jueves, 31 de octubre de 2024

PRESENTE.

El tiempo verbal más complicado de conjugar es el presente, esto no nos lo enseñaron en la EGB.

Es porque el tiempo verbal pasado lo podemos idealizar y acomodar para la ocasión: lo editamos, quitamos-añadimos, lo engalanamos y mitificamos y hacemos de este tiempo verbal una buhardilla oscura ya clausurada pero a la que acudimos de vez en cuando para cambiar de ubicación los muebles, quitar o poner papel de las paredes o repintarla de nuevo todo a medida de nuestras necesidades, esperanzas y temores actuales.

El pasado lo moldeamos a conciencia, como el futuro, que es ese no-lugar en el que a menudo vaciamos todo el rebosante volquete que llevamos a cuestas de nuestras ilusiones más optimistas y esperanzas de mejora. El futuro nunca llegará; En el fondo lo sabemos y por eso podemos plantarnos e idealizarnos en su proyección.

Pero el presente es un tiempo verbal que se conjuga mal, a duras penas, difícil de editar porque estamos inmersos en su vorágine y carecemos de la perspectiva que nos da el tiempo y del distanciamiento adecuado para su revisión en frío.

Así que el presente se impone, nos doblega y nos malea, endereza y tuerce a su antojo. No lo podemos idealizar ya que está todavía abierto y cabalgamos en su lomo desbocado sin poder domesticarlo con nuestros trampantojos de esperanzas, ilusiones o remodelaciones del conjunto.

Y esa es la mala noticia, que vivimos de forma perenne e ininterrumpida en el único tiempo verbal que no podemos idealizar y apenas conjugar. ¿No me digáis que no es inquietante? A mí me lo parece.

miércoles, 30 de octubre de 2024

IMAGINACIÓN.

...Y así tengo cajas con folios escritos llenas de "obras" incompletas. Absurdas ideas, inacabadas... que se amontonan, y a veces incluso, me parece que las oigo, como su creador de monstruos literarios que soy, y ellas, monstruos incompletos, moribundos que piden socorro que les dé forma o al menos  les de un final. Pero yo no puedo. No puedo porque no las soporto. Primero pensé que era perfeccionista, luego vanidoso y egoísta, ahora solo pienso que es locura. Me encojo de hombros y sigo.

La imaginación es lo único que tengo en este mundo, creo que a veces tengo demasiada. Pero es que inconscientemente libro una lucha invisible entre la invención de territorios imaginarios y la aniquilación propia del tiempo.. Hay quien dice que es un don.... Pues vaya condena. 

Imaginando lo mismo intento buscar respuestas a lo que no hay, buscar posibles en medio de los imposibles, buscar el silencio en medio de un concierto de música, buscar el amor entre las nubes...esta es la imaginación, un imposible tras imposible. luchas por un imposible, por algo que jamás llegará...porque en tu imaginación buscas la felicidad y solo te encuentras lágrimas, recuerdos, sentimientos perdidos en ese baúl; la imaginación, que es la imaginación, ¿felicidad?...¿llantos?...¿imposibles?...¿la vida con imaginación es un regalo?

A veces quisiera ser "normal". Preocuparme por la última gala de GRAN HERMANO o irme de chicoleo con mis amigos para hablar de dislates políticos que últimamente me importan un carajo, pero no, Me da por escribir. Y me aterra. Aunque se que al final de todo mi historia literaria será como un cumulo de frases lapidarias… "Es muy triste vivir de sueños que sé que no se cumplirán" "El día que me muera, seré un montón de papeles escritos" "Cuatro paredes llenas  de estantes de manuscritos imberbes de talento, pasaran las horas del resto de su vida cubiertos de polvo" "Mi vida es como el infierno de Dante en sesión  continua, a excepción de momentos de gran tristeza y amargura" "Vivir. Escribir, dos puntos"

martes, 29 de octubre de 2024

UN TROCITO DE CIELO.

Siempre me pareció que esa frase algo tenía que ver con la concentración parcelaria o los tocinos de cielo. El concepto de cielo siempre me ha llevado a pensar en algo así como un eterno resort vacacional de todo incluido plagado de piscinas, bungalows y prados con vacas y cabritas jugando al golf. Y mira que lo primero que siempre se me viene a la mente es que la Carta de Comidas tiene que ser aburrida y limitada: 

Pelotas de fraile, Huesos de Santo, Hojaldres de Cabello de Angel, Buñuelos de San José, Pastelitos de Gloria, tetas de monja... todo muy celestial, predominando dulces y chuches, cosa muy adecuada para diabéticos y residentes a pensión completa con gastroenteritis celestial. De beber, kina Santa catalina si eres mujer y kina San Clemente si por el contrario eres hombre, ahhh y agua bendita en barra libre. Brunch los Domingos y fiestas de guardar. Los que mucho me temo que nos quedaremos sin cielo no podremos catar ningún manjar de beatífico nombre y tendremos que conformarnos con minudencias como jamón a la brasa, chorizos al infierno y barbacoas a destajo y diarias, ahh y Caviar Beluga y vino Vega Sicilia que es cosa de ateos socialcomunistas. Por malos.

Estas reflexiones celestiales algo tienen que ver con que lo veo venir a pasos agigantados y nadie nos ofrece un tutorial preparatorio con las normas del cielo. Quizá porque quien va no vuelve. Máxime si el insigne, beodo y prolífico escritor " Er tenazas de Motril. ", en cuanto cata un vaso de vino costa te suelta su casi famoso: “No sé cómo será la Gloria... pero esto se le parece”. Es un tío especialista en frases y vinos que exprime la vida entre " peseteros " de zumo de uva. Además, a mí esto del Cielo me plantea muchos interrogantes y dudas que nadie me sabe aclarar, incluidos los curas y " capillitas":

¿Hay feos y feas en el cielo? ¿Y sequía? ¿Te quitan la tele y te obligan a andar unos cuantos kilómetros cada día? ¿Quién baja la basura? ¿Hay buzón de reclamaciones? ¿Son insoportables los santos? Los ángeles y arcángeles, ¿son la Guardia Pretoriana del Cielo? ¿Hay biblioteca? ¿Y churrería? Los pelotas ¿Están vetados en el cielo? ¿Dejan entrar a políticos incompetentes? ¿Y corruptos? ¿Hay carril bici? ¿Llueve en el cielo? ¿Allí hay Fiesta de la espuma y/o su defecto de camisetas mojadas? Y si no hay 40 huríes descocadas per cápita, es un suponer, ¿Hay mozos de pelo en pecho y músculos de percherón? Cuando Santa Bárbara se cabrea ¿No hay quien la pare? ¿Saben hacer arroces con caracoles y choto con almendras? ¿Hay un cielo de primera y otro de clase turista?

En fin, que no veo claro esto de ir al Cielo, con perdón.

domingo, 27 de octubre de 2024

MOMENTOS.

" La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento.”

-Maya Angelou.

Los momentos maravillosos, aunque sean efímeros, son como estrellas fugaces que iluminan nuestra existencia. A veces titilan apenas unos segundos, pero dejan una huella imborrable en nuestro corazón. Una huella que el tiempo no borra jamás.

Se me viene a la mente el recuerdo una mañana soleada de primavera, cuando paseaba por un parque cercano a mi casa. Sentí una brisa cálida acariciar mi rostro y decidí sentarme en un banco para disfrutar del paisaje. Mis pensamientos se perdían en las nubes que flotaban y danzaban producto del viento en esas alturas en el cielo azul intenso, cuando de repente vi a una niña pequeña corriendo alegremente por el césped. Sus risas eran contagiosas y su energía era vibrante.

En ese momento efímero, recordé mi infancia, esos momentos de pura felicidad y despreocupación. ¡Qué sensación certera de haber estado bajo este mismo cielo, de haberme detenido aquí, en este banco hace ya muchísimos años! ¡Qué deseos de abrir los ojos y reencontrarme allí, en la casa de mis padres, a punto de salir para la escuela, con la cartera en mano, mis compases flamantes y mi saca de tela con canicas!

Y es cuando te das cuenta de lo rápido que pasa el tiempo y cómo esos momentos valiosos se desvanecen en un abrir y cerrar de ojos. Continué mi paseo por el parque, sumergido en mis pensamientos, cuando divisé a una pareja de ancianos de la mano. Sus rostros arrugados y sus manos entrelazadas eran un recordatorio de lo fugaz que es la vida. Su amor perduraba a pesar de los años, pero también eran conscientes de que cada momento compartido era precioso y único.

En ese momento fugaz, entendí la importancia de apreciar los momentos simples y cotidianos. 

Es que no hay más realidad que los años pasan raudos y veloces como hojas manejadas por el viento. Donde caminamos hacia un futuro que es presente y pasado en un instante. Todo sucede ahora cada día más pronto, a un ritmo vertiginoso. Pasan los años y el tiempo se reduce. Y el problema es que menguan las intenciones y se acortan deseos y perspectivas. Y cuántas sensaciones nos quedan por descubrir aún. Cuántos interrogantes se quedan sin respuesta. Cuántas incertidumbres giran en torno a cuanto hemos visto y vivido a lo largo y lo ancho de la vida. A menudo estamos demasiado ocupados corriendo tras nuestras metas y dejamos de lado lo verdaderamente importante.

Desde entonces; me he propuesto disfrutar de cada momento, sin importar lo insignificante que pueda parecer. Porque los momentos que atesoramos aunque sean nimios son los que realmente llenan nuestra vida de significado y nos enseñan el verdadero valor de cada instante.

sábado, 26 de octubre de 2024

PANEGÍRICOS.

Ayer un iluminado me dijo que yo sería un buen escritor de panegíricos; Pues lo mismo hasta tiene algo de razón y expando mi escritos hacia ese mundo inhóspito, triste y oscuro pero que jamás pasará de moda y trabajo no faltaría. Cierto es que escribo también, loas y alabanzas de recuerdo, pero nada tan patatero como una esquela de compromiso a bombo, platillo o batucada a la moda.

Pero en el tema panegírico soy “un antiguo” y necesito conocer al difunto, qué menos. Además, es el que mejor se comporta en el Tanatorio y menos bulla mete. Un santo con todas las letras.  Últimamente voy mucho por el Tanatorio, mala señal, y confieso que los velatorios ya no son lo que eran; para empezar, velar, lo que se dice velar, ya no vela casi nadie; por la noche se queda solo la familia ( antes hasta la vecina o el vecino tres manzanas alejado de allí estaba al pie del cañón).

Lo que sí echo en falta es la música que ponían en el tanatorio de Guadalajara. Yo obligaría por ley a poner música fúnebre, que haberla hayla y muy sentida, pero lo de recorrer el pueblo en coche tirado por cuatros caballos negros mientras suena La Madrugá del Maestro Abel Moreno no lo veo yo muy claro; a fin de cuentas, durante la Semana Santa el mundo cofrade llora en cuanto caen cuatro gotas, que además son buenas para el campo.

La Semana Santa es un entierro a lo grande y vienen gentes hasta del quinto pino “Ad Maioren Dei Gloriam”, que dirían los jesuitas. Ah, y también vale el Adagio para Cuerdas de Samuel Barber y la banda sonora de “Victoria” de Martin Phipps. Mi corazón se enaltecería y revolicaría.

De todas formas me lo tengo que plantear muy seriamente y sopesar pros y contras; soy un pésimo redactor de todo lo fúnebre, porque tiendo a irme por bulerías a las primeras de cambio ya que no soporto ver sufrir a la gente. Y si de un joven se tratase, entonces tiendo a desmoronarme con suma facilidad. Cuánta gente buena se va sin ruido. Por cierto, cuando me incineren, soy tan friolero que creo que voy a disfrutar estando tan calentito. Qué burro eres abuelo, suele soltarme mi nuera; es que eso de quedarme frio no me va y solo me deja frio salir por mi Motril y oír a la gente.

Bueno, y acuérdate también, Oh Señor, de nuestros políticos. Pobretes, cada vez que quieren traer el cielo a la tierra va y les sale un plan urbanístico.

jueves, 24 de octubre de 2024

BUSCADOR DE DESTINOS.

En una frase mal atribuida a San Agustín decía que "El mundo es un libro, y quienes no viajan leen sólo una página"

Recorrí medio país y definitivamente no encajo en ningún sitio. Forastero eterno. Curiosidad infinita. Aventurero de tierras pérdidas. Caminante incansable. Buscador de destinos. Grito rebelde. Palabras sinceras. Escultor de carcajadas. Cuando parece que todo va bien borro con el codo lo que escribo con la mano. A fin de cuentas la creatividad es mi único hogar. Ya ni espero que me comprendan.

Que vacío siente uno si su vida interior no se llena de algo. La oquedad me gobierna, no es tristeza, no es hambre, no es dolor, pero me falta algo que llene mi alma. Conceptos, conocimientos, sentimientos, expresiones no tengo nada de nada, en este día maldito.

Así lo pienso también, porque el recorrer millas, kilómetros, encontrar lugares que despiertan algo en ti, conocer gentes diferentes, culturas, pueblos, te da experiencias y amplía el conocimiento de que, a pesar de todo, siempre hay una nueva parada que vuelve a sorprenderte con algo que sumar a tu petate vital.

Así como los buenos libros, hacen de tí mejor persona, despierta ilusiones, te hace disfrutar y con el que estás deseando ver amanecer para retomar sus páginas, el viaje te transporta físicamente a lugares donde todo está por escribir para ti y que, cada paso, sera una nueva página en tu vida.

Aparte de los libros; también lo más real es que sin moverte de casa existe un lugar en el cual las personas ni envejecen ni se mueren nunca. Allí están condenadas a seguir permanentemente jóvenes, sanas, guapas, sin manchas marrones en el dorso de las manos, sin artrosis ni pieles flácidas o caderas rotas.

Se apagan las luces, entras en la sala o le das al play y pones una película y allí, de repente, por arte de algún encanto extraño, como petrificados en una especie de imposible limbo donde el maldito y raudo tiempo parece no transcurrir, aparecen siempre y de nuevo, pulcramente resucitados los actores fallecidos, acariciados en el rostro y cuerpo por esa luz de la mañana que hace que algunos seres humanos brillen como estrellas en una noche limpia y cálida de verano.

Y ahí, de nuevo aparecen para nosotros, siempre jóvenes, guapos y refulgentes. Brillantes como la cola de una estrella fugaz. Así que no nos engañen. Hay personas que no se mueren ni envejecen nunca. Viven en los sueños de otras personas y aparecen siempre que son convenientemente convocados, mediante la liturgia correspondiente. Y nunca fallan.

Y siempre jóvenes y hermosos ahí aparecen en la pantalla para nosotros, aparentando impasibles todo ese resplandor de los mejores años y del exceso de vida que desbordan y que a duras penas pueden contener. Es su bendición y su condena.

Permanecer siempre hermosos y jóvenes para nuestro disfrute. Aquí no hay "The End."

miércoles, 23 de octubre de 2024

INSOMNIO, EL ENEMIGO SILENTE.

Una noche más...El insomnio... Hacia mucho que no me visitaba.

Me acosté. Coloqué un almohadón en mi colchón y levanté los pies, relajé los nervios y me intenté concentrar. Pero no podía dormir. Pensé que al mantener los ojos abiertos, los párpados se cansarían, era natural y por simple gravedad, antes del amanecer estarían cerrados. Cada vez que abría los ojos veía la pesadilla de mi vida. El reloj no cesaba su anodina cadencia acompasada, su respiro infinito. 

Probé a leer en la cama, a escuchar música relajante, a ponerse tapones en los oídos, me coloque un ridículo antifaz que tenía en un cajón pero me lo quité al instante. También pensé ver películas soporíferas de arte y ensayo tipo Akira kurosawa. Que tumban hasta a un elefante... Pero no hubo manera.

Y nuestra mente llegado el momento, empieza a tomar otro rumbo, se escapa. Empieza a relatar hechos pasados y otros que nunca pasaron, discute, recuerda, se asusta y vuelve a discutir. ¿Cuál es la necesidad? ¿Acaso no somos dueños de lo que pensamos? Es el único momento donde nuestro cerebro sueltan las riendas y los pensamientos empiezan a galopar sin rumbo y casi sin sentido. ¿Sera que durante el día barremos todas estas absurdas cuestiones debajo de la alfombra? ¿O simplemente las omitimos, buscando la opción ''recordar más tarde'' y ahí es cuando aparecen a la hora de dormir?

A través del delgado velo por cortina se filtró la luz azul del amanecer, un pálido rayo bañaba mis pies despojándolos del color natural. Casi no lo recordaba... Me siento cansado sin ganas de nada solo quiero unos minutos y unos renglones en blanco para expresar el vació que siento. Es extraño lo solo que te sientes en medio de multitud de personas... Los brazos me pesan y tengo la sensación que están como colgados de un hilo fino que en cualquier momento puede romperse y caerse del cuerpo. 

la cabeza no sabe bien lo que piensa, mis pensamientos son como bandadas de pájaros, van de un lado a otro y yo no puedo controlarlos. Escucho y miro pero no oigo ni observo y mucho menos razono... Tengo la sensación que es un castigo... Seguiré pensando y escuchando el silencio a ver si me da respuestas...Mientras fumare otro cigarro... Mirare estas cuartillas en blanco y me beberé la botella de Pacharán...

De madrugada me levanté, rebusqué la cordura entre las sábanas blancas y encontré de nuevo como ya era costumbre en mi vida una noche negra, sombría, lenta y siniestra. Acostado con los ojos entreabiertos tantee si existía una mínima posibilidad de resurgir del pasado, presente y a veces del futuro. Pero no pergeñé ninguna estrategia por si esa posibilidad era viable. Porque la realidad es que la soledad, es compañera de las maquinaciones delirantes de un trasfondo absurdo y delírico. Mirando mi depresión a la cara, perjuré encontrar esa pizca de cordura para intentar trepar a lo racional, la conformidad de ese dibujo con que se contonea mi dirimir diario, que aunque desdibujado, aún conserva la silueta de mi vida.

martes, 22 de octubre de 2024

MILONGAS.

Las milongas son un baile sudamericano que se baila agarrao, como si no hubiera un mañana. También se denominan milongas los cantos de sirena que nos acechan día tras día, sin vergüenza ni misericordia, porque todo quisqui piensa que tragamos lo que nos echen y no andan desencaminados.  Suelen ser gratis, por eso nos los regalan hasta el hartazgo y en cantidades industriales. Y mira que todos ( o la mayoría )sabemos que son trolas como melones o, mejor aún, como enormes pelotas playeras de Nivea rellenas de aire, sin sustancia. Pero... ¿Quién pone el grito en el cielo sin recibir los varapalos de la turba de estómagos agradecidos?

Y lo más jodido de todo, es con el desparpajo con que te cuentan las mentiras que nos sueltan. Hay milongas muy bien montadas y parecen creíbles, y esas son las peligrosas, pero las que sueltan algunos políticos de mi terruño, cuelan menos, quizá porque a un pillo se le ve venir a un kilómetro. Todo nos suena muy divertido si no fuera porque en el fondo nos da en el fondo pavor  pensar a quienes hemos puesto ahí y, encima, los hemos armado con máquinas come churros lamebotas. 

Más nos valdría en lo sucesivo buscar en Alí Express o Amazon un Detector de Mastuerzos Descerebraos con Cagalera, por aquello de que más vale prevenir que curar. ¿No podríamos ponerles la tutela de un guardia municipal o una un militar en la reserva?  ¿No podrían simplificar y hacer entendibles las mociones municipales a prueba de cortos de mollera? En fin, que lejos de desternillarme de la risa, todo esto me produce desazón, angustia, pena penita pena y toneladas de preocupación. Dicen que en su Partido están para abrirse las venas.

Un día de estos me confesaré de mis malos pensamientos y maldades, pero veré si es posible que me den cita no presencial y que me envíen la absolución por e mail. Lo que vengo a decir es que no hacemos ni caso a las señales más que evidentes que vemos a diario de lo que se nos viene encima, ni atendemos a los entendidos y  " políticamente horizontales" que nos advierten, día sí y día también, de lo endiabladamente mal que lo estamos haciendo y que lo vamos a pagar caro. Pasamos. Yo creo que en el fondo todos esperamos soluciones in extremis, y de esas cada vez quedan menos. Nuestras esperanzas son más bien penosas, tardías y chuchurrías.

Vivimos esperanzados confiando en que lleguen otros y arreglen esto, pero sin bailar milongas. Esa es la clave: “que lleguen otros”. Como si esto no fuera con todos nosotros. La más devastadora definición de la Esperanza en que nos vaya mejor. Como humanidad, cada día somos más caseros.

lunes, 21 de octubre de 2024

NAUFRAGIOS.

  

"Avienta rosas al abismo y di: aquí están mis gracias al monstruo que no logró tragarme vivo".

—Wilhelm Friedrich Nietzsche.


Tristes días estos que vivimos varios naufragios. El de pateras llegando a Canarias con gente buscando su " Dorado", ese el primero.

El del rebrote de la ultraderecha (machista, racista, filofranquista, clasista, xenofoba...) en esta España que es de todos y de nadie, como si el recuerdo de intentar vivir en una sociedad mas avanzada se hubiese esfumado de golpe.

También la posibilidad de una guerra en oriente medio es otro naufragio que amenaza con volver a desandar todo lo andado después de aquella masacre que nos dejó en oscura herencia más de 50 millones de cadáveres. Pero siempre nos queda tablas de salvación.

Nos queda para la esperanza el merecido premio planeta  a Paloma Sánchez - Garnica, una currante de las letras; me queda la última película " la habitación de al lado " de Pedro Almodóvar, verla con un bol de palomitas ; nos queda volver oír a mi buen amigo Miguelon volver a cantar cuando le queda tiempo en su por hoy fructuosa labor de concejal de cultura; nos queda las copas entre risas con los amigos, nos quedan el futuro libro de poemas de Francis Torcuato lejos del frikismo onírico que estamos viviendo; me queda disfrutar de la sapiencia artística que irradia mi hermanillo Joan de Figueroa. 

Nos quedan los discos de Bowie, Springsteen y de Rosendo, nos queda que vea la luz el próximo libro de Josa Y suscuentos y su " Heroe superaceta ", nos queda ver cómo llega a buen puerto Esther Abellán y su club de la lectura, nos queda ver que Motril es un referente cultural desde muchos años silente al haber estado manejado por cuatro filibusteros y buscavidas y empieza a despertar y nos queda aquello que decía Herman Hesse de que la prosperidad y belleza del mundo descansa en la paciencia.

Y la paciencia, que es la cosa más dura para el espíritu, lo que requiere es tiempo, silencio y confianza en el futuro. Y es que a la civilización no se llega de casualidad. La civilización precisa de voluntad y de una buena predisposición de todas las partes. O es la guerra o es la paz. O es el caos o es la civilización. Es la cultura o el casposo analfabetismo. No hay mucho más donde elegir. No soy reencarnacionista ni creo en el karma.

Es más, a la gente que cree en el karma habría que procesarla penalmente, ya que llegan a la estupidez de considerar que todo aquel que sufre algún tipo de minusvalía, trastorno o alteración de la salud es por culpa o razón de las malas acciones de sus vidas pasadas.

Así, en consecuencia, el gilipollas kármico culpabiliza a la pobre gente de causas que competen única y exclusiva a la azarosa casualidad genética. Una estupidez esto del karma como otra, o mayor incluso, cualquiera.

Tampoco creo en las pobres y perseguidas brujas ni en la brujería: un feminicidio sádico y planificado aquel del XVII-XVIII para acabar con las prácticas paganas e inspirar el temor al Dios Trino Cristiano y a los hombres poderosos a través de hierros al rojo para arrancar la carne putrefacta de esas pobres mujeres, más de 100.000, torturadas y quemadas por el simple hecho de haber nacido mujeres y vivir a su aire y antojo, fuera de la ley de los hombres que alquilan dioses para esclavizar así con ellos a sus semejantes.

Tampoco creo en los videntes ni en la magia simpática ni en zarandajas de ese tipo. No creo, en definitiva, en el pensamiento mágico. En lo que sí creo es en el talento.

Por ejemplo, en el talento inmenso de Lucia Berlin y en estos relatos de "Una noche en el paraíso" que estoy leyendo ahora mismo. Después de haber leído su "Manual para mujeres de la limpieza" me dije: ¡quiero más!

Y como soy de género fluido, literariamente hablando, tras trasegar un ensayo sobre pop y rock y una recopilación de artículos periodísticos de Emmanuel Carrère... pues ahora le toca el turno a los cuentos de Lucia Berlin. 

¡Qué grande eres, Lucia Berlin!

Todavía hay quien prefiere creer en el talento.

El talento.

El puto talento.

Algo tangible.

domingo, 20 de octubre de 2024

IMPROBABLE.

Hablar de un ahora hasta después es igual que decir siempre o tal vez ya nunca más o quizás un imposible. Puede acontecer un siglo,  surgir esperanzas, rechazarse un deseo, cuartear el sentido, obnubilar la duda, agriarse el pesimismo, retoñar abandonos, imponerse certezas, derretirse una desgracia, retroceder un progreso, alumbrarnos la sombra, perder la fe, acercarse el final, zanjar la lejanía, humanizarse un sueño o desangrarse la luz o abolirse una pena. Interrumpirse un odio, sucumbir la imprudencia. Presentarse la suerte, enamorarse el humo, encallar una nube,  asomarse un descuido, redimirse un relámpago, descubrir otra luna, pudrirse una promesa,  sincerarse el pecado, propagarse el cariño, nublar la intransigencia. Aumentar un rumor, extirpar la avidez, acomodarse el tedio, pretender la templanza, escribir un poema.

Un todo tan improbable como la misma nada. Puede sucumbir el instante, escucharse un idilio, enfriar la ternura, defraudarse la tierra. Infectarse el dolor, ahorcarse el abuso, hacerse cuerpo el aire, huir el firmamento, crepitar un abrazo, agrietarse un perfil, inflarse una calumnia, soldar la libertad, desandarse el camino, sobrevenir el triunfo, aceptar una culpa, desgastarse la historia, aullar el olvido, despoblarse la ausencia, borrarse una tortura, necesitar un beso, prohibirse la muerte, ablandarse el acero.  Se despliega un aroma, cicatriza un lamento, nos honra el enemigo, trascienden unas manos, ondea la paciencia, el mundo se ilusiona, reluce la amistad, se adormece el destino, el corazón se incendia, relincha el infortunio, la rectitud estorba,  la piel se deshereda,  se destruyen  leyes. los seres se admiran, la paz persevera.

Todo eso de un ahora hasta después.

viernes, 18 de octubre de 2024

TRIBU...laciones.

Te das cuenta de que eres joven cuando una tarde vas en el bus y miras alrededor y la mayor parte de la gente que te rodea es más mayor que tú. Hay otro momento en el que vas una tarde en el bus y miras alrededor y la mayor parte de la gente que te rodea es más joven que tú y entonces te das cuenta de que hace ya tiempo que estás dejando de ser joven.

Entremedias, la vida que transcurre como siempre a su inaplazable ritmo. Poetas de garito nocturno, eruditos de litro de cerveza y tertulia de lengua floja; Macarras de ceñido pantalón, pandilleros tatuados y suburbiales. Hijos de la derrota y el alcohol, sobrinos del dolor, primos hermanos de la necesidad; Como bien los describía el "Profeta del Vicio" Sabina.  

Esa tribu urbana especial que rara vez se ve ya en nuestra fauna callejera por la que parece haberse detenido el tiempo. Los mismos que, en muchas ocasiones, ni vemos o evitamos. Sí, a esos que tanto han cantado Sabina, Pulgarcito o Asfalto. Princesas y poetas destronados a los que, en algún momento, la vida parece haberles dado el ultimo cartucho de oportunidad vital.

Todavía, para mi satisfacción, se juntan en grupos que se mezclan entre ellos según el día, la hora o el bebercio. Y los hay de todos los pelajes, de cerca o de lejos, antiguas diosas de barra o pijos a los que se le fue la mano con la coca y las noches infinitas. Un clan con tufo anárquico que comparte entre ellos filosofía de litro y ese cigarro de la risa que pronto se consume y que les da ese estatus de cuadrilla caduca.

De esa gente que de mañana están entre ellos a una y al caer la noche quizás afilen sus dardos de verbo etílico para batirse en un duelo de final incierto. Algo muy de antaño. Hoy los he visto cerca del parque de los pueblos de América en Motril. Sentados tranquilamente; esos que antes quemaban las noches y los bares, que lugares, y que ahora los vigilan tras las gafas de sol que ocultan resacas o añoranzas.

Una tribu original, sin filtro, donde el todo o la nada se limita muchas veces a una sonrisa o a la birra compartida y cuyo final, intuyo, es el recuerdo de esos tiempos y lugares donde todos fueron felices antes de que la vida se torciese para cada uno de ellos. He Compartido una conversación fugaz y casual, conversar trivialidades hace mucho por el acercamiento, sin poder evitar en ellos la duda de si era un secreta o un tipo aburrido con ganas de conversar. En sus rostros y frases, he vuelto a ver a esa gente lista, nostálgica y con mucho pasado que contar, que volvían a ser aquellas chicas de ayer, guapas y valientes y a esos muchachos locos y rebeldes con los que algún día del pasado compartimos barra o quizás, mucho más que eso.

Mi generación por suerte crecimos en libertad. Tiempos donde observabas tribus urbanas que rompían, en modo de vestir, en forma de peinarse, cualquier encorsetamiento que hoy, controlado por el poder, te catalogan como innovador. Fumábamos en los bares y bebíamos en las calles. Había fachas y rojos que bailaban juntos " Las tetas de mi novia ", " Más vale ser punki que maricón de playa " o " Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000 ". Nadie se ofendía porque éramos libres, tanto como para no meterse nadie con nadie.

Eran tiempos de ilusión, de sentirte más cercano al tiempo que nos tocó vivir. Podíamos ir en la noche a cualquier garito y que la mañana nos abofetease el rostro al salir. Después, cuando esas noches de farra acabaron afectando nuestras articulaciones y las resacas eran más duraderas que una feria sin cuartos. Luego ya comprendimos que solo con la dignidad del trabajo podríamos cumplir con la ancestral misión de que la sociedad continúe su giro al sol y que nuestros hijos disfruten y cumplan su papel para el que han venido a este valle de lágrimas.

Hoy, presto a cumplir la raya que traza la sesentena, no tengo motivos para el optimismo. Hemos perdido la " Libertad " que cantaba Miguel Bosé, no recordamos que significaba el " Agapimú " de Ana Belén ni realizaremos el " Camino Soria " de Gabinete. Ya no somos el "Club del alcohol " de Danza Invisible ni tomaremos las uvas en la Puerta del Sol al ritmo de Mecano.

Todo esto lo almacenaremos en nuestro baúl de los recuerdos y añoraremos aquella libertad que nos hizo soñar con ser mejores. Y no, en nuestro debe tendrá que constar que no hemos sabido dejar un mundo mejor a nuestros hijos como nuestros padres hicieron con nosotros.

miércoles, 16 de octubre de 2024

A MI LLAMADME EXAGERADO.

En principio he de decir que soy por naturaleza una persona bastante fácil de impresionar, no sabría decir si es una virtud o por el contrario un defecto; pero lo que si tengo claro que esa  virtud/ defecto me acompañará toda la vida. El más nimio detalle por insignificante que parezca es capaz de captar mi atención, atraer mi curiosidad. Pues algo parecido ocurre con mis emociones; siempre las tengo a flor de piel. Cuando algo que observo detenidamente me conmueve desde pasar junto a un mendigo, la forma en que una pareja de ancianos se toma de la mano para cruzar la calle o ver niños exteriorizando su insultante juventud e inocencia jugando en un parque público.

Soy una persona puedo llegar a ser muy expresiva, exagerada incluso. No soy un llorón, ni un sensiblero, sólo me maravillo muchas veces de la increíble belleza que puede haber en lo cotidiano. Lo paradójico es que de eso mismo cotidiano también me horrorizo, cuando la vida muestra su otra cara, la oscura. La que muchos conocen por las noticias, y muchos otros viven en su propia piel. Este planeta es una enorme mesa redonda que cojea por todas sus patas, es una "parodia". Me encanta esa palabra "parodia", la aplico siempre a cualquier cosa para la que no encuentro argumentos lógicos: Mi vida sentimental es una parodia, la política es una parodia, la realidad es una parodia. En fin.

Hoy durante la comida he visto algo que me ha impresionado fuertemente. En el telediario, la noticia de una niña que ha sido rescatada de un río en Brasil. Han pasado el vídeo de cómo con la ayuda de un palo tiraban del bebé hacia la orilla. La niña estaba metida en una bolsa. En una bolsa de basura- Mientras su salvador la sacaba de allí me he fijado en el bebé, vestía ropa bonita y un lacito en la cabeza. Una niña preciosa. Al parecer alguien ha visto como la tiraban y ha acudido en su ayuda. El contemplar la escena ha sido superior a mi, superior a mi familia, superior al mundo entero, ¿no? Yo me he preguntado en qué posible situación puede encontrarse alguien para cometer tal aberración. No se me ocurre ninguna. Como todas las aberraciones que vemos, que pasan cada día, con tanta asiduidad que ya casi no nos inmutan mientras las vemos, delante del plato; las leemos en el periódico. Las catalogan como "sucesos" y se comentan a veces como anécdotas o curiosidades. No espero que llegue el día en que dejen de ser noticia por su normalidad, que se anteponga la indiferencia de los demás al rechazo: Bebés tirados a la basura, mujeres maltratadas; asesinadas, pueblos enteros bañados en sangre, hombres decapitados en nombre de la religión...

Aunque seamos meros espectadores desde sus butacas, lo preocupante es no tener una reacción, no hacer una mueca, reaccionar con indiferencia. Lo preocupante es encogerse de hombros, como supongo que hacen otras personas menos sensibles y más curadas de espanto que yo. ¿Es ese el camino hacia la indiferencia total?

A mí, llamarme exagerado, nunca dejarán de sorprenderme. Lloran porque están solos, porque están tristes, porque no encuentran el amor, porque se sienten perdidos. Lloran porque el sol se mete en el mar cuando muere la tarde o porque asoma la luna con su faz blanca y enorme que da esa luz pálida y triste.

Sufren porque viven de los recuerdos de aquel amor perdido por cientos de razones pequeñas y enormes como las lágrimas que bajan por sus mejillas o las que se vuelven lluvia ahogando a su corazón. Sufren por los buenos, por los malos, por los perros de la calle, por los gatos que no pueden bajar del árbol, por las flores que quedan debajo del zapato de algún caminante indiferente.

Se angustian por el mundo, por las guerras, por el hambre, por el dolor de la gente, por los que huyen de su tierra acosados por la muerte y las bombas. Lloran por la humanidad, por la Tierra, por el aire irrespirable, por el agua sucia y contaminada, por los niños sin papás, por los viejos sin amor, por la soledad del alma.

¡Malditos poetas, siempre escudriñándolo todo con el corazón en la mano!

martes, 15 de octubre de 2024

MITOMANÍA.

El otro día me vino a la cabeza el gran Terenci Moix; creo que ha sido tiempo después de leer una reseña sobre un documental sobre su persona.

Y me vino a la cabeza su adoración por las grandes estrellas de Hollywood que reflejaba en sus escritos. Tenia escritos varios libros sobre anécdotas y costumbres de actrices y actores de la época dorada del Star System, pero como tengo la insana costumbre de regalarlos...

Mis inmortales del cine. ¿Mitomanía de la buena?. Nostalgia en modo "luxe". Bogart & Bacall, Bette Davis, Rita, Gregory Peck, La Taylor, Paul Newman, Cooper que estás en los cielos, Hepburn y Tracy, Clark Gable...

Ya lo contaba Garci en uno de sus libros: Cuando salía de su piso pobre de corrala de Santa Engracia y de ver a su padre con los pantalones remendados y se metía en un cine de la Gran Vía a ver una comedia americana y entraba en otro universo de sofisticación y glamour que le dejaba noqueado al primer asalto.

Lujosos apartamentos de ensueño con balcones a la gran ciudad, aspiradoras blancas y licuadoras doradas, hombres atractivos en frac que encendían elegantemente cigarrillos a hermosas mujeres en bata de seda, muebles-bar y habitaciones que giraban, moqueta roja en el salón...

Garci decía que aquello lo dejaba en shock durante muchos días. Y todos esos rostros sobre iluminados de sonrisa impecable y dientes blancos y felices en pantallas enormes le imantaban y lo dejaban pegado a la ya vetusta y ajada butaca de aquel cine de la Gran Vía Madrileña .

Como diosas y dioses ante los que arrodillarse. Sin televisión ni móviles ni ordenadores; Imaginémoslo. Cuando ir al cine era un ritual sacro como ir a misa los domingos o llevar a los niños al Cortylandia de Madrid en Navidad.

Y claro que te tenía que noquear como un directo a la mandíbula de Tyson aquella entrada en el mundo de los sueños. Como Pinocho cuando llega al país de los juguetes. No era ni mejor ni peor, simplemente distinto.

Pero todavía admiro esa pasión por algo bueno, en este caso el cine, que sentían algunas personas y que le daba sentido a la vida, Una filosofía de vida, una forma de existir.

Así que cada vez que puedo y me apetece sigo frecuentando de vez en cuando a Terenci y a Garci y a todo ese Star System inmoral e inmortal del Hollywood dorado porque pienso que en las películas ya nadie fuma, ni bebe, ni sonríe, ni besa como se fumaba, bebía, fumaba y besaba antes.

Y eso ni es bueno ni es malo pero a Terenci, a Garci y a mí nos gusta. Así que aquí continúo esperando a que se vuelvan a poner de moda los muebles-bar y las batas de seda mientras veo por las noches viejas películas de gente que sigue y seguirá viva a pesar de que ha muerto hace mucho tiempo.

Los milagros existen. Solo hay que saber buscar. Y lo confieso; una de las frases de cine que me gustaría poder decir al menos una vez en la vida con mejor pulso que Clint Eastwood: "Vamos, alégrame el día"

lunes, 14 de octubre de 2024

SANGRE DE PULGA.

Para escribir un microrrelato tan solo necesité como si de tinta se tratase la sangre de una pulga.


📷 Marlene Dietrich besando a un soldado que regresa de la Segunda Guerra Mundial, 1945.

domingo, 13 de octubre de 2024

GRANDEZA, ¿DÓNDE ESTÁS? (Porque nada sé de ti.)

Te estuve buscando en la política y no te conocían o no te recordaban y lo peor es que algunos me dijeron que no estabas ni se te esperaba; y que ni importabas ni te añoraban. No te echaban de menos cuando tanta falta hacías. No he encontrado visionarios, ni soñadores; solo pragmáticos desatados, malas cabezas pariendo malas ideas y ocurrencias idiotas. Algunos pocos he encontrado que trabajan para recoger el fruto, pero más movidos de más allá de unas elecciones futuras. Y cuando el honor y la lealtad se conciben como tapar tropelías de un compadre, es que andas lejos, vieja amiga. 

Dónde estarás, grandeza, porque te busco y no te encuentro. Aunque te reconozco a una legua en la buena gente, en los voluntarios solidarios para cualquier cosa, en sanitarios agotados, en médicos de África, en misioneros sin doblez fuera de catedrales, sinagogas y mezquitas, en los que luchan por la paz, por el clima, por el futuro, por la vida. Te reconozco en muchos momentos de la historia del mundo, pero no te hallo en tantos y tantos mandatarios de ahora, con sus “delirios de grandeza” o sin “grandeza de miras”, tus suplantadores de siempre; ¿Dónde están los Mandelas de este siglo? Tampoco estás entre tantos Gigas, Megas y Mandangas 3.0, que es el nuevo becerro de oro. Yo te pido que es preciso que vuelvas y traigas contigo a tus compañeros del alma: la decencia, la dignidad, el honor, la modestia, el diálogo, el bien común, la solidaridad, los derechos del mundo, tu tropa toda, porque hace falta toda. 

Ahora bien; Si acaso, vislumbro esperanzado tu reflejo en los rasgos de muchos críos, aún de mirada limpia, en los poetas vivos y en los poetas muertos que llenaron y llenan con destellos de luz esta época oscura. A veces pienso que desertaste, que nos diste por perdidos y quedamos en desamparo. Así nos va. ¿Dónde estás, grandeza? Maldita sea.

📷 Estudiantes andando por las calles de Kabul (Afganistán) 1972.

sábado, 12 de octubre de 2024

LA REALIDAD DE LO CIERTO.

Lo cierto en esta vida es lo compleja que es la realidad, nada es blanco o negro. A veces uno cree que siempre puede y no es verdad.  la indiferencia y la apatía hacen  a veces que me sienta como un conejito de Energizer, caminando contra la pared a sabiendas de que no es el sendero correcto. Uno lo sabe pero igual sigue dándose cabezazos una y otra vez. Con lo fácil y escueto que es que a veces solo se necesita, alguien que te toque el hombro, y te cambie de dirección. Esos son los amigos de la vida y las personas de luz que aparecen siempre a ayudarte, a sacarte de las malas.

Soy bastante incrédulo y escéptico, siempre dudo. Crítico no por deporte, sino porque creo que todo puede ser enfocado a mejor. No tengo la mejor de las maneras,  Nadie entiende o ni yo consigo expresarme. Me siento sapo de otro pozo.  Lo cierto es una y otra vez te das con la cabeza y en vez de darte un respiro insistes, porque eres de cabeza dura, porque llegaste hasta ahí por perseverancia, por empatía al dolor ajeno, por buscar, por ir donde nadie te invitó, por buscarle la vuelta, encontrar el atajo; A veces sale bien otras no.

Aunque a algunos les pueda parecer superfluo; Es el riesgo y el precio de exponer el alma, el corazón. Es que definitivamente las redes sociales no están hechas para las confesiones, ni los sentimientos profundos. No están hechas para las elucubraciones existenciales, ni para las preguntas filosóficas, ni mucho menos para hablar del dolor, de la tragedia. 

Antes los escritores lo hacían de madrugada sobre folios inmaculados para que alguien lo leyese tal vez pasado meses, años. Ahora es instantáneo y a la vez fuera de contexto.  El texto que se escribe a modo de reflexión, no es para leer en cualquier lado porque puede salirse del contexto. Pero repito es el riesgo de la vanidad. De esa necesidad de escribir.  Es la manera de escaparnos de todas las maneras posibles de nuestra propia tragedia; escribiendo buscamos la manera de transformarla, de hacer alquimia con sufrimientos, con tristezas, que existen en nosotros y en todos todos los mortales. Y normalmente lo logras,  Es que nada es eterno. ni la felicidad ni la tristeza. Son momentos, instantes. 

Entre medio esta la vida normal, las cosas monótonas, repetitivas, rutinarias, desagradables, enfrentar los problemas sin exaltarse. Ver el devenir de esta sociedad.  La mía es marginal claramente, sin lugar a dudas voy a contramano del mundo y el privilegio de poder hacerlo a veces se paga caro. O bueno yo lo veo así, no se como será para otros. No tengo estomago para aguantar muchas cosas. Los que leen a escondidas tus reflexiones y nunca dicen nada son la mayoría de las veces lo que esparcen habladurías y tonterías sobre tu persona pero nunca te las dicen de frente. Y yo lo sé, cada palabra que escribo es una piedra en mi camino artístico.

Tal vez en 20 años o cuando sea mero inventario de osario alguien ponga en valor mis reflexiones, ahora además de algunos me gusta en tu red social la mayoría de las veces solo generan problemas al que lo da, es comprensible. Nunca pertenecí al mundo de los crédulos, prefiero desconfiar de todo, de mis propias certezas, incluso de lo que estaba convencido hace tiempo. Lo único que si me mantengo firme es que las convicciones están por encima de muchas cosas. , pero a esta altura prefiero estar al margen que avalar cosas que no estoy de acuerdo. Que socavan a futuro nuestra libertad. Esta todo tan precario que cuesta ver más allá de lo inmediato.

Porque yo añoro algún día construir algo de lo que seamos dueños absolutos de nuestras decisiones, que sea propio, que sea lo que siempre soñamos, inversamente proporcional a lo que criticábamos por ahí. Y no se, por hoy no hay el mínimo atisbo de conseguirlo. Ya ni se con quien contar para realizar mis grandes sueños. Siempre creí que era posible hacerlos pero lo cierto es que la realidad te pasa por encima y terminas tarde o temprano por necesidad o por cansancio cediendo. No se. A mi me mueve algo llamado libertad y claramente no cuadra con casi nada de este mundo. Y si cuando la veo irse, alejarse, perderse en ese mar de confusiones, de informaciones falsas, interesadas y maniqueadas, de banalidades, se me viene el mundo y me convierto en un mono con tijeras. Yo espero que sepáis disculparme, yo no nací para la tibieza, ni para el arte de las apariencias.  Las heridas no se ven, pero supuran todavía.

Somos parte de un teatro de marionetas con hilos invisibles. Hay tanto humo que a veces parece que es solo de los incendios y no es así. La niebla impostada se lleva toda la claridad posible. Es el vértigo de lo inmediado. Siempre de una cosa a la otra. Los dolores siguen siendo lo mismo y están en el fondo allí donde nadie quiere llegar, porque pinchan los erizos y los secretos ocultos de antiguos naufragios son capaces de dejarte desnudo y cuestionandotelo todo.

viernes, 11 de octubre de 2024

ES COMO... YO SIGO.

Es como lluvia que cae sobre un cristal empañado en vaho. 

Es como vivir en la plena soledad un beso fingido.

Es como cuando te corroe la tristeza, una noche de primavera sin estrellas.

Es como andar por un sendero sin huellas a tus pasos...

Es como sentir que la pena te corroe los huesos y tú piel se seca tendida como una sabana con el viento.

Es como la congoja y hastío del poeta que no encuentra su Musa y en cambio solo oye su lamento.

Es como llorar con los ojos secos por aquellos a los que se los suyos se volvieron áridos y desiertos.

Es como los abrazos robados, los desencuentros... Los besos volátiles y efímeros.

Es como las miradas que se esconden entre la faz de los niños traviesos.

Es como bailar descompasado en el silencio sordo, allá donde el corazón de hielo se hizo fuego.

Es como llorar tu pena, tu tristeza, esa es mi condena.

Es como llorar por ti y tu fuego fatuo.

Es como recordar los besos dormidos,  besos mal dados en una apresurada tarde de encuentro fugaz.


Yo sigo agotando y desgastando las horas con la paciencia del tiempo, con la paciencia del reo que espera ser liberto.

Yo sigo buscando en cada una de mis pisadas la huella de mi musa intentando seguir el oído de su lamento.


Yo sigo llorando el fuego que fluye de mis venas convertido en lava candente quiere fundirse en las piedras.…

Yo sigo impávido el silencio que te condena. 


Yo sigo viviendo a veces un sueño, a veces un Inhóspito silencio.

Yo sigo siendo huesos viejos, envueltos en capas de cartones donde aprenden a volar las polillas…

Mientras tanto; fuera sigue lloviendo y duelen los huesos.

Esa osamenta Huérfana de besos.

Todo se queda en soledad.

Porque la lluvia traspasa el cristal de mi tiempo.

Un cristal traslucido y verde…como tus ojos a la luz del viento…

Y cuando me besa la soledad  me vuelvo frío y cogiendo papel y lápiz templo el calor de los años transcurridos en cada verso que intento y escribo...

jueves, 10 de octubre de 2024

LA MUERTE A LA CARTA.

Decía  el escritor y filósofo Francés Montaigne que no había que preocuparse por la muerte:  "Si no sabes cómo morir, no temas: la naturaleza te dirá qué hacer en el momento, de manera plena y suficiente. Ella hará ese trabajo para ti a la perfección, así que no te preocupes por eso".

La única realidad es que nos vamos a morir y al final de nuestros días, solo contará aquello que nos permitimos aprender y disfrutar. Hay quienes mueren habiendo sido toda su vida "las buenas, sufridas y abnegadas personas", que vivieron siempre para los demás enarbolando sus altos principios morales que les impidieron en todo momento desobedecer las normas sociales. 

Hay quienes mueren llegando al final, con su vida hecha pedazos, gastada de tanto usarla a su favor.  Están también aquellos que jamás entendieron ni por asomo de lo que trataba este asunto llamado vida y quienes eligieron irse antes. En la mayoría de los casos, no podemos elegir la forma, ni las condiciones para morir, sin embargo, si puedes elegir como vivir. La vida se va cuando a ella la da la gana. No va a esperar a que a ti te venga bien para empezar a disfrutarla. Olvídate del lunes, del uno de enero, de cuando te jubiles…

Escribía Roberto Gavaldón que "Cuando nacemos, ya traemos la muerte escondida, en el hígado o en el estómago o acá, en el corazón, que algún día va a pararse. También puede estar fuera sentada en algún árbol que todavía no crece pero que te va a caer encima cuando seas viejo..."

Gastamos más energía en evitar la muerte que en disfrutar la vida. Deberíamos aprender que nada enferma y mata tanto en vida como renunciar al presente.  Si abrazamos la vida y la muerte, tal como el amor, seguramente te encontrará sin más drama ni sufrimiento, sin que tengas que huir de ella, sin que te tenga que buscar; simplemente en algún punto, ambos coincidirán.

Tenemos que disfrutar lo que cultivamos, incluyendo los bienes y placeres, sin embargo, deberíamos vivir con un cierto desapego de las personas y de las cosas materiales, sabiendo que contigo o sin ti, el mundo seguirá; vive con un poco de desapego y la angustia cesará. Vida y muerte son ambas una bendición.

Mi respeto y admiración para quienes se van de este mundo sin haberse quedado con las ganas de hacer lo que les dio su gana. Pero lo que si debemos es ser capaces de mirar a la cara a la muerte, en vez de esconder la cabeza debajo del ala. Conocer aquello a lo que nos enfrentamos no hace que el combate sea menos duro, pero sí que estemos preparados para librarlo.

Pero la realidad es que al fin y al cabo no somos más que materia. Polvo somos y en polvo nos convertiremos cuando los dulces labios de la muerte nos besen con desgarradora alevosía y pasión. ¿Porqué buscar más?


martes, 8 de octubre de 2024

ESPERANZA.

Me imagino que debes de estar por ahí, en algún lugar del mar, oculta entre las crestas de las olas, la brisa marina ha dibujado un sendero entre las nubes donde no puedes ocultarte, veo en el cielo signos de luz transparentarse en nubes y gotas azules de rocío, signo inequívoco que llega el alba. Mi corazón desea tocar ya la tierra. Sentir mis pies elevarse, como si dentro de mi nacieran a cada paso nuevos mundos, ¿Inhóspito? O por el contrario ¿Acogedor?, somos gente atravesando el mar del tiempo, inmóvil y sagrado, como quién a perdido el miedo a no existir más que en lo eterno.

Hijos de una misma unión no escrita, un mismo propósito, un mismo sueño; navegando en una mezcla de cielo y mar. Mirando el ya casi ralo cielo he visto el color de la esperanza, pero pienso en el aún pedregoso camino de siluetas, nocturnas que me quedan por vivir. Contraigo los ojos para visualizar mejor el horizonte, respiro como un pez fuera del agua.

Despacio, casi con miedo a la luz, abro mis pupilas todo lo posible buscando un horizonte que, a veces se hace infinito y descolorido… Pero no consigo respirar mis miedos, mis anhelos. Ahora respiro agitado como si ya no hubiera más silencio, ni más ruidos… Es que noto que ya he tenido suficientes mares que respirar, y sal que baña mi piel... Pero ahí sigo respirando, abriendo los ojos en silencio… Latente y lejano en ese silencio que a veces se dibujaba descolorido de luz hace un rato, pero respirable…

Soñando con millones de crepúsculos que quiero seguir respirando en cuanto llegue a mi destino…Contemplo el placer del amanecer, que me habla con su delicada luz azul violeta, que me habla en sueños, con su delicada luz cuasi titilante. Llegamos tragando espumas, saboreando algas saladas, con sueños en los bolsillos y la ropa mojada… Es el silencio solo alterado por el romper de las olas el que nos recibe y se nos llena nuestros corazones con una incierta esperanza…con una lágrima salada.

Y los pies descalzos que antes pisaron nuestra tierra, ahora están en tierra extraña. Llegamos con el viento y desnuda nuestra alma… Quedaron muchos en el agua, se les acabaron los sueños y las esperanzas. Como si no fuéramos personas seguro que nos rechazaran por nuestra piel distinta, aunque ellos respiren  nuestras mismas lágrimas. Llegaremos una mañana al despuntar el alba y moteada de aires extraños. Mis sueños, mis penas, la familia, mis amigos allí se quedaron al otro lado del agua. Solo espero no llegar temprano para los sueños y tarde para la esperanza…

domingo, 6 de octubre de 2024

ESCAPAR NO ES LA SOLUCIÓN.

Escapar es sin lugar a dudas la opción más viable para resolver situaciones no gratas en las que te ves envuelto sin buscarlo. Sin embargo, llega un momento en que el mundo lo has recorrido por entero, y que ya te es imposible estar en un lugar sin ser señalado. Hay situaciones y cosas poco tolerables; que duelen, no se olvidan, y sobre todo que llevarás contigo por mil vidas enteras que vivas. Pero ten presente que eso es lo que te hace más fuerte. Ten presente que toda persona que conoces tiene miedo de algo, ama algo y ha perdido algo.

Olvidar el pasado; se dice fácil, pero no es así. Conozco personas que se han empeñado en hacerlo, y se les ha ido el aliento en ese esfuerzo. Pero soy de los que piensan que ahí es donde demuestras de qué estás hecho; de ahí depende exhibir tu entereza y tu integridad. El problema es que sabes bien que uno de tus principales defectos, es sin duda querer vivir, y escudarte detrás de una máscara que te mantiene a salvo de la realidad, una realidad que pocos entienden, pero que los autistas sociales se empeñan en echar abajo con su pasotismo.

Pero realmente; ¿qué encontrarán detrás de la careta? ¿A dónde planean llegar toda esa ponzoña que te arrojan por doquier? Yo tengo la creencia que sólo quien te intenta dañar sabe de sus limitaciones y objetivos. Pero por otra parte tu también debes ser consciente de que eres humano, y que como tal, causarás dolor y tristeza inconscientemente a los seres que amas, o que un día amaste, pero eso no debe preocuparte en modo alguno, si realmente te aprecian o te quieren te lo perdonaran porque saben que la vida; sibilina ella, juega sus cartas y por mas que nos pese, siempre son ganadoras.

Y es que aprendí aunque fuese tarde que no todo se puede sostener entre las dos manos; que no podemos hacer girar el mundo a nuestro antojo y mucho menos las vidas con sólo pensarlo, que debemos balancear en un ten con ten continuo mente y cuerpo a la vez... Que no es fácil soltar palabras suaves con un rostro parcialmente duro. Que dos manos no son suficientes para volver a reincorporarse y dos piernas ya no me sirven para dar un paso mas caminando sobre huellas de un error fresco. Que ya apenas quedan ganas y fuerzas de seguir intentando, que al final las caídas te enseñan que la soledad es una condición perpetua, que la gente que te rodean puede ser una pantalla multifuncional para esconder la soledad, un efecto placebo. Que por muy cerca que alguien esté cerca de ti sus deseos no caminan a la par con los tuyos, que lo amigos se van alejando por sus ideales y por sus miedos.

Yo los entiendo porque somos seres naturalmente creados desde pequeños para vivir en sociedad, pero nadie nos enseño que debemos se lo suficientemente cuerdos para dejar de pensar que tendremos una vida llena de satisfacciones creadas por los demás. Que yo sé que necesito manos junto a las mías para seguir avanzando, que necesito un piso firme donde apoyar mis pies para no caer una vez mas, para darme cuenta de que las grietas en mi camino ya están parcheadas y que ese abismo al que tanto le temo haya perdido altura desde mis últimos desatinos.  

No puedo creer que tantas vidas hayan pasado ya por mi mundo y que a ninguna de ellas se le haya ocurrido obtener la clave de una vida en empatía. Es tan frío pensarlo, es tan sumamente penoso pensar que la gente se va así como así, que al pasar los años la vida se desgasta y arruina los sueños de años entrantes, que quedan suspendidos en el aire sin saber que hacer, que la muerte nos acompaña como nuestro mejor amigo y esa es la razón a mi modo de ver por la cual la vida es una soledad constante. Porque no hay nadie, absolutamente nadie mas que uno mismo para aprender de los errores o desatinos y crear esa vida en soledad que tanto buscamos sin depender de nadie mas más que nuestro propio sentido de orientación. Y no me cabe en la cabeza que el mundo sea tan pequeño para tan inmensa soledad.

sábado, 5 de octubre de 2024

HUYENDO DE UN MONO CON VIRUELA.

Como os cuento. Anoche antes de dormir y siguiendo la imperecedera costumbre de oír la radio, escuché algo sobre un temor a otra nueva pandemia portadora por nuestros primos hermanos los primates.

Como os cuento. Bueno, a lo que iba;  tanto me sugestiono la noticia que ya enfrascado en plena fase rem del sueño empecé a soñar en un mono que me perseguía. A punto estaba ya de alcanzarme me suelta y me dice: “sigue tú tío que me comen los picores; ya te alcanzo en cuanto recupere el resuello”. No, que no, que no me alcances, ni te molestes. Le digo yo, resoplo y allá que voy corriendo calle nueva de Motril abajo a ver como me libraba del mono con cara de mala baba. Pero en una de estas que vuelvo la cabeza cual es mi sorpresa, veo que quien me persigue es El Emérito en un velero con ruedas y medicalizado, el "Bribón Movil", mira tú que bien. Las buenas gentes de Motril y de otros pueblos cercanos venidos en autobuses con bocata le aplaudían a rabiar y aquí paz y allá gloria. Todo sea por salir en el diario comarcal de telemotril. Y encima también venía una pléyade de guardaespaldas de el detrás. Creo que para que no saliera de picos pardos esa noche, que los chiringuitos son muyyy pecaminosos de madrugada. Un peligro este muchacho.

Una vez despierto de tamaña pesadilla he empezado a reflexionar mientras veo subir el humo de la taza de café. Me preocupan las persecuciones cuando sueño con el verano y los baños de mar. Adoro el mar; el año pasado hasta me bañé un día en el. Y fíjate... El sueño del emérito hasta me hizo gracia. Lo malo es cuando me persigue el comisario Villarejo, el elenco entero de "Siempre así " o la Leticia Sabater. Son pegajosos a más no poder. Y luego mis hijos quieren que haga más deporte. Y una mierda como el sombrero de un picador. Ya me levanto con los estiramientos en orden y algún calambre de tanto correr.

En fin; espero que lo del mono y la viruela sea algo pasajero y amasaré la esperanza de que el tal mono viruelas no se cabree y se ponga encabronado. Pero que haré caso a los "expertos" radiofónicos y que no falte agua mineral con gas a diario, que la comida esté rica y bien llena de prebióticos y probióticos, que tengáis la lucidez de comeros a besos a vuestras parejas. Y, sobre todo, ojo con soñar con el emérito, que la calle nueva de Motril os puede parecer la castellana de larga, creedme.

Pd: Como hace mucho calor, os daré un consejo: os ruego encarecidamente que no abuséis del gazpacho Andaluz y las ensaladas. Centraos más bien en las habichuelas con tocino, los pucheros de coles, el cocido, los platazos de callos, las manitas, las lentejas con morcilla y chorizo acompañadas con varios kilos de guindilla , pero no esas piparras vascas, más bien “pico de pájaro” o, mejor aún, con “guindilla constrictor”, que tiene varios millones de unidades de capsaicina, que es el picante químicamente puro. Todo muy veraniego.

LA MISMA COORDENADA.

Así estoy, a pesar de todo, soñando estar a tu lado remando entre tormentas aún estando asustado por los impetuosos vientos… Es el eterno problema de un aprendiz navegante bregando entre olas blancas y simas marinas… vivir de los efímeros sueños y en los días de lluvia refugiarse en el recuerdo. El mar me invade. Junto a él; frente a el apenas soy nada. Quizás un sueño o tal vez una anécdota. Me siento como la más patética expresión de la mortalidad. Y sin embargo, el y yo somos lo mismo. corazones heridos por el tiempo.

Ese mar, que susurra compasadamente la canción de las sirenas. Un Bell canto que tranquiliza al ir al unísono con el tañer de las arpas doradas que acompaña el tímido eco de las olas. Un sonido heredado a las conchas y nácares de la playa, que inmortalizan para siempre el tono de las aguas. Ese es el mar que puedes ver aun cerrando los ojos. Profundo. Aguas unas veces sumisas y tranquilas que balancean en mi imaginación al niño que fui mientras jugaba desnudo bajo las olas. 

Es muy fácil mirar el mar, porque mirarlo es mirarte a ti, su color azulado siempre atrapa cualquier mirada, hasta a la mas esquiva. Un color que comienza en el marcado perfil de la orilla hasta que se pierde con el cielo, trazando un horizonte imposible de alcanzar. Inmenso. Sentir la sensación que ríe, que sonríe tantas veces mientras hablas, así suenan las olas. A la vez que saltan de un lugar a otro, inquietas, casi bailando. Yo algunas veces cuando me siento a mirarte también hablo, pero solo cuando me invitas a soñar despierto.

Somos simplemente recuerdos naufragados en la noche, instantes azorados y asolados por las fuerzas del azar. Embestidos por bandadas de en su día ruidosos segundos que un día quedaron atrás y ahora vuelven revoloteando a nuestro alrededor. O quizás aún sigan ocultos en las profundidades abisales, escondiendo sus terroríficos rostros, sumergidos en el fango, mientras aguardan nuestra visita cuajados de odio y amargura. Los recuerdos suelen tener malos instintos.

El amor y el desamor a veces se confunden mientras bajo mi ventana discuten las golondrinas…entre quejidos y píos descompasados. Siempre entre desacuerdos estuvieron nuestras manos cercanas y lejanas…los alientos y desalientos, las ganas y las desganas … Fuimos horas, minutos y tiempos cercanos y lontanos …pero seguimos en la misma coordenada a pesar de que las nubes del tiempo anuncien tormentas…los cariños nunca amainan…