viernes, 27 de septiembre de 2019

CORTEZAS DE ARBOLES.

Me sorprende con la velocidad que muchas veces la complejidad se convierte de pronto en normal. Todo aquellas situaciones o personas que siempre habían tejido telarañas en mi entorno, que me atrapaban e incluso a veces no me dejaban ni tan siquiera lanzar un suspiro, se ha tornado suave y transparente. Como si después de un Aquelarre de brujería llegase la calma, donde la Magia surte efectos vitales y transcendentales. 

Ahora todo es normal, algo parecido y comparado con la tranquilidad de los estanques quietos y el oxígeno puro sin aire viciado batiéndolo.Aquí o allí, ayer o mañana, da igual. Hay lazos que nunca se rompen, recuerdos que siempre permanecen, pensamientos que no duermen el sueño de los justos. Y siento que me falta el aire, busco desesperadamente volver a respirar y me doy cuenta que sigo respirando, que el aire no ha faltado ni un segundo de su lugar, que sigue esperando inhalarlo, pero yo de la misma manera me ahogo...He aprendido que la tiza no escribe en mojado, que un lápiz sin grafito es solo un trozo de madera. He aprendido que un vaso vacío es un recipiente estéril de sueños. Que un libro acumulando polvo es un objeto que ocupa un espacio innecesario. Como es absurdo subrayar renglones que luego borraran el olvido y el hastío. 

Que un corazón grabado en un árbol es infligir un dolor a un ser vivo por alimentar nuestro ego sentimental. Repito. Es absurdo grabar en una corteza lo que borra el olvido. La mejor prueba tangible de amor son los nidos vacíos que quedan en las copas de los arboles.

jueves, 26 de septiembre de 2019

UN DÍA VACÍO.

Hoy no escribí a nadie ni nada, parezco un peripatético, pero a diferencia de ellos no aprendí nada. Fui de un lado para el otro constantemente, sin que mi conocimiento adelantase en nada. Que vacío siente uno si su vida interior no se llena de algo, pero sí de algo substancioso. La oquedad me gobierna, no es tristeza, no es hambre, no es dolor, pero me falta algo que llene mi alma. Conceptos, conocimientos, sentimientos, expresiones no tengo nada de nada, en este día maldito. 

Para colmo el día tiene veinticuatro horas, un tiempo insufrible y nefasto. Mi mente me dice, que tengo que ocuparla en algo. Tomo un libro, leo hasta que mis ojos me duelen, pero, cuantos detalles se depositaron en ella, que antes desconocía. La oquedad se achicó en sus dimensiones, y valió la pena gastar la vista, si mi alma está más satisfecha. 
Debo hacer algo que me sea útil, que me reporte bienestar, me dedicaré a aprender el Simulador de Vuelo, pero desde la mente de un chico de cuatro años, que los tiene mi nieto, Daniel. Le enseñaré a volar todos los aviones entrando en su cerebro que es demasiado tierno y no puede entender lo que yo sé, ni le puedo explicar. 

El día ya casi pasó y con esta idea, me voy a dormir tranquilo. Te respondo como tu conciencia. Eres implacable contigo mismo. Tienes la salud controlada, un hogar, digamos bastante normal, sin problemas económicos, tus hijos te respetan, tus nietos te quieren. La vida no es tan fácil de deslizar, las tareas que te impones son correctas porque son educativas. Eres receptor de conocimientos dialogados, no los tienes, no es un problema tan grande, súplelo con los libros. Están a tu alcance. Te gusta escribir, ya lo haces, si no te responden, es porque los que leen, tienen sus cosas que hacer, prometen pero postergan, no creas que todos están pendientes de ti. La vida es así. 

Confórmate! El gélido rictus de mi cara ya no esconde sino otra de mis mascaras otra de mi, elucubraciones soñadoras del pánico escénico de los que no me conocen, siempre entre las palabras manejándolas descubriendo sus secretos en los demás, las sensaciones, las frustraciones del ser que se busca y no se halla, que piensa que saber es algo que le cuentan y tristemente se lo cree, pero la felicidad es el privilegio de ser bien engañado, mejor dicho autoengañado, las endorfinas parecen anestesiar la razón y dar paso al ego de un paladín, siempre oscuro con el mismo fondo el que el vaso medio vacío, y de ocultar y arrastrar al final uno se cansa y ve, tampoco la realidad porque siempre esta adulterada por el subjetivismo del cinismo de la sombra de nosotros mismos, pues nadie mejor que nosotros conoce el mal del que somos capaces, en la consciencia como en la inconsciencia de sentirse deseado y no serlo. 

De todo lo que nos hace ser como pretendemos ser, en realidad nos quedamos siempre a la mitad, en la elongación del tiempo pretendemos descolocar todo para luego recomponerlo a nuestro antojo, en la mentira de nosotros mismos, el egoísta que llevamos dentro arde por salir y devora con su fuego a personas, a ti mismo, nubla el sentido y la contrariedad se hace forma de vida, la necesidad de hablar y saber que decir se hace un reto imposible por la falsa experiencia de intentar conocer a las personas, de agradar, de saborear lo bueno que sabemos mostrar, pero detrás de cualquier sonrisa hay una lagrima amarga propia que algún día brotará.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

DE UN ABUELO A SU NIETA.

Para algunos pueden parecer palabras de un abuelo embabiecado y meloso, quien me conoce bien soy poco dado a exteriorizar mis sentimientos, pero la ocasión bien lo vale; Te has convertido con tu aparición en el triciclo de mi vida.Con el tiempo supongo y deseo que serán mas ruedas, muchas. Pero ahora toca hablar de lo tangible, de lo nuevo, de lo que se ve, se oye y se huele. 

Este cuerpo ya necesitaba después de tiempo una inyección de alegría, mi tercera dosis de vida.Muletas necesarias para mi persona, lejos de autos de fe, lejos de el yo más, está el aquí estoy, hoy, mañana y siempre hasta que los hados me digan basta y el siempre se convertirá con mis palabras que te dejo, en algo eterno.Al nacer mi nieta Isabella inconscientemente me he sentido mas viejo, he sentido como una arruga invisible pero ya indeleble ha surcado por tercera vez mi tez, arrugas bendecidas, arrugas agradecidas, maravillosas.

Morenita de piel tersa de aceituna, has nacido en los albores del verano,bendita tu mezcolanza Maya y andaluza, tienes el olor de un clavel rojo mañanero. Bienvenida a este mundo, aunque por hoy sea tan convulso y raro,como un rayo atronador de luz has irrumpido en las entrañas de nuestras vidas, haciéndola mas fácil si cabe. Vas a ser una luchona en está vida, tengo ese palpito que es mas que un deseo. De México a España tan solo es cuestión de un segundo, basta con querer desearlo, de pensarlo y la mente viaja sola, y mi mente ahora está cruzando el atlántico. Me voy a permitir darte unos consejos que algún día leerás y espero que te sirvan al menos de acicate para crecer como persona y lo mas importante; como ser humano.

