hacer Ilorar lo sabe todo.

Y doy fé de que hay más sentimiento, historia y sabiduría en una lágrima que en todas las pinacotecas y bibliotecas del mundo. Hay lágrimas que simplemente verlas al trasluz hacen una radiografía tan real y certera del alma que te quedarías tan embelesado y enganchado a ella que no te importaría acompañarla en su viaje en caída libre desde el ojo al suelo.

Ya amanece bajo la espesa lluvia de un cielo madrugador, los ruidos cesantes en la noche ajora a lo lejos se escuchan mas fuerte que los propios pensares ahogando con la lluvia en los ojos mi sinrazón.

miércoles, 20 de noviembre de 2024

AMANECERES.

Cada vez que levanto la cabeza del papel y miró más allá de la taza de café a través de la sutil cortina de humo; veo desde la ventana una ciudad distinta que, aburrida, juega a engañarme. Un carnaval vicioso de ropas de entretiempo y bocas contrariadas porque han desayunado malas noticias por temor a morirse de hambre. Veo los guiños incansables de semáforos sin autoridad; las bocinas, bramando cual rebeldes sin causa. Telarañas impertérritas en los pasos de cebra. Compadezco a quienes no las mirarán nunca a los ojos, porque se consuelan rebuscando en las siluetas de los charcos el reflejo de lo que nunca quisieron ser. Por mi parte, encantado de ser lo contrario de lo que soñé.Un tanto por ciento muy elevado de personas lo logra ver y otro solo lo oculta, otras muchas no ve pero lo observa, ¿Qué se puede esperar?. Conectar tus ojos y ver un paisaje desde lejos, pero sentirlo tan cerca que casi te roba el alma eso es algo que a la vez me asusta y me emociona.

No sé por qué mirando el rompeolas del mar no puedo conectar mis ojos así, solo mi corazón se conecta.Camino lentamente por la playa, aun llevo la ropa de noche y todavía tengo en mi cabeza, corriendo por mi cuerpo los restos del naufragio de la noche anterior. Observo el suave amanecer, mientras las imágenes, los recuerdos se agolpan en mi cabeza, me asaltan como un guerrero sin nada que perder y no puedo mas que sonreír irónicamente. Descamisado, con arena en los zapatos y la soledad como única compañía intento disfrutar del olor del mar y de los gratos recuerdos que siento al inhalar ese suave y gratuito perfume. Me detengo ensimismado ante la inmensidad del mar, la playa esta desierta; cierro los ojos y me dejo invadir por el rumor de las aguas al desembocar en la playa, la melodía relajante del mar siempre me gustó; mientras, casi sin poder evitarlo, me siento en la arena frente al espectáculo diario, el sol, saliendo, emergiendo del mar, el rumor del mar, el sueño provocado por una noche loca hacen de ese instante, algo inolvidable.

Que fácil resulta encontrar un paraíso cuando llevas el alma abierta y dispuesta. Un amanecer frente al mar con ese olor que invade tu cuerpo y llena tus sentidos mientras una suave brisa acaricia tu cara, cuando eres capaz de juntar todo eso, sin premeditación y alevosía es cuando verdaderamente eres feliz, prácticamente sin nada pero teniéndolo todo. Quizás por la madurez que te va dando la experiencia de lo vivido o por la observación pausada de lo que te rodea, vas descubriendo algo importante, algo que marca tu existir y tu día a día y desmiente algo tan deseado como es la suerte.

El sol era suave, la brisa ligera acompañaba el estar en la playa, refrescaba sin molestar, sin llegar a levantar arena. Unas pequeñas olas iban y venían en un vaivén rítmico que me daba en los pies y los humedecían dándome una sensación agradable. No había nadie cerca, pero necesitaba tanto descansar,relajarme, sentir la paz que ahora sentía al pie del mar, al lado de la orilla que tanto me estaba reconfortando. No quería pensar, no quería tener en mi mente ningún pensamiento que me estropeara este momento mágico que estaba viviendo. Libre; hacía tanto tiempo que no me sentía libre, que no me sentía tan bien, y el caso es que realmente no sabia cuanto iba a durar esta situación. Realmente me lo merecía, tenia que aprovecharlo. Siempre he buscado un nuevo amanecer en mi vida, un volver a empezar, y empezar con lo que hay, no buscando mas allá de un futuro incierto. Pero tan incierto es todo lo que nos rodea que nos hace inseguros e infelices. Buscar el centro quizás resida en acogerte a las pequeñas cosas ,a tu gente de siempre, a esa que te hace feliz con su compañía, que te ofrece lo que tiene y lo que tiene es tanto.

martes, 19 de noviembre de 2024

POR LOS AMIGOS Y AMIGAS.

El pintor Barthelemy decía que "Cuando estamos con un amigo, ni estamos solos ni estamos dos". Cuantas veces hemos conversado con esos "sabios de barra", acompañantes circunstanciales, o leales espartanos de clan, en esas noche en las que la nube etílica bordeaba nuestra cabeza como los aros que rodean a Saturno. Pero esos son "amigos" de corta pega.

Yo quiero hablar de los amigos. Esos amigos/as con los que "nos dieron las dos y las tres..."  dejando que los peces de hielo se derritan en el vaso mientras habláis de lo humano y lo divino. Esas noches en las que "quieres beber hasta perder el control" donde le vomitas a tus amigos tus desamores de ida y vuelta.

Lo bueno de la vida es que lo que nos quita por un lado nos lo da por otro. Los buenos amigos, los buenos, van y vienen, pero siempre están. La vida es eso que nos empeñamos en controlar hasta que se acaba. En ella encontramos de todo. Uno de sus dones son las personas que nos quieren de manera genuina, sin tapujos, sin condiciones, valorando lo que somos y cómo somos, sin desear cambiarnos, sin pedir nada a cambio. Con esas gentes podemos ser felices.

Que cada día y cada momento cuente. Por las noches que olvidar, por las noches que recordar, por esas cicatrices del corazón que nos hacen más sabios, más fuertes y más bellos. Que nunca falten.

Por la amistad, por el amor, por las resacas que nos hacen más humanos, por las compañías de última hora, "por los años que nos queda por vivir".

lunes, 18 de noviembre de 2024

SORBOS DE POR VIDA.


Tal vez negarnos nuestro amor fue el peor castigo que podríamos infligirnos. Simplemente sucedió, dejemos de querernos de aquella manera. Nunca supimos si fue por todos nuestros desprecios, por todas las veces que intentemos buscar algo mejor para nosotros.
Ella encontró lo que buscaba y yo también. No había manera lógica de mantener nuestra extraña relación; pero yo se que con aún pasen los años daremos pequeños sorbos al cariño que tenemos guardado el uno para el otro. Dar un sorbo más grande de lo permitido podría volver a hacer temblar nuestras pequeñas vidas y dañar a nuestros seres queridos. Eso es algo que ella nunca permitiría y por lo que yo siempre he estado dispuesto a pagar. Y así seguiremos desgranando nuestras mañanas cada uno en su mundo.
Hay mañanas que todo fluye de manera suave, hasta el despertador suena como una música dulce; son mañanas inigualables, para repetirlas, siempre apetecen. Otras mañanas empiezan como un trueno, son mañanas de despropósitos desde el momento en que pones el pie en el suelo, mañanas que nacen para provocar dolor y están plagadas de momentos que sólo el olvido puede remediarlos. También hay mañanas que se tiñen de tristeza, son mañanas de doble fondo, de buscar sentidos no evidentes a la cosas, de un continuo cajón de sastre emocional plagadas de momentos que evocan languideces.

Sin embargo, otras mañanas están marcadas por la ansiedad, que nos hace sentirnos falsamente enormes; nos lo comeríamos todo, hasta el yeso de las paredes, mañanas de velocidad y de locura, de emborronamientos. Algunas mañanas están bordadas de anclajes con las cosas no resueltas, con lo que nos despierta y con lo que no nos ha dejado dormir, con lo que nos quita la calma y con lo que distrae los pensamientos.
De todas maneras, las mejores mañanas son las que empiezan con un buen recuerdo, con una mirada robada que se alarga al cerrar los ojos. Y es que hay mañanas que empiezan con un simple pestañeo.

domingo, 17 de noviembre de 2024

TU VIDA.

Luis estaba sentado en su mecedora mirando desde su balcón el mar, parecía que estaba dormitando con los ojos abiertos; pero realmente estaba esperando pacientemente el beso de la parca que sentada tranquilamente a su lado, con un silencio apacible iba deshaciendo los hilos de la costura de la vida y enhebrando los segundos de la muerte.

Recordaba las ultimas palabras que le dijo a su mujer días antes desayunado después de visitar a su médico: "Cuando pienses en mí, hazlo con una sonrisa. Nada entre nosotros podrá ser nunca triste. La muerte nunca encontrará tu escondite en mi corazón."

Y es que en un instante imaginó que la muerte era como el tono que toma la herrumbre, como ir descalzo y vestido con su mejor traje por un camino suave y sin recodos; como entrar a un gran huerto donde huele a yerbabuena y albahaca. "Sí, la muerte debe venir en forma de pájaro con alas de seda; verdes quizá; y sus plumas, encajes de colores." Balbuceó entre dientes.

Conversa con el silencio, jamás le hizo ningún reproche. Confia en la soledad del momento, jamás le ha defraudado. Ve con los ojos cerrados, lo que ocurre en la oscuridad que se está apoderando de el y es infinitamente más placentera que lo que sucede en el mundo exterior, el mundo de todos.

Recordó inmensamente su niñez, justo antes de empezar a armar el rompecabezas de su existencia. Porque, a partir de un tiempo su vida fue como aquel pasatiempos . Tenía las fichas de su nacimiento, de su niñez, de su juventud, de sus logros, llantos, risas, etcétera; pero se le extravió la ficha principal la del motivo de su existencia. Y aún, después de un paciente trabajo de búsqueda mental, no la halla. Como rompecabezas antiguo, no hay imagen guía, sólo un sugerente título: TU VIDA.


sábado, 16 de noviembre de 2024

OLOR A VAINILLA.

Cuando Javier llegaba a casa lo primero que hace es ir a la nevera, coger algo, se va derecho al sofá, y se masturba oliendo un yogur con sabor a vainilla: así es su colonia para las pituitarias cuando se mezcla con el sudor apelmazado de andar varias horas de descubierta por los pubs de la calle Huertas y con la agonía de los aires acondicionados apagados para aumentar el consumo de liquido entre la clientela, a veces, en algunos garitos hasta cortan el agua fría para que los pastilleros controlen su mandíbula con botellas de agua a seis euros la unidad. Veía cuerpos embadurnados en purpurina y maquillaje que le hacía recordar a una pata de cochino impregnada en grasa dorándose en el calor del horno: lista para comerse, sabrosa a la vista, orgasmo en el paladar.

Cada miércoles por la noche frecuentaba el Spirit, esa es la suerte de los fracasados, para ellos no existe entre semana, día laboral. Viven en un mundo que espera tan poco de ellos que sus aspiraciones se reducen a objetivos totalmente despreciables hasta el punto de que si consiguen un logro pasa de largo porque sus metas son hechos cotidianos para quienes apuntan grande en la vida, para los soberbios con trabajos en oficinas transitadas, monovolúmenes con el asiento de los niños atrás, pisos de escándalo con dos plantas y mujeres con tetas con pezones como galletas maría. 

El se repetía muchas veces que "Los fracasados tenemos la suerte del paria: no nos desean, no nos invitan a ninguna fiesta porque no consideran unos amargados,  nos huyen por la calle saltándose de la acera igual que cuando ves una cucaracha saliendo de la alcantarilla con las alas abiertas; por miedo a que pidamos calderilla, cigarrillos o algún tipo de favores, favores que jamás nos pediran a nosotros porque saben de nuestra inutilidad.    ¿qué es lo mejor que puedes interrumpirnos? ¿La sexta paja pensando en la vecina del segundo?¿Otra cerveza viendo películas porno grabadas de la tele local?¿Que tenga que ir al INEM a sellar la cartilla?

Otro don de los fracasados es que la ociosidad de nuestra vida hace tiempo que le pegamos un tiro a la dignidad y comenzamos a vivir de las limosnas, los engaños, la pena y la compasión de los ingenuos permite que siempre estemos disponibles: te ayudamos con nuestra habilidad oculta, superheróica y ganamos unas monedillas con las que salir a fumar, emborracharnos y esnifar si la chapuza ha sido más grande de lo normal.

Y este miércoles noche en el Spirit no fue diferente: ella, con perfume sabor a vainilla quedándose atrapada entre la garganta y la nariz se me clavaba en los testículos como un deseo al que te resistes a aceptar su imposibilidad. Nunca tuve el valor de acercarme a ella, por lo tanto me conformaba con mis putas del todo a cien, las que entran a los garitos a las 4 de la mañana cuando el camarero ya le está dando la vuelta a los taburetes y no pueden servir copas de cristal por la normativa. e

Esas putas de todo a cien que buscan en los penes al amor de su vida, al príncipe azul, al caballero que las libere del dragón y las rescate de entre las paredes del castillo, un pene que les lleve a desayunar churros, las trate con la dulzura más extrema que jamás haya existido en el planeta y en cuanto descarguen las bolas en su boca, a veces dentro si tienen la suerte de que estén muy borrachas, negarán conocerlas para siempre.

Pero esta noche cuando la vio en el Spirit hubo algo distinto: observó como se apretaba sin parar la nariz, como si absorbía mocos imaginarios. La oportunidad fue cuando vio el hilillo de sangre bajar hasta el labio inferior: esa era su oportunidad, lo supo porque los fracasados somos carroñeros que en caso de no comer despojos de los leones sabemos distinguir quien es la presa más débil.

-¿Hace una raya?

Ni siquiera le dije hola, ni siquiera me presenté, ni siquiera busqué sutilezas: demasiadas noches conviviendo entre adictos para saber que la ternura es una utopía.

-O dos; me contestó mientras se levantaba del taburete de la barra.

Fuimos al baño: su puñetero olor a vainilla me ponía tan cachondo que me fui acariciando el badajo todo el camino hasta el servicio, imaginando todo lo que iba a hacerle, todo lo que se dejaría hacer, todo aquello que tantas veces había imaginado.

Con un gramo fue suficiente: mientras ella cortaba la farlopa con mi visa caducada  fui magreando sus pechos, besándole el cuello, la oreja, habría ido directo al coño, pero cuando por fin dejas de comer sobras de la mortadela y te encuentras con caviar rojo lo degustas lo que puedes, largo tiempo creyendo que así jamás se acabará aunque sabes que tarde o temprano volverás a enfrentarte con una nevera media vacía. La acariciaba, la mordía, incluso me atreví a meterle un par de dedos.

Terminó de consumir. Me besó los labios. Y con un escueto gracias se fue de allí. Y de nuevo en la barra me miraba como si fuese la primera vez, con una indiferencia tan grande que por primera vez sentí que un bicho me picaba la nuca, que el estómago me daba acidez.

Y aquí estoy en el sofá, masturbándome mientras huelo un yogur de vainilla sin arrepentirme de haberla invitado a un poco de polvo, sin arrepentirme de haber esperado durante tantas horas en el Spirit, sin arrepentirme de haber manchado los zapatos de sangre cuando la vi a solas.

viernes, 15 de noviembre de 2024

MICRORRELATO. HE CERRADO.

"He cerrado y puesto candados a todas las cancelas, ventanas, tragaluces y resquicios. Me he ido cerrando todas las puertas hacia ti y aún así tu resplandor se cuela entre las rendijas para iluminar mi vida".

jueves, 14 de noviembre de 2024

AHORA VAS TU Y LES CUENTAS...

 

Ahora vas tú y le cuentas a tus nietos, hijos y demás fauna de milenials que cuando eras niño o niña solamente se sintonizaban en casa dos cadenas (La 1 y otra en UHF que se encontraba ajustando con mucho tino un par de ruedecitas que tenía el tv en blanco y negro). Y que tú eras el mando a distancia del sonido y de las dos cadenas.

Hasta lo mismo se creen los tiktokers y youtubers que la gente vivía sin apps ni interneses, con unos teléfonos con cables anillados que no se podían sacar de casa ni meter en el bolsillo y sin maratones de Netflix o Prime Video los fines de semana.

Cuéntales tú a estos, a los nuevos, que tu madre no abría la puerta de casa porque esperara un paquete de Amazon, sino porque llamaba al timbre el butanero o un señor con bigote que vendía enciclopedias que te decía que su sola posesión harían del niño un genio de la física o las ciencias naturales.

O vecinas que venían con catálogos de Avon y se sentaban en el saloncito toda la tarde a hablar sin parar y tomar galletas con cafés con leche claritos mientras tú leías tebeos de Hazañas Bélicas  o el Jabato tirado en el pasillo.

Eso sí; después tenías en el baño unos jabones con forma de osito o muñeca chulísimos con los que te daba mucha pena enjabonarte. Y cuenta tú ahora a las nuevas e hiper-saturadas generaciones que cuando llegaba el viernes, después del baño de la semana, de ver Un globo, dos Globos, tres globos o Heidi mientras cenabas unos San Jacobos y unas natillas Clesa, con el pelo repeinado para atrás y engalanado con la bata de guatiné y las zapatillas escocesas puestas... toda la familia se hacinaba alrededor de aquel electrodoméstico de madera y cristal cuyo funcionamiento e interior era mágico (como neardentales alrededor de una hoguera en la cueva haciendo sombras de animales) para ver aquel programa en el que se repartían a tutiplén Seat 131 supermirafiori, apartamentos en Torrevieja o le han tocado ¡1000 kilos de tornillos!

Las madres comentaban lo bueno que sería un apartamento para el verano en Alicante (mi caso no era porque Motril no tiene nada que envidiar a Torrevieja) , los padres lo de qué trajes más bonitos y cortitos llevaban las azafatas y los niños lo de qué felices seríamos con 1000 kilos de tornillos.

Y después todos a la cama que al día siguiente era sábado y tocaba la primera Sesión con "Murieron con las botas puestas" o una de Tarzán y más aventuras por las calles del barrio y sin colegio.

Tú cuenta estas cosas ahora en la era de los influencers y de la inteligencia artificial que de aquella vida en el pleistoceno no te va a creer ya casi nadie, solo el resto de fósiles que todavía van quedando por ahí como en suspensión animada. Parece que todo sucedió ayer o hace 24.650 años. La vida es asín.

Todo lo que conocemos acaba desapareciendo poco a poco hasta que llegue nuestro momento de volver a ascender como polvo de estrellas hacia otras latitudes siderales.

¡Por 25 ptas... afluentes de ríos de España!

Por favor, arrincone usted su mal humor.

¡Y hasta aquí puedo leer!

📷 Por aquellos maravillosos viernes noche que se nos ofrecieron y disfrutamos. ¡Campana y se acabó! 

martes, 12 de noviembre de 2024

NEGARNOS.

Tal vez negarnos nuestro amor fue el peor castigo que podríamos infligirnos. Simplemente sucedió, dejemos de querernos de aquella manera. Nunca supimos si fue por todos nuestros desprecios, por todas las veces que intentemos buscar algo mejor para nosotros.

Ella encontró lo que buscaba y yo también. No había manera lógica de mantener nuestra extraña relación; pero yo se que con aún pasen los años daremos pequeños sorbos al cariño que tenemos guardado el uno para el otro. Dar un sorbo más grande de lo permitido podría volver a hacer temblar nuestras pequeñas vidas y dañar a nuestros seres queridos. Eso es algo que ella nunca permitiría y por lo que yo siempre he estado dispuesto a pagar. Y así seguiremos desgranando nuestras mañanas cada uno en su mundo.

Hay mañanas que todo fluye de manera suave, hasta el despertador suena como una música dulce; son mañanas inigualables, para repetirlas, siempre apetecen. Otras mañanas empiezan como un trueno, son mañanas de despropósitos desde el momento en que pones el pie en el suelo, mañanas que nacen para provocar dolor y están plagadas de momentos que sólo el olvido puede remediarlos. También hay mañanas que se tiñen de tristeza, son mañanas de doble fondo, de buscar sentidos no evidentes a la cosas, de un continuo cajón de sastre emocional plagadas de momentos que evocan languideces.  Sin embargo, otras mañanas están marcadas por la ansiedad, que nos hace sentirnos falsamente enormes;  nos lo comeríamos todo, hasta el yeso de las paredes, mañanas de velocidad y de locura, de emborronamientos. Algunas mañanas están bordadas de anclajes con las cosas no resueltas, con lo que nos despierta y con lo que no nos ha dejado dormir, con lo que nos quita la calma y con lo que distrae los pensamientos.

De todas maneras, las mejores mañanas son las que empiezan con un buen recuerdo, con una mirada robada que se alarga al cerrar los ojos. Y es que hay mañanas que empiezan con un simple pestañeo.

lunes, 11 de noviembre de 2024

CORRIENDO HACIA LA LIBERTAD

 

Pasa la función sin especiales incidencias. Se apagan las luces, la música se disipa y nos quedamos solos en el camerino una noche más. Si tan sólo pudiésemos dar un salto hacia adelante, un salto poderoso, contundente, que nos liberase... En la noche al acabar la función de teatro de marionetas el silencio era ley hasta que un estruendo de cristales sonó en la puerta trasera del teatro... 

Una noche de tormenta las marionetas decidimos escapar del teatro donde actuabamos; cortarmos los hilos que nos sujetaban a los palos cruzados que nos hacían movernos y salimos por la puerta trasera del teatro. Corriámos locas, extasiadas, bajo la tormenta y nada nos importaba. Tropezábamos con nuestros hilos y al caer al suelo nos sumergíamos, con un estallido, en grandes charcos de agua y barro; nos incorporábamos nuevamente y continuábamos con nuestra vesánica huida.

Nos cruzábamos en nuestra huida con gente que nos miraban con gestos inquisitivos. Otros; Los muchos, nos miraban de arriba abajo y se les dibujaba una sonrisa. Esas eran los mejores gestos porque nos invitaban a apartarnos de la inseguridad que siempre nos habia acompañado. Siempre hemos sido bastante pasivos, nos han manejado como han querido de aquí para allá. 

Pisoteabamos el asfalto arcilloso con nuestros pies de madera pintada de negro. Sonreíamos mientras agitamos nuestros escuálidos brazos espantando a los gatos callejeros... Y tras una esquina nos sorprendió el titiritero. Se rie de un modo sardonico mientras, nos toma y nos encierra en el baúl. Nunca más volveremos a salir.

El ser humano vive en un mundo de marionetas y titiriteros, donde el mundo global es el teatro y nuestra ciudad el escenario en el cual actuan medran los titiriteros a su antojo, mientras controlan a las marionetas por medio del terror y la ignorancia. Es imposible que una marioneta se mueva sola. 

Aún a pesar de esta situación,  cada vez son mas marionetas que ya estan ya hartas de que las controlen, porque han tomado conciencia que no son como todas las demás, si no que han conseguido abrir los ojos y que van a luchar para manipular las manos del titiritero que las manipulan y conseguir la verdadera libertad por medio de la palabra.

Recordad que mientras la mayoría pensamos en atrapar nuestros sueños desde la comodidad que nos ofrece un mullido almohadón, los hay quien a esas mismas horas luchan enconadamente por conseguirlos, y luchan contra elementos palpables y tangibles, con demonios que tocan, huelen y ven. Nada que ver con los oníricos Luciferes en los que navegamos nosotros.

domingo, 10 de noviembre de 2024

COMO SI DE UNA BOLA DE NIEVE SE TRATASE...

A medida que iba cayendo la noche cada vez lo veía más claro y tal y como mi mente se ralentizaba toda iba más deprisa. Y quise pensar en blanco, pero todo lo vi negro, y quise olvidar, y no hice más que recordar. Mis amigos me decían que el vaso de mi vida tenía un agujero, así que de nuevo lo llené. Mi conciencia me susurro que tenía un problema, así que de nuevo lo obvié. Y constaté la falta de criterio en todas mis decisiones, me percaté de la disparidad de lineas argumentales, e intuí la más absoluta nada. El inicio era el final, demasiados kilos en tan delgado cuerpo y mucha altura para ser tan bajito. Y de las dos posibilidades iba a acabar sucediendo la tercera. el mundo giraba mientras mi vida se detenía, en un instante, durante un segundo, aunque me pareciesen horas. Y me puse a caminar sin avanzar, a saltar para abajo y escavar hacía arriba. Sabía lo que debía hacer, así que acabaría haciendo lo contrario, y es que en ocasiones, las cosas más sencillas, son las más difíciles.

Estoy intentando imaginar que historia crearé en mi mente para poder entender porque en un día como hoy hace tan mal tiempo en el hábitat de mis sentimientos. Y me debato entre la acción y la pasión, entre crear una vida  mediocre y otra aburrida, las ideas se me agolpan mientras permanezco sentado mirando al suelo.

Mi mente empieza a pergeñar un cúmulo de situaciones y las palabras comienzan a moverse como si fueran una de esas bolas de cristal que cuando la agitas simula una nevada sobre la ciudad que encierra. Los renglones que parecen rectos y llanos se me vuelven ascendentes y descendentes como la cubierta de un barco en una noche de fuerte marejada.

Las gotas frías de una ducha no son suficientes para arrastrar al desagüe el cansancio que acumulo bajo una piel impermeable que no me permite refrescar los pensamientos y despejar de la cara el sueño acumulado por culpa del insomnio bajo los párpados.

Sin embargo no es la pena de ir a contracorriente lo que desgrano ahora, sino más bien la sutil esperanza, de salvaguardar lo que queda de lo incendiado. Aquello que ya jamás podrá ser un imaginario en mi mente bosque frondoso, pero por hoy sí puedo decir que puedo pensar y escribir en libertad.

Escribir es fácil. Y no es fácil. Se trata de jugar con las palabras. Se trata de coger un bolígrafo y un papel, y mover la mano al compás del pensamiento. Como bien expresó Mark Twain :“Escribir es fácil. Lo único que tienes que hacer es cruzar las palabras erróneas.”

Hay quien nació con el don de las palabras en los genes. Y hay quien a base de mucha lectura, práctica y trabajo se va haciendo un hueco en el hábitat literario. En cualquier caso la técnica es importante. Y solo se depura con el tiempo y el golpe del martillo sobre el yunque; el bolígrafo sobre el papel.

Las palabras imponen su ley. Jamás hay que perderles el respeto, sin temerlas. Eso si; existen palabras sagradas que solo deben usarse en contadísimas ocasiones con sumo tacto y delicadeza y que, sin embargo, son tantas veces denostadas, manoseadas y vejadas con alevosía y sin sentirlas. Algo parecido a lo que ocurre con los silencios.

Algo tan único e importante a la hora de escribir, que a veces cobra más fuerza y significado en un texto que la propia palabra misma.

Rasgos, signos encubiertos en sentimientos; Todo sale como un chorro irrefrenable hacia el aire cuando la creación está en plena efervescencia.

sábado, 9 de noviembre de 2024

LA FELICIDAD.

La felicidad es ese bien tan apreciado, deseado y buscado por toda la humanidad a lo largo de toda su historia. Stuart Mill afirmaba que "preguntarse por la felicidad sería motivo suficiente para hacerla desaparecer, pues cuestionarse por dicho estado de ánimo, supone ver muchas veces lo efímero de tales estímulos y sensaciones, que así nos hagan encontrarnos."

Es curioso como una noticia puede activar las alertas de prácticamente todo lo que significa tu vida. Hace que te plantees cosas, que te des cuenta de cuántas cosas insignificantes hacen que te preocupes a diario. Cosas que, si no estuvieran, no provocarían un gran cambio en la imagen que tienes de tu día a día. Y es que perdemos el tiempo en cosas que realmente no nos permiten avanzar, nos dejan anclados durante demasiado tiempo a una situación que realmente no deseamos.

Supongo que nos moverá el miedo a cortar con lo conocido y, sobre todo, el miedo a no saber qué hay más allá de ese mundo seguro y estructurado que tenemos montado. A veces se nos hace imprescindible y necesario decir “hasta aquí” y empezar a crearnos el camino que realmente queremos andar. Y si sale mal, siempre se puede volver o buscar otro distinto. Sólo tenemos una vida, ¡ Una ! Y la mitad del tiempo hacemos lo mismo, una rutina necesaria pero a veces impuesta que ni siquiera nos hace felices.

Cada uno tiene esos pequeños momentos diarios que le hacen sentir que todo es bonito aunque la realidad sea distinta.

Por eso, yo creo que lo más importante quizá prioritario para mantener una cierta salud mental es vivir esos momentos al máximo; porque sin ellos tal vez no sabríamos cómo seguir adelante.

Y es que hay momentos que deberían ser eternos.Y para finalizar yo definiría la felicidad como la ausencia de miedo, por lo tanto cuanto más seguros nos sintamos mayor felicidad cabrá esperar.

📷 La felicidad ... Instantáneas de mi hermanillo Joan de Figueroa.



viernes, 8 de noviembre de 2024

MUNDOS PARALELOS.

 

Cuando uno escribe una historia, un poema, una canción, un relato un guion teatral o algo que termina por convertirse en un ente creado por ti, pone algo más que un conjunto de letras que trasmite algo al exterior.

Sentir como algo así fluye desde ti y termina en los oídos o la memoria de quienes comparten ese momento, es algo difícilmente explicable. A pesar de que puede sonar a topicazo. Así me pasa a mí cada vez que escucho cierta música de mi generación en los locales donde has sido feliz y, versionando lo que dice la canción de Sabina,  "si debieras tratar de volver..."

Sentir como las letras llegan a tu corazón, a tu memoria, llevándote a lugares pasados que te hacen sonreír o añorar ese tiempo en el que te bebías la vida a largos tragos. Versos como: "Ella lo vio salir de allí, ahora sabía la verdad..." , declaraciones descarnadas como "Pero como explicar, que me vuelvo vulgar, al bajarme de cada escenario...",  teorías metafísicas hechas canción "Lucha de gigantes, convierte, el aire en gas natural ...", visiones de un sentimiento "No mires a los ojos de la gente...." , o himnos casi operísticos "Es un huracán profesional,que viene y va, buscando acción..."

Si algo he aprendido es, que sin música ni literatura, la genial banda sonora de mi vida y recuerdos, no sería ni por asomo igual. Y jamás me habría atrevido a expresar en letras nada. Que las letras nos hagan volar y la música nos sorprenda con un radiante amanecer.

Para mí, "Lo que quieras oír" es mucho más que el himno de una época, de un mensaje. Una fuente de inspiración que me eleva a lugares y sensaciones que he plasmado en una historia, y que acompaña a otras míticas interpretaciones de un tiempo en el que eramos mucho más libres.

Que los ochenta sigan vivos, en su música, en sus momentos y en nuestros corazones.Y que el sol nos sorprenda bailando esas letras que nos convierten de nuevo en aquellos adolescentes o niños que no dejamos de ser cuando escuchamos esos acordes mágicos. Un abrazo enorme a los locos y locas de ese tiempo donde todos fuimos un poco más libres .

jueves, 7 de noviembre de 2024

ENTRE TANTA MÁSCARA.


Y se abrió el telón de la obra más patética jamás escrita, donde el protagonista es el espectador pasivo de mi propia vida. Con esfuerzo intentaba cambiar mi sino y, a veces, parecía que lo había conseguido pero no era así. La esperanza, intensa y efímera, y de una forma sibilina y oculta penetraba en los más recónditos lugares de mi pensamiento; insinuándose, provocándome para que siguiera jugando a un juego que no podía ganar. ¿Hay sabor más amargo del causado por el rechazo? Puedo afirmar, por experiencia, que no lo hay.

Entre tantas máscaras que he vestido me he perdido a mí mismo; ya no se quién soy, ni adónde voy ni adónde quiero ir. Antes sentía por lo menos odio, ahora, la insípida apatía me consume como una enfermedad terminal. Gris... gris... el mundo está gris e inerte. No hay sonido alguno;  pero, si agudizo el oído, puedo todavía escuchar como si de un eco se tratase los gemidos ahogados de mi ser pasado.

Realmente no lo sé. Hay veces que no me reconozco. No puedo medir, cuantificar y cuanto menos calcular los granos de arcilla que hacen de mi lo que soy. No sabría a ciencia cierta en qué momento exacto he cobrado conciencia de mi mismo. Antes; en un impertérrito pasado, quizás se encontraba mi conciencia aletargada, o quizás ni existía.

Para mi el vacío lo era todo y al mismo tiempo simplemente no era nada. Yo lo definiria como una inercia, que me llevaba a permanecer invariante, sin cambios. Me mantenía en un circulo vicioso en pleno bucle emocional; Me mantenía encerrado en un elemento trivial sin función alguna y sin meta futura.

Me siento vacío, sin ninguna aspiración. Mi musa duerme desnuda seguramente en el balcón de cualquier otro aprendiz de escritor, quien sabe. Recuerdo cuando era extremadamente fácil encontrarla en cualquier garito donde se escuchaba la música de fondo, y como primer plano se encontraban las cervezas y el humo de unos cigarrillos.

Lo que me gustaba de esa imagen es que en el fondo, casi desapercibido se podían apreciar los labios desgastados de aquella camarera. Esos silencios que flotaban en el ambiente que se quedaban en suspiros, prefiero matarlos con besos.

miércoles, 6 de noviembre de 2024

DESCONOCIDOS EN EL RECUERDO.

Era como el mar, capaz de ser una calma salvaje en yuxtaposición con una tempestad suave y diáfana. No es mi amiga, ni tan siquiera mi enemiga; simplemente nos hemos convertido en dos desconocidos con recuerdos compartidos en común. Porque los recuerdos tienen vida propia. Son capaces de bendecir o maldecir, de construir o derribar, de animar o abatir, de emanar vida o muerte, de liberar o condenar, de empujarte al éxito o al rotundo fracaso, de aceptar o rechazar...

Y es que los recuerdos son cómplices del tiempo, si, de ese que no espera a nadie. avanza lento pero constantemente , sin doblegarse a ninguna voluntad, sin piedad ni misericordia. El tiempo es justo, pero no bondadoso. Un instante tras otro, poco a poco, casi sin percatarnos, nos lleva a todos a nuestro inevitable final. Y es que sin darnos cuenta los recuerdos se apropian poco a poco de nosotros. Se introducen en nuestras mentes con sus promesas de alivio.

Muchas veces, voy a mi portafolios buscando lo que tengo escrito de antaño tratando de vers si sigo siendo coherente con mi pensamiento anterior; Y si así no fuera, poder ejercer mi derecho de cambiar de opinión, de equivocarme,¡Pero que va! Sigo pensando igual, mi pensamiento sigue inquebrantable al tiempo. Y sin ser critico y aunque suene pedante, cosa que no puedo,por carecer de la objetividad que esto implican o deja de gustarme lo que escribía.

Porqué como avezado buzo, me sigo sumergiendo y buceando en mis recuerdos, Los disfruto, los saboreo, los paladeo... Recuerdo cuando daba sin esperar, quería sin esperanzas, rezaba sin fe; acciones que se hacían sin razón alguna, porque como alguien dijo alguna vez: El corazón tiene razones que la razón no entiende. Pero... ¿Quien de nosotros no tiene recuerdos? Cuando estamos a solas recordamos, recordamos cuando soñamos, si nos sentimos tristes o alegres, recordamos.

¿Cómo recordamos a los demás? ¿Qué les transmiten nuestros recuerdos? ¿Hacia dónde nos conduce nuestros recuerdos mas intensos ?Un recuerdo irresponsable: puede encender discordias y fuegos difíciles de apagar en tu interior. Un recuerdo cruel: puede arruinar y derribar todo lo que se está edificado en tu proyecto actual de vida.Un recuerdo de resentimiento: puede matar mentalmente a una persona tanto o mas que como si le claváramos un cuchillo en el corazón.

Un recuerdo doloroso: puede herirte y hasta destruir el autoestima y la dignidad. Un recuerdo amable: puede suavizar las cosas y modificar la actitud de ti hacia otros. Un recuerdo alegre: puede cambiar totalmente nuestro día…Un recuerdo puntual y oportuno: puede aliviar la carga y traer luz a nuestra vida. Una palabra de amor: puede sanar el corazón herido. Y en un lugar preferente de mi cajón de sastre donde guardo mis recuerdos; hay personas a las que le agradezco todo lo que me dieron; penas y alegrías, locura y sensatez, sentimientos encontrados y olvidados y, aunque parezca mentira.AMOR.

Hoy los recuerdos han invadido mi mente. Los nostálgicos recuerdos me han golpeado tan fuerte como siempre.y es que al abrir ese cajón incrustado en mi mente no puedo evitar vivir sin arrastrar los pies encadenados con los remordimientos del ayer.

Es una lástima que muchos de dichos recuerdos, una vez reales, ahora sean tan confusos que distinguirlos de la realidad se haya convertido en todo un reto.

martes, 5 de noviembre de 2024

AMOR VERSUS SOLEDAD.

El amor romántico  para toda la vida, mutua y perfectamente correspondido en la misma medida y con la misma intensidad e implicación, es como el orgasmo simultáneo: algo que sólo ocurre en las películas de serie B. En la vida real, su búsqueda frenética y obsesiva solo conduce al desencanto, a la insatisfacción y a la infelicidad. Por eso el mundo  está lleno de machirulos frustrados, de mujeres insatisfechas y de relaciones tóxicas de dependencia emocional.

Amar es otra cosa; Decía Albert Camús que "no ser amado es sólo una simple desventura; la verdadera desgracia es no poder amar". Por eso, en esta sociedad en la que nos ha tocado vivir, donde los odios y las envidias andan sueltas, donde todo tiene un precio y todo se compra y se vende, amar de forma gratuita y desinteresada, sin el yugo limitante de la justa correspondencia, es un acto revolucionario. Si la solidaridad es la ternura de los pueblos, la empatía y el cuidado es la ternura de las almas libres y revolucionarias.

"Cuando los odios andan sueltos, uno ama en defensa propia"

- Mario Benedetti.

Pero vaya; que no es cuestión de que yo tenga razón, ni tampoco es cuestión de ir de santón o de sobrao por la vida. Por supuestísimo que también me gusta sentirme querido, pero eso es algo que no depende de mi; lo que de sí depende de mí es querer; y en eso es en lo que intento centrarme día a día. Porque querer y empatizar es lo que nos conecta con las demás personas.

Yo hace ya mucho tiempo que comprendí que necesitaba a los demás, que nunca sería auto suficiente, que nadie puede serlo y que hasta para rascarse la espalda se necesita la ayuda de alguien porque hacerlo contra una esquina sólo alivia el picor de la piel pero no el del alma.

Aprendí que la soledad elegida es una maravillosa opción cuando está  protegida por una red afectiva y colaborativa, pero cuando esa soledad es forzosa y deviene como consecuencia el abandono y aislamiento es una verdadera tragedia que no solo afecta a la calidad de vida de las personas sino, también, y de manera muy determinante, a su salud mental.

En esta época en la que nos ha tocado vivir de modernidad líquida en la que vivimos, deja a la persona desamparada y la empuja a una batalla contra sí misma  en claro desapego y competencia con los otros, en una búsqueda tan absurda como a la vez desesperada  de "la mejor versión de uno mismo", como si "uno mismo" fuese un gen en el ADN que uno ha de interpretar con absoluto virtuosismo para la propia auto satisfacción. Y si encima viene alentada por una falsa espiritualidad "new age" que nos viene por Amazon o AliExpress en cuencos tibetanos y que consiste, básicamente, en manifestar y esperar que el universo te conceda la abundancia que te mereces mientras tú te centras en buscar tu identidad en la pelusilla de tu ombligo. 

Es la lógica del narcisismo, la lógica que favorece a esta sociedad que hemos creado ( por eso triunfa) pero la que, a la larga, deja solas y rotas a las personas. La verdadera soledad no es egoísta sino empática y solidaria; no es pasiva sino proactiva, no va tanto de recibir sino de crear; no es una lucha individual. Ya sabemos que la soledad no deseada y la salud mental son dos nuevos retos.

Pero no va a ser fácil, porque entre tanto troll, tanto hatter y tanto traidor, cuñaos, fachas, gilipollas e hijos de la gran puta, en general, eso de enterrar los odios, las rencillas y los egos e ir  por la vida derramando bondad y buenrollismo es de difícil aplicación.

Así que... a ver si entre todos echamos una mano, mecagoentoloquesemenea.