Piensa que la vida es un libro en blanco que tu lo escribirás con tus vivencias, con tus amores, desamores y arrojos. Pero siempre ten presente que lo escribes con tinta indeleble, jamas podrás borrar ni lo bueno ni lo malo.Piensa que en esta vida hay charcos que se pueden convertir en océanos, ten paciencia,mesura y sobre todo respeto e inteligencia para ser buena navegante, cruza charcos donde solo hagas pie, esquiva los profundos... La personalidad es intrínseca en tus genes; sé como tus padres, apóyate en la familia porque siempre serán tu salvavidas en las tormentas cotidianas, no distingas en el trato entre ricos, pobres, blancos, negros, humildes y pedantes o en cualquier dicótomia de la vida, la personalidad de una persona está en la forma como se levanta cuando se cae. 

Eso recuerdalo siempre.Y si tienes que volar, vuela alto, cuanto mas altura mas inmune seras a todo, se ecuánime, se doliente, se onerosa, se mujer.Pero ahora te toca crecer físicamente, con el arropo de tus padres, tus tíos y tus abuelos, sin obviar a quien te aporte algo en tu vida para que puedas ser una gran mujer. Haz caso a los consejos de tu familia, ellos van ha ser tu protección en la vida hasta que puedas volar y ese escudo invisible de protección se convierta en consejos de vida.

Porque muchas veces pensamos que ese escudo pesa, pero es un peso liviano comparado con lo que te vas a encontrar en esta vida. Crece con salud, crece en libertad niña mía. Un beso. 

martes, 24 de septiembre de 2019

EL SILENCIO DE LA INTELIGENCIA.

A cuanto mas, cuando te liberas de cargas y caminas mas ligero con las alforjas vacías. La gente silente suelen ser constructivas. Salvo cuando salen de su silencio para exponer y/o denunciar hechos que desde su perspectiva no son coherentes. El resto es blablabla o como dice el refrán ; Una cosa piensa el burro y otra el que lo está enjalmando. O este otro bastante elocuente; ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre. “En la meditación no hay controlador, no hay actividad de la voluntad, que es deseo. Entonces el cerebro, el movimiento total del cerebro aparte de su propia actividad, que tiene su propio ritmo, se vuelve completamente quieto, silencioso. 

No es el silencio cultivado por el pensamiento. Es el silencio de la inteligencia, el silencio de la inteligencia suprema. En ese silencio, lo innominable llega, lo innominable es. Es sagrado, inamovible; no está tocado por el pensamiento, el esfuerzo. Ese es el camino de la inteligencia, que es el camino de la compasión. Entonces aquello que es sagrado es eterno. Eso es meditación. Una vida así es una vida beneficiosa. En ello hay una gran belleza.”(La mente que no mide)

Hoy en la churrería desayunando me han tocado el amor propio, si, el amor propio.Ha surgido la conversación sobre la falta de eventos culturales en Motril y la falta de implicación de los estamentos públicos. Que si es intolerable, una vergüenza y bla bla bla. Y dirigiéndose a mi mientras yo estaba distraído moviendo mi café me ha espetado: y tu.... Y tu mucho blablabla y poco hacer. Si esto no lo arreglan los políticos hay que movilizar a la gente y tu solo escribiendo chuminás en tu blog y en el facebook.Me ha tocado la moral y he dejado de mover el café, yo que me tengo por un hombre tranquilo, conciliador a la par que reflexivo me ha florecido de repente mi ardor guerrero, mi Quijote de causas perdidas, mi lado revolucionario, el inconformista, ha sabido tocarme la fibra y ya no he podido aguantar mas. 

Dejando de mover el café que llevaba moviendo nerviosamente diez minutos, me he levantado de súbito de la silla haciendo un ruido atronador al ser metálica. Y a voz en grito y ante el estupor de los presentes y de algún mamandurrio político he explotado y he exclamado: ¿¡ CAMARERO, ESOS PUTOS CHURROS PA CUÁNDO, QUE SA QUEDAO HELAO EL CAFE COHONES!?

lunes, 23 de septiembre de 2019

A CONTRAPIE.

Tan fuerte  es el deseo de cambio,  que cabalgamos entre dos mundos, el real y el que anhelamos. Hoy me levante con el pie izquierdo. Cuando era un mozuelo, un amigo, me advirtió que si te levantabas con el pie izquierdo el día seria a todas luces nefasto. El usó la expresión “negativo”. He crecido creyendo siempre en esa maldición y nunca, nunca, me he atrevido a obviarla. Es mas, ni tan siquiera a desafiarla y me juré a mi mismo llevar esa costumbre a rajatabla.

Esta mañana, cuando me desperté, olvidé sin querer mi juramento y apoyé el pie izquierdo primero. Ya no podía ni había marcha atrás. Todo había cambiado, todo era diferente. Hacía tiempo que decidí no ver televisión, estoy harto de culebrones; de chonis enfundadas en vestidos ajustados y moños imposibles de definir, por no hablar de canis aderezados de laca y gomina.  La radio no funcionaba y no pude escuchar las malas noticias. Recibí la llamada del oncólogo diciéndome que las pruebas delataban que todo seguía para mal. Me habían cortado el gas y desayune con el vecino en el bar de debajo de casa. No había agua en la finca y me fui al gimnasio a hacer un poco de deporte y a ducharme. 

Al mediodía me fui a mi turno en  la fábrica y me la encontré cerrada y decidí irme al bar de la plaza a charlar con los amigos, que, como yo, estaban allí porque se habían levantado con el pie izquierdo.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

CHUSA EN TRES ACTOS. (Acto tercero y epílogo)

Creo que no he dormido nada en toda la noche. Los remordimientos taladran mi cráneo y no sé como pararlo. Sé que la he perdido. La he perdido para siempre. No supe reaccionar ante lo que me había regalado. No entendí lo cerca que había estado de la cota de mi vida y así sucedió que dije lo que nunca debí decir. Ahora lo sé y ya es tarde. Vi como su mirada se enfriaba hasta quemarme por dentro. Su respuesta, previsible pero igual de dolorosa, vino tan rápido como todo lo anterior. 

Quedé mudo, ciego, sordo y sin una pizca de vida. ¿Y qué fue aquellos que le dije? ¿Qué fue lo que escupí? Sólo fue una frase, una maldita frase que jamás repetiré. Unas palabras tan simples como contundentes. Un impulso incontrolable de mi ser, que ahora clama por un perdón que no voy a darle. Solo le dije: “Me he enamorado de ti” Ese fué mi fin, mi última frase, mi epitafio. Será el epílogo de un libro de penas y derroches, de historias demasiado cortas, de final previsible desde la primera página. Un libro en blanco para aquel que no sepa leerlo. Desperté a su lado; con su sonrisa a pocos centímetros de mis labios. Con sus ojos cerrados pensando quizás en aquel otro con quien deseaba despertar. Pero los abrió y descubrió cuan bajo había caído. No sé lo que sintió y prefiero no saberlo nunca. 

Prefiero que sus sentimientos se pierdan en el aire que nos separa y no volver a mirarla a los ojos desde tan cerca sabiendo que estaré con ella mañana. “Gracias por hacerme sentir vivo una vez más. Gracias por despertarme aunque solo sea para abandonarme en esta montaña helada. Gracias infinitas Chusa por lo que me has dado y por lo que nuestra amistad aun nos tenía preparado.”Aquí estoy. Quizás esta es la mejor despedida que puedo conseguir. Estoy solo. Solo, como una rosa negra en un jardín cubierto de nieve. Una rosa marchita y pisoteada que a duras penas intenta asomarse al manto virgen que la cubre. 

Salto, caigo, lloro… Las aguas de mi tierra me saludan y me dan la bienvenida. Prefiero morir como he vivido. Sin nadie a mi lado… Al fin muero. En la nota que aun guardo en mi bolsillo y que debió recibir otra persona, solo pone: Juan. Llegado el fin, sé como me llamo. Mi nombre es Juan y estoy muerto.

martes, 17 de septiembre de 2019

CHUSA EN TRES ACTOS. ( Acto segundo)

Siempre he pensado que los grandes acontecimientos de la vida vienen sin ser vistos. Nunca algo planeado sale como deseamos y desde luego jamás sabemos reaccionar ante lo que nos atropella. Ahí está la magia de lo absurdo, la contradicción del choque entre dos personas. Y así sucedió que una noche, recibí su llamada. Oí su voz y escuche lo que me decía. Mi cuerpo temblaba. No conseguía creerlo. Ella, la única mujer que consiguió despertarme tras años de recuerdos, deseaba pasar la noche conmigo. 

La incredulidad es un escudo firme ante el miedo a lo inesperado. Sentí algo extraño, algo que no recordaba. Noté el alboroto de mil seres diminutos en mi interior. El aire me quemaba, los ojos me dolían, todo sonido era ensordecedor. Percibí el ruido de mi ser, la melodía de una palabra, el estruendo de un sentimiento. Ahora que sé lo que sé, puedo decir que estaba volviendo a sentir. Lo que sucedió después, se pierde en el laberinto de la pena y el dolor. Qué curiosa es nuestra memoria que selecciona solo lo que nos hace daño y olvida aquellos momentos que consideramos hermosos. Lucho conmigo mismo hasta que el sudor se derrama por mi frente y consigo recordar. Recuerdo sus labios… ¡Dios! Aquellos labios. 

Sé que me sumergí en ellos y renace en mí la sensación que me invadió en aquel instante. Miles de suaves plumas de un renacido ave fénix bondadoso acarician mi piel y me hacen temblar. Mi pulso se acelera hasta crear un zumbido constante y melodioso. No respiro, ella me cede el oxigeno para un cuerpo mortal y horrible que ya he dejado atrás. No la beso. No siento mi cuerpo. Estoy dormido y sueño con habitaciones inmaculadas de un blanco cegador. Maldigo mil veces mis recuerdos. 

El resto de aquella noche eterna, está borroso en mi cabeza, y en parte agradezco que así sea. Prefiero no recordar como subí al cielo, para no compararlo con mi descenso a los infiernos. Pero no es necesario comparar lo que no tiene igual. No hace falta subir muy alto para que la caída resulte mortal…

lunes, 16 de septiembre de 2019

CHUSA EN TRES ACTOS. ( Acto primero)

Horas y horas estuve deleitándome con el melodioso y biensonante tono de su voz. Ella me contaba con avidez historias de su vida, pasada y presente; yo gozaba realmente con su presencia. Me acariciaba la mejilla mientras me susurraba frases cariñosas que me hacían sentirme querido, amado. Mi corazón latía al ritmo de sus mirada; al fin, y después de mucho buscar en el oscuro silencio de mi corazón, llegó a mi vida Chusa. 

Aquella noche me hizo despertar de mi letargo, y he de decir que sólo le bastó una mirada. Me dejó sin palabras cuando me susurró que sentía algo por mí. Pobre hombre ingenuo, la tomé en serio. ¡Dios! ¡Cuánto dolor en un solo ser! En ese mundo de fantasía que es mi cabeza; imaginé que dejaría todo por mí. Imbécil de mí que creí que una mujer como ella, podría algún día sentir algo por un ser tan insignificante como yo. Mi corazón hervía por la fuerza con la que latía. Ella y su eterna mirada de ángel, me invitaba a pasar al salón de sus labios y entonces… entonces fue cuandoel destino cerró la puerta de una patada. 

Me tiró por las escaleras del cielo para ver como caía en el infierno del desengaño. Echó fango sobre el foso de mi vida. Me arrancó el corazón y como aquel que presume de un trofeo inmerecido, rió gustosamente sobre él. No, nunca. Sé perfectamente que no lo hizo con maldad ninguna. Su bondad e inocencia no pueden ser descritas con palabras y eso la hace aún más hermosa. Sé que sus circunstancias escapan a mi comprensión y sé, debo reconocer, que las mías me superan por completo. Marché de aquella noche como pude, escuchando de fondo los aplausos de los malditos espectadores. Largo rato anduve inmóvil en el portal de su piso cuando la vi perderse por la puerta trasera de mi ilusión. Cien parejas rebosantes de amor pasaron a mi lado mientras lloraba lo perdido. Cien muertes sentí en mi ser y cien despertares al recordar su sonrisa. Oscuros y tristes fueron los días venideros intentando comprenderlo todo. 

En vano, deseaba superar lo ocurrido y al menos poder gozar de su amistad. Era consciente, aun cuando cada noche era un mar de lágrimas sinceras, de que si perdiera su amistad, perdería la vida. Y así, conseguí volver a reír con su presencia. Pero para qué conformarse con dañar a tu presa, cuando puedes rematarla. Los crueles hacedores de mi tristeza, creyeron oportuno darme un último golpe. Rematarme de la forma más dulce. Enterrarme para siempre con un último recuerdo: Los labios de Chusa.

domingo, 15 de septiembre de 2019

CHUSA EN TRES ACTOS. (Prólogo)

Muchas veces he leído; y en otras cuántas ocasiones he oído en boca de todo tipo de persona; que justo un segundo antes de morir, toda tu larga vida pasa ante tus ojos. Por el contrario; hay quien afirma, que lo último que pasa por tu cabeza justo en tu último estertor, cuando tu corazón deja de latir, es una imagen residual de tu memoria, rara vez reconocida. Pero no es así, al menos en mi caso no fue así… La veo acercarse. Ella. Sus cabellos negros y endiablados, sus enormes labios, suaves y dulces nubes de un cielo raso, sus preciosos ojos , brillo puro de mil universos… Y sobre todo, esa sonrisa capaz de despertar el alma de un niño y hacerla bailar al ritmo de sus besos de mujer… Lo último que recordé, justo antes de quedar aplastado contra el frío asfalto, fue su nombre; Chusa… 

Siempre he creído que lo peor que le puede pasar a un enamorado, es no ser correspondido. Ahora sé que no es así. Al fin he comprendido que lo peor que puede sentir una persona, es el frío y desangelado sentir de un corazón ante un amor imposible. Amar y saberse amado y a la vez sentir el ardiente yugo de la negación inexplicable del tiempo y la distancia, es como morir poco a poco en un infierno de caricias olvidadas. Saber que la gran puerta no la cierra quien te ama, eso es arder en llamas de un odio infinito hacia la vida.Ahora empiezo a recordar algunos fragmentos de mi historia. Realmente no sé quien soy. Solo sé que he venido para volar hacía un lugar mejor y acepto no sin cierta resignación mi destino como aquel que acepta venir a este mundo. 

No sé cómo he llegado hasta aquí. Estoy en un hermoso puente de la ciudad que me vio nacer, vivir y morir en cincuenta años. Empiezo a recordar. Viene a mí memoria la primera vez que la ví y mi sangre hierve en mi interior quemando mi ya cansado corazón. Recuerdo cómo me hizo temblar y perder la conciencia. Un ángel vestido con las mejores galas que le brinda la sencillez. Su primera sonrisa, el despertar de un corazón que había dado por olvidados demasiados sentimientos. Su primera mirada, que aceleró mi respiración haciéndola arrítmica. La primera vez que su mano rozó la mía haciendo que mi cuerpo se erizara de emoción pura. Demasiados recuerdos. Recuerdo nitidamente Aquel parque, es mas, se dibuja ante mí. Así lo dispusieron los hados para poder reírse de mi desgracia. 

El atrezzo estaba listo: un oscuro parque de vegetación anoréxica, un cielo burlón vestido de noche y adornado con unas pocas lentejuelas a modo de estrellas, una suave brisa portadora de las carcajadas de un mundo abocado al fracaso y sobre todo, ahí estaba yo. El imbécil de quien el destino reírse . El protagonista. Actor de una comedia en la que me ha tocado el papel de payaso por naturaleza. Y como no, también estaba ella. El espectáculo podía comenzar…..

viernes, 13 de septiembre de 2019

SOLILOQUIO DE LO NEGRO ES NEGRO.

En mi opinión; veo muchas personas que cuando escriben usan frases, léxicos, y expresiones, que ni de lejos se acercan a su forma de expresarse, en la vida real y si lo hacen, estoy seguro que forzados a que los vean cultivados, quizás por un afán de sintomático misterio o de pedantería supina intenta expresarse tan maniqueado que llega hasta cansar; opino que la literatura debe ser directa, no perderse en desarrollos de una situación que lo único que hacen es llenar espacios de una hoja.

Para plasmar en el desarrollo de un relato que una habitación es de paredes negras, a mi modo de ver no hace falta escribir: La estancia era de un color oscuro, tornándose negro con un anacronismo entre penumbra y sol, un negro poco máculo, acendrado; pero que producía una ataraxia placentera; dicha luminiscencia en la estancia parecía que estuviese ahí sempiterna. Sintiendo en mi ser una bohomia que me hacía flotar en el ambiente producto de sentirme nefelibato por el olor a petricor que entraba por la ventana. Algo poco perceptivo a la visibilidad y a la capacidad olfativa humana.¿qué engorro de leer verdad? Pues los hay que escriben de ese pelo. ¿No es mas simple y directo decir negra y seguir con el desarrollo de tu relato?. 

¡Ojo!,es mi opinión. A mi modo de ver eso tendría dos versiones, o trata al lector con cierta invalidez comprensiva, o bien esta tan falto de contenido que emplea su intelecto en hacer  continente textual, algo pétreo a mi  modo de ver. Llenar un relato de frases bonitas a la vista, pero carentes de contundencia en el desarrollo.
Pero vaya, cada persona es un mundo y desarrolla su sapiencia de una forma de otra, yo no quiero ni pretendo ser un escritor o aprendiz compulsivo e infatigable, eso se lo dejo a los maestros de la literatura, yo soy simplemente un perezoso  que a lo negro le llama negro…Sin más.

Yo entiendo que la constancia es una virtud; pero un sin fin de "libros"editados y un sin fin de truños es para que te haga reflexionar. Donde no hay mata no hay patata... La selva del amazonas te lo agradecerá de verdad; lo digo por el papel...(cada loco con su tema)

miércoles, 11 de septiembre de 2019

SONRÍE.

Sonríe, el mundo está lleno de sonrisas libres que necesitan  salir a la luz, que necesitan y quieren nacer en cualquier boca, sobre cualquier labio.
Corro, huyo de la maldad, no de los hechos malos, sino de esa energía que me envenena el alma y que no me deja vivir como quiero. Corro cuanto puedo, sólo puedo vencer al cánido huyendo, gastando esa energía en poner tierra por medio y en nada más. Ese es mi sueño diario.

He aprendido soñando ha llorar la alegría y la tristeza, ha permítirme ser permeable al mundo que me rodea, que sea ese mundo quien me haga sentir alegría, o por el contrario tristeza, porque es  el principio creador de mi naturaleza.
Me rio de esa enfermedad, que llene mi mente de elementos banales al menos por un momento, desconcentrándote de los problemas que me aquejan y no son otros que sentir como merma mi empatía por la gente.
Perdona y olvida, entrégate a no sentirte responsable por los errores de otros. Libérate de la eterna carga de la revancha, ella se presenta sola y rehúye a quien la busca, dominando su mente y atándole a la espera.

Sufre, permítete sufrir lo que sea necesario, no te niegues la curación que deviene del dolor. Tu debilidad será aquello que no puedas afrontar y lo que te persiga eternamente.
Piensa, cada uno de tus actos, cada una de tus palabras valen su peso. Enfrenta tus inconvenientes con inteligencia, resolverlos será la clave para alcanzar la felicidad.
Sé feliz, lucha cada día por ello, cada segundo vale el esfuerzo.

lunes, 9 de septiembre de 2019

JIRONES POR VELA.

Soy un enconado navegante solitario en este voraz piélago, 
sembrado de arrecifes, escollos y borrascas de más allá de los confines del averno.
Mi nave desplegó sus blancas alas encarando de proa los horizontes,
nada me importa el lamento de la estela que deja el velero tras de sí en leve murmullo.

Como una resonancia en el silencio que a lo lejos me invita a conversar con mis ancestros,

no hay rosa de los vientos que guíe mi derrotero ni faro que me alumbre en lontananza.
Yo no deseo buscar un puerto ni ensenada en donde refugiarme de los cálidos vientos,
Soy tan sólo la escoria que arroja la resaca, 
soy la ruina, escombro de tiempos mejores.

Al timón siempre vigilante,expectante,

en busca del viento y su alarido desgarrador.
Mi velamen son trapos ya ajados y podridos, 
mi nave es un sórdido féretro deambulante.

¡Que no encuentre jamás ni paz ni calma!

que ruja leonino por mi entorno la tormenta.
Y mis velas se abatan en jirones destrozadas,
con los tristes harapos que conforman mi alma.

domingo, 8 de septiembre de 2019

BLOQUEADO.

Ya no recuerdo el momento en que me empecé a sentir bloqueado. Tengo una vida propia y aun así es como si mi cuerpo se desdoblara y lo viera todo desde fuera; desde otra perspectiva. Pasan las horas y el calor que provoca los últimos estertores del estío lo hace todo más pesado, el más mínimo movimiento físico me produce un agotamiento brutal. 

Aunque sospecho que me siento cansado desde hace tiempo; las preocupaciones se me pasean  por el alma, Y realmente me llegan a calar en mi interior. Es como si todo para mi hubiese perdido su importancia. Echo de menos los tiempos en que era fácil hacer todo bien, en que un error sólo significaba un bofetón en mi estabilidad emocional. Ahora es más difícil, hasta el mas mínimo de mis ya usuales berrinches se hacen más insoportables al tener yo mi conciencia en modo alerta. No me importa lo que nadie diga porque he llegado al punto donde entiendo muy bien que estoy solo, que al final sólo puedo contar conmigo.

Y he dejado de escuchar a todos para poder escucharme a mí mismo. Porque yo también tengo cosas importantes que decir, porque lo mío a mi modo de ver es mucho más constructivo, y porque además, mi voz con acento andaluz es mucho más bonita. Es real, mi indiferencia es auténtica. Lo que más me asusta de todo es que así estoy bien. Disfruto cada segundo de mi soledad y poco a poco lo proyecto hacia el exterior hasta tal punto que me miro a los ojos al otro lado del espejo y sólo veo armonía. Pero a pesar de todo sigo agotado. 
No quiero oír absolutamente nada, no quiero pensar. No quiero que nadie, absolutamente nadie, me diga lo que tengo que hacer o cómo me debo sentir porque estoy al límite. Estoy al límite de estallar, recoger todas mis cosas e irme tan lejos como pueda. Durante mucho tiempo.

Yo amo la vida, por encima de todo. Por eso voy a empezar a apartarme de todas las cosas que no me aportan nada; rectifico, de las cosas que yo considero que no me aportan nada. De nada sirve lo que me digan, ahora sólo me sirvo yo, mi corazón y la sangre que corre por mis venas.Sólo quiero cerrar los ojos y borrarlo todo de mi mente. Y no ver nada. Y no oír nada.No quiero planes, ni teorías ni excusas. No he preguntado nada. No quiero respuestas.No quiero culpables. Sólo quiero silencio.Las cosas se empiezan con ganas, con alegría. Con ilusión. Y va pasando el tiempo y la confianza da miedo. Y va pasando el tiempo y la tristeza da asco. Hasta que un día las lágrimas ya son agua, el agua se hace hielo, y el bloque se rompe en mil cristales...

sábado, 7 de septiembre de 2019

AMORES FURTIVOS. (La pasión)

Este fin de semana me acordé mucho de ti, mientras veía un canal porno, a esas horas donde se mezcla el cansancio y la sensualidad. Como es normal en su programación, empezaron a emitir una película X, dejé volar mi imaginación y soñé que estábamos cada uno en un sillón. 

Como ya sabes, a mi no me gustan ese tipo de películas porque generalmente son bastante grotescas, pero esta me pareció un tanto particular. Para mi sorpresa no era como las demás, los cuerpos eran normales, sin operaciones ni siliconas, los hombres sin sexos descomunales, todo muy normal –eso me gusta- y empecé a poner atención. Cada vez me excitaba más, tu me mirabas de reojo; empecé a quitarme la poca ropa que tenía (camiseta y pantalón de pijama como siempre) pero sin decirte nada, sin solicitarte nada, tampoco me hiciste ningún comentario. 

Sólo se oían los primeros gemidos de aquellos cuerpos que se besaban apasionadamente en la pantalla, nosotros atentos... Por un momento una sensación me recorrió la espina dorsal, apreté fuertemente mis muslos, cerré los ojos y sin darme cuenta entreabrí los labios, respiraba entrecortadamente, me estaba dejando llevar por el placer que me producía imaginarme en el lugar de aquellos hombres, penetrando y mordiendo, avasallando, poseyendo casi brutalmente; babeantes de gustosas sensaciones. Inesperadamente, antes de abrir nuevamente los ojos, noté tus labios jugueteando por encima de mi pubis, paseándose de un lado a otro de mis caderas, estabas de rodillas a mi lado, pero no me interrumpías la visión, estaba claro que no querías que parara de mirar, me estremecí... Seguiste recorriendo mi abdomen con tus labios mientras yo observaba a aquella pareja cada vez indagando más en sus cuerpos, ahora lentamente, de la misma manera que estaban trabajando mi cuerpo electrizado por lascivia y lujuria.

Era incapaz de corresponderte, de mirarte, me excitaba cada vez más la incertidumbre que me producía imaginar el siguiente paso. La luz parpadeante de la pantalla iluminaba mi cuerpo y tu cabeza juguetona que ahora se recreaba en mi ombligo, sólo con tus labios, siempre con tus labios (deliciosa tortura).Notaba mi sexo extremadamente hinchado, no aguantara aquella situación de placer y desespero, creo que me lo notaste y, bajaste con tu lengua, me separaste las piernas y empezaste a lamerme despacio, primero con largos lengüetazos de arriba abajo, te parabas con la boca en mi jugosa entrepierna y te la introducías moviéndola circularmente. Yo quería que me devoraras, que me la mordieras, que me la chuparas... Pero tu astucia quería hundirme aún más en el desespero, cogí tu cabeza que intentaba subir, y tú te resistías.

Empezaba a hacerme daño en la boca para poder aguantar, hincaba fuertemente mis paletas en los labios, y un fino hilo de sangre corrió bajando por mi barbilla hasta aterrizar cálido en mi pecho. Por fin te detuviste allí donde yo deseaba, con movimientos rápidos de tu lengua, mordisqueabas y me dabas placer infinito, no me importaba nada de lo que estaba viendo sólo quería llegar al éxtasis... Mi salón se llenó de sonidos, un único son, el gemido de placer de dos animales que se aman de la misma forma, inquietos y desesperados por el placer que se les provoca... Sentí que todo mi cuerpo se electrizaba con un calor-frío indescriptible, todo en mí era gozo, llegué a ese orgasmo intensamente. Apenas empezaba a bajar de esa cúspide, pensé que era el momento de complacerte, pero no me dejaste razonar, volviste a separarme las piernas, mis muslos se pusieron duros y firmes, gemía, te sujetaba del pelo haciéndote un poco de daño, aunque juraría que no te estabas enterando de lo que hacía, seguías gimiendo como poseída, incontrolada, tu abdomen se contraía, no controlabas nada, sólo querías disfrutar.

Metido de lleno en lo que estaba sintiendo, te levanté con fuerza, te di la vuelta, te puse de rodillas en el filo del sofá, inclinándote hacia delante, intenté sujetarte como pude a los cojines para no dieras con la cabeza contra la pared... Te penetré sin piedad, agresivamente, pero he de confesar que me gustaba verte así de excitada, casi sin control. Yo más excitado no podía estar después del primer orgasmo y sus baños de saliva... Cada embestida que te daba era un rayo de placer... Como me ponía oír aquella hembra exultando sonidos de disfrute, me gustaban muchísimo tus movimientos, te sujetaba a los cojines con fuerza intentando aguantar lo más posible para que no escaparas. No creí que pudieras, pero lo hiciste, me volviste a llevar a ese punto máximo y mientras notaba como me dejaba ir, me apresuré en mis movimientos para acabar derrotado sobre tu espalda. Seguimos sin intercambiar ni siquiera una palabra, me tomaste de la mano, me besaste en los labios y me guiaste hasta la cama, era el momento de descansar.

La próxima semana nos veremos en la misma cafetería de siempre, tú esperarás a que llegue y me besarás en la mejilla. Deseo encontrarte allí como cada fin de mes para poder amarnos mejor que la última vez, para compartir estos sentimientos tan fuertes que nos unen, porque aunque disfrutemos 29 días al mes de otros cuerpos podemos entregarnos toda la vida con sólo el roce de nuestras lenguas. Te quiero amor mío, pero no como el que desea un objeto caprichoso e inalcanzable, te amo porque eres pura y me das la oportunidad de disfrutar de tu ser y alimentarme para seguir en esta vida de caminos sin razón y demostrarme que al menos por una única persona vale la pena estar.

viernes, 6 de septiembre de 2019

DESCONEXIÓN.

Andar todas las mañanas por la playa, hundir los pies en la arena es una sensación sublime. Me encanta sentir el sutil tacto de sus finos granos acariciándome los pies. Que cada paso que doy sobre la arena, hace que su contacto masajee las infinitas terminaciones nerviosas de mi piel.

Que la brisa del mar me azote con suavidad el rostro y mueva mis canas, porque las canas son el recuerdo físico de los sentimientos. Que se agiten en mi tez, creando una sensación de plácida desconexión inigualable. Que el replique del sonido mágico del batir de las olas, me hace reforzar cada uno de mis sentimientos. Que al pasear junto a la orilla todo los días, me siga impresionando como la primera vez cuando el roce del agua  acaricio mi cuerpo.

Sentir la inmensidad del océano y sentirme tan pequeño como los granos de arena que masajean mis pies, eso es vida... Eso es desconexión.

jueves, 5 de septiembre de 2019

BOABDIL"EL CHICO".

No voy a ser como Boabdil... No, no me gustaría reencarnarme en Boabdil el chico. No me gustaría retirarme a mis cuarteles de la senectud con mis prístinas fuerzas como cuando mis ojos vieron por primera vez la luz del sol, no desearía marcharme con la frustración de no haber luchado el día que te fuiste de mi mente. Con la frustración y el sabor amargo del que ha antepuesto lo mundano a lo prioritario. No, no voy ni a reencarnarme en el, ni emularle lo más mínimo. Esa cobardía jamás la he vivido salvo ahora y tengo y necesito, sacudírmela; mi corazón y mi salud mental me lo exige.

Ese corazón que hace moverme, vivir, escribir, sentir…No voy a llorar por algo que tuve y que se difumina como la bruma en el Albaicín cuando sale el sol por la Alhambra. No voy a llorar, voy a luchar por ese corazón empático y empírico al mío, remola de mi vida, esclava de mis venas, dueña del último hálito que me quede, faro de barcos, tabla de corazones puros, alquimista de sentimientos, luchadora de imposibles, soñadora de profesión, conseguidora de sonrisas, fabricante de sentimientos. Huérfana de caricias, portadora de felicidad, presa de besos venideros, dueña del cielo que veo, pero que no toco.

Yo voy a tocar ese cielo. Porque lo quiero compartir contigo. No voy a llorar como lo hízo el rey chico, porque vas a ser mía. Mis folios vacios entrevenados con renglones huérfanos de ideas te reclaman musa mía.

lunes, 2 de septiembre de 2019

UN DÍA "NORMAL".

Hoy debería de haber amanecido con visos a ser un día “Normal” dentro de mi extraña rutina, sin embargo,este amanecer era distinto, se percibía una sensación de que algo casi apocalíptico sucedería, casi podía respirarse la tragedia. La mañana está fría y oscura como nunca; el cielo y el sol, están cubiertos por unas lúgubres nubes que se ciernen sobre Madrid, mi mundo exterior, que ahora se está confundiendo con mi mundo interior en una fusión desgraciada.

Hoy es día de fiesta en Madrid, el rey se casa con una princesa de nombre impronunciable y para colmo de desdicha; como diría un castizo madrileño; ni española es tan siquiera. Aunque es festivo en la capital del reino, flota un ambiente muy extraño. Es Mayo y todos los jardines y parterres de las calles explosionan en un arco iris de colores florales. Pero hoy las flores tiene un color mate, sin brillo, como si presagiaran un mal. O al menos es mi sensación.

Cuando iba camino a mi trabajo con un andar apresurado; siempre voy con retraso para no variar, no podía dejar de percibir ese inusitado clima. La gente lucía un sentimiento exteriorizado en sus caras, caras atemorizadas y a la vez ofensivas, quizás por que al igual que yo sentían en el aire de que no sería un día como todos,A la altura de la calle mayor ya me faltaba el aire en los pulmones producto de la velocidad de pasos que esgrimía mi caminar apresurado.Los perros callejeros ladran y aúllan en una mezcla de llanto amargo y triste, el cielo nublado luce un aspecto sospechosamente muy calmado, si alguna vez me imaginé el día en que todo acabaría, esto lo supera con creces…
Sentado en mi banquillo y apoyando mi brazo en el sillón de las conversaciones observo la fachada de la embajada italiana, una fachada barroca muy llamativa, siempre me ha gustado observarla. Por eso decidí heredar el puesto de limpiabotas justo enfrente de ella, a cien metros de la calle San Nicolás. Observando el edificio espero a que llegue alguien para ofrecerle lustre a sus zapatos, y una buena conversación. El cuello de la chaqueta me aprieta y los pantalones me quedan pequeños de tanto lavarlos se conoce que han encogido, el color de mis calcetines, como el de mi piel, se adivinan en la distancia. De todas formas no puedo quejarme, es el mejor uniforme que he tenido. Sería absurdo si dijera, que se puede llegar ha conocer a una persona por el estado de sus zapatos, pero yo no lo creo cierto. He dejado los botines de algún caballero, más limpio y reluciente que su mismísimo estómago, solo por mera apariencia. 

Recuerdo a un señor que tanto rugían sus tripas, que me vino un recuerdo de cuando me encontraba en una mañana de Domingo en el casa de fieras del retiro, mientras paseaba con mis amigos comiendo pipas de calabaza, extraídas de un cucurucho de periódico, alrededor de las jaulas de los felinos. Yo diría que las personas también mienten, sin tener que pronunciar palabra alguna. He sacado brillo a los botines de gente de negocios importantes, señores de la alta sociedad, incluso a algún conde o marqués, no sabría distinguirlo. Pero nunca olvidaré esta mañana de principio de primavera. 
Llegué algo tarde a mi tenderete de limpiabotas cerca de la la calle Mayor. Era de los mejores lugares, lo heredé de mi padre y lo suyo le costó mantenerla. Aquella parcela de acera me pertenecía por antigüedad. Mi padre vino a Madrid muy joven desde su Motril natal, un pueblo que según dicen; porque yo no tengo ni idea que se sustenta por la caña de azúcar que importaron de las Américas unos terratenientes. Y esos mismos fueron los que le abocaron a tomar la decisión de venir a Madrid. Ellos y el hambre.
Inmerso en mis caunadas no me percaté que se sentó en mi sillón de trabajo un señor enjuto que leía avidame "El Imparcial” e inicie mi labor de sacarle lustre a sus zapatos, eran de buena calidad, independientemente que el señor vestía de pana fina, un tejido someramente caro para una persona no pudiente.
_ Y va este rey de pacotilla y se casa con una gabacha. Masculló entre dientes.
_ No es gabacha señor, es lady no mademoiselle. Le contesté al señor sin mirarle.
_ Gabacha, lady, ¡ que mas dá !, otro coño real que mantener ha nuestras espaldas. Ante la ocurrencia esbozé una leve sonrisa y me limite a no contestar. No lo veía yo prudente. Un hombre de mediana edad, forastero; por el habla adivine que seria catalán y con apariencia de nerviosismo, se acercó a mi sin saludar, se sentó de un forma algo inusual en el sillón; como si le costase por alguna enfermedad tomar asiento. Y dejando un ramo de flores en el suelo junto a el me dijo:
-No dispongo de mucho tiempo, así que haz tu trabajo lo más rápido posible y te recompensaré como nunca antes lo han hecho. Creo que todo fue tan rápido. Se los enceré a tanta velocidad, en menos de lo que canta un gallo, que prácticamente no lo recuerdo. Y se los dejé tan relucientes que casi podía ver mi cara reflejada en ellos.Todo fue en un visto y no visto. 

Al término de mi trabajo me entregó un billete grande. Se levanto apresuradamente e inicio con paso firmes y rápidos en dirección a un edificio de la calle mayor, entonces reparé que se había dejado olvidado el ramo de flores al lado del sillón, le llame a voz en grito dos veces y viendo que no me oía, decidí llevárselo yo mismo, mayormente por agradecimiento, nadie da un billete grande hoy en día por limpiar unos zapatos. Si hubiese sido otro, me hubiese callado y esta noche mi mujer disfrutaría de un regalo floral. Recorrí al menos 25 metros a toda velocidad con mis viejos y vetustos zapatos, a pesar del riego de perder mis utiles de limpieza en beneficio de cualquiera que circulara por allí, pero no me importó.
_¿Señor se deja las flores!Al instante se dio la vuelta y gritó en un tono que evidenciaba cierto nerviosismo:
_¡ No corras que te puedes caer, y estropearme el ramo ! Le di alcance justo en el portal en que iba a entrar.
_Tenga caballero. Por dios como pesan, ni que estuvieran hechas de plomo. Le dije mientras le daba el ramo de flores. Sin más palabras, acercó su mano al interior de la chaqueta y me entregó otro billete igual que el anterior. No daba crédito, me quedé paralizado. Observando a mi benefactor mientras se perdía en el portal del edificio.

Aquel día debería haber sido uno de los mejores, porque la comitiva de la boda del Rey pasaba por mi calle y todo el mundo quería abrillantárselos, para que se les viera bien elegantes. Pero un rato después de todo aquello, una vez regresado a mi puesto, un estruendo sin igual se oyó en toda la calle, y una nube de polvo gris inundó mi espacio sin poder de reacción, los gritos y el desconcierto se adueñaron del momento, y yo; lo único que pude pensar, es que habría cantidad de zapatos por limpiar.
Mateo Morral se traslada a Madrid y se aloja en la Fonda Iberia, sita en la Calle Arenal nº 2 que le había sido recomendada por Francisco Ferrer. En la recepción firma como Mateo Morral, fabricante, Barcelona. Parece ser que a través de los anuncios del El Imparcial, Mateo elige el lugar desde donde lanzará la bomba a la comitiva real. Se dirigió a la casa de viajeros en la calle mayor número 88 piso cuarto de la derecha y convenio con los propietarios de la misma el abono de 25 pesetas diarias por adelantado durante 14 días. Resulta curioso que no intentara en ningún momento ocultar su verdadera identidad.El 31 de mayo de 1906 día que contraían matrimonio el rey Alfonso XIII con la princesa británica Victoria Eugenia de Battenberg. Durante el trayecto de regreso desde la iglesia de los Jerónimos donde se habían casado al Palacio Real. Sufrieron un atentado en la calle Mayor cuando pasaron el cruce con la calle San Nicolás y al llegar el tiro frente a la embajada Italiana (actual Instituto Italiano de Cultura) Numero 88 actual 84, el anarquista Mateo Morral lanzó contra la carroza real un ramo de flores el cual contenía una bomba. La bomba llamada de inversión, conocida como bomba de Orsini, de fabricación casera estaba oculta en un ramo de flores que arrojó desde el balcón de la pensión en la que se hospedaba, cuarto piso del número 88 de la calle Mayor. La bomba en su caída tropieza con los cables del tranvía, hecho que desvía la trayectoria de la bomba y en lugar de caer sobre la carroza real cae sobre el público cercano, matando a 25 personas y dejando heridas alrededor de 100. Los reyes resultarían ilesos. Según el anuario político de 1906.
REFLEXIONES DE FRANCISCO PÉRÉZ ABELLÁN.(Al menos nos crea algunas dudas de la verdad)
Morral era un señorito de Sabadell que viajaba con equipaje lujoso de cuero y un neceser lleno de adminículos para el cuidado personal. Entre sus camisas bordadas con sus iniciales y otra ropa de lujo, destacan las tenacillas para hacerse el bigote y la ayuda para la botonadura del calzado, además de los sombreros Frégoli. En su cartera acumulaba una gran cantidad de billetes de banco y bajo la bragueta ocultaba el suspensorio para la orquitis, o inflamación de testículos, que sufría debido a la blenorragia que había contraído en un burdel diez días antes, y probablemente el origen de la incomodidad que le impidió atinar en el atentado con aquel dolor entre las ingles.Este tipo atildado, que se disfrazó con un traje de obrero, pero que fue asesinado por los suyos, es decir por los que le habían mandado, ha sido hasta hace muy poco figura emblemática y de inspiración para escritorzuelos, periodistillas e historiadores de relumbrón que han repetido las mentiras fraguadas en el momento del asesinato sin molestarse siquiera en leer los documentos oficiales o preguntarse sobre los misterios de un acto que cambió la historia. Ferviente defensor de que solo el conocimiento de la realidad puede permitir un paso adelante, mi libro Morral, el reo asesinado. El falso suicidio del hombre que atentó contra Alfonso XIII, recién publicado por Poe Books, desvela todo lo que de verdad ocurrió y se ha ocultado, dejando al aire los mimbres de la política.Morral era un instrumento, miembro de una banda de criminales, el primer lobo solitario falso de la historia, cuyos cómplices pueden encontrarse en el sumario judicial, aunque nunca fueron perseguidos. Hasta cinco componentes de la banda le acompañaron, los que le dieron el pasaporte para taparle la boca en un sitio confuso, nunca hasta ahora detallado, pero que era nada menos que el Soto de Aldovea, la finca de San Fernando de Henares del hermano menor del conde de Romanones, a la sazón ministro de la Gobernación, que le haría duque de Tovar aquel mismo año, pese a su estrepitoso fracaso en la guardia y custodia del rey y sus poderosos invitados, los herederos de las monarquías de todo el mundo que estuvieron a punto de morir en la iglesia de San Jerónimo, pero que también se libraron por la torpeza de los asesinos. Romanones por su parte, pese a aquel fracaso temprano en su carrera, fue lanzado a la gloria política: fue nombrado diecisiete veces ministro, dos alcalde de Madrid, presidente del Congreso y del Senado y tres veces presidente del Gobierno. Además cultivó un sólido prestigio de escritor e intelectual, pese a que el que fuera ministro de Cultura Pedro Sáinz Rodríguez, en sus memorias, dice una y otra vez que le escribían los libros. También todo el mundo sabe que Romanones era inmensamente rico, aunque le confesó al periodista López Pinillos, Parmeno, que vivía de la herencia y que apenas se dedicaba a los negocios, volcándose en la política. ¿De qué era tan rico Romanones, hijo del marqués de Villamejor, que tuvo cinco hijos dentro del matrimonio y al menos otros dos naturales, con los que tuvo que repartir por orden de los tribunales?¿Qué significa en realidad ser "un Romanones", al que Valle Inclán pone en Luces de bohemia de ejemplo de plutócrata? Claro que don Ramón también dice en su poema "Rosa de llamas" que Morral era un "mendigo escotero", cuando estaba forrado de las botas al bigote.

domingo, 1 de septiembre de 2019

CARTA A MI NIETO PABLO.

Bienvenido Pablo a este maravilloso aunque ahora convulso mundo que te vas a encontrar; bienvenido  a descubrir y convivir a la perfección y en armonía con los más estupendos verbos por los que sentirás: curiosidad, soñar, viajar, amar, crear, imaginar, explorar, etc...Lo que es cierto, querido nieto, es que aunque vivir es complicado o al menos lo hacemos los que ahora pasamos a ser tus coetáneos, no te quepa duda que el mundo ya es un poco mejor contigo aquí, al menos para mí.

Quizás navegar por el río de la vida tal vez no te deje alcanzar gran sabiduría, o quizás atesores una inteligencia privilegiada, ¿sabes? No importa; no importa nada, créeme; lo que importa es tener un talento para compartir: el que más vale, y es el del corazón, procura tenerlo; para ello trata de guardarlo puro, precisamente en el corazón, como el de un niño como eres ahora y luego, ya hombre, puedas conservar para siempre el niño que fuiste en el comienzo; que así tendrá mejor sabor la vida y saborearas cuánto hay de bello en este mundo, que hay mucho.

Quizás en el futuro repitas en tu vida de hombre, algunos de mis rasgos y mis gestos; ojalá quieran los hados que en ti no se repitan mis errores, ni mis defectos.

Pablo, mi nieto, escucha: tienes que ser útil y bueno desde ya. Toma solo lo que tus manos puedan contener sin esfuerzo; y recuerda esto siempre: quien posee muchas cosas es esclavo de sus cosas, quien tiene pocas cosas es dueño de sus cosas y es más libre; además, no olvides nunca que la libertad es el bien mas preciado que puedes conseguir, y eso lo vas a aprender solo porque la vida te lo va a enseñar día a día.


Te doy la bienvenida a este mundo de orates, pero ni por un momento te asustes, te acostumbrarás e incluso llegará un momento que todo esto te parecerá normal y pensarás que los locos son los que intentan cambiarlo, no caigas jamas en esa normalización tan perniciosa.

Es sano que mantengas un hálito de locura para no dejarte llevar por el primero que te intente guiar, busca por ti solo tu sitio, sin que nadie te diga cuál es y cuando; y cuando por fin, lo encuentres, no consientas que nadie te desplace ni ocupe tu lugar. 

No te voy a engañar, encontrarás muchísimas piedras en el camino que te queda por recorrer, posiblemente algunas veces hasta pienses bajar los brazos, ahí recuerda que en todas las batallas todos dejamos una buena porción de piel en ellas, pero jamas caigas en el craso error de llevar la cuenta de las veces que te caes sino de las que te levantas y créeme, si te obsesionas en concentrar tus esfuerzos en la piedra que has tropezado, no disfrutarás del color del cielo y el mar, ni el aroma de las flores que crecen en la orilla de ese camino, tampoco oirás el canto de los pájaros que lo transitan en todo su recorrido, ni percibirás el petricor que despide la tierra mojada bajo la lluvia.


Ah, por cierto; Ríete mucho y de todo lo que se te ponga por delante y pretendan ningunearte, riete hasta de tu propio miedo; bébete la vida a tragos cortos pero continuados y ponte el mundo por montera, si  en un momento puntual de tu vida es necesario, con tal de disfrutar  cada instante y como dice una frase en una pelicula que vi recientemente :
“Ríe, y el mundo reirá contigo. Llora, y llorarás solo.” 
Sólo me queda desearte que la suerte sea tu aliada y si llega hazla tu fiel compañera; que nunca hagas oídos sordos a los latidos de tu corazón, pero sin perder de vista los dictados de tu cabeza y por encima de todo que te vaya bonito y disfrutes de la agridulce experiencia que es esto de vivir